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Cap 27 Las prácticas armadas y la fiesta.

Al salir pude descansar un par de horas y limpiar mi cuerpo de la suciedad del viaje, por la tarde el patio de armas estaba repleto de los soldados del ejército Real y la guardia Real.

-¡Bienvenido Chevallier! Soy Gustav el Líder del ejército de Su Majestad, el hombre a mi lado es Vitto, Primer Caballero y jefe de la Orden de la Guardia Real.-

-Es un placer conocerlo Chevallier.-

-El placer es mío.-

¡Estoy cansado! ¡Quiero dormir! Debo soportar un poco más… solo un poco más.

-Como sabrá, hemos escuchado de las magníficas capacidades de usted y nos preguntábamos si podía deleitarnos teniendo un pequeño concurso aquí en el patio de armas.-

-¿Concurso?-

-Así es, Su Majestad la Reina lo propuso, las princesas y el príncipe van a venir… entonces ¿Qué dice?-

¡Porque tiene una estúpida sonrisa de adicto a las batallas! ¡¿El otro también?! Se ven como perros que encontraron un nuevo hueso para jugar.

-Si Su Majestad la Reina, el príncipe y las princesas lo desean entonces es mi deber mostrarles mi valía.-

Aunque si me preguntan diría que prefiero ir a dormir de una vez y despertar mañana con un desayuno agradable.

-¡Esplendido! ¡Así se habla!-

Los soldados estaban en las gradas, solo la Diosa sabe de dónde vinieron, y la Reina junto al príncipe y dos princesas, la mayor y la más pequeña están en un escenario que también apareció de algún lugar secreto probablemente, estoy seguro de que David Copperfield apreciaría conocer este truco también.

De pronto la princesa llama a uno de los soldados de la Guardia Real y le entrega algo.

-¡Su Excelsa Majestad la Princesa Sistina, ha decidido entregar como recompensa un pañuelo de su propiedad al ganador del torneo!-

¿Un pañuelo? No lo quiero… ya tengo muchos, pero sería una deshonra perder aquí… si gano rápido podré estar con Eli y las chicas pronto y podré ir a dormir escapando al mismo tiempo de estos molestos adictos a la batalla.

-El combate será en tres etapas, el ganador será quien pueda ganar contra el reconocido “Señor de la Guerra” el Chevallier Kyle-

¿Señor de la Guerra? Primero el “Corcel de la Muerte” y ahora soy el “Señor de la Guerra” eso es demasiado. ¿Puedo llamar a mi mamá? Realmente puedo, ella está aquí, ¡¿Esta aquí?! Está en las gradas con los soldados saludando con su mano en alto ¿Cuándo llego? Sin duda estas personas pondrían en vergüenza al mejor ilusionista de mi mundo.

-El primer enfrentamiento, El Caballero Líder del ejército de Su Real Majestad el comandante Gustav contra el Señor de la Guerra, dueño del imponente caballo de la muerte ¡El Chevallier Kyle!-

Los ojos de ese tipo están rojos ¡ES un adicto a la batalla!… quiero irme ¡Quiero descansar y comer algo delicioso!-

-¡Comiencen!-

Gustav se abalanzó sobre mi como una bala dispuesto a finalizar todo con un golpe.

-Muy lento.-

Sus movimientos eran como una película en cámara lenta, solo di un paso al costado y barrí su pierna. A los ojos de todos el solo se resbalo mientras yo esquive magníficamente.

-¡¿Por qué esquivas?! ¡Pelea!-

-Lo siento, apenas pude reaccionar.-

-Te dejaré desenvainar.-

-Gracias.-

Sacando mi espada me pongo en posición y arremeto contra el capitán, apuntando a las grietas que su espada posee, aunque son micro fracturas puedo verlas, luego de 6 golpes esta por partirse, entonces pateo al capitán para alejarme de él.

-¡UWWWAAA! Eres muy fuerte.-

-Es una casualidad, realmente usted es un excelente guerrero.-

-¡Acabare con el siguiente golpe!-

Se abalanzo como si se tratara de un IAI, a lo que respondí blandiendo mi espada con todas mis fuerzas de manera vistosa, el impacto entre espadas soltó chispas en grandes cantidades y la espada de Mithrill se partió en dos siendo la parte rota enviada a volar lejos, entonces di media vuelta y sacudí el cerebro del capitán con una patada.

-¡UOOO! ¡Venció al Capitán!-

-¡La espada de Mithrill! ¡La destruyó!-

Los vítores de los soldados fueron considerables y algunos ayudaron al capitán quien prontamente volvió a su conciencia regular.

