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Prólogo:

POV Tercera persona

Un joven yacía en una cama de hospital. Sus ojos no reflejaban emoción alguna, eso era porque estaba acostumbrado a tal situación.

Su padre, sentado a su lado con una mirada seriamente preocupada y rostro pálido, le habla en un tono suave y con un pequeño ápice de tristeza.

«El doctor dice que ya no hay nada por hacer, que solo queda esperar lo peor, pero…»

El joven, que tenía una cálida sonrisa en su cara, miraba apaciblemente a su padre, quien parecía que derramaría lágrimas en cualquier momento para responderle.

«No te preocupes, ya esperaba esto desde hace mucho tiempo, por lo menos ahora no tendrás que continuar con tantos gastos y deudas por mi culpa, eso me hace feliz.»

En ese momento, su padre se fue silenciosamente, dejando solo al joven, quien continuaba sonriendo a pesar de todo lo que pasó en su vida.

Quisiera haber hecho tantas cosas…

Tales palabras pasaban por la mente del joven, que se había resignado a aceptar su destino.

Él tenía un cuerpo débil cuando era pequeño, por lo cual su madre lo sobre protegía, razón por la cual no jugaba con los otros niños en la calle ni practicaba deportes que le gustaban, hasta el punto en que no lo dejaban ayudar en las tareas del hogar.

Me gustaría haber cumplido mis sueños, haberle sido más útil a mis padres, haber tenido una vida feliz…
Por supuesto, no le echa la culpa a sus padres, tampoco a sí mismo, pues sabe que todo fue gracias a su suerte, que no fue muy buena.

Si tan sólo tuviera una segunda oportunidad…

Así con tristes pensamientos en su mente, poco a poco se quedó dormido en su fría cama de hospital, esperando su amargo final. Un final del que sabía muy bien desde mucho tiempo atrás.


Un pequeño niño de cinco años despertó en medio de la noche.

«¿Eh, donde estoy?»

Dichas palabras de confusión salieron de la boca del niño.

«Espera, ¿Qué…?»

Conforme sus recuerdos volvían, el pequeño empezó a sentirse mareado, digiriendo la situación. Finalmente, después de un rato, habló con una voz resignada.

«Bueno, al menos no me atropelló un camión…»

Prólogo…FIN