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Goblin Kingdom

Capítulo 188

Jefes Rivales

 

Después de la derrota de Goudal Gaschall del Reino de Elrain, la noticia del resurgimiento de los Creyentes de Kushain llegó a oídos del Rey Goblin.

 

El departamento de inteligencia hecho con la ayuda del Clan Corazón de León al que el Rey Goblin abogaba estaba empezando a mostrar resultados gradualmente.

 

“¿Y ahora hay una guerra civil dentro del Reino de Elrain?” El Rey Goblin frunció el ceño mientras escuchaba la información que le pasaba Zaurosh.

 

La mitad de eso fue porque estaba estupefacto, mientras que la otra mitad fue porque no entendía.

 

“En la superficie parece ser una guerra con respecto al sucesor del rey después de su muerte, pero mirando un poco más profundo, el Rey Rojo parece estar tratando de apoderarse del Reino de Elrain” Dijo Zaurosh.

 

Por el sonido de las cosas, parecía como sus habituales disputas internas, pero las cejas del Rey Goblin seguían fruncidas.

 

“He estado escuchando mucho sobre ese Rey Rojo últimamente. ¿Es una organización tan grande?” Preguntó el Rey Goblin. El débil gesto de Zaurosh al pronunciar ese nombre no se escapó de sus ojos.

 

“Son una coalición de clanes, pero eso puede ser un poco difícil de entender. Básicamente, son un grupo de aventureros que intentan robar un país” Dijo Zaurosh.

 

“Supongo que es algo inusual” Dijo el Rey Goblin.

 

En lo que respecta al Rey Goblin, era de sentido común que aquellos con poder anhelaran el trono. Pero a juzgar por la reacción de Zaurosh, parecía que esto no era algo común.

 

“Sí. Al menos, nadie ha intentado tal cosa desde la concepción de los clanes.”

 

Mercenarios con un país propio. Cuando lo pones en palabras, puede que no parezca mucho, pero hacer que suceda requiere mucha resolución.

 

El hecho de que esta coalición de aventureros pudiera intentar tal cosa hablaba de su poder. El Rey Goblin lo entendía muy bien.

 

“El Rey Rojo, huh.”

 

Era un enemigo al que tendrían que enfrentarse algún día, pero por ahora, todavía estaban demasiado lejos del Rey Goblin.

 

“El siguiente asunto es sobre los Creyentes de Kushain, supongo” El Rey Goblin instó a Zaurosh a continuar.

 

“Sí. Tenemos detalles de su última batalla. Aparentemente, la santa lideró su ejército” Dijo Zaurosh.

 

“¿La santa?” Preguntó el Rey Goblin.

 

“Una doncella que ha heredado la sangre de Kushain, Mira Vi Burnen; una princesa de 16 años.”

 

“Es una noble de nacimiento, en otras palabras. ¿Pero eso es todo? Puede que sea capaz de captar el corazón de la gente con su sangre noble, pero las tácticas son otra historia.”

 

Ra Gilmi Fishiga y sus hombres pueden haber obtenido algunos resultados atacando las aldeas de los Creyentes de Kushain, pero al final, los creyentes fueron capaces de proteger su territorio.

 

No importa cuánta fe pudiera reunir Santa Mira, en el frente, eran los soldados los que luchaban. Debe haber un comandante hábil entre sus filas.

 

“La percepción de Su Alteza es tan brillante como siempre. Vilan Do Zul, aunque todavía es un niño, es prácticamente el táctico de los Creyentes de Kushain. Es devoto de Santa Mira y sin su asesoría, sus generales no pueden moverse.”

 

Los Creyentes de Kushain lograron reincorporarse gracias a un niño y una niña.

 

“Es como un cuento de hadas.”

 

“Desafortunadamente, es verdad. Los Creyentes de Kushain se han unificado con ellos como su esperanza.”

 

“Qué dolor.”

 

Los enemigos con moral alta no eran fáciles de tratar. Tales enemigos con voluntad inquebrantable podían dar vuelta la batalla en cualquier momento. Si los milagros existían, entonces es esa alta moral la que los lleva a la luz.

 

“Y luego está la Alianza Ashunasan” Dijo el Rey Goblin.

