Partu Deorum – Capítulo 5: El Mar Carmesí

 

Partu Deorum

«El Nacimiento de los Dioses»

 

Capítulo 5: El Mar Carmesí

 

  Aún era de mañana cuando llegamos a nuestra base, los demás deberían de estar por despertar. Sigo pensando en que decirles, está es la segunda persona que traigo en menos de un mes. Teniendo en cuenta los problemas que tenemos solo para mantenernos los siete, la llegada del octavo va a ser un gran problema.

  Bueno, ya pensaré en una excusa cuando despierten, tengo cosas más importantes en las que pensar ahora ¿Por qué estaba abandonado un niño en medio del desierto? He escuchado rumores de un esclavista famoso que se dedica a minar en las orillas de la gran muralla, pero no creo que usen niños en las minas del desierto.

  Aunque no tiene sentido pensar en su origen. De todas formas, ninguno de nosotros conoce su propia historia… Al final siempre seremos los niños abandonados en la arena.

  ¿Será que este niño es el de la leyenda? Estaba prendido en llamas después de todo ¿Será que todos los niños que nacen en el desierto se vuelven inmunes a las llamas? Después de todo tiene los ojos diferentes a los de nosotros, son rojos y aunque dan un poco de miedo pueden llegar a ser lindos.

  Seguro que es un niño que nació en el desierto y como lo quemo el sol se le tiñeron los ojos de rojo, no sé muchas cosas sobre el desierto, así que seguro es verdad, y aunque intente pensar en otra cosa no tendría mucho sentido. Es un niño que fue abandonado como todos nosotros, si lo dejo solo le estaría faltando el respeto a mi hermano.

  Ni siquiera pude terminar de pensar mi excusa cuando la nueva se despertó, parece que su resfriado mejoró un poco después de descansar por un par de días. Es una buena oportunidad para ponerla al día, debe de estar muy confundida, hace nada estaba a punto de morir tirada en la basura.

  – ¡Buenos días! ¿Cómo te sientes?

  – ¡No! No me golpees por favor, no he hecho nada malo. Te lo ruego, perdóname.

  ¡Oh! La asusté… bueno, suele pasar. Ha estado inconsciente por cinco días debido a su enfermedad, solo espero que no salga corriendo, sigue muy débil después de todo.

  – ¿Me recuerdas? Yo fui el que te sacó de la lluvia el otro día, sé que estas confundida, primero intenta calmarte, aquí nadie te hará daño ¡Si miento puedes golpearme las veces que quieras!

  – Tu eres… el chico que me encontró en la basura ¿Verdad?… ¿Dónde estamos?

  Bien, parece que me recuerda, no tengo idea de que haría si no recordará nada. Aunque aún está muy confundida ¡Bien! Intentaré calmarla un poco, después de todo soy el hermano mayor, es mi responsabilidad ayudar a mis hermanitos.

  – ¿Cómo te explico esto? Después de que te encontré te traje aquí, para que pudieras descansar, Kim ha estado cuidando de ti desde entonces, gracias a ella es que ahora estás mejor.

  …Ya no tienes que morir, a partir de hoy nos convertiremos en tu nueva familia… ¡Bienvenida a tu nueva vida, Jennie! A partir de hoy eres parte de la familia –

  – Yo… ¿ya no tengo que morir?… ¿está bien que alguien como yo tanga un nombre? ¿Está bien que dejen de llamarme basura?

  Soy una niña de la calle, no tengo familia y nadie quiere que me les acerque…

… ¿Está bien para mi vivir? ¿Yo también puedo tener una familia? –

  Si… sé lo que sientes ahora mismo, es lo mismo que yo sentí cuando mi hermano me salvo la vida. Puedes llorar, alegrarte, porque a partir de ahora tienes derecho a vivir. Te enseñaré que nosotros también tenemos derecho a vivir en este mundo, nosotros también podemos tener un nombre y aunque sea lo único que tengamos, es suficiente para poder ser recordados.

  – ¡Vamos! No llores tanto, te demostraré que nosotros también podemos ser felices en este mundo.

  ¡Ven! Te presentaré al resto de la familia. Ese que duerme como un tonto intentando abrazar a la pared es Tim, y la que está sobre él se llama Tina. Ellos son los mayores, después de mí claramente, puedes pedirles que te ayuden en cualquier momento. Aunque no sean muy listos, son los más amables, estoy seguro que harán lo que puedan para ayudarte.

  Después están Jim y Kim, tienen la misma edad y son menores que Tina y Tim. Aquí entre tú y yo, ellos son los más listos entre los cinco, Tim y Tina solo tienen la cabeza de adorno. Si les pides ayuda seguro que te enseñan un montón de cosas interesantes.

  Por último, pero no menos importante, estamos Jame y yo ¡Tom! Aunque Jame sigue siendo joven es muy bueno haciendo cosas, seguro que se llevan muy bien, tienen la misma edad después de todo.

