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POV Nala

-Agh…Maldición, los perdimos- necesito aire. 

Nos encontramos frente a un árbol caído, el bosque a nuestro alrededor se escucha caótico, gruñidos de bestias y explosiones de vez en cuando.

Los demás buscan jadeantes alguna señal de Reynor y Fred. 

-¿Donde se metieron?- preguntó Sven mirando alrededor.

-No podemos continuar siguiendo el rastro de humo y destrucción, eso hay en todas direcciones- León tiene un buen punto.

-Quizás deberíamos ir a una zona abierta donde les resulte fácil encontrarnos luego de que recuperen el escudo- tuvo una buena idea Sr. Raimon, él no se nota muy cansado porque León y Sven lo están cargando.

-Bien supongo que podríamos dirigirnos hacia el río, ¿recuerdan en qué dirección estaba?- antes de que pudieran contestarme, una enorme explosión resuena hacia la izquierda de nuestra posición.

El suelo retumbo por unos segundos antes de que llegara la onda expansiva. Esto provoco que las hojas comiencen a caer de los árboles, al levantar nuestra vista vemos una enorme nube de polvo en forma de hongo que cubrió parte de la luz del sol.

-Creo que ya los encontré- comenta León casualmente.

-¿Como lo dedujiste?, jajaja- preguntó Sven con brillo en sus ojos.

-Debes ser un mago también, ¡Nos engañaste todo este tiempo!- junto mis manos y finjo estar sorprendida.

-¡Oh no! ¡Me descubrieron! Ahora tendré que deshacerme de ust….- Antes que terminara su oración el Sr. Raimon interrumpe.

-Emm…¿No deberíamos dirigirnos allí?- puede verse una sonrisa incomoda en su cara.

-Ah… sí claro, ¡vamos chicos!- maldición ahora debe vernos como idiotas. 

Al llegar a la escena podemos ver a Fred sentado en el suelo junto a un enorme cráter humeante y al mono aferrado a su espalda como si estuviera petrificado.

-¡¿Fred, están bien?!- grita León mientras nos acercamos, sacándolo de su estupor.

-¡Vengan!- Nos llama con su brazo.

Al llegar podemos ver más de cerca el daño que provoco esa explosión.

-¿Como sucedió?- pregunté.

-Pues, ¿recuerdan que un ave tomó el supuesto escudo antes de que comenzáramos a correr tras él?- señala hacia arriba frunciendo levemente el ceño.

-Sí, en ese momento comenzamos a perseguirlos – me pregunto que estuvieron haciendo.

-Bueno, luego de eso lo soltó para esquivar uno de los hechizos de Reynor, cayó en el rio, un enorme pez se lo comió, logramos atraparlo, pero con tanta mala suerte que al escupirlo rebota en una roca y cae por una cascada. Nos arrojamos a buscarlo, al bajar vemos a un goblin tomarlo y correr hacia los arboles, logramos acorralarlo, pero antes de atraparlo una serpiente alada se lo come y vuelve a subir a la parte alta de la cascada […]-

Estoy comenzando a disociar, parece que tuvieron más problemas de los que parecían.

-[…] entonces el lobo huyó[…] cuando llegamos la araña ya no estaba […] luego el gusano de tierra se tragó entero al mono, pero al abrir su estomago el escudo ya no estaba por suerte el mono seguía vivo […]- los demás se ven asombrados escuchando, siento que ya he perdido el hilo de la historia. 

Lo importante es que el escudo paso por las manos o mejor dicho las garras de varios tipos de criaturas al parecer, ¿cómo demonios pudieron pasar por todo eso en tan poco tiempo? además ¿había tantos monstruos por aquí? 

-[…]al llegar vemos que un orco lo tenía de sombrero, cuando Reynor lo ve su expresión se vuelve feroz, aprieta con fuerza su mano mientras una especie de niebla oscura y un fuego violeta se unen en ella, simultáneamente el suelo bajo los orcos comienza a brillar. Al soltar el agarre en su mano libera toda su frustración acumulada en un grito -¡YA ESTOY HARTO!- y….¡BOOM! ya no hay orcos- sí, yo también me molestaría.

-¿Y tú qué hiciste mientras ocurría eso?- interroga Sven levantando su ceja en señal de sospecha.

-Reírme, nunca me había divertido tanto, Jajajaja- ahora entiendo porque Reynor destruyó medio bosque.

-¿Y no se molesto contigo?, antes por poco y te arroja de un barranco- León tiene razón, yo misma me preguntaba eso.