 

“Bueno, aparte del Reino de Elrain, sólo está el país mercantil, Pena. Sólo las naciones con un poder y un lujo como el del Reino de Elrain pueden permitirse venir aquí, después de todo.”

 

“Si recuerdo bien, no han destacado hasta hace poco.”

 

“Sí… Enviaron tropas junto al Reino de Elrain hacia los Creyentes de Kushain. Deberían haber perdido, pero hace unos días, parece que una ciudad del Reino de Elrain ha sido tomada por un golpe de estado.”

 

“Otra disputa interna… Los humanos sí que están desocupados” Dijo el elfo Fei desde un lado mientras trabajaba en unos documentos.

 

Zaurosh sonrió irónicamente. “Bromeas… Pero en cualquier caso, no hay nada malo en vigilar a los demás. Especialmente Pena, el Reino de Elrain, y el Rey Rojo que está intentando tomar el control desde dentro. Y estoy seguro de que los Creyentes de Kushain se convertirán en un tema importante, queramos o no.”

 

El estado de los asuntos en el sur se estaba volviendo gradualmente mucho más fácil de entender en comparación con cuando el Rey Goblin llegó aquí por primera vez.

 

Había tres fuerzas que podían enfrentarse al Rey Goblin.

 

El Rey Rojo, la nación mercantil de Pena, y los Creyentes de Kushain.

 

Es con estas tres fuerzas con las que el ejército goblin probablemente competirá para ganar hegemonía en el sur. El Reino de Elrain sería probablemente el primero en retirarse viendo como el Rey Rojo se lo comía gradualmente desde dentro.

 

“En cualquier caso, sea cual sea el poder, lo más probable es que apunten a los pequeños señores feudales aquí en las fronteras. Aunque Pena ha hecho el mayor contacto recientemente…”

 

La nación mercantil de Pena es una ciudad estado mercantil construida alrededor de un oasis en el desierto. Obtiene sus ingresos principalmente a través de los impuestos de los caminos que conducen al este y al oeste.

 

“Es un país gobernado por una reina. Más específicamente, Raksha El Pena, que recientemente subió al poder.”

 

“¿Cuánta información tienes sobre ese país?” Preguntó el Rey Goblin.

 

“Tenemos toda la información básica a nuestra disposición” Dijo Zaurosh.

 

“Ilumíname entonces” Respondió el Rey Goblin.

 

Con la cabeza inclinada, Zaurosh habló con el Rey Goblin sobre Pena.

 

◆◇◆

 

Pena siempre ha sido una nación bendecida en el comercio. Eso no ha cambiado hasta hoy.

 

Hubo incluso un tiempo en que gobernó sobre todo el desierto, pero eso fue sólo por un momento.

 

Desde hace mucho tiempo, la nación de Pena siempre ha sido devota del Dios del Desierto, Ashunasan, y la princesa de su familia real no sólo sirvió como su princesa, sino también como su sacerdotisa.

 

Tal como las palabras ‘nación mercantil’ implicaban, la nación de Peña hace todo lo posible para evitar hacer algo que pueda influir negativamente en sus finanzas.

 

Pena cría caballos de arena, monstruos que viven principalmente en el desierto, y los utiliza para formar un ejército de caballeros que trabajan junto a su ejército para mantener su territorio en el desierto.

 

Sus bienes especiales incluyen los caballos de arena y la alejandrita.

 

Tienen una población de 200.000 habitantes. Un número relativamente escaso, pero debido a ser una nación enfocada al comercio, son incomparables a las naciones agrícolas del norte.

 

La familia real de Pena posee grandes riquezas y tiene muchos mercenarios a su disposición.

 

De los caballeros que sirven a la familia real, dos eran famosos.

 

Uno era el líder de los caballeros azules, Aizas, y el otro era su querido amigo y vicecomandante, Allen.

 

Ambos eran plebeyos, por lo que ganaron su posición sólo por su habilidad. Se podría decir que su popularidad era sólo superada por la reina.

 

Su valor y fuerza se demostró cuando conquistaron una ciudad del Reino de Elrain.

 

Pero lo más notable de todo era la espada sagrada entregada por los ancestros de su nación.

 

“¿Espada Sagrada?” Dijo el Rey Goblin, después de escuchar en silencio todo este tiempo.

