Dragón Egg Capitulo 261: La Tiranía de un Cierto Noble (Lado de Tallmann)

Reincarnated as a Dragon’s Egg Let’s Aim to Be the Strongest

 

261 – La Tiranía de un Cierto Noble (Lado de Tallmann)

 

 

Mientras dejo que mi caballo descanse en medio del campamento, desenvaino mi espada y miro su hoja.

 

—Aa~h, mi poderosa espada tiembla. Me está gritando que corte a esos tontos barbaros ahora mismo.

 

—Parece estar de buen humor hoy, Lord Tallmann.

 

El hombre, que se acerca a mí con una sonrisa en su pálido rostro, es mi subordinado número uno, el espadachín mágico, Azalea. En términos de esgrima y magia, nadie le supera en el imperio de Ardezia. Esta expedición será muy fácil.

 

Azalea era originalmente el subordinado de un noble de clase baja, pero lo compré con una gran suma de oro. El noble de clase baja que subió en poder debido a Azalea, se volvió paranoico y me gritó guajas por comprar a Azalea, por lo que terminó abandonando sus dominios y escapando en la noche.

 

O, ¿cometió suicidio? Oh, bueno, a quien le importan esos detalles.

 

—Bueno, no he cortado a seres humanos por un largo tiempo, ya ves, fu, fufufu… y, además, ellos son solo un grupo de incivilizados barbaros, ¿verdad? No son diferentes que las bestias. (Tallmann)

 

El propósito de este viaje es cazar a la Bestia Mítica, Carbuncle. Los Carbuncles son unos monstruos legendarios de los que se dice tienen un pelaje verde brillante y una gran joya en sus frentes. El ultimo avistamiento de uno, fue por un aventurero que lo vio cerca de la aldea de la Tribu Lithuvar hace unas décadas.

 

Mi renombrada tierra natal, Ardezia, en este momento está sufriendo una importante disminución de su sangre real debido a la reciente muerte del rey por una enfermedad y la del príncipe por un accidente. Por lo tanto, siguiendo las viejas costumbres, el esposo de la primera princesa se convertirá en el próximo rey.

 

La primera princesa declaró que su futuro esposo será quien le ofrezca el mejor regalo a ella.

Es por eso que decidí cazar a la Bestia Mítica, Carbuncle. Si le ofrezco ese raro monstruo, sin ninguna duda tendré el mejor regalo para calificar como su esposo y convertirme en el futuro rey.

 

La mejor pista y obstáculo durante nuestra búsqueda del Carbuncle, es esa barbárica Tribu Lithuvar.

Y por eso traje a mi ejercito privado, “los cazadores hambrientos”, cuidadosamente seleccionados de la 1° a la 80°division.

 

Aunque, hay excepciones, ya que una división consiste en al menos 8 soldados, hay aproximadamente 650 personas en total. Podrías decir que me fui un poco por la borda aquí, pero tuve que tomar en cuenta que ellos tienen un dragón de dos cabezas como su deidad guardiana. Además, tampoco pudimos aclarar el tamaño completo de su aldea, y/o si tienen otras ramas esparcidas alrededor del bosque, por lo que tener un gran ejercito a mi entera disposición, es tranquilizador contra todas esas incertidumbres.

 

El costo de tener un ejército tan grande es ridículo, y no ayuda que algunas partes del borde del bosque estuvieran bajo el dominio de otros nobles, por lo que fue una molestia conseguir el permiso para entrar por sus tierras con un gran ejercito justo detrás de mí.

 

Dejé claro a los nobles y a la cara del público que mi objetivo era cazar al Carbuncle y exterminar a la Tribu Lithuvar para siempre. Por buena voluntad, por supuesto. Sin embargo, la Tribu Lithuvar parecía moverse poco del bosque, por lo que solo un puñado mostró interés en mi objetivo.

 

Quizás la Tribu Lithuvar no represente ningún peligro como dicen. Supongo que los nobles querían resaltar que la Tribu Lithuvar está causando daños en sus territorios para que puedan reducir sus impuestos a la realeza de alguna manera.

