Caelesti Flame – Capítulo 3: Somos nosotros

Habían transcurrido dos días desde que el rey había enviado a un grupo de caballeros tras aquellos mercenarios mencionados en la carta. En un campo iban tres caballeros montados sobre sus respectivos corceles

  • -Aaa… ¿Por qué debemos entregar una carta?… Éste no es trabajo para un caballero y peor aún debemos de entregarle esta carta a un par de mercenarios

Al escuchar aquellas quejas el caballero que iba liderando el camino se volteo y miro con severidad al caballero que se había quejado: “Deja de quejarte y cierra la boca de una vez”

  • -Aaa…Sí capitán

En ese momento el otro caballero se dirigió a su capitán: “Oye capitán, ¿qué crees diga la carta?, ¿acaso los Reyes quieren deshacerse de un pez gordo y por eso le envían está carta a unos mercenarios?”

  • No lo sé, ni me importa, sólo debemos seguir nuestras órdenes
  • Es inútil que le preguntes al capitán su opinión, él siempre dirá tenemos nuestras órdenes y debemos seguirlas, en fin, ya llegaremos al pueblo Rinsal, en donde supuestamente están esos dos mercenarios llamados Espada Ebria y Espada Lunática
  • Es la primera vez que escucho sobre ese pueblo Rinsal
  • ¿Lo dices en serio?
  • Si, nunca antes había oído sobre este pueblo
  • Bueno, para resumir, el pueblo Rinsal es un pueblo minero bastante rico, su mayor exportación es el oro y la plata
  • Con que un pueblo rico, de seguro tiene una gran seguridad
  • Eso es más que seguro
  • Bueno cambiando de tema, ¿Cómo crees que serán esos mercenarios?, Por lo que pude averiguar, ellos cobran una gran cantidad de dinero, pero no importa que tan difícil pueda ser él trabajo siempre lo terminan, por lo que dicen son unos de los mejores mercenarios
  • De seguro son tipos con rostros degradables
  • Ustedes dos dejen de hablar y estén atentos, solo miren lo que ocurre adelante
  • ¿Eh?, esos son aldeanos… ¿Por qué están en las afueras del pueblo?
  • Tal parece que están levantando algunas cosas… ¿Quizás son piedras?
  • ¡Oye mira eso!
  • ¡Eso es él cadáver de un dragón!
  • ¿Qué sucedió aquí?, Parece que hubo una gran batalla

En ese momento el capitán miro a sus subordinados: “Le preguntaremos a los aldeanos lo que sucedió aquí, dicho eso, ustedes dos no bajen la guardia, ¿Entendido?”

Rápidamente ambos caballeros respondieron al unisonó: “¡Si capitán!”

Los tres caballeros montados se acercaron con gran cautela al grupo de aldeanos quienes estaban sacando los cadáveres de varios bandidos, trasgos y ogros. El capitán de los caballeros rápidamente se acerco a un hombre de entre 40 y 50 años, el cual estaba dirigiendo a los otros aldeanos.

  • – ¡Oigan ustedes dejen de holgazanear y muevan esos cuerpos!
  • -Disculpe, ¿Podría decirme qué ocurrió aquí?
  • -Ooo… Caballeros, es un placer ver a caballeros y por sus insignias veo que son de la capital. Bien, respondiendo a su pregunta anterior, verá los cadáveres que puede ver son del grupo de bandidos conocido como Gorrión Blanco o bueno lo eran, ahora sólo son un montón de cadáveres

Al escuchar las palabras de aquel hombre los caballeros se sorprendieron por completo: “¡Espere, ¿está hablando de ese grupo de bandidos el cuál ha causado varios atentados en los últimos años?!”

  • -Si, son esos mismos
  • -Pero aquí hay algo extraño, no solo hay cadáveres de hombres, también hay varios cadáveres de ogros y trasgos, incluso está el cadáver de un dragón
  • -Esos bandidos lograron convencer a esos ogros y trasgos de atacarnos, de seguro les prometieron darles nuestros ganados y mujeres, incluso lograron convencer a un dragón, ni si quiera puedo imaginar que le ofrecieron a ese dragón para que les brindara su ayuda
  • – ¿Por qué nunca informaron que el grupo del Gorrión Blanco estaba ubicado por estos lugares?
  • -Verá esos bandidos tenía nuestro pueblo capturado y lo utilizaba cómo base
  • – ¿Y por qué no pidieron ayuda a la capital?
  • -Ellos tenían de rehén a nuestras mujeres y niños, y por eso no podíamos pedir ayuda, pero de la nada llegaron esos dos mercenarios, y expulsaron a esos bandidos de nuestro pueblo, pero lamentablemente esos bandidos no desistieron y tras unos días volvieron a atacar y como pueden ver no volvieron solos, volvieron con todos estos monstruos
  • – ¿Y quién los elimino?
  • -Los mismos mercenarios que los expulsaron, también se encargaron de eliminarlos, pero en esta ocasión nos cobraron quinientas monedas de oro
  • – ¡¿Qué, quinientas monedas de oro?, con esa cantidad fácilmente se podrían construir tres mansiones de lujo y aun les sobraría algo de dinero!