 

“Sí. La espada sagrada, Guradion. Una espada hecha por un dios para ser empuñada por un héroe.”

 

“Una espada sagrada para ser empuñada por un héroe, huh.”

 

El Rey Goblin poniéndose pensativo fue una visión extraña para Zaurosh, y no pudo evitar mirar con los ojos abiertos.

 

“No esperaba que su alteza estuviera tan interesado en un arma.”

 

“Hmm… Sólo un poco.”

 

Zaurosh continuó, pero incluso después de que se fue, sólo había dos cosas que ocupaban la mente del Rey Goblin.

 

“Una espada sagrada para ser empuñada por un héroe…”

 

Tales cosas eran comunes simbólicamente, pero ¿Y si fuera real?

 

Si existiera un Rey Monstruo que invadiera la tierra de los humanos, ¿Entonces el que lo venciera sería un héroe con una espada sagrada?

 

Aunque débilmente, el Rey Goblin sintió que escuchó a Altesia reír.

 

◆◇◆

 

“¡Svenna se ha rendido! ¡Gaza ha caído!”

 

La derrota de Goudal Gaschall golpeó severamente al Reino de Elrain. Y cuando el rey colapsó por enfermedad, las llamas de la rivalidad entre los sucesores del rey se hicieron aún más feroces.

 

Brandika cabalgó junto al general noble, Kanash, mientras el ejército avanzaba lentamente.

 

“Tienes mi más profunda gratitud. Si hay algo que desees, sólo habla” Dijo Kanash.

 

Brandika se rió heroicamente. Estaba participando en esta batalla como el duque de Fatina.

 

Respondió positivamente al humor jubiloso de Kanash. “He oído que el hombre que engañó al rey, Goudal Gaschall, está echando espuma por la boca ahora mismo.”

 

“En efecto. Dijo audazmente que terminaría la batalla inmediatamente, pero al final, corrió de vuelta a casa con el rabo entre las piernas.” Asintió Kanash.

 

Después de un rato, Kanash dejó a Brandika. No se quedó mucho tiempo con él ya que necesitaba comprobar las líneas del frente.

 

Él era un general, pero también era un noble. Y en lo que respecta a los nobles, tenía una posición menor que Brandika. Por eso era natural que saludara a Brandika, y poco después se excusó.

 

Pero los soldados y el pueblo lo veían de otra manera.

 

En lo que a ellos respecta, Brandika era actualmente la persona más influyente del reino, así que tomaron la interacción de Kanash con Brandika como su reconocimiento de esa autoridad.

 

Sin embargo, a Brandika no le importaba, y en su lugar cabalgó hasta donde estaba Carlion.

 

“¿Cómo va esa alianza con Pena?” Preguntó Brandika.

 

“Hay una propuesta para tratar con los creyentes de Kushain y los monstruos, pero hasta ahora, todo parece ir bien. Pena ya se ha rendido con el Reino de Elrain, después de todo” Respondió Carlion.

 

“¿Por el duque de Fatina?”

 

“Debido al valiente duque de Fatina. No haría daño trabajar con un hombre así, ¿Verdad?”

 

Brandika vio a través de las verdaderas intenciones de Carlion cuando dijo que aún podía usar la bandera del Reino de Elrain y se rió ferozmente.

 

“El rey eligió un mal momento para enfermarse también. ¿Sabes algo al respecto?” Preguntó Brandika.

 

“No. Pero existe la posibilidad de que Goudal Gaschall lo haya envenenado” Dijo Carlion.

 

“Ya veo…”

 

Después de confirmar esas cosas, Brandika dejó a Carlion y cabalgó hacia la cabeza del ejército.

 

“¡Muy bien, bastardos! ¡Es hora de ganarse el pan!”

 

Mientras los miembros del Rey Rojo vitoreaban, la gnomo guerrera, Cell la Bailarina de Espadas, se acercó a Carlion.

 

“¿Por qué mentiste?” Preguntó ella.

 

“Sería mejor que mi señor no sepa algunas cosas. Aunque, podría descubrirlo eventualmente” Respondió Carlion.

 

Carlion había dejado escapar algunos de los planes del Reino de Elrain a un espía que apareció en Fatina.