  Espero que seas muy feliz con nosotros, yo me encargaré de cuidar de ti hermanita. –

  -Pero… pero… yo, soy…

  – ¡No! ¿Qué haré? Mi hermanita me odia ¿Qué podré hacer para ganarme su aceptación?

  Oh no… ya se despertó. Si él despierta se acabará nuestro pequeño y dulce momento de paz.

  – ¡HEY! ¡La nueva despertó! Tina levántate de una buena vez, tenemos que saludar a la nueva.

  Ya se despertó ¿Por qué tenía que despertar el más inquieto de todos primero? Si, ya empezó a patear a Tina, si le hace eso a Kim va a terminar con un gran moretón en la cara. Aunque es Tim del que hablamos, no creo que le importe mucho, para él es más importante despertar a todos para poder molestar a la nueva ¿Acaso no va a crecer nunca?

  En cuanto terminaron de despertar a todos, una gigantesca ola de preguntas cayó sobre la pobre Jennie ¿Acaso no ven que la pobre está cansada? Se acaba de despertar y ya la están atormentando con preguntas, estos tipos nunca cambian. Aunque no puedo negar que me calma saber que les agrada la nueva integrante de nuestra familia, ahora tengo que ver cómo les presento al que acabo de traer.

  Sin duda Kim estará molesta, después de todo no estábamos preparados para acoger a nadie más. Aunque no creo que sea demasiada molesta, después de que Tim y Tina aprendieran a cazar hemos logrado solucionar nuestros problemas con la comida, ni siquiera yo sabía que podíamos encontrar tantas ratas en la ciudad. Además del gran logro de Jim que aprendió a hacer vasijas de barro, ya no tendré que perder otro dedo solo para poder beber algo de agua.

  Entre tanto alboroto ninguno noto al pequeño niño de ojos rojos que descansaba en una de las sabanas de la habitación, aunque me intriga su mirada, es como si todo fuera nuevo para él. Era como si nunca hubiera visto a otra persona, parecía un bebé viéndolo todo a su alrededor.

  – ¡Chicos! Tengo que decirles algo… Primero que todo vamos a darle la bienvenida a Jennie a la familia.

  – ¡HOLA! ¡Yo soy Tim! El mejor ladrón de este lugar. ¿Verdad que soy increíble?

  Este chico es tan molesto como siempre, aunque tengo que aceptar que si no fuera por su alegría sin fin este lugar sería demasiado triste para vivir.

  – ¡Ignora a ese idiota! Presume ser el mejor ladrón, pero la verdad es que siempre le tiemblan las rodillas cuando intenta hacer algo. No confíes en gente tan tonta como él, déjale todo a tu linda hermana mayor ¿Sí?

  Tina… sabes que nadie pude tomar tus palabras en serio, en especial si te la pasas peleando con Tim, es más ¡Tú eres igual de tonta que él! Eres la menos apropiada para decir ese tipo de cosas, aún recuerdo la primera vez que te lastimaste y tuve que robar medicina porque creías que ibas a morir.

  – ¿Lo dice la estúpida que ni siquiera puede traer agua sin romper la vasija? Cuando hablamos de idiotez la que les gana a todos eres tú ¿O prefieres que te recuerde aquella vez que confundiste trozos de mierda con madera? Aún recuerdo el apestoso olor a mierda quemada en toda la casa.

  – ¡Cállate Kim! ¿Cómo se supone que las diferenciara? Eran exactamente iguales.

  – ¡Solo tenías que olerlas idiota! ¿Cómo diablos Tom no te ha echado si ni siquiera puedes pensar en algo tan simple?

  – Ya chicas, no tienen por qué pelear por algo como eso. Todos sabemos que Tim y Tina son los más estúpidos de este lugar, no tiene caso discutir la realidad.

  – ¡JIM TRAIDOR!

  – Tina, no me golpes por favor. Sabes bien que no soy tan fuerte como tú…

  Eso te ganas por meterte en una pelea entre mujeres Jim, deberías haber imitado a Tim. Recuerda la vez que lo patearon por intentar detener la pelea de esas dos fieras, esa perturbadora escena nunca se irá de mi memoria.

  – Señorita ¿Cómo te llamas?

  – Mira, el pequeño Jame vino a saludar. Él tiene cuatro años, como tienen una edad similar espero que puedan hacerse buenos amigos.

  – Tom, Tom… Jennie es muy bonita. Cuando estaba enferma tenía la cara blanca, pero ahora que está mejor, se ve muy linda.

  – ¡Jajajajajaja! Que suerte tiene Jennie, apenas despierta ya tiene un admirador.

  ¡Que escándalo! Jennie se ha vuelto completamente el centro de atención ¿Cómo se supone que presente al pequeño si no paran de gritar?

  – ¡TIM TEN CUIDADO AHÍ!

  – He… ¿Por qué gritas de repente Tom?

  Que suerte, casi aplasta al pequeño por estar saltando por ahí. Tú fuiste el que provocó esa pelea, acepta tu destino como hombre y muere aplastado por los puños de tus hermanas.

