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Capítulo 8.2

 

 

Volteo hacia atrás y veo una de las patrullas del otro lado de la valla, me están viendo y gritando.

Soldado: “¡¿Hey tu, maldito que haces ahí?!, ¡Quédate quieto!, ¡Tengo órdenes de retener a cualquiera bajo sospecha de espionaje!, ¡No te resistas y tal vez no acabes en prisión por los siguientes 10 años!”

Le grito de regreso “¡No soy un espía!”

Soldado: “¡Entonces no tendrás problema en regresar con nosotros para una pequeña interrogación! ¡¿O si?!”

Parece que no planean dejarme ir en paz, sin esperar a que acaben de cruzar la valla salgo corriendo hacia el bosque, puedo escuchar gritar al que supongo es el jefe.

Soldado: “¡Vuelve aqui hijo de perra!, ¡Todos a por el! ¡Fuerza no letal! ¡Balas eléctricas!”

Las balas eléctricas son unas balas especiales diseñadas para incapacitar a la víctima, en aspecto parecen pequeños cartuchos de escopeta antes de ser disparadas, pero dentro del cartucho hay dos pequeñas bolas cuya superficie está hecha para pegarse a la piel, estas bolas están unidas entre sí por un metro de alambre kevlar no conductor, cada bola es una batería unipolar (de un solo polo eléctrico) con un diferencial eléctrico de 1300 voltios; se supone que estas bolas se enredan alrededor tuyo y te dan un choque eléctrico cuando ambas entran en contacto con la piel.

Son una forma de defensa y ataque no letal usadas principalmente por la policía o para capturar personas con el objetivo de integrarlas luego,  incluso una sola de estas balas puede incapacitar a un sumo profesional.

Tengo que evitar que me den a toda costa.

Acelero y empiezo a hacer zigzags mientras corro, puede que no sea tan efectivo contra soldados entrenados, pero si uso los árboles puedo hacer que las balas se enreden en los troncos, al menos debería de poder de evitar un par de balas.

Corro sin detenerme, gracias a que no me sobre carge en equipaje puedo correr a una buena velocidad, más o menos la misma que la de los soldados, pero ellos tienen que reducir el paso de vez en cuando para apuntar y disparar, y al final puedo ganar un poco de distancia, no lo suficiente como para estar completamente seguro, pero al menos les sera mas dificil atraparme.

La persecución continua por un rato, recuerdo haber corrido un par de maratones, y voy al gimnasio de vez en cuando, pero no hay manera de que pueda superar en estamina a un escuadrón de soldados entrenados, si quiero escapar tengo que confundirlos.

Usando un árbol como apoyo me impulso con las piernas para dar un giro de 70° a la izquierda, pierdo algo de velocidad pero la distancia que tenía me dio una ventaja, los soldados no pueden hacer lo mismo por sus números y tienen que dar una vuelta más larga para conservar la velocidad, contándoles tiempo y distancia, si hago lo mismo un par de veces podría conseguir perderlos por completo.

Intentó repetir la maniobra hacia la derecha, esta vez casi no perdí velocidad ni se acortó la distancia, pero los soldados también reaccionaron mejor esta vez, se dividieron en dos grupos, uno a cada lado, tratando de rodearme.

Si intentó repetir la maniobra de nuevo uno de los grupos me atrapara con tan solo seguir de frente.

Tengo que pensar en alguna otra forma de escapar…

Un golpe de dolor en mi costado me saca de mi trance, observo rápidamente a la herida mientras corro y veo un corte ligero, posiblemente de una de las balas eléctricas fallando, quien sabe de cuantos disparos me he librado por pura suerte.

Los rifles adaptables usan aire a presión almacenado en lugar de pólvora para disparar, esto permite la creación de una amplia gama de balas que no podrían soportar el calor generado por la pólvora; otra consecuencia es que son más silenciosas que las armas normales, pero en consecuencia tienen menos rango y poder que las armas de fuego promedio.