-Pues creo que un poco, pero solo me apretaba más fuerte, debe ser porque ya no tengo dinero que me pueda sacar, miren…- levantando su camisa podemos ver una marca roja en su abdomen con forma de brazo. 

.Ouch ouch… ¡basta!- León y Sven pican la marca en su piel con unas ramas.

No sé cómo debería sentirme con todo esto, pero al menos la tensión que había ya se esfumo.

– Y… ¿dónde está el ahora?- no lo veo por ningún lado.

-Fue a buscar esa cosa entre los escombros- señala inocentemente el cráter humeante que está detrás.

Al poco tiempo algo brillante vuela entre nosotros y se incrusta en el suelo provocando que se agrietara.

-¡¿Qué mierda?!- Hizo que todos cayéramos sobre nuestro trasero.

Reynor aparece volando y comienza a pisotear el escudo en el suelo.

-¡¡¡Maldito pedazo de metal asqueroso!!!- puedo ver sus ojos brillar peligrosamente, luego lo toma y procede a arrojarlo en su sombra como la vez que tomó los cadáveres de los lobos cuando nos conocimos. Extrañamente el escudo no se metió, sino que quedo en el suelo sin moverse, intento un par de veces más incluso arrojándolo con sus manos, pero siempre obteniendo el mismo resultado.

Su expresión confusa se esfuma cuando parece que acaba de notarnos, de repente nos ordena.

-Oigan alguno de ustedes lleve esta cosa por mí, me siento enfermo de solo verlo- lo arroja al suelo con una expresión molesta.

-¡Yo lo llevo!- Fred se ofrece para la labor voluntariamente.

Al sostenerlo frunce el seño -Hay un papel atorado aquí, ¿cómo es que sigue intacto?- Reynor se acerca y lo toma.

-Es una carta, veamos- abre el sobre sin ningún cuidado.

-Su Majestad, le envío la “Rodela de Xerth” un objeto mágico de un valor incalculable que forma parte del patrimonio de nuestro reino, bla bla… pido la mano de la segunda princesa… espero que esto forme una alianza que resista el paso del tiempo y haga temblar a nuestros enemigos… lo que sea, firma algún Rey Primerizo- Rompe la carta y la arroja al suelo. 

Creo que acabamos de enterarnos de un secreto nacional, de una forma muy anticlimática. 

-¿Cómo se utiliza?- Pregunta Sven.

-Pues lo colocas en tu brazo y luego lo extiendes- Fred sigue las instrucciones que le da León y lo despliega, nunca había visto un escudo plegable, además este tiene un bonito color dorado y sus grabados son muy misteriosos.

-Bien eso es todo, ¿ya nos vamos?- interroga Raimon.

-Claro, síganme-señala Reynor con su mano adentrándose entre los árboles.

Parece que hemos estado dando vueltas en círculos durante horas, ya esta atardeciendo y no hemos salido del bosque.

-Disculpe, ¿está seguro que no estamos perdidos?, ni siquiera hemos llegado al río que era visible desde el acantilado, lo cual es muy extraño después de caminar tanto.

-¿Hmm? ¿Quién dice que estaba tratando de salir del bosque?, estoy buscando mi caballo, ¡¿Nube estas ahí?!- comienza a silbar, mientras todos nos detenemos a mirarlo consternados.

-¿Qué les pasa?- nos mira extrañado.

Tuvimos una pequeña charla con el Sr. Reynor para convencerlo de que dejara de buscar a su estúpido caballo, luego de que sacudiera a Fred por un tiempo consiguió que este se disculpara con Nube por llamarlo estúpido y logramos establecer que el caballo era más inteligente y olía mejor que él. 

Ya con el honor del caballo salvado, logramos que nos dejara guiar el camino hacia el pueblo más cercano por el que pasamos con la caravana, antes de que esta fuera atacada ya que estaba anocheciendo. 

Al llegar al pueblo vemos que los habitantes se encuentran alborotados y con armas en sus manos.

-¿Siempre son tan populares niñas?- dijo Reynor con una expresión burlona.

-No creo que estén aquí por nosotros… – espero.

Cuando nos acercamos lo suficiente, comenzaron a hablar con nosotros.

-Oigan, ¿están bien?- Interroga el aldeano.

-Sí, ¿porque lo pregunta?- parece que estuvieran a punto de pelear contra algo.

-Recientemente una caravana de mercaderes fue atacada por una marea de monstruos que salió de la nada, estamos haciendo guardia en caso de que ataquen el pueblo- su expresión parece grave.

