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POV Nala

Un grito me despierta abruptamente, al sentarme puedo ver a Reynor y Sven corriendo hacia el acantilado y mirando hacia abajo. 

-¿Por qué el escándalo?- Pregunto.

-Creo que se me cayó el artefacto que encontramos en la caravana por el acantilado- dice Sven en tono nervioso, es una pena.

-¿Qué pasa?- interroga León mientras bebe té de una taza de madera con sus cabellos desordenados.

Detrás llega Fred apoyando al Sr. Raimon.

-¿Quién gritó?- Pregunta.

-¡Yo!- contesta Reynor en tono irritado. 

-Parece que tendremos que bajar a buscar el artefacto que tiró su amigo antes de irnos- frunce el ceño mirando hacia abajo. 

-¿Eh? no podemos simplemente dejarlo ahí, no es que importe- ¡Qué molestia!

-Niña te falta mucho- suspira -Déjame decirte cuando alguien está dispuesto a masacrar gente para obtener algo, es que esa cosa es valiosa, ¿No es así Sr. Raimon?- sonríe de forma irónica mirándolo fijamente provocando que este se ponga nervioso.

-Eso es…- el Sr. Raimon parecía querer explicarse cuando es cortado súbitamente.

-Luego hablaremos de eso, por ahora vamos a buscarlo- se da la vuelta colocando su mano izquierda en la cintura.

-Nos tomará todo el día buscar un camino para bajar, esperemos que este ahí cuando lleguemos- hay que ser realistas.

-¡Qué molestia!- se queja Fred.

-¿Por qué lo arrojaste Sven?- es extraño.

-¡No lo tiré! Cuando llegamos aquí se me debe haber resbalado- Ya veo entonces es culpa de Reynor.

Todos lo miramos acusadoramente cuando él responde -¿Algún problema?- frunciendo el ceño.

-No, nada- Sigue bebiendo su té.

-El sol molesta mis ojos- Simula ver hacia el acantilado.

-¿Necesitan que busque un camino para bajar?- Sigues pensando en el dinero que te sacó ¿verdad?

Cobardes…

-Bien, ¿cómo vamos allí entonces?

-Oh por el amor de…- Aleja al Sr. Raimon de Fred y lo coloca en su hombro derecho como un costal, simultáneamente levanta su mano izquierda hacia atrás sin mirar generando un círculo mágico. 

Lo siguiente que pude sentir es que el viento se volvía mas fuerte a nuestras espaldas hasta que mis pies se levantaron del suelo.

¿Qu…? -Antes de terminar mi pregunta todos nos encontrábamos en caída libre hacia el bosque.

-¡AHHHHHHH!- Todos gritaban, mi voz no lograba salir de mi garganta solo podía sentir el viento sobre mi cara mientras el suelo se acercaba cada vez más, en algún momento pude ver a Reynor entre nosotros en el aire. 

Cuando las copas de los árboles se acercaban Reynor volvió a convocar magia de viento provocando una corriente ascendente poderosa que comenzó a ralentizar nuestra caída poco a poco.

El crujir de las ramas fue lo siguiente que oí antes de darme cuenta que estaba atascada en un árbol, Reynor aterrizó cómodamente, acto seguido arroja en el suelo al pobre Sr. Raimon cuya mirada se encontraba carente de alma. 

-¿Lo ven? solo tardamos un minuto como mucho en bajar – Comenta con una sonrisa de autosatisfacción, me pregunto si llegaremos vivos a Sienas.

….

Revolvimos arbustos y observamos las copas de los arboles por un par de horas hasta que comenzamos a perder la paciencia.

-Maldita sea, ¿dónde cayó esa cosa?- Estoy comenzando a molestarme con esta búsqueda del tesoro. 

-Oye niño- Sven se voltea -¿Estás seguro que se cayó por aquí?, porque si no es así y esta allá arriba vas a subir de nuevo el acantilado, pero por la patada que…-.

-¡Lo encontré!- exclama Fred.

Al acercarnos podemos ver el supuesto escudo entre dos ramas de un árbol alto.

-¿Qué esperas niño?, tráelo- señala Reynor a Sven.

-No voy a subir tan alto a buscar esa cosa- frunce sus labios en señal de disconformidad. 

-¿Por qué no lo baja con su magia?- pregunta Fred inocentemente.