  Aunque sigue pareciéndome extraño, que ese niño no llore incluso cuando está a punto de ser pisado ¿Sera que es tímido? Recuerdo que dejo de reír justo cuando lo encontré.

  ¡Bien! Ahora Jame no se sentirá tan solo por ser el único tímido en este lugar, aunque Jennie también parece ser muy tímida ¿O será que está avergonzada por haberse convertido en el centro de atención?

  – ¡TOM! Hay un niño en tu cama.

  – Si, en efecto hay un niño ahí ¿Podrías explicar que hace un niño en nuestra guarida?

  -Ahí viene el dilema de siempre ¿Por qué será que Kim siempre se preocupa tanto cuando llega alguien nuevo? Está bien, está bien, te responderé ¿Pero podrías no acercarte tanto? Parece como si estuvieras a punto de darme una paliza, así que no me golpees más por favor.

  ¿Qué es lo que quieres que te explique? Llego aquí como todos ustedes, lo encontré tirado por ahí y lo traje aquí ¿Qué tiene de nuevo eso? –

  – No te hagas el idiota Tom, sabes muy bien que estamos teniendo muchos problemas para mantenernos.

  – ¿Entonces prefieres que abandone a un niño que tiembla de frío en medio de la calle? ¿Es que solo piensas en salvarte a ti misma? Acaso ya olvidaste que tú también eras uno de ellos hasta que te rescate. ¿Acaso quieres convertirte en esas personas que te abandonaron en la calle solo para salvarse a sí mismos?

  – …

  – No estamos teniendo tantos problemas como crees, Tim y Tina pueden conseguir buena comida para nosotros todos los días. Con la ayuda de Jim ya no tendremos que robar vasijas para poder tomar agua.

  ¿Qué importa si tenemos que pasar hambre un par de días? Cuando te rescate apenas y podía conseguir comida para Tim y Tina, pero aun así no murió nadie.

  No te preocupes, ya veré que haré si comenzamos a pasar mucha hambre por mi culpa. Después de todo puedo yo soy el que puede pasar más tiempo sin comer en este lugar, puedes darle mi comida al nuevo. –

  Hace tiempo le hice una promesa a mi hermano, salvare a cuantos niños pueda de la miserable vida que tuvimos que vivir, no importa si hacerlo me cuesta la vida. Sin importar lo difícil que sea quiero cumplir el sueño de todos ustedes, ese es mi sueño después de todo.

  – Les dije a todos ustedes que los salvaría sin importar el costo, son mi amada familia después de todo. No voy a abandonar a alguien en la calle solo para que sea pisoteado por los caballos. Confíen un poco en su hermano mayor, todo saldrá bien al final.

  El silencio cubrió la habitación ¿Fui demasiado duro con Kim? Solo quería hacerla reflexionar un poco, aunque parece que me pasé un poco con ella… No, no llores Kim. Tu hermano no quizo hacerte parecer la mala del lugar, solo no sabía que decir.

  Sé bien porque están preocupados, no es por la comida ni el agua, es porque saben que ya no podré ayudarlos tanto como antes. Si intento robar otra vez, y me atrapan, será el fin para mí. En esta pútrida ciudad curarme de perder un brazo será demasiado difícil, mis hermanos tendrían que arriesgarse mucho solo para conseguir algo de medicina, preferiría morir a causarles problemas a mi querida familia.

  Después de todo, si pierdo mis manos terminaría siendo una carga para ellos. Después de que perdí tres de mis dedos ya me era difícil robar, dudo que pueda ayudarles en algo ahora que apenas puedo sostener la cuchara que uso para comer ¿Cómo espero ayudarlos a conseguir comida si comenzamos a pasarla mal?

  Ya lo perdí todo una vez… No pienso convertirme en la carga que haga hundirse a todos en el mismo abismo de desesperación que viví una vez. Tengo que encontrar algo en lo que pueda serles de utilidad, aunque sea cuidando de los pequeños o acompañando a Tim y Tina cuando van a cazar. No pienso convertirme en el lastre de sus vidas, mientras tenga mis manos les puedo ayudar en algo.

  – No te preocupes tanto Kim, no pasará nada. Encontraremos una manera de sobrevivir, no importa lo difícil que pueda llegar a ser, lo resolveremos juntos. Somos una familia después de todo, no podemos abandonar a los nuestros.

  Este dilema tomo más tiempo del que nos gustaría, normalmente todos comenzarían a trabajar en cuanto despertaran todos, pero hoy nos retrasamos por presentar a los nuevos integrantes de nuestra familia. Solo espero que Tim y Tina puedan encontrar algo para comer, sería una desgracia no tener nada para celebrar la llegada de nuestros nuevos compañeros.

  Aunque la discusión terminó no pude salvarme de la reprimenda de Kim, al parecer mi hermanita me había relegado de mis obligaciones por un tiempo. No importa cuántas veces le diga que puedo trabajar junto a los demás, sigue insistiendo en que tengo que descansar para poder acostumbrarme a mis manos con tres dedos.