 

Cualquiera que sea el caso, después de donar una gran cantidad de oro, logré que mis soldados pasaran por su bosque. A pesar de que desperdicié una gran cantidad de dinero, si marcho con mi ejercito dentro del bosque de esta manera, agravare a la Tribu Lithuvar de cualquier manera. Así que, supongo que no fue un desperdicio completo. De hecho, algo de este calibre es bastante barato cuando puedes convertirte en rey.

 

Hablando de eso, el capitán principal de mi ejercito privado “Cazadores Hambrientos” es el hombre con la cara pálida, Azalea. Aunque era el líder del ejército, lo hice actuar ante todo como mi escolta, lo principal y más importante. Pero, cuando la batalla comience, cargare antes que nadie más, así que estoy esperando que trabaje tanto como yo en la primera línea.

 

Escuché que la Tribu Lithuvar es fuerte, pero contra las elites de mis “Cazadores Hambrientos”, incluso ellos no serán rivales. Además, dudo mucho que la Tribu Lithuvar tenga muchos peleadores para empezar. Y, en el caso de que algo malo suceda, seguramente un rehén o dos es más que suficiente para romper su espíritu por un corto tiempo antes de que mis elites “Cazadores Hambrientos” vean la oportunidad de matarlos a todos en ese instante.

 

Ellos podrán ser barbaros, pero esa no es razón para atacar descuidadamente con un ejército así de grande. Primero, haremos que los equipos de exploración investiguen el bosque y los alrededores de su aldea, confirmando su tamaño y mano de obra, después los ataquen en el momento perfecto, y destruyan su aldea sin piedad.

 

Algunos niños y mujeres podrían terminar escapando, pero también los mataremos y diremos que el Carbuncle se los comió. Obtener al Carbuncle, y al mismo tiempo aumentar su valor al destruir a los famosos barbaros. Yo, siendo Rey de Ardezia, ya está prácticamente escrito en piedra.

 

—Azalea, dime tus honestos pensamientos sobre el plan de exterminar a la Tribu Lithuvar. (Tallmann)

 

—Sí, yo, Azalea, estuve muy impresionado por la brillante idea de Lord Tallmann. Por supuesto, el daño será minimizado. Pero, todo dependerá de la información que los explorados traigan de regreso. (Azalea)

 

— ¡Fuhahahaha! ¡Realmente, es como dijiste! Pero, ¿no crees que sería más interesante si hubiera algún grado de incertidumbre? Esta vez, te tenemos a ti, el espadachín mágico más fuerte en Ardezia, y al gran yo, ¡el temido Espadachín! ¡Ciertamente no soy tan cruel como un mono salvaje! (Tallmann)

 

Como lo dije en voz alta, los “Cazadores Hambrientos” se ríen a carcajadas detrás de nosotros.

 

De repente, Azalea miró hacia atrás de mí, poniendo su mano bajo su barbilla y haciendo una mueca pensativa. Mirando hacia atrás, había uno que no se reía junto a los demás.

 

Es el líder de escuadrón de la 1°division de los “Cazadores Hambrientos”, Nell. Dos orejas de hombre bestia sobresalen de su cabello aguamarina. Él es un ferris-human.

 

Una de las razas que la parte superior de Ardazia liberó recientemente de la esclavitud… En mi humilde opinión, los veo a ellos como nada más que una especie inferior degradada de nosotros los humanos.

 

A pesar de que mi ejercito acepta a cualquiera, sin importar su raza, etnicidad, o personalidad mientras tanto sepan cómo pelear y matar. Todavía me molesta que su expresión en blanco matara mi humor de animar al ejército. Además, no quiero que mi mansión apeste a hombre bestia, la 1°division es el único escuadrón que nunca permitiré entrar en mi casa.

 

Nell nota que Azalea se acerca lentamente a él.

 

— ¿Hm? ¿Cuál parece ser el problema, Nell? ¿Por qué la cara fría incluso después de que Lord Tallmann elevó la moral del ejercito? ¿No te estas sintiendo bien? (Azalea)

 

También me paro y me acerco Azalea y a Nell.

