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Después de muchos años finalmente veo otro ser humano, o más bien cuatro cobardes que mojaron sus pantalones luego de ver un par de lobos. Pero bueno, no estoy en posición de ser exigente, sólo quiero que me guíen a la ciudad para seguir mi viaje; o eso pensaba antes de probar su comida, no sé cómo lo hicieron, pero no recuerdo la última vez que probé algo tan delicioso. Cuando comencé mi viaje no creí que una simple sopa de hongos y carne me conmoverían hasta las lágrimas.

– Eh, señor ¿está todo bien?

Dijo Nala, con una sonrisa incómoda en su cara.

– No se preocupen, más importante, me gustaría hablarles de algo.

Tengo que pensar rápido, debe haber una forma de hacer que estos mocosos me acompañen, así ya no tendré que sufrir por la comida.

– ¿Sobre qué?

¿Qué clase de incentivo podrá hacer que me sigan por medio continente hasta Sienas? Tuve una inspiración, ¿qué motiva a la gente a hacer cosas estúpidas? En primer lugar, supongo estaría el amor, sin embargo, no sería útil para mí en este caso, ya que no tengo esa clase de gustos, y viéndolos más detenidamente no sé quién lo tendría. En segundo lugar, están el deseo de poder y riqueza, con el cual me siento más identificado. Ya tengo un camino que seguir, puedo ver una luz al final, en forma de una comida decente todos los días…

– Después de muchos años de adentrarme en el mundo de la magia no he tomado ni un solo discípulo, sin embargo, luego de estar con ustedes solo medio día me he dado cuenta el potencial oculto que tienen; siento lástima de que se desperdicie, así que me gustaría preguntarles: ¿estarían interesados en ser magos?

Pude ver sus caras atónitas, entonces comenzaron a bombardearme con preguntas.

– ¿Qué los magos no se eligen desde pequeños cuando despierta su habilidad?

– No necesariamente- Solo los buenos -hay casos en los que su aptitud se manifiesta más tardíamente como en ustedes, si hablamos de la aptitud para ser cocineros – ¿Eso lo dije o lo pensé? Bueno, da igual.

– Ninguno de nosotros puede sentir el maná, ¿de verdad cree que podríamos ser magos?

-No tengo dudas, puedo verlo en sus auras –Hasta un perro podría sentir el maná si se lo enseñan-, puedo despertar esa habilidad inyectando maná en sus cuerpos.

– ¿Qué eso no es peligroso?

– Claro que no – A no ser que te preocupe explotar en mil pedazos, detalles sin importancia.

– ¿Qué ganas tú con enseñarnos?

Esperaba que tantos cuestionamientos no afecten mi plan, así que sonreí y proseguí

–Saben, los entiendo completamente, yo también dudaría si un extraño me ofrece un regalo sin pedir nada a cambio. Conocí a mi maestro de una manera muy similar a esta, el salvó mi vida y me enseñó todo lo que sé sin pedir nada a cambio, gracias a ello pude ganar la fuerza para sobrevivir a este cruel mundo; quizás es solo mi admiración hacia el maestro lo que me lleva a esto, o mi deseo de devolverle el favor enseñando a otros. No tienen que aceptar si no quieren, es solo una oferta y como dicen los comerciantes, pueden tomarla o dejarla.

– Jujuju, sabes, a mí me llamaban Rey Demonio, pero ni yo mentía tan alevosamente como tú, humano.

Creí haber escuchado algo grosero, pero no le preste atención, sólo debe ser el viento.

– ¿Podrías darnos un tiempo?, al menos hasta que lleguemos a la ciudad para pensarlo. Hoy ha sido un largo día y estamos cansados.

-Claro, no hay problema, sé que es una decisión muy importante, así que con esto dicho me retiro, que descansen.

– Hasta mañana, señor, le avisaremos en cuanto estemos listos para partir por la mañana.

Me crucé de piernas apoyando mi espalda en un árbol y comencé a considerar si debía esperar a que se decidan o solo secuestrar a los que cocinaron y llevarlos por la fuerza. En fin, mañana lo decidiré. Llevando esto al fondo de mi mente comencé a circular mi técnica de meditación, como todas las noches.