-¿Por qué tengo que bajarlo yo?- entrecierra sus ojos.

-Es su culpa que callera en primer lugar al transportarnos en un sitio aleatorio- ya estoy molesta.

-Cof.. ¡no te metas niña no estoy hablando contigo!- exclama nervioso.

-Umm…lo sé, pero nos arrastraste a todos aquí- digo cruzando mis brazos.

-Oigan anoche quedo claro que soy el más viejo aquí, así que siempre tengo la razón- contesta cruzando los suyos.

-¿Qué tipo de razonamiento es ese?- frunzo el ceño. 

-Uno que dice que ¡suban al maldito árbol y bajen mi escudo! Tenemos un contrato ¿recuerdan?- señala de forma grosera hacia arriba.

-Si lo recuerdo, el trato era que cocinemos para usted y lo asistamos en el viaje, asistir no es hacer todo nosotros, especialmente…-

-Lalalalalalala ♪♫- cubre sus orejas y empieza a tararear.

-¡¿Qué eres? ¿Un niño?!- comienzo a tironear de su capa cuando León llama la atención de todos.

-Oigan, un mono se está robando el escudo- comenta León casualmente.

-Chii chii chiii- produce unos chilidos agudos mientras sostiene el escudo sobre su cabeza.

-¡Ah! ¡Atrápalo!- grita Reynor sosteniendo a Fred por el cuello y arrojándolo hacia el mono. 

-¡¿Por qué a mí?!- Grita.

El mono logra esquivar hábilmente a Fred que se aferra de la rama, y comienza a mostrar sus colmillos. 

-Dame eso monito- se acerca despacio cuando el mono emite un chillido agudo que lo deja aturdido.

-Es un mono aullador puede atacarte con una onda sonora que deja aturdidas a sus víctimas- Podría haberlo dicho antes ¿no?

El mono se acerca a Fred y comienza a golpearlo con el escudo.

-Ouch Ouch Ouch…. ¡quítenme a esta cosa de encima!- Fred retrocede y azota al mono en su espalda contra el tronco del árbol utilizando su cuerpo.

Logra aturdirlo arrebatándole así el escudo.

-¡Lo tengo!- exclama levantando el escudo con sus manos.

En ese momento de la nada un ave extraña con un pico largo, plumas negras y ojos color rojo profundo arrebata el escudo con sus garras y vuela hacia el interior del bosque.

-Oh… lo tenía- dice con una expresión aturdida, en ese momento el mono se recupera y comienza otra batalla de rasguños.

-¡Ayúdenme a bajar por favor!- suplica mientras sostiene los brazos del mono furioso.

La expresión de Reynor se oscurece, desenvainando su sable corta el árbol limpiamente haciendo que este comience a caer.

-¡AHHHHH!- …-¡CHIIICHII!- Fred y el mono se abrazan mientras el árbol cae.

Reynor comienza a correr rápidamente por el tronco en caída llegando hacia donde estaban Fred y el mono tomándolos del hombro, los carga bajo su brazo y salta hacia otro árbol. Al aterrizar comienza a saltar entre las ramas en la dirección que fue el ave.

-¿Tendríamos que seguirlos verdad?- Interroga el señor Raimon sacándonos a Sven y a mí de nuestro estupor.

-¡Cierto!- exclama Sven.

-¡Vamos!-.

Apoyando al Sr. Raimon corremos intentando no perderlos de vista.

….

POV Capitan

Mi nombre es Julius Asvald y soy un caballero a las ordenes de La Honorable República Mercante de Eadgar que se encuentra al sur del Reino de Amaranto. 

Hace unos días se me confió la tarea de atacar una caravana que se dirigía hacia la ciudad de Litios en el reino vecino, nuestra inteligencia dice que en ella iría una propuesta de alianza acompañada de un tesoro, por lo que bajo ningún concepto podíamos dejar que llegara a su destino, si dejamos que los dos tiranos se unan no dudarían en atacarnos ya que siempre codiciaron nuestras tierras y ven nuestra forma de gobernar como una amenaza hacia su poder. 

Estuve muy feliz en el momento que me confiaron esta tarea, ¿quién pensaría que termino siendo un desastre?