-Disculpe señor, mi nombre es Raimon, formo parte de la Asociación de Comercio “Silver Stone”, era miembro de la caravana y puedo decirle, al igual que cualquiera de nosotros, que no fuimos atacados por monstruos… verá- El Sr. Raimon comienza a informar sobre lo sucedido.

-Oigan ¿dónde está Reynor?- interrumpe Fred.

Vemos a dos personas tironeando de las riendas de un caballo gris.

-Oye mocoso, ese es mi caballo gracias por encontrarlo, ahora suéltalo- exclama molesto.

 -¡¿Como sé que eso es cierto y no quieres robarte a grisecito?!- El niño grita desesperadamente.

-¡Su nombre es Nube! y mis cosas están en la alforja niño testarudo- Un anciano se acerca a mediar la situación.

No podemos oír lo que están diciendo ahora que dejaron de gritar, pero Reynor chasquea su lengua con una expresión molesta sacando unas monedas de su bolsa y entregándoselas al niño que suelta el caballo de mala gana.

Un final feliz…. supongo.

Luego de encontrar a Nube, nos dirigimos a la posada del pueblo. El lugar se veía limpio lleno de mesas redondas y una barra. Se veía vacío en ese momento, debe ser que por el caos que causamos todos se pusieron alerta o escaparon, lo siento jeje.

Sentados en una mesa, pedimos comida cuando Reynor comenzó a hablar.

-Bien ahora que estamos a salvo, ¿no hay algo que quieras decirnos mi estimado vendedor ambulante?-.

Entre un suspiro el Sr. Raimon comenzó a hablar.

-Bien por dónde empezar, el nuevo Rey de Amaranto nos encomendó que sus hombres fueran camuflados en un carro para entregar algo al reino vecino, eso sería el escudo que ahora está en tu posesión. De acuerdo al contenido de la carta que leíste el ataque que sufrimos debió ser de algún reino vecino para impedir que la oferta de alianza llegue a su destino- ya veo, por eso estaban tan bien organizados.

-Si era una misión tan importante ¿por qué los derrotaron tan fácilmente?, cualquiera creería que esa caravana estaría bien protegida- Ahora que lo dice tiene razón.

El Sr. Raimon comienza a sudar.

-Pues… el gremio decidió enviar varias caravanas más en los sucesivos días como distracción, por lo que, creí que si ahorraba en la escolta podría quedarme con el resto del dinero para mí, jeje- Ahh ya veo eso explica todo, sí señor.

-¡Casi nos mata!- Grito furiosamente, su avaricia casi nos envía al otro mundo.

Mientras los cuatro lo mirábamos feo Reynor continuó hablando.

-Muy bien, eso explica el por qué este cuarteto de goblins estaba allí- no tienes ningún respeto por nosotros verdad. 

-Me gusta ese nombre- ¿nunca te cansas Fred?

-Alguien no entiende las ironías- dice Sven con una sonrisa incomoda.

-Sin embargo, se oye muy seco así nada mas, debería ser “El Cuarteto de Goblins”- expresa León con una mano en su barbilla, provocando la admiración de Fred.

-Va a ser un viaje largo- cubro mi cara con mi mano, si alguien me escucha, sálveme.

-Vamos es un buen nombre, ¿porque no les gusta El cuarteto de Goblins? además Nala ya tiene el tamaño de uno, mañana deberíamos registr …pfff- escuchando ese comentario arrojo mi tenedor “accidentalmente” al suelo cerca de la silla de Fred, al agacharme para levantarlo coloco mi codo en posición y dejo caer todo el peso de mi cuerpo golpeando su “cosita” con él.

-Ya lo encontré, Jeje- a los demás les recorre un sudor frio por la cara, incluido a Reynor, cuando ven a Fred noqueado con su cara contra la mesa balbuceando.

-Como sea ya puede irse Sr. Raimon he completado mi tarea al escoltarlo aquí, solo le pido que no divulgue que poseo el escudo en este momento, si no, me veré obligado a silenciarlo aquí mismo para evitar problemas, Jajajaja- No estoy seguro de si lo que dijo fue en broma o si realmente lo haría.

-N-no se preocupe, si divulgara algo mi cabeza rodaría también, tendré que inventar una buena historia sobre mi escape, Jajajaja- Se levanta apresuradamente.

-Bien, muchas gracias por salvarme, espero que nuestros caminos vuelvan a cruzarse- luego de dar un paso Reynor aparece junto a él sosteniendo su hombro, lo cual genera que se congele en el lugar.