PV Nala

– Creo que no nos escuchará desde allí, no sé qué pensar de todo esto ¿ustedes qué dicen, chicos?

Todos comenzamos a vernos a los ojos, Sven rompió el silencio de repente.

– Me parece extraño que diga eso de repente, además no podemos irnos simplemente sin pagar la deuda que tenemos con Mark, sino nos mataran.

Todos asentimos a esto. Cuando comenzamos nuestra “aventura” creímos que todo sería diversión, peleas y dinero; pero la realidad es cruel, luego del primer mes nos quedamos sin dinero debido a nuestra mala administración y nos vimos obligados a recurrir a un usurero conocido en la ciudad, porque era la única persona que prestaría a unos pseudo-aventureros sin garantía.

– No conocemos a este tipo, además su mirada cuando estábamos cocinando me dio escalofríos.

Replico León, mientras abrazaba sus hombros.

– De acuerdo, vayamos a dormir, mañana tenemos un largo viaje por delante.

Exclamé suspirando mientras dejaba caer mis hombros y me dirigía a la tienda.

– Oigan, no se vayan.

– ¿Qué sucede Fred?

– ¿Qué no quieren saber lo que yo pienso? En mi opinión deberíamos arriesgarnos después de todo no s…

– Duerman bien chicos, Fred se ofreció a hacer guardia por esta noche.

– Hasta mañana.

– Que duerman bien.

– Desgraciados, ¿quien se ofreció para algo?, ¡vuelvan aquí bastardos!

El viaje transcurrió sin problemas, el señor Reynor es muy culto a pesar de su apariencia, conoce mucho de la historia del reino. Me pregunto cuántos años tendrá… se dice que los magos viven por mucho más tiempo que la gente común.

Fred siendo hablador como siempre, preguntó en tono curioso.

– ¡Eh, Reynor!

Sven le dio un golpe en las costillas por ruidoso.

– ¡Uaggg…! Digo… señor mago, si es un hechicero, ¿cómo aprendió a pelear a puño limpio?

Pues para variar preguntó algo bueno, todos estábamos curiosos respecto a eso.

-No es nada extraño, hay un punto al que todos llegamos en el cual es muy difícil avanzar, algunos se toman esto de lleno tratando de progresar mientras que otros buscan alternativas para compensar sus fallas… En mi caso es un poco de ambos, puesto que mi fuerza física fue conseguida gracias a mis estudios como mago, lo único que quizá hice por curiosidad es aprender a luchar con un sable, este que llevo conmigo – Expresó dejando ver una elegante empuñadura entre sus ropas.

Pasamos sin problemas la entrada de la ciudad.

– Por fin estamos aquí, deberíamos ir al gremio a entregar lo poco que pudimos recolectar, ¿usted qué hará señor Reynor?

-Probablemente rente una habitación donde quedarme para descansar unos días, antes de continuar mi camino, ¿han pensado en mi propuesta chicos?

-Sí, hemos hablado sobre eso. Debemos declinar su amable oferta, puesto que tenemos asuntos personales sin resolver todavía en este lugar.

Dije en tono de pesar.

-Ya veo, es una lástima, yo estaré aquí por un par de días solamente, así que si cambian de opinión pueden buscarme en la posada del Gremio.

– ¡Gracias por todo!

Hicimos una reverencia al unísono mientras lo veíamos mezclarse entre la muchedumbre del mercado.

-Bueno chicos, vayamos a entregar esta misión y busquemos alguna que no esté tan cerca de las tierras salvajes, no quiero morir todavía. Si hacemos un par más cumpliremos la cuota de este mes y podremos descansar por unos días.

Levantamos nuestros brazos al cielo al grito de ¡Sí! y nos dirigimos al gremio de aventureros, luego de escuchar la reprimenda de un guardia por ser muy ruidosos.

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Capitulo 3 lanzado, es mas corto que el anterior, una transición antes de la llegada a la primer ciudad del viaje. Saludos