Disfrazados de bandidos esperamos a que el objetivo se aproximara, al comenzar el ataque los aplastamos fácilmente, probablemente creyeron que esa débil guardia engañaría a alguien haciendo creer que no hay nada de importancia en la caravana, podría haber funcionado si no hubiéramos sobornado al presidente de la Asociación de Comercio Silver Moon para que nos diera la información que queríamos.

Cuando comenzamos a registrar ese sujeto apareció de la nada tomándome como rehén, voló por los aires a mi escolta y al ver un sujeto escondido bajo uno de los carros el muy maldito…

-Estaré contigo en un momento- me golpea con su cabeza provocando que todo se volviera oscuro y confuso.

Cuando logré despertarme pude ver al Vice-Capitán en el suelo y ese sujeto estaba hablando con el comerciante y unos mocosos . A pesar de estar algo aturdido pude ver que uno de ellos tenía la Rodela de Xerth, uno de los tesoros nacionales del Reino de Amaranto, es evidente que ese era nuestro objetivo.

-¡Atáquenlos no dejen que se escapen!- Grito furiosamente.

Sin embargo, se desvanecieron a la luz de un hechizo.

Suspiro en tono de pesar mientras froto mi cabeza. Ese sujeto tiene la cabeza muy dura.

El Vice-Capitán se recupera acercándose a mi cuando de repente se da la vuelta y bloquea el ataque de una serpiente alada cortándola en dos. Antes que nos diéramos cuenta estábamos rodeados de monstruos luchando por nuestras vidas. 

Luego de escapar por los pelos acampamos cerca del rio con la esperanza de que ese sujeto intentara cruzar el puente, pero nunca lo hizo. No he podido pegar un ojo en toda la noche.

-Agh… ¡qué desastre!- Mientras escribía mi reporte uno de nuestros hombres entra corriendo en la tienda.

-¡Capitán!… ¡Lo encontramos!- Exclama respirando con dificultad.

-¡¿De verdad?!- Arrojo la mesa a un lado.

-¡Que todos se alisten ahora mismo!-.

…..

Llegando a un claro vemos a una tribu de orcos moviéndose hacia el sur del bosque, eran al menos 40 de ellos, me pregunto de donde salieron tantos. Además de eso no había nada extraño excepto por una cosa…. ¡Uno de ellos tiene la Rodela de Xerth como sombrero!

¿Los sujetos que nos atacaron fueron comidos por los orcos? 

Sería extraño, el maldito que me noqueó era bastante fuerte. De todos modos, no podemos dejar pasar esta oportunidad de cumplir nuestra misión. 

Acercándome a los exploradores comandados por el vice-capitán comenzamos a planear el ataque.

-Muy bien, todos posiciónense en estas dos direcciones para atacar por ambos flancos, nosotros dos somos espadachines de rango medio atraeremos a los orcos hacia aquí, mientras el resto de ustedes dará la vuelta y les cortara la retirada en caso de que el que tiene el escudo quiera escapar. Una vez lo tengamos si los orcos se quieren ir déjenlos no estamos aquí para cazar monstruos.

Aplaudo en señal de determinación. ¡Esta vez no fallaremos!

-¡Ahora!- El Vice-Capitán y yo cargamos hacia los orcos matando dos cortándoles la cabeza.

Cuando los demás se dieron cuenta comenzaron a cargar hacia nosotros, ya puedo ver al que tiene al escudo cargando en mi dirección… Probablemente esto será mas fácil de lo que pensé.

Comenzamos a movernos hacia la emboscada cuando nos dimos cuenta los orcos no nos seguían al voltearnos podemos ver un masivo círculo mágico violáceo que rodeaba a todos los orcos.

-Esto… ¿qué está pasando?- Pregunto.

-¿No me digas qué…?- El Vice-Capitán comenzó a ponerse nervioso.

Los orcos miraban el suelo confundidos cuando el circulo comenzó a brillar cada vez más intensamente. 

Eso me sacó de mi sorpresa, solo puede significar una cosa.

-¡Al suelo!- Grito con todas mis fuerzas.

Se escuchó un grito cargado de ira de entre los árboles.

-¡YA ESTOY HARTO!-.

En ese momento una luz cegadora nos trago, antes de darnos cuenta ya estábamos volando por los aires. Quizás no debí formar parte de esta misión.

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Buenas disculpen la tardanza, espero que les guste el capitulo, la universidad no me permitió escribir mucho estos días pero como tuve libre este finde pude avanzar. Saludos.