-¿Q-que sucedió?-

-Resbaló capitán…- dije con una sonrisa limpia.

-Ya veo… he perdido.-

-¡Ganador del encuentro! ¡Chevallier Kyle!-

Luego de unos momentos y de beber algo de agua el siguiente combate estaba por empezar. El capitán de la Guardia Real Vitto.

-Chevallier, espero que podamos disfrutar nuestro duelo.-

-¿Usa dos espadas?-

-Así es, con el objetivo de defender al Rey y la Familia Real he pulido mi técnica a dos espadas-

-Ya veo, es admirable.-

-Agradezco su alago.-

¿Quién cree que es? ¿Kir#to? Eso de las dos espadas es mucho para presumir… aunque no voy a negar que se ve muy genial.

-¡El siguiente duelo es entre Lord Vitto Ferguson Capitán de la Guardia Real y primer caballero de Irisad, y el Chevallier Kyle, Señor de la Guerra!-

¿Repetirá los títulos en cada ocasión? Debe ser agotador ciertamente, si yo fuera el a estas alturas estaría con un buen vaso de agua cerca de mi… oh está bebiendo vino ¿pueden beber en servicio?

-¡Comiencen!-

Avanzo rápido, pero elegantemente, en compases de 3 pasos como si bailara un vals, las espadas danzaban a su alrededor sin dejar una sola brecha, el poder en cada golpe era equivalente a uno solo con las dos manos en la empuñadura, si lo evaluara con el criterio de un humano regular, este hombre pulió diligentemente sus habilidades al punto en que sería inhumano si siguiera mejorando.

Saltando hacia atrás finjo estar acorralado mientras repelo cada golpe en un intercambio de alta velocidad, los destellos tras las espadas hacen que parezcan láseres con ondulaciones que van y vienen en un intercambio de chispas y sonidos de resonancia.

Cada par de ojos esta sobre nosotros absorbiendo cada fotograma que sus ojos puedan captar, los movimientos del líder de la Guardia Real se asemejan cada vez más a un baile, pero ya es momento de revertir la situación, dando el espectáculo de ser acorralado ahora aumento poco a poco la velocidad.

Actualmente Vitto está igualando un 10% de mi velocidad real lo cual es verdaderamente sorprendente a partir de 12% comienza a desequilibrarse y las espadas rebotan al chocar contra mi hoja de cristal como ellos la llamaron.

-¡Múltiples clones de sombra!-

-¿Magia?-

Varias copias de sí mismo aparecieron, estas tenían la firma mágica de él, pero no su mana y para mantenerlos debe concentrarse en eso y poner mucho empeño para que cada copia parezca el real, como si cayera en el truco comienzo a esquivar cada golpe y con maniobras 3D al ras del suelo salto acrobáticamente mientras corto las ilusiones una tras otra y para mi sorpresa la hoja de cristal se está tiñendo de rojo brillante con cada corte, volviéndose una hoja pulsante color sangre.

El capitán de la Guardia Real aún de pie y combatiendo, es expulsado hacia atrás con una patada que recibe magníficamente con sus espadas y en eso mi espada salió de control.

Lanzó por si misma tres cortes híper cargados de mana con estelas rojas como si cuchillas de sangre fueran explotando al contacto con el Capitán de la Guardia Real noqueándolo mientras yo perdí de equilibrio y solamente me mantenía con una rodilla en tierra y la espada aún en el aire sosteniéndola con una sola mano.

-¡UUOOOOO!- gritaron los soldados.

La princesa Sistina y su hermana pequeña Charlotte tenían sonrisas extasiadas, la propia Reina sonreía de oreja a oreja mientras aplaudía.

Rápidamente algunos soldados vinieron a ayudarme con la idea de que estaba realmente agotado, para seguir el espectáculo acepté su ayuda.

La Reina se levantó de su asiento junto a la princesa Sistina y habló.

-Chevallier Kyle, El título “Señor de la guerra” le queda pequeño por lo que puedo ver, ha derrotado completa e indiscutiblemente a dos de los aclamados “Tres Invencibles” de Irisad, este acto es algo inigualable en este nuestro Reino, agradezco a la Diosa de que tal hombre este de nuestro lado.-

-Sus palabras me honran Majestad, solo soy un humilde hombre que blandió una espada para usted mi Reina.-

¡Mierda! ¡¿Tres invencibles?! ¿Qué se supone que es eso? Suena problemático… ¡Diosa! Dime que hacer o a donde huir… Cada cosa que hago aquí es realmente molesta y suma pesar a mi espalda.