En ese momento el capitán nuevamente se dirigió al hombre: “¿De casualidad esos mercenarios, respondían a los nombres de espada lunática y espada ebria?”

  • -Si, ellos respondían a esos nombres, contratarlos fue bastante costoso es una suerte de que nuestro pueblo se dedique a la minería
  • -Tal parece que encontramos a los mercenarios que buscábamos
  • -Disculpe, ¿usted sabe en dónde se encuentran ahora esos mercenarios?
  • -En estos momentos de seguro ellos se encuentran en él bar del pueblo
  • -Le agradezco su cooperación, ustedes; es momento de seguir avanzando

Tras decir aquellas palabras los tres caballeros montados continuaron con su viaje al pueblo Rinsal. Finalmente, tras unos cuantos minutos los tres caballeros habían llegado a al pueblo, al entrar al pueblo los tres caballeros inmediatamente se dirigieron al bar.

  • -Bien, aquí estamos
  • – ¿Cómo creen que serán esos dos mercenarios?
  • -Cierren la boca y entren de una vez

Siguiendo las ordenes de su capitán, los caballeros entraron en silencio al bar e inmediatamente recibieron la mirada de todos los clientes del bar. Todas las personas del bar rápidamente comenzaron a murmurar al ver a los caballeros.

  • -Son caballeros
  • -Si, eso lo puedo ver
  • – ¿Vienen por esos bandidos?
  • -Si ese es el caso llegan muy tarde
  • -Tal vez vienen por uno de nosotros

Finalmente, tras unos breves instantes él capitán de los caballeros se puso delante de todos: “Disculpen la intromisión, pero estamos buscando a dos mercenarios llamados Espada Ebria y Espada Lunática, se me dijo que ellos dos estaban aquí, por órdenes de sus majestades debo entregarles está carta”.

Tras escuchar aquellas palabras hubo un gran silencio en él bar hasta que tras unos cuantos minutos alguien levantó la mano y hablo: “Somos nosotros”.

Inmediatamente todos se percataron de qué quién había levantado la mano era un chico. El cabello de aquel chico era negro mientras que sus ojos eran de un marrón extremadamente claro, aquel chico estaba usando un abrigo desgastado de color blanco, y en su espalda llevaba una espada enfundada.

Al lado del chico había otro chico el cual estaba durmiendo con la cabeza apoyada en la mesa. Este chico usaba un abrigo negro, y su cabello también era negro, además le llegaba hasta los hombros.

Rápidamente el capitán de los caballeros miro con seriedad al chico que había levantado la mano: “¡Mocoso déjate de bromas, éste es un asunto serio!”.

Aquel chico respondió tranquilamente ante la mirada seria del caballero: “No estoy bromeando, trabajo cómo mercenario, mi nombre es Jack y mi apodo es espada lunática y, el imbécil ebrio dormido a mi lado es espada ebria, su nombre es Floyd”.

  • -Mocoso té dije qué té dejaras de bromas, éste es asunto real, volveré a preguntar, Espada Lunática y Espada Ebria, ¿Están aquí?

Nuevamente el chico volvió a responder de manera tranquila: “puedes preguntar todo el día sí gustas y nadie té responderá, en fin, es tu decisión si decides creerme o no, no es como si me importara realmente”.

  • -Quieres que crea que dos mocosos se encargaron del grupo de bandidos Gorrión Blanco
  • -Te refieres a esos idiotas que cayeron fácilmente en nuestra trampa
  • -Bien, tú y tu amigo vengan con nosotros
  • – ¡¿Capitán, en serio le creerá a ese mocoso?!
  • – ¿Dime, te parece que alguien más vaya a contestar?
  • -Eee… Bueno eso no lo sé
  • -Como vez, solo nos queda comprobar si ese mocoso dice la verdad o solo esta mintiendo, de ser lo segundo, tendremos que seguir buscando

Al decir aquellas palabras, el capitán de los caballeros se dirigió a la salida del Bar: “Mocoso date prisa y trae a tu amigo”.

  • -Si, si, ya voy

En instante Jack se puso de pie y pateo el asiento de Floyd causando que éste cayera de cara al piso y despertara de golpe: “¡¿Qué demonios té pasa?!”

  • -Al fin, ya despertaste

Floyd estaba mirando con gran molestia a Jack: “¡¿Por qué hiciste eso?!”