  Por lo que mi trabajo, hasta que logre acostumbrarme a mi critica falta de extremidades, se basará en cuidar de los más pequeños de la familia.

  Aunque no lo parezca es el trabajo perfecto para mí, después de todo yo soy el que les ha enseñado todo lo que saben al resto de nuestra familia. Si logro averiguar en qué son buenos los pequeños podré enseñarles mejor, la vida en estas pútridas calles llenas de desesperación nunca será fácil. La única forma de sobrevivir en un mundo que nos ha olvidado es con ingenio y habilidad, es mi trabajo enseñarles cómo sobrevivir en este miserable lugar.

  Mientras que yo me quedaba en casa cuidando de los recién llegados, el resto salió en la búsqueda del alimento del día. Jean y Kim se encargarían en conseguir agua, aunque ahora era el trabajo más simple, no siempre fue de esta manera. En el pasado teníamos que robar el agua de las vasijas de barro, lo cual me terminó costando un par dedos. Pero, gracias a que Jean aprendió como hacer vasijas de barro ahora podemos recoger agua del pozo comunal, y lo único complicado de la tarea es tener que recorrer toda la ciudad para llegar.

  Por otra parte, el trabajo de Tina y Tim es más complicado, después de todo tienen que pasarse todo el día buscando comida por la ciudad. Espero que encuentren un par de ratas para cenar, el estofado que hizo Jame ayer estuvo delicioso.

  Pero no puedo quedarme pensando en comida, tengo que cuidar de los pequeños en su lugar.

  Jame es muy bueno cocinando, si sigue practicando algún día llegará a ser mejor que yo. Así que no tengo mucho más que enseñarle, aunque me encantaría que aprendiera a despellejar animales, no puedo obligarlo a hacerlo, después de todo le tiene mucho miedo a la sangre.

  Así que tendré que enseñarle a Jennie como despellejar y desangrar a los animales, solo espero que ella no le tenga miedo a la sangre.

  El nuevo será el más difícil de los tres, ni siquiera sabe caminar. Tendré que enseñarle absolutamente todo… Aunque esa mirada llena de curiosidad me recuerda al antiguo yo cuando quería aprender todo lo que pudiera de mi hermano.

  Esos ojos carmesíes me hacen recordar a mi querido hermano, los momentos que pasamos juntos y lo mucho que aprendí de él.

  Lo decidí, finalmente encontré al hermano al que le enseñaré todo lo que sé. Tu tendrás la responsabilidad de guiar a la siguiente generación, te lo encargo hermanito.

  Estaba a punto de anochecer cuando todos regresaron para cenar, hoy habían tenido otro gran día de suerte, el equipo de casa logro capturar cuatro ratas para comer. Era la oportunidad perfecta para que Jennie pusiera en práctica lo que aprendió hoy.

  Todo estaba marchando perfectamente hasta que nuestra gran suerte comenzó a pasarnos factura.

  El recién llegado se estaba rehusando a comer, era de esperar, después de todo ni siquiera sabe cómo caminar, seguro no está acostumbrado a comer algo tan pesado como un estofado.

  No, no vomites la comida que tanto les consto conseguir a todos.

  No es nada malo, come por favor ¿Es que acaso no tienes hambre? O podría ser que… ¡Oh no!

  Mi hermano me enseño de un caso similar una vez, de un niño que había pasado tanto tiempo sin comer que ya no quería comer nada. Desde que mi hermano me contó esa historia tan aterradora le tengo terror a los gusanos.

  Si el nuevo tiene esos horrendos gusanos en su estómago solo hay una manera de salvarlo, tenemos que robar leche. Según la historia de mi hermano, los gusanos que habitan dentro del estómago de la gente se mueren si toman leche. Solo espero que sea verdad, no quiero perder a otro de mis hermanos… no de nuevo.

  – ¡Es una emergencia! El nuevo podría estar enfermo.

  – ¿Enfermo? Si está enfermo tenemos que buscar algún lugar donde pueda descansar y conseguir mucha agua y comida ¿no es lo mismo que le paso a Jennie? No es algo tan preocupante.

  – No… esta vez es diferente. Creo que tiene gusanos en el estómago, si no lo ayudamos pronto van a comérselo por dentro. La única forma de salvarlo es conseguir un poco de leche para que mate a los gusanos, si no lo ayudamos pronto… Morirá.

  – Alguien tan joven como él… va a morir devorado desde adentro… Tom, no podemos dejar que se muera… Tenemos que ayudarlo. No quiero que él muera por el capricho del destino ¡Haré lo que sea necesario!

  – Tim… Si queremos ayudarlo lo único que podemos hacer es robarle a un rico una vasija de leche.

  Es una misión imposible, las casas de los ricos siempre están vigiladas por guardias y tienen grandes murallas a su alrededor. Pero ellos son las únicas personas que pueden tener algo de leche en este lugar. No tenemos otra opción más que intentarlo.

