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Punto de vista de Gwent

El abismo, es una facción que no comprendo, por ahora sé que ellos son fuertes, están atrapados por su misma facción y que no les gusta los seres celestiales. Por alguna razón la diosa de la luna quiere liberarlos, pero no entiendo el porqué, según sus palabras, ellos son seres que instintivamente atacaran a las leyes y reglas, en otras palabras, los dioses que residen en este mundo.

También ha asegurado que desencadenaran muchos eventos futuros, eso también me preocupa, en este momento, el mundo, está en una relativa paz y el porqué de esta es porque no han habido eventos en meses, si vuelve un nuevo evento entonces este pequeño telón desaparecerá y volveremos a tener otra vez las grandes guerras y no las pequeñas riñas que estamos viviendo.

Por último y más importante, la luna nos recomendó contratarlos, por lo que decidí hacerlo, pero, en ningún momento especifico si el contratarlos nos llevaría al camino de la salvación o al de la calamidad.

– Hahhhhh!! –

– ¿Mi señora que le ocurre?, tenemos que llamar a un médico, ¡que alguien llame al médico real! – Parece que he gritado en voz alta, esta Luneth tan preocupada como siempre.

– Luneth no hace falta ningún médico, solo estoy pensando en Hel y los suyos – Mi voz parecía calmar un poco a la exaltada sacerdotisa.

– Entiendo, pero eso no es excusa para no comer nada de su desayuno, pensaba que se sentía enferma –

Me reí por lo bajo y negué.

– Solo estaba absorta en mis pensamientos, dime Luneth, ¿qué piensas de Hel y sus seguidores? –

– Ellos son extraños, uno se pasa el día con los magos, otros en el cuartel entrenando con los demás guardias, hay uno que se escabulle de la ciudad todos los días, este siempre da vueltas, nunca permanece más de 5 minutos en el mismo sitio, después hay uno que nunca podemos saber cuándo sale o entra, solo podemos verlo cuando él nos deja, literalmente saluda a nuestras fuerzas más sigilosas, también hay una que está ayudando en las enfermerías, por lo que tengo entendido estar cerca suya ayuda a curar heridas superficiales mucho más rápido, por ultimo ese inmortal se queda en la casa que se les proporciono con dos de sus seguidores, siempre está acompañado por esas dos, la bajita y la otra mujer es la que lleva la coleta hacia un costado, de vez en cuando salen al mercado por comida o dar un paseo – La fuerte voz de Leva resonó en la sala, dando ese informe.

– Quitando al que se escabulle sin poder detectarlo, los demás están haciendo lo que quieren, sin ser muy problemáticos, incluso esa mujer en la enfermería ayuda más que molestar, me esperaba que fuesen más revoltosos y problemáticos. Por ahora sigue vigilándolos Leva y dejad de lado al que se escabulle, si no podemos seguirlo, entonces no desperdiciaremos recursos intentándolo, envía a los espías a los bosques blancos, quiero saber si las tortugas se están moviendo, hace mucho que no intentan nada y estoy inquieta – Leva asintió y dio las órdenes a un mensajero, luego se quedó a mi lado como siempre.

– Aun no me has respondido Luneth, dime, ¿qué piensas de ellos? – Mientras le preguntaba comencé a comer mi desayuno, por suerte eran frutas y no se enfriaban.

Luneth comenzó a fruncir el ceño por un segundo y luego, me miro.

– Ellos dan miedo, pero no creo que sean realmente malos en este momento, según la diosa luna, nosotros no atraeremos sus instintos de caza, en ese caso solo nos atacarían conscientemente, es decir, siendo algo planeado, así que mientras no les demos ninguna razón de odiarnos creo que estaremos bien, además, con su fuerza fácilmente podrían haber matado a Leva, cuando este los molesto por las máscaras, pero en su caso lo humillaron y le hicieron unas heridas, incluso lo devolvieron como si nada pasase sin exigir nada a cambio. Yo creo que podríamos conseguir una especia de alianza con ellos – Ella parecía aun temerles, pero había sugerido una alianza con ellos, puedo ver cómo cree en su diosa, aunque tiene razón de que crear un estatus quo con ellos nos beneficiaria.

Ellos como pago por sus servicios pidieron una cierta remuneración económica, libre acceso a las instituciones públicas, además de los cuarteles, también poder salir de la ciudad cuando quieran, esta fue una larga discusión, ya que nadie de los demás líderes se fía del todo de ellos, pero al final decidí concedérselo, parecía que este punto les importaba mucho, así que deje que se fuesen, pero a cambio les coloque la vivienda donde se quedarían en medio de varios inmortales y nativos con grandes sentidos, como nuestros espías y exploradores, así siempre sabría si se mueven y hacia dónde.

– Bueno Leva, dime que tenemos programado para hoy –

– Hoy tiene que reunirse con Marcus, él y los suyos deberían llegar en unas horas según su mensajero, tras esa reunión, tenemos que repasar todos los informes no urgentes de nuestros exploradores y espías, por último haremos un banquete para Marcus – Dios, porque tiene que venir Marcus justo ahora, ese maldito pájaro metomentodo, es insufrible, esa maldita garrapata.

– Entiendo su disgusto hacia el pajarraco pero necesitamos que siga siendo neutral en nuestro conflicto contra el caparazón negro, sus islas volantes gemelas están justo en medio entre nosotros y las tortugas, asimismo el desgraciado descubrió un método para domar a las rayas blancas, si el ayudase a las tortugas con sus bestias, podrían llevarlos en solo un día a nuestras puertas, en ese caso seriamos sitiados y con la perdida de comerciantes sufriríamos de escasez en solo un par de días, en ese momento habríamos perdido irremediablemente, no podemos permitirnos ser sitiados, tenemos que llevar la guerra a la superficie, donde ninguno de nosotros tiene una ventaja clara, solo así podremos sobrellevar esta guerra – Como de costumbre, tan explosivo como buen general, tanto él como yo sabemos que no podemos permitirnos perder el flujo de comercio, pero ese pájaro sé que lleva mucho tiempo deseándome, puedo ver su lujuria cada vez que viene, si no fuese por ese golpe de suerte con las manta rayas voladoras, entonces estaríamos bien con mandarlo a la mierda.

– Tendríamos que invitar al señor Hel al banquete, es una buena oportunidad para que todos los lideres puedan congeniar y así mejorar nuestra imagen con el – La voz floja de Luneth fue como un martillo, no solo teníamos que aguantar al pajarraco de Marcus, si no, que también tenemos que mejorar nuestra relación con Hel.

– Tienes razón Luneth, pero me preocupa Marcus, él es muy estúpido y seguro que buscara problemas como lo hace siempre, si él llega a intentar buscarlos con Hel… –

– Tendríamos un cadáver sin alma que enterrar, pero también es bueno, el exuda cierta presión y puede ayudarnos a mantener a raya a Marcus, creo que lo mejor es tenerlo a su lado señora, dará la impresión de que quiere mantener una buena relación con él y al estar acompañada Marcus no intentara nada demasiado molesto – La voz estridente de Leva termino mis palabras, pero la continuación de estas me sorprendió, él era el más molesto con Hel y los suyos ese día.

En ese instante la respuesta me vino a la cabeza.

– Lidya, verdad Leva, si recuerdo bien ella estaba en la sala del trono y seguramente también fue transportada al reino de la luna –