  • -Por trabajo
  • – ¿Trabajo?
  • -Si, ven y lo veras
  • -Espero que sea algo importante

Floyd inmediatamente siguió a Jack, quien a su vez estaba siguiendo a los caballeros, finalmente Jack y Floyd se encontraban afuera del bar junto a los caballeros, rápidamente Floyd miro a Jack: “¿De qué se trata esto?”

  • -Ellos dicen que tienen una carta de los reyes, para nosotros
  • – ¿En serio?

En ese instante el capitán de los caballeros hablo con gran seriedad: “Primero comprobaremos si son realmente quiénes dicen ser”

Tras decir aquellas palabras el capitán de los caballeros desenvaino su espada: “un pequeño combate uno a uno no será nada para ustedes, después de todo lograron vencer a los bandidos del Gorrión blanco ¿no?”

Al escuchar aquellas palabras Jack rápidamente le dio un pequeño empujón a Floyd: “Bien, Floyd yo té elijo, ve y usa tú ebriedad para atacarlo”

  • – ¿De qué estás hablando?, Tú empezaste esto así que tú solucionalo

En ese momento, de manera repentina Jack le dio un codazo a Floyd en el abdomen causando que vomitara frente a los caballeros, al mismo tiempo Jack estaba mirando de manera decepcionada a Floyd: “Se supone que debías vomitar encima de ellos, en fin, supongo que debo encargarme de esto yo”.

Tras decir aquellas palabras, Jack camino hasta quedar unos cuantos metros delante del capitán de los caballeros: “Entonces, ¿tú me enfrentaras?”

  • -Si, yo te enfrentare

Los otros dos caballeros estaban observando detenidamente a Jack: “¿Cuánto crees que dure él mocoso?”

  • -Le doy un minuto, es imposible que ese mocoso tenga una oportunidad contra el capitán

Jack y el capitán de los caballeros se estaban observando fijamente: “Mocoso, ¿Acaso no piensas desenfundar tu espada?”

  • -No, no necesito mi espada para vencerte, de hecho, esto será más que suficiente

En ese momento de su abrigo Jack saco una daga con la cual se puso en guardia. Al ver eso los otros dos caballeros se quedaron sorprendidos: “Ese mocoso planea enfrentarse al capitán, solo con una simple daga”

  • -Es evidente lo confiado que esta ese mocoso, pero esa sobre confianza será su fin, después de todo nunca he visto al capitán perder

Jack y el capitán de los caballeros aún seguían observándose de manera atenta, ninguno de los dos quería realizar algún mal movimiento que los condujera a la derrota: “Así que solo planeas enfrentarme con una simple daga”

  • -Si, esa es la idea, por cierto, ¿Cuál es tu nombre, viejo?
  • -Mi nombre es Aldak, pero dejando mi nombre a un lado, ¿En serio solo usaras esa daga?
  • -Quien sabe, ¿Por qué no vienes a averiguarlo?
  • -Como siempre los mocosos son ¡confiados e ingenuos!

En ese momento Aldak fue directamente hacia Jack, y lo ataco con su espada, pero Jack desvió la espada con su daga provocando que se escuchara un gran sonido metálico. Tras desviar aquel ataque, Jack avanzo hacia Aldak e inmediatamente de su abrigo saco otra daga con la cual lo ataco: “¿¡En serio crees que caeré con ese movimiento tan básico!?”.

Tras gritar aquellas palabras, Aldak inmediatamente se dispuso a retroceder, pero de manera repentina vio la sonrisa de Jack, quien piso su pie derecho evitando que pudiera retroceder. Al pisar el pie derecho de Aldak, Jack soltó su daga izquierda e inmediatamente lo sujeto del cuello, y lo levanto, finalmente Jack azoto a Aldak contra el piso.

Aldak intento levantarse, pero se detuvo al ver la daga derecha de Jack a centímetros de su cuello, pero lo que hizo que Aldak se detuviera no fue ver una daga a centímetros de su cuello, lo que le hizo detenerse fue ver la fría mirada de Jack la cual no mostraba duda alguna en apuñalar su cuello debido a esto Aldak dijo las siguientes palabras: “Me rindo”.