  Si queremos hacer un robo tan difícil vamos a necesitar la ayuda de todos.

~Θ~

  Un grupo de pequeñas sombras recorría las oscuras calles de la ciudad de las arenas, era un grupo formado solo de pequeños niños vestidos con harapos.

  Todos ellos tenían una expresión tan seria en sus rostros que parecía como si tuvieran la cara de un hombre en el cuerpo de un niño, esta noche estaban preparados para hacer el robo más difícil de sus vidas.

  Frente a ellos se encontraba la mansión más grande del barrio rico, ya habían revisado otras tres mansiones, pero en ninguna lograron encontrar el preciado líquido blanco necesario para curar a su compañero.

  Si no lograban encontrar la leche que requería es muy probable que morirá devorado por los parásitos que habitaban sus entrañas. Si no encontraban nada en este lugar tendrían que despedirse del más joven de sus hermanos.

  Seis de las ocho sombras formaron una escalera para que un par de ellos pudiera escalar la muralla que rodeaba el lugar, con la ayuda de sus compañeros infiltrados se las idearon para subir al resto de su escuadrón.

  Tras esa muralla se encontraron con un mundo tan fantástico que se escapaba de sus más desenfrenadas fantasías, parecía un sueño hecho realidad. Estatuas de piedra decoraban el gran jardín lleno de flores de colores, tan brillantes que resplandecía con la delicada luz del firmamento. Chorros de agua brotaban de las fuentes y las estatuas apostadas a lo largo del lugar, iluminadas por el fuego de las antorchas y el brillo de la noche.

  Pero lo niños no podían darse el lujo de disfrutar de este fantástico escenario, porque uno de los actores había entrado en escena y los estaba buscando. Rápidamente se ocultaron en las sombras y los arbustos del lugar, todo para evitar ser encontrados por el centinela explorador.

  Los pequeños intentaron encogerse conteniendo, torpemente, su respiración. Fue un milagro que aquel guardia no los encontrara, pues ellos se ocultaban justo frente a él. Amontonados en un arbusto de flores espinosas que les rasgaron las ropas y se clavaron en su piel.

  Como era su primera vez en este lugar no tenían más opción que explorar todo el lugar en búsqueda de la bodega que contenía el tesoro que estaban buscando.

  Las dimensiones de la mansión superaban por mucho su estimación, por lo que el grupo se vio forzado a explorar por separado. Tenían que terminar pronto con su expedición, si los alcanzaba la luz del alba su misión se terminaría junto a sus efímeras vidas.

  Había más de siete patrullas patrullando el jardín de la gigantesca residencia, en los lugares donde entraron antes de venir no llegaron a ver más de una pareja de vigilantes, esta cantidad era simplemente absurda.

  Al darse cuenta que el hecho de que hayan podido entrar en este lugar fuertemente fortificado fue un producto de su descomunal suerte, se encontraron con un inevitable pasillo sin salida. Ya no podrían escapar, lo único que podían hacer era continuar con el plan y encontrar alguna salida en el camino.

  Se arrastraron por el suelo como gusanos, llenando sus agujereadas ropas con trozos de barro y bañándose de tierra y suciedad. Aunque la mugre seria la menor de sus preocupaciones, ya que tenían que hacer su mejor esfuerzo para ocultar sus sombras de las luces de los guardias.

  Avanzaron por el jardín con el miedo constante de que los guardias pudieran escuchar el desenfrenado latido de sus corazones. No sabían si fue la cautela o la suerte la que les permitió llegar, pero ahí se encontraban, a los pies de una de las ventanas de la magnánima mansión.

  Entrar todos en la mansión era un riesgo que no estaban dispuesto a correr, puede que sean desechos de las calles, seres sin nombre ni derecho a vivir. Pero ninguno de ellos se ha olvidado de las leyes del mundo que les permiten sobrevivir.

  El único capaz de tener éxito en esta terroríficamente compleja misión seria su mejor ladrón, el pequeño e inquieto Tim mostraría su valor. Con la habilidad que solo podría tener alguien después de muchos años de entrenamiento abrió fácilmente la ventana y se deslizo en su interior, podía ser un tonto, pero cuando se trataba de robar era un experto.

  Los pasillos estaban iluminados débilmente por la luz de las antorchas, un paso en falso y todo se habría terminado. Pero no podía tener miedo, si titubeaba ahora toda su familia estaría en peligro. Así fue como el pequeño Tim avanzó por la lujosa mansión, arriesgando su vida por el bienestar de su amada familia.

  Después de tres horas de buscar sin parar había alcanzado su límite, era natural, después de todo ya habían estado en otras dos mansiones antes de llegar aquí, naturalmente él se había encargado de explorar por sus hermanos.

  Estaba agotado, sus piernas dolían con cada paso y estaba comenzando a temer que los guardias pudieran escuchar el crujido de sus rodillas. Deseaba descansar con todas sus fuerzas, solo pedía un momento para recuperar el aliento. Después de revisar ocho de las doce habitaciones que tenía el primer piso, aún no había encontrado la bodega y sus manos estaban completamente agotadas después de abrir tantas cerraduras.