 

Si no fuera por eso, las cosas no habrían ido tan bien para Cultidian. Santa Mira no habría hecho su aparición así como así, y como resultado, ella no habría sido capaz de liderar su ejército.

 

“Dejamos ir intencionalmente a un espía enemigo… Ahora lo saben todo, ¿No?” Preguntó Cell.

 

“Está bien. Aunque puede que ya sea hora de quitar un trozo no deseado de la tabla” Sonrió levemente Carlion mientras apuraba a su caballo.

 

“… Hmph” Cell se quejó mientras veía a Carlion desvanecerse en el ejército.

 

Mientras los goblins estaban ocupados con los problemas en el oeste, la lucha interna dentro del Reino de Elrain concluyó rápidamente. El vencedor fue – por supuesto – el hijo mayor, Yuguno, que se había aliado con el ejército, pero él no poseía ningún poder real, y al final, fue el nombre del líder del Clan Rojo, Brandika, el que resonó en todo el Reino de Elrain.

 

Casi al mismo tiempo que concluyeron las luchas internas del Reino de Elrain, la Alianza Ashunasan se disolvió y se formó una nueva alianza entre Pena y el Reino de Elrain.

 

Después de asegurar el Reino de Elrain, el Rey Rojo extendió su influencia aún más, hasta que finalmente se decidió que se le diera el puesto de primer ministro. El ascenso al poder del Rey Rojo estaba claramente en marcha.

 

◆◇◆

 

Han pasado tres meses desde que los pequeños señores feudales se reunieron bajo el estandarte del Rey Goblin. Por supuesto, lo habían hecho con el clan de Zaurosh detrás de ellos.

 

Mientras que el destacamento de Ra Gilmi Fishiga empezaba a tomar forma, el Rey Goblin no estaba seguro de dónde invadir a continuación.

 

“Rey de los Goblins, hemos venido a informarte de nuestra decisión” Dijo el señor feudal de Shirak.

 

“¿Decisión?” El Rey Goblin miró fijamente.

 

Pero el señor feudal de Shirak, junto con los otros señores feudales, no se acobardaron ante esa presión dominante mientras se arrodillaban y ofrecían su espada.

 

“… Prometemos trabajar a su lado de ahora en adelante. Por favor, acepta nuestra lealtad.”

 

“Acepto.”

 

“Gracias.”

 

Después de que los señores feudales se marcharan, Zaurosh se acercó.

 

“¿Y? ¿A qué ha venido eso?” Preguntó el Rey Goblin.

 

Zaurosh sonrió irónicamente y se arrodilló. “Tiré de algunos hilos y falsifiqué un artículo.”

 

“¿Falsificar un artículo?”

 

“Sí, usé la táctica de los Creyentes de Kushain y lo hice para que la santa dijera que nunca perdonaría a los pequeños señores feudales.”

 

“Ya veo, por eso se aferran a mí tan de repente” El Rey Goblin sonrió irónicamente.

 

Zaurosh asintió en silencio. “… ¿Eso estuvo fuera de lugar?”

 

“No, tenían que llegar a una respuesta tarde o temprano de todos modos. Y considerando las otras fuerzas, necesitamos consolidar nuestros asuntos internos lo antes posible. En cualquier caso, lo hiciste bien.”

 

Además, el plan que Zaurosh pensó era algo que el Rey Goblin nunca podría haber ideado. Con lo poco familiarizado que estaba con los escritos de este mundo.

 

“Sólo quiero que sepas que no puedo centrar toda mi atención en los Creyentes de Kushain sólo por esto” Recordó el Rey Goblin.

 

“Por supuesto” Respondió Zaurosh.

 

La atención del Rey Goblin se centraba en las fuerzas de Pena que se acercaban desde el sur, las cuales podían moverse fácilmente a través del desierto en sus caballos de arena y estaban respaldadas por la gran riqueza de la reina. Sin mencionar, el héroe y su espada sagrada.

 

Esos pasos ominosos pesaban tanto en el corazón del Rey Goblin que estaba empezando a considerar desviar su atención del Reino de Germion y centrarse únicamente en Pena por el momento.

 

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El hecho de que el Rey haya escuchado a Altesia reir puede significar que el héroe de Pena es algo a lo que temer… O que sea nada más que un “Héroe Simbólico” y no tenga poder alguno.

Traductor: Krailus