A- A+ Ahora puede cambiar de capítulo pulsando dos veces las teclas de navegación izquierda y derecha, espero lo disfruten.

 

La batalla estaba llegando un punto álgido, los muertos estaban comenzando a llenar el suelo, pero como era de esperar, ninguno de esos cadáveres era parte de mi grupo, ellos seguían jugando con los clase animal, mientras los demás estaban peleando a muerte contra algunos clase animal y los dos clase bestia.

 

Ambos eran de la misma especie, devoradores reptiles.

 

Estas bestias son como un varano, pero con ocho paras y en cada hombro o muslo, da igual como se le quiera llamar, tienen bocas con colmillos, estas bocas poseen lenguas con una punta ósea en forma de arpón, atrapando a sus enemigos cercanos y metiéndoselos en las bocas, con suerte uno solo perdería un brazo o una pierna, pero el final sería el mismo, la muerte.

 

Los devoradores, eran animales muy golosos y hambrientos, su boca principal tiene tres de estas lenguas y con su sensibilidad térmica puede detectar a cualquier enemigo a 100 metros de distancia.

 

Son unas bestias a las que tener respeto, solo tienen dos debilidades, el estómago, el cual siempre están arrastrando y si uno llega a subirse encima, entonces difícilmente puede ser alcanzado y podrá golpearlo impunemente.

 

Eso es debido a que sus lenguas, a excepciona de aquellas situadas en su boca principal, solo pueden ser disparadas en línea recta.

 

Mas de la mitad de los guardianes de las caravanas estaban muertos o agonizantes.

 

Esto puso aún más nerviosos a los mercaderes y les hizo vernos peor, nosotros enteros y ellos diezmados, ellos creían que no estábamos peleando con todo y tenían razón, pero los guardias no eran necesarios, ni teníamos la responsabilidad de salvarlos.

 

En el peor de los casos, incluso si devoran a todos los miembros de la caravana daría lo mismo, son posibles aliados y nada más que eso, posibles.

 

Seguí hablando plácidamente mientras los miembros de la caravana seguían muriendo, pero entonces uno de los devoradores rompió la línea de los guardias y se lanzó al círculo de caravanas, abrió la boca y lanzo sus tres lenguas, una de ellas apuntándome.

 

He de decir, que desde pequeño a pocas cosas que me molesten de verdad, pero entre ellas esta cuando me interrumpen una buena conversación.

Con mi zona segura note las direcciones de las lenguas y como no estaba de humor el iba a pagar por ello.

Deje caer una cadena y comencé a hacerla dar vueltas, cuando sus tres lenguas habían llegado cerca de mi posición, salte.

 

Quedándome en un costado, lance la cadena y con ella atrape las lenguas, luego el final de la cadena se clavó en el suelo, mientras yo lo pisaba para que no pudiese soltarse.

 

Con una voz clara llame tanto a Velona, Lilith y Pelé.

 

Ellas eran las más fuertes de nuestro grupo y teniendo eso en cuenta les pedí que lo ataran por la cola y las patas traseras y tirasen lo más fuerte que puedan.

 

Ellas dejaron toda su diversión y como ordene, perforaron y ataron al devorador por las patas y la cola, luego comenzaron a tirar con todas sus fuerzas.

 

La bestia supo de nuestra intención, pero le era imposible siquiera moverse, los músculos de las lenguas no eran suficientemente fuertes como para tirar de mi y tampoco sus patas para tirar de las tres, en menos de tres minutos, tirando de ambos lados, un grito de dolor y un asqueroso sonido de desgarro resonó por el campo de batalla, la bestia había perdido sus tres lenguas principales y no paraba de sangrar por la boca.

 

Con una burlona sonrisa, escondida por mi mascara, me comencé a reír de la asquerosa bestia que me había interrumpido, volví a sentarme ante la mirada aterrorizada de los monos y demás guardias, los que no estaban peleando para ser exacto y volví a sentarme, no antes de pedirles a las chicas, junto con Baltasar para que se diviertan con el devorador.

 

El molesto bicho no duro mucho, pero me daba completamente igual, tenía interés en la alianza a la que pertenecían y sobre todos los cotilleos en esta zona de LAZ.

 

Como alguien que de principio estaba en la zona este, interior. Todos los reinos y rencillas dentro de la costa este del océano central, estaban lejos de mi conocimiento, sobre todo ahora que no puedo desconectarme y mirar los foros.

 

Como echo de menos Internet…

 

No pude evitar dar un largo suspiro.

 

Ese era uno de los defectos de reencarnar, a cambio de poder y soldados, perdemos muchas de las comodidades de la vida en la tierra, Internet, pizza, las paginas ocultas…

 

Volviendo mi mente a la actualidad, la mayoría de los clase animal estaban muertos o fugados y solo quedaban algunos heridos los cuales dejamos por su inutilidad, ahora solo faltaba el ultimo devorador y la lucha terminara, a su vez los diez se acercaron y se quedaron a mi lado, dejando atontados a los caravaneros.

 

El anciano no pudo evitar preguntar, ya que la tensión entre los presentes estaba a punto de estallar.

 

– Joven inmortal, la batalla aún no ha terminado, ¿podría ayudarnos con el ultimo devorador? –

 

Mi respuesta fue un no, la razón… No quería.

Ya habíamos ayudado lo suficiente y aparte de la experiencia, la cual con todo lo ocurrido, solo habíamos obtenido 50 puntos, en otras palabras, una basura, lo demás seria por pura amabilidad y no podemos ser siempre amables, nos faltaba un incentivo.

 

Con mi negación, los presentes saltaron y gritaron, insultado, incluso uno intento atacarnos.

 

Eso acabo con mi paciencia y el sistema dio un aviso.

 

[La ira acumulada y tu sed de sangre han cruzado el requisito para desbloquear la habilidad: [Temor del abismo]]

 

[Temor del abismo]

 

Liberas un aura diluida del abismo, asustando a los presentes de mente débil.

 

6 MP/ Segundo.

 

Siendo el caso, la habilidad se activó sola, una ligera bruma comenzó a exudar de mi cuerpo, en ella se podía escuchar el murmullo de las cadenas y una presión fue lanzada al exterior, como decía la habilidad, era la presión del abismo, pero siendo solo 1/100 parte de su poder.

 

Esto fue suficiente para atemorizar a los caravaneros y a todos los presentes a excepción de mis compañeros, en ese momento otra notificación apareció.

 

[Debido a las heridas y el temor, 10 raptores y un devorador reptil, se han sometido al abismo.

 

Ahora puedes enviarlos al abismo y llamarlos.

 

Recuerde enviar cadáveres para alimentarlos, en el caso de tener otra preferencia alimenticia, también debe ser enviada por el anfitrión]

 

Y aquí estaba, uno de los potenciales más desgarradores del abismo, la capacidad de domar cualquier criatura para tu ejército, en este caso a partir de debilitarlos y asustarlos, un buen método.

 

Siendo el caso, no dude en usar la puerta al abismo, lo que no me esperaba era el efecto al usarla.

 

Ante los ya asustados miembros caravaneros y los guardias, cadenas negras ataron desde grietas en el espacio, al devorador y los raptores sobrevivientes, incluyendo un par de heridos, luego, entre forcejeo y gritos de terror, fueron tragados por un vórtice negro, cada uno.

 

Habiendo hecho un gesto con la mano, de cerrarla en un puño, siendo este el método de activación de la habilidad y sin que ellos supiesen el destino de estas criaturas, daba la impresión de que con una sola habilidad había matado a las molestias presentes y se vieron a sí mismos en esa misma situación.

 

El resultado…

 

TERROR.