  Aunque todo su cuerpo le pidiera descansar Tim nunca dejó de avanzar, sus hermanos podrían ser descubiertos en cualquier momento. Los ricos no son como la gente de la calle, si atrapan a un ladrón lo matan sin dudar, ellos no son tan amables como los mercaderes que solo les cortaban los dedos.

  Solo faltaba un par de habitaciones más, solo dos y podría volver con los demás. Rezó a los dioses para que la puerta que estaba a punto de abrir fuera la bodega, tomar la leche y largarse de una buena vez, si tardaba más que esto les sería imposible escapar con toda la luz del sol.

  El sonido de la cerradura era la única manera que tenía para saber lo que estaba haciendo en la completa oscuridad del pasillo en el que se encontraba.

  Lástima que este suave sonido fuera el mismo que acababa de despertar al guardia que dormía al otro lado de la puerta, y que ahora estaba esperándolo con su espada en la mano.

  Cuando la puerta se abrió todo pasó muy rápido, ni siquiera tuvo tiempo para reaccionar cuando el trozo de metal cortante le rompió los huesos de la mano. El pánico que recorrió todo su cuerpo al sentir el cálido charco de sangre que mojaba sus pies no le permitió gritar ni asustarse, y cuando sus instintos reaccionaron y movieron sus piernas la hoja ya había terminado de prepararse para su segundo corte.

~Θ~

  Esa voz… No puede ser ¡Tim!

  – Escuchaste ese grito ¡Por favor dime que no es la voz de Tim! Te lo suplico, dame esperanzas esta vez.

  Incluso antes de que mi mente volviera a reaccionar ya me encontraba corriendo por los pasillos en el interior de la mansión siendo seguido por todos mis hermanos.

  La racionalidad de mi mente se había esfumado, mi mente me gritaba advertencias sin parar “¡esto es demasiado peligroso! ¿Qué se supone que haremos cuando lo encontremos? ¡Huyan, él ya está perdido!” Pero ya no mi importa lo que me diga la razón, no quiero perder otra vez a mi familia ¡Si lo hacemos juntos tendremos una posibilidad! Dios por favor… permíteme salvarlo.

  Otro desgarrador grito los confrontó en el pasillo, resonando por las paredes y entonando perfectamente la agonía y dolor de la miserable voz que cantaba su canción.

  Si fuera por sus mentes todos se habrían quedado paralizados en el lugar, pero sus cuerpos habían sido forjados por el miedo y la desesperación, y sabían que la única manera para sobrevivir en esta terrible situación seria correr de frente contra ese sentimiento aterrador. Sus mentes se paralizaron, pero sus cuerpos nunca dejaron de correr. Frente a esta situación desesperada sus piernas los impulsaron con mucha más fuerza que nunca.

  Ese niño tonto que siempre los despertaba por las mañanas, ese que nunca dejaba de bromear y molestar a todos sin parar, su hermano que se había arriesgado tantas veces para ayudarlos, que tantas veces se había quedado sin comer por días solo para poder disfrutar de la sonrisa en la cara los demás. Ese idiota que no sabía hacer nada más que ayudar a los demás… Estúpido que siempre los hacia olvidarse de la realidad.

  Ese hermano idiota al que todos amaban ahora esta tirado frente a ellos derramando su sangre en el pálido suelo. Sus brazos habían sido cortados y sus piernas apuñaladas por la espada del hombre que se encontraba detrás de él, listo para terminar cruelmente con la vida del alegre Tim.

  Un segundo, ese fue el tiempo que tuvo para salvarlo. En ese tiempo podía haber sacado la cuchilla que ocultaba en su ropa, con ese tiempo pudo haber gritado y evitar que el guardia detuviera el movimiento de su espada. Pero no pudo hacer nada de eso porque se quedó petrificado al ver el rostro de su moribundo hermano sonreír con alegría una última vez.

  ¿Esto tiene que ser mentira verdad? ¿estoy teniendo una horrenda pesadilla verdad? ¡POR FAVOR QUE ALGUIEN ME SAQUE DE ESTA REALIDAD!

  DIOS ¡Respóndeme! ¿Por qué tenemos que volver a pasar por esto? Nosotros solo queríamos vivir en paz, no te hemos hecho nada para que nos castigues de esta manera.

~Θ~

  ¡¿Pero qué diablos pasa con este lugar?! Primero me despierta un mocoso y ahora me encuentro con toda su banda de pubertos, se suponía que hoy era mi maldito día libre.

  Ni siquiera sé porque estoy trabajando para este bastardo, es por su culpa que tuve que dejar mi trabajo como mercenario y dedicarme a ser un simple guardia. Todo por culpa de ese maldito demonio, espero que se pudra en la mierda del desierto y nunca salga. Solo recordar ese maldito día hace que quiera vomitar.