Lo único que me había permitido evitar las balas hasta ahora es que las balas eléctricas, al ser literalmente dos bolas unidas con un hilo, tienden a desviarse bastante, haciendo difícil apuntar. Como suelen ser usadas contra ladrones a quemarropa esto no suele ser un gran problema, pero la distancia y mi posición me estaban dando bastante margen de error.

Ahora de que tengo soldados a ambos lados las balas han dejado de desviarse tanto con el viento, antes el viento causaba que todas las balas se desviarán en la misma dirección y fallando, debido a que eran disparadas desde el mismo sitio, por el otro lado, ahora que los soldados están puestos a ambos lados detrás mío el viento que desvía las balas fuera de mi camino envia las que venían del otro lado hacia mi.

Esta realmente es una mala situación, y para hacerla peor me estoy quedando sin aliento, no creo poder seguir corriendo mucho más, mis piernas están empezando a doler y varias balas pasan rozando causando cortadas y quemaduras leves.

Si no encuentro alguna manera de cambiar la situación quien sabe que podria pasar, en este punto estoy seguro de que piensan que soy un espia o algo así.

Poco a poco siento la fuerza dejando mis piernas y estoy empezando a perder completamente el aliento, me queda muy poco tiempo, busco cualquier cosa que me pueda ayudar, desesperadamente volteo erráticamente a mi alrededor…

A la distancia veo un pequeño barranco de alrededor de 2 o 3 metros, es difícil de ver a esta distancia, parece ser bastante pequeño como para poder escalar rápidamente, pero es lo suficientemente alto para no me puedan disparar desde abajo, y una vez arriba puedo correr en cualquier dirección que quiera sin que me vean hasta que ellos suban, con todo esto debería de ser capaz de escapar.

Decidido redoblar el paso en un último esfuerzo para llegar al barranco, debería de ser capaz de saltar la mitad de la altura y escalar rápidamente hasta la cima, tal vez no sea el mejor corredor pero estoy bastante confiado en la fuerza de mis brazos, por lo que no debería de tomarme demasiado tiempo.

Conforme me acerco al barranco me doy cuenta de su verdadero tamaño, es de alrededor de 3.5 metros, dudo poder subirlo antes de que me disparen, pero ahora estoy muy cerca como para cambiar de idea, una vez llegó a 2 metros del barranco salto lo más alto que puedo y empiezo  a subir los más rápido que puedo, el último tramo de carrera me gano algo de espacio, pero ahora estoy tan cansado que si no lo consigo a la primera no voy a poder levantarme de nuevo.

Me quedan solamente unos pocos centímetros antes de subir del todo, todo mi cuerpo me duele por el esfuerzo, principalmente en las heridas dejadas por las balas… ¡balas!, justo cuando esa realización me golpea siento como un choque eléctrico recorre todo mi cuerpo, multiples disparos me dan en la espalda, deben de haberse detenido para poder apuntar correctamente mientras subía el barranco.

El poderoso choque eléctrico causa que suelte la pared del barranco y caiga de espaldas hacia el piso, conforme caigo mi conciencia empieza a desvanecerse por el dolor y el cansancio, pero la electricidad que pasa por mi cuerpo desde las balas que se han pegado a mi piel a través de la ropa me mantiene despierto.

Una vez impactó contra el suelo el golpe hace que pierda el poco aliento que me quedaba y junto a las convulsiones causadas por la electricidad me es imposible siquiera intentar levantarme, tan solo consigo voltear la mirada hacia los soldados que me perseguían, en los últimos momentos antes de desmayarme veo como estos estaban agrupados en formación de fusilamiento, aunque ahora están en posición de espera, mientras su líder se acerca a mí con una sonrisa maliciosa en su rostro, él sabe que ganó, y no puedo negarlo, él ganó.

Me agarra del rostro y me obliga a verlo a los ojos.

Soldado:”¿Qué te parece si vienes con nosotros y tenemos una pequeñas conversación?”

Tras decir eso se pone a reír, una risa profunda y genuina, parece que mi intento de escape fue tan tonto que le dio risa.

Con ese último pensamiento mi conciencia se desvanece…