Al escuchar aquellas palabras Jack retiró su daga, al mismo tiempo su expresión y mirada cambiaron a la que tenía anteriormente la cuál era una expresión completamente relajada: “Bien, supongo que eso es todo”

Los dos caballeros aun no podían creer lo que había ocurrido frente a ellos: “Oye… el capitán perdió”

  • -Si, esto me parece imposible, después de todo, el capitán nunca ha perdido un duelo…, ¿Quién es ese Mocoso?
  • – ¿Como se supone que sepa eso?, pero más importante, apenas si pude ver todo lo ocurrido
  • -En mi caso es igual, apenas pude ver lo que ocurrió

Los dos caballeros seguían observando a Jack, pero inmediatamente se percataron de qué Jack parecía estar hablando con su espada: “No, no lo mate, porque no tenía intención de matarlo, si voy matando a las personas que me desafían a un duelo, llamare mucho la atención y eso sería un verdadero fastidio, ¿Ahora entiendes por qué no lo mate?, Bien, después te comprare alguna deliciosa golosina”

  • – ¿Él está hablando con su espada?
  • -Eso parece…, qué mocoso tan extraño

En ese instante Aldak quien era el capitán de los caballeros se puso de pie y centro su mirada en Jack. Al mismo tiempo los otros dos caballeros se le acercaron: “Capitán ¿está bien?”

  • -Si, estoy bien
  • – ¿Acaso dejó ganar a ese mocoso a propósito?
  • -Claro qué no, ¿Acaso crees que yo dejaría ganar a alguien?
  • – ¿Entonces cómo fue posible que ese mocoso lo venciera?
  • -Él fue por mucho más rápido qué yo, no sólo eso, también pudo predecir mi movimiento, Ese mocoso no es normal, lo que más llamó mi atención fue ése enorme e inhumano instinto asesino que detecte en él, fue como si hubiera estado enfrente de una aterradora bestia o criatura

En ese instante Floyd se acercó a Jack de manera relajada: “Terminaste más rápido de lo qué pensé, entonces, ¿cuál es el trabajo?”

  • -No lo sé, ahora iba a preguntar, Oye tú él caballero que mojo sus pantalones, creo que tenías una carta para nosotros

Al escuchar aquellas palabras Aldak se acerco a Jack y le entrego la carta: “Aquí tienes”

Jack rápidamente abrió la carta y comenzó a leerla. Mientras Jack leía la carta Floyd le pregunto: “Bien, ¿y qué dice la carta?”

  • -En resumen, los reyes nos están invitando a participar en un torneo
  • – ¿Por qué nos están invitando?
  • -Aquí dice, qué Rusty nos recomendó
  • – ¡¿Ése viejo?!, Hace años que no lo vemos, entonces ¿Qué haremos?
  • -Yo iré a ver qué tal esta ese torneo, quizás haya alguien interesante y fuerte ¿Y tú que harás?
  • -Pues no es como si tuviera algo que hacer, así que también iré
  • -Mmm… aquí dice que él torneo comienza dentro de tres días, si queremos llegar tendremos que irnos ahora
  • -Bien, entonces iremos al torneo, puede que nos topemos con Rusty

Aldak y sus subordinados se acercaron a Jack y Floyd: «Entonces, ¿Irán a la capital?»

  • -Si, participar en un torneo puede ser interesante, dicho eso nos vemos en la capital

Tras decir aquellas palabras Jack y Floyd se fueron de aquel lugar dejando a los caballeros atrás

 

—*—

 

En algún lugar desconocido había siete individuos con túnicas negras: “Haa…se siente tan bien volver al mundo, estar sellado por miles de años puede ser verdaderamente incómodo”

  • -Nosotros volvimos, pero nuestro señor aún sigue atrapado, ¿Alguien tiene alguna idea de por qué el sello se debilito de tal manera?
  • -Ni idea, pero eso no podría importar menos, nuestro objetivo ahora es liberar a nuestro señor, y para ello primero debemos eliminar posibles amenazas, primero esclavizaremos a las razas más débiles, reuniremos recursos, y finalmente robaremos los secretos de los dioses, para liberar a nuestro señor
  • -Joven, Validark, señorita Alice, tienen alguna sugerencia o plan que deseen añadir
  • -Dices que necesitamos recursos, entonces reunamos las Divinum Reliquae, de esa manera tendremos una gran ventaja
  • -Las Divinum Reliquae, sin duda nos darían una gran ventaja, pero sus ubicaciones son desconocidas
  • -Tengo la ubicación de dos, son la cuarta y la tercera Divinum Reliquae y están en manos de los humanos, para ser más específico están en la capital del Reino Letbet
  • -Hermano, tú y tu gusto por los juguetes exóticos, sigues siendo un pequeño niño que ama los juguetes
  • -Lo dice la persona que disfruta desmembrar, y torturar a sus victimas
  • -Jee, haces que me sonroje hermano, ¿acaso quieres conquistar el corazón de tu hermana, con cumplidos?, Solo por eso mantendré tu secreto de que enviaste a Latrius a recuperar esas Divinum Reliquae, ups. Creo que lo dije
  • -Tu… ¿Cómo es que?
  • -Hermanito, ¿Acaso olvidas quien es la mayor?, en fin, avísame cuando todo salga mal
  • – ¿Y por qué piensas que saldrá mal?
  • -No lo sé, solo es un presentimiento.

Índice