  Cuando el cerdo de Rob me ofreció trabajar para él en esta ciudad del infierno me negué de inmediato, que se ría quien quiera, pero yo no pienso encontrarme con ese engendro del infierno otra vez. Pero todo mi escuadrón no tuvo que ver nacer a esa esa cosa, el único que creería esa historia seria Peter, pero él enloqueció después de esa misión. Así fue como me arrastraron a este trabajo, todo por su maldita avaricia.

  Tras de que no quiero trabajar aquí ahora tengo que matar a estos intrusos ¿no podían llegar otro día? Hoy es mi día libre ¡Quería dormir un poco maldita sea!

  Espera… ¿Ese idiota en serio está intentando apuñalarme? No lo intentes niño estúpido, apenas puedes sostener esa triste imitación de cuchillo con tus miserables seis dedos.

  Es que estás molesto porque maté a tu amiguito ¡Qué lindo! Eres una ternura ¿Qué intentas matarme de lastima? Lástima que conmigo no funcionen ese tipo de trucos inútiles.

  Ni siquiera tengo que esforzarme para matarme ¡Estás corriendo literalmente a tu propia muerte!

  ¡¿Ves?! Te lo advertí. Ahora estas muerto por tu propia estupidez.

  Es una lástima que estos niños valgan menos que la basura para el dueño de esta mansión, al menos podría usarlo para que me chupara un poco la verga antes de matarlo.

  ¡¿Qué diablos?! ¿Tú no estabas muerto hace un momento? Ha ya veo que es lo que estás haciendo, intentas comprarle algo de tiempo a tus amigos para que puedan huir ¡Este chico es malditamente tierno!

  ¡Pero qué estupidez! ¿Cómo piensas salvar a tus amiguitos si ni siquiera puedes evitar que me mueva? Siento romper tus ilusiones, pero es imposible que puedas detenerme.

  Por ahora quédate en el suelo muriendo, si quieres seguir luchando por tu miserable vida te haré el gran favor de hacer un hermoso espectáculo para ti.

  ¿Por qué será que siempre terminó pensando de esta manera? ¿Será que finalmente enloquecí por culpa de ese demonio? No, siempre fui un bastardo despiadado amante del dinero, soy un mercenario después de todo; ni me molesto en contar las vidas que he tomado. Pero siempre creí que era una persona decente, pero ahora finalmente me doy cuenta de cómo el mundo me ha cambiado.

  Después de matar a miles de personas inocentes, violar mujeres y asesinar niños ¿Cómo podía pensar que una persona como yo era decente? Parezco más demonio que el bastardo del desierto.

  ¿Pero qué se supone que haga? Lo único que sé hacer es matar, violar y torturar. Como estos niños estúpidos que solo saben robar para vivir, yo solo sé matar para sobrevivir.

  Siento que mi corazón se está ablandando cuanto más tiempo pasó fuera del frente de batalla, pero no volveré a ese maldito lugar, prefiero morir a volver a ese lugar. En especial ahora que él rey está planeando conquistar Merzly Grunt, ese tipo está más loco que Peter.

  Bueno, no es momento de pensar. Aún tengo que matar a los dos bastardos que faltan y podré irme a dormir ¿Por qué tienen que llorar tanto? Sé que dije que lo torturaría, pero esto es demasiado, ya estoy harto de sus suplicas ¿Debería de matarlo de una maldita vez y darles un descanso a mis oídos? Bueno, solo faltan dos. No es mucho trabajo después de todo.

  Espera… Reconocería a ese niño donde fuera, por Dios díganme que me estoy equivocando. Aunque sean casi iguales tienen que ser diferentes ¡ESE HIJO DE PUTA TIENE QUE ESTAR MUERTO!

  No… No puede ser él… ¡ES IMPOSIBLE QUE SEA ÉL!

  Lo mataré y me iré a dormir, sí, eso haré, lo mataré y me olvidaré de su rostro. Lo mataré y nunca tendré que volverlo a ver.

  Después de todo ni un demonio podría sobrevivir en ese desierto infernal. Además, era un bebé cuando lo arrojé a ese lugar ¡Es imposible que salga de ahí en solo tres años!

  Dios… Por favor que no sea él.

~Θ~

  Raven se acercó temblando al cuerpo del ultimo niño que quedaba en la sala, tenía miedo, el mismo soldado despiadado que mató a siete niños pensando en cualquier estupidez, estaba horrorizado por un pequeño niño de solo tres años.

  Sabía que era el mismo demonio que vio nacer, todo su cuerpo le confirmaba esa realidad, pero él se rehusaba a creer en esa realidad. Su mente negó todas las pruebas y bloqueó sus sentidos para que lo viera como un niño cualquiera, estaba tan aterrado que su cuerpo estaba actuando por sí solo.

  Cuando la punta de la espada traspasó el pequeño pecho del niño, Raven suspiró de alivio al ver que cerraba los ojos y se desangraba. El desahogo que sintió en ese momento fue tan embriagador que nubló sus sentidos y no le permitió ver la realidad.