Se acerca y coloca su boca junta al oído izquierdo del Sr. Raimon y comienza a hablar en un tono escalofriante.

-El placer fue mío, espero que nuestro próximo encuentro sea en circunstancias más venturosas, si requerimos de los servicios de su compañía en el futuro, llamaré por usted específicamente- El Sr. Raimon se va apresuradamente de la taberna dejándonos solos.

Al soltarlo Reynor se voltea y se sienta frente a nosotros en el asiento que quedo vacio.

-¿Te gusta molestar a la gente verdad?- pregunto irónicamente.

-Es lo que me mantiene vivo, además se lo merece por tacaño- responde.

-Disculpen hay algo que me está inquietando…- la expresión de León se vuelve seria.

-Si a mí también…- Sven frunce el ceño de igual manera.

Reynor y yo inclinamos nuestra cabeza en señal de confusión, cuando Sven y León toman el respaldar de la silla de Fred y la alejan de la mesa.

-¿Cuanto más piensas cargar con ese mono?- interroga León.

-¡Ah lo había olvidado!- su cara recupera su color trayendo consigo una expresión de sorpresa.

-Eres igual de ruidoso que él, seguro te vio la cara y pensó que eres su madre ahora que ya no tienes pelotas- Reynor se levanta de la mesa para retirarse.

Sven se voltean intentando aguantar la risa.

-Pff… jajajaja- De acuerdo a mi también me hizo gracia.

 

POV Reynor

-Casi lo olvido, que no te arresten por meter un monstruo en el pueblo mocoso- bien eso es todo por hoy.

-¡¿Qué?!, sáquenme este mono de encima-.

-No se suelta-.

-Me mordió!-.

-Probemos untándolo con grasa para que resbale-.

– ¿Y si le damos vino hasta que se desmaye y luego lo arrojamos por ahí?-.

-Mientras no sea tan ebrio como Nala, si no estaremos varios días para que se embriague-.

-A quién le dices ebria hij…-.

Cierro la puerta de mi habitación aislándome del bullicio que hay abajo. Hoy a sido un día agitado, sacando mi diario comienzo a escribir lo sucedido llegando a la conclusión de que nuevamente perdí el control de mis emociones, si esa cosa fuera algo mas frágil lo hubiera hecho pedazos además la molesta voz en mi cabeza me sigue provocando para que asesine a cualquier cosa que me moleste.

Creo que no tengo mas opción que sellar completamente mi magia hasta que llegue a Sienas o podría volverme un asesino psicópata antes de llegar. El problema es si encuentro inconvenientes en el viaje mi fuerza se verá muy reducida… a menos que viajara con escoltas que pudieran defenderme, pero eso sería muy caro… a menos que yo creara a esos escoltas.

Una idea salvaje apareció en mi mente cuando comencé a calcular el tiempo que me tomaría, de todos modos, necesito un par de cosas para sellar mi magia así que bien podría intentarlo no es como si perdiera algo, además necesito algo con lo que distraerme en el viaje.

Mañana comenzaré con todo…

No me digas que aún crees que no eres un asesino psicópata humano.

-Nadie te pregunto- tsk… será una larga noche. 

….

Al bajar por las escaleras veo a los mocosos frente a platos vacios, tuve muchas cosas que planear por lo que salí de mi cuarto cuando el sol ya estaba en su apogeo. Me siento frente a ellos tomando una silla de una mesa vacía.

Llamo a la camarera para que tome mi orden.

-Si señor ¿qué desea?- pregunta con su mejor sonrisa.

-Deme lo mismo que ellos- tengo hambre.

-Emm…todos pidieron algo distinto señor, ¿cuál de todos quiere?- su expresión se vuelve tensa.

-¿Que parte de dame lo mismo que ellos no entendiste? tráeme lo mismo- coloco una moneda de oro en su mando cuando se mueve a toda velocidad hacia la cocina.

-Muy bien tenemos que hablar- vamos al plato principal.

-¿Qué sucede?- Pregunta la mocosa.

 -Son muy débiles, el niño que intentó arrebatarme a Nube era más fiero que los cuatro juntos, díganme ¿aún es su objetivo volverse fuertes?- su mirada me inquieta un poco, espera ¿qué dijo?

-¿Eh?-.

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Buenas, nuevo capitulo, espero avanzar un poco escribiendo ahora que hay cuarentena, levanten sus manos y envíenme su inspiración. :v

PD: Gracias Rosi por las ediciones sos una capa sin héroe xD.