-En nombre del Rey y de la familia Real le agradezco su fiel servicio hasta ahora y por el exquisito espectáculo. Pero siento que si no derrota al último Invencible no podría seguir mis días normalmente. Por ello le pido encarecidamente, muéstreme su gallarda figura una última vez.-

-Si es un pedido de mi Reina lo aceptaré gustosamente, ¿Quién es el último invencible?-

-¡Yo lo soy Chevallier!-

El príncipe se levantó y los soldados trajeron su equipo como si todo estuviera planeado. Un peto de oro y plata innecesariamente pesado era su armadura y sus brazales y protectores de pierna también de oro y plata, su espada era de una mano hecha de adamantina pura junto a un escudo de Mithrill.

-Mi príncipe, levantar mi espada en su contra sería una ofensa ante la Familia Real.-

-Comprendo eso y en un caso normal sería así, pero… ¿madre?-

Antes de que el príncipe pudiera seguir hablando la Reina, con todo su encanto y belleza se acercó a mí y habló sinceramente.

-Chevallier… como Reina, no, como madre le pido… Humille a mi hijo, para que pueda aprender humildad y carácter, moldéelo a golpes si es necesario para que sea similar a usted, se lo ruego.-

-Como desee mi Reina.-

¡PERMISO PARA ARRASTRAR LA CARA DEL PRINCIPE POR EL SUELO CONSEGUIDO! La reina dio el visto bueno a que patee el trasero del arrogante príncipe y limpie el suelo con su rostro.

-Bien, mi madre ha dicho todo ¿Comenzamos?-

-Por supuesto.-

El ultimo combate estaba listo y por mi lado con la espada nuevamente en su estado original. El príncipe en posición con su escudo en alto y su espada tras el como si una falange fuera.

-Por pedido de su majestad la Reina, Yo Chevallier Kyle ahora digo que terminare este duelo con un solo golpe.-

-¡¿Qué?! ¡¿Me subestimas?!-

-Claro que no, creo que usted es un excelente espadachín y ha logrado su título con esfuerzo y habilidad, pero no puedo fallar a mi reputación ahora.-

-Ya lo veo… entonces ¡SI ERES CAPAZ DE LOGRARLO HAZLO!-

La reina arrojo una moneda de oro sobre nosotros la cual giraba en medio del aire sobre sí misma, ambos comprendimos que en cuanto toque el suelo el duelo comenzaría, analizando en esas fracciones de segundo, me doy cuenta que el príncipe no tiene brechas, tendré que utilizar mi velocidad y atacarlo por detrás.

*Cling~* resonó la moneda en el suelo e inmediatamente desaparezco de la vista. Pero en realidad estoy rodeando al príncipe a una velocidad que el ojo común no puede seguirme.

-¿Dónde? ¡¿Dónde está?!-

-Justo aquí.-

Dije barriendo la pierna del príncipe, atrapando su brazo para que suelte la espada y pateando su escudo luego lo someto al suelo colocando mi espada en su cuello y mi pie sobre su armadura dorada finalizando el duelo de inmediato.

El silencio se mantuvo y ni una sola persona presente era capaz de decir una sola palabra. La Reina se levantó e hizo una seña con ello levante mi pie y ayude al príncipe a levantarse, su expresión lejos de ser de odio era de comprensión, como si entendiera la inmensa brecha entre nosotros.

-Solo puedo decir que es su victoria Chevallier, no sé qué hizo, pero fue Increíble.- dijo el príncipe mientras estrechaba mi mano.

La princesa apresuro el paso para bajar del escenario y corrió justo frente a mí.

-Chevallier, su muy bien ganada recompensa.-

Casi me olvido de la recompensa del pañuelo sucio de la princesa… ¿se venderá bien? Seguro hay muchos nobles con fetiches extraños que pagarían una buena suma por los mocos de la princesa… después de todo no es fea, aunque tampoco es una belleza como Eli o Ari.

-Lo guardaré y apreciaré toda mi vida, mi princesa.-

Con una traviesa sonrisa volvió con la Reina la cual solo sonreía y luego de un intercambio cuasi formal de palabras todo este asunto había terminado de una vez.

Los capitanes discutían sobre volver a entrenar exhaustivamente por su imponente derrota a la cual no podían objetar absolutamente nada y me catalogaron como “Un monstruo” en el buen sentido, aunque no entiendo cuál es el buen sentido de ser “Un monstruo”.