  Su mente se rehúso a creer lo que estaba pasando cuando el niño comenzó a llorar, era el mismo llanto infernal que había intentado olvidar por tres largos años.

  Cuando su mente finalmente aceptó la realidad, Raven perdió la poca cordura que le quedaba. Ya había aceptado su destino y quería evitar morir a manos de ese demonio.

  El niño cuyo pecho había sido perforado por la espada no cerró los ojos ni por un instante, como si estuviera viendo el rostro de un viejo conocido, le dio la bienvenida con los brazos abiertos a la ola de dolor que lo estaba por azotar.

  En cuanto la espada perforó su pecho, la nostálgica sensación de dolor lo visitó una vez más. Sus costillas rompiéndose y abriéndose para dejar que la filosa chuchilla entrará en sus pulmones, le hacían recordar los días que pasó en aquel infierno terrenal. Esa sensación que no había sentido desde la noche anterior ya se estaba tardado en regresar, era como si estuviera siendo demasiado condescendiente con él, dejándole descansar por un día entero, eso fue un largo descanso para alguien como él.

  En el momento en que volvió a sentir dolor, lo recordó. Todos esos años siendo torturado en el desierto, de todo el dolor que ese lugar le había causado.

  Antes, cuando no conocía otra cosa que no fuera el dolor no le habría importado sentirlo una vez más, pero ahora que conocía el descanso del dolor y la felicidad al ver salir el sol no quería volver a ese infierno. Le pidió a su estrella, que se oculta por las noches y que por la mañana devora a todas las estrellas para brillar en el cielo, que lo protegiera una vez más.

  Así fue como las llamas comenzaron a surgir de su cuerpo una vez más, eran rojas como la sangre de los cadáveres a su alrededor.

  Como si las llamas hubieran tomado la vida de los cuerpos que comenzaron a consumir, bailaron y se retorcieron como las olas del mar. Pronto la pequeña charca roja comenzó a consumir todo lo que se encontraba a su alrededor, lo primero que devoró fue al hombre que en un miserable intento por escapar de la realidad había apuñalado su garganta con la espada.

  El pequeño charco rojo y ardiente consumía todo lo que tocaba, dejando tras de sí nada más que las cenizas de lo que alguna vez fue.

  Pronto las llamas consumieron a todas las personas que habitaban la mansión, fueron despertados de su placido sueño y llevados a un infierno aterrador. Esas llamas no eran tan amables como las creadas por los mortales, eran llamas salidas del infierno mismo, creadas por los dioses para torturar a los demonios y a todos los humanos.

  Llamas que concedían la alegría de una muerte veloz, pero que aprovechaban cada segundo para torturar a su anfitrión haciéndole sentir el mismo dolor que sienten todos los torturados en el infierno. Tan aterradoras eran esas llamas que los mismos dioses reconocieron su brutalidad y por eso las sellaron en los infiernos, para que no pudieran consumir al mundo que habían creado.

  Un río de sangre inundó el corredor y pronto toda la casa ardió. Las murallas no pudieron contener el implacable avance del mar de llamas. Rompiendo la muralla como lo haría un monstruo escapando de su jaula, la ola gigantesca de fuego se extendió desde la mansión hasta la ciudad.

  Como un Tsunami arrasándolo todo a su paso, consumiéndolo todo y solo dejando tras de sí las cenizas de lo que alguna vez fue vida.

  Mientras los cuerpos de los niños se convertían en brasas y cubrían de blanco todo el suelo del claustrofóbico corredor, una pequeña figura se abría paso entre la pila de polvo blanco, dejado atrás los huesos quemados de los que una vez lo recibieron como a un hermano.

  Antes de nacer asesinó a su propia madre, vivió tres años encerrado y torturado en el infierno terrenal, aquel que nunca debió de nacer ni existir. Hoy renace de una pila de cenizas, rechazando la bondad, la piedad o la caridad.

  El demonio que llegó a la tierra.

  El rechazado, el odiado, el despreciado. Él es aquel sin un lugar al que pertenecer.

  Esa noche el cielo fue cubierto por una gruesa capa de nubes carmesí, todos en la ciudad fueron torturados y consumidos por la fiereza del mar carmesí.

  Esa noche la ciudad ardió en llamas y no dejó ningún recuerdo atrás, todas las vidas que luchaban por sobrevivir en ese lugar fueron extinguidas antes del amanecer. Lo que alguna vez fue una ciudad, hoy no es más que el lecho del monstruo que la consumió.

  Esa mañana las nubes por fin se apiadaron de la tierra en la ciudad de las arenas, la sangre de todos los habitantes cayó del cielo y extinguió las llamas de la destrucción. Dejando tras de sí los remanentes de lo que una vez fue un asentamiento de la humanidad.

  El mar de sangre nacido en una noche de desesperación y terror, se desvaneció sin más, por una simple lluvia de sangre.


Autor: Aldohnc


 

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