 

—Oh, ¡¿así que no te estabas sintiendo bien?! ¡Entonces, supongo que es comprensible que ignores las palabras de tu único gran benefactor! ¡Y, aquí yo preguntándome si esas orejas tuyas eran solo para decoración, por lo que casi estuve a punto de cortártelas! (Tallmann)

 

Agarré las orejas de Nell y lo obligo a ponerse de pie.

 

— ¡Aa, duele! ¡Por favor, perdóneme! Pero, si puedo… (Nell)

 

— ¿Hm? ¿Hmm? ¿Si tú puedes… que? ¡Si tienes algo que decir, por supuesto, dilo! ¡No hay necesidad de dudar! (Tallmann)

 

—N-nada… no es nada… (Nell)

 

— ¿Nada? ¿Nada, dices? ¿Escuchaste eso, verdad, Azalea? ¡Él dijo nada! ¡Si corto tus orejas y boca, apuesto que te verás mucho más expresivo de esa manera! ¡De hecho, podría quitártelas ahora mismo! (Tallmann)

 

Nell mostró una renuencia a hablar repetidamente, por lo que saqué una daga y apunté a sus labios. Su rostro se puso rígido y miró la hoja, pero tragó la saliva y habló de cualquier manera.

 

—U-, uhm… N-no importa que tan barbárica es la Tribu Lithuvar… ir tan lejos para matar a todos los niños y mujeres es simplemente… demasiado… ¿N-no cree que un ejército de este tamaño sería más que suficiente para amenazarlos en lugar de matarlos a todos…? (Nell)

 

—Ya veo, después de todo necesitas tu boca. (Tallmann)

 

Giré la daga verticalmente y la empujo dentro de la garganta de Nell. Intenta retroceder, pero agarré su cuello con mi otra mano y evité que se moviera. Nell apenas logró detener la daga con sus dientes bestiales, pero la sangre gotea de la punta de la hoja.

 

El rostro de Nell palidece, y con los ojos llorosos, el ligeramente sacude su cabeza.

 

— ¡Fuhahahaha! ¡Solo estaba jugando contigo! ¡Tantos niños en estos días que no tienen sentido del humor! ¿No lo creen todos ustedes? (Tallmann)

 

Cuando dije eso, todos los soldados se rieron detrás de nosotros.

 

Nell aflojó el agarre de sus dientes con alivio. Aproveché esa oportunidad y le di un rodillazo en la mandíbula. La sangre se derramó desde la boca de Nell y él cayó al suelo, agarrándose la mandíbula.

 

— ¡A-, ah! ¡Aaaaa~argh! (Nell)

 

Nell grita de dolor y se agita en el suelo.

 

— ¡Niño tonto! ¡Ya tenemos un contrato con el señor feudal para eliminar a todos los barbaros que residen en esta tierra! ¡No ayuda que un semihumano sin cerebro como tú, solo este agregando más problemas! (Tallmann)

 

Ni siquiera me importa la Tribu Lithuvar, pero ciertamente no me gusta cuando alguien habla mal de mí o de mis planes.

Pero, detengámonos aquí. No quiero obtener algunos rumores infames sobre mi lado más notorio. Perdería seguidores y dinero.

 

Me limpio los dedos con mi pecho. Compruebo la sangre que me manchó y le escupo a Nell.

 

—Maldita sangre bestia sucia. Que alguien me dé una toalla. (Tallmann)

 

Azalea inmediatamente se acercó, y me dio un paño. Es como si ya hubiera visto venir esto y estuviera preparado.

 

— ¿Deberíamos parar y tratar las heridas de Nell? (Azalea)

 

—Aah, él no es más que uno de nuestros muchos soldados. No me preocupare si pierdo un peón tan inútil. Es por eso que lo haremos morir en el campo de batalla. (Tallmann)


Rachidor: Bueno, supongo que acabamos de conocer al estúpido humano que se cree la gran cosa hasta que se encuentre con mas de lo que puede comer. Por cierto, todavía estamos en el volumen cinco de la novela ligera, es como la mitad del volumen, así que tendremos un poco mas por un rato.

PD: Estas son las ilustraciones de Tallmann, Azalea y Nell

 

Trad. ~Rachidor

Ed. ~Aucifer Sakuya

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