Caelesti Flame – Capítulo 1: La carta

En una tierra totalmente desconocida cuyo origen es un misterio, existían varias y diferentes razas. Las razas mas destacadas eran los Humanos, Elfos, Enanos, Ángeles, Bestias Guerreras, Nefhelim y Dragones, pero en el centro de todas las razas estaban los Dioses. Los Dioses eran seres inmortales con poderes abrumadores e inimaginables.

En esta tierra varias razas fundaron sus propios reinos. Las razas que fundaron sus propios reinos eran los Humanos, Elfos, Enanos, Bestias Guerreras, Ángeles, Nefhelim y los Dioses, pero estas razas se vieron envueltas en un terrible presagio.

El sol había sido eclipsado totalmente por la luna, este suceso nunca antes había ocurrido. El eclipse era la señal de que un antiguo mal volvería a surgir, este mal aterraba incluso a los Dioses.

Debido a este mal presagio las diferentes razas comenzaron a tomar sus propias medidas, para protegerse. Este evento nos lleva a uno de los reinos humano de estas tierras, este reino es conocido como el Reino Letbet.

 

                                                                                —*—

 

Era plena mañana en el Reino Letbet, y en el jardín del palacio estaba de pie una bella mujer cuyas ropas eran muy elegantes y finas. La cabellera de esta mujer era de un peculiar color azul al igual que sus ojos, sobre su cabeza llevaba una corona la cuál indicaba su posición como Reina.

La reina estaba observando tranquilamente la gran vista de su ciudad, pero repentinamente se dirigió al interior del palacio de manera tranquila.

 

  • -Ya debo volver a los deberes, me gustaría tener un poco más de tiempo libre, pero con ese eclipse todo se ha complicado más de lo normal

 

La reina iba caminando tranquilamente por un pasillo hasta que llegó a una puerta la cuál inmediatamente abrió. Tras esa puerta había una gran sala la cuál era un estudio, y en medio de aquella gran sala había un hombre sentado tras un escritorio revisando documentos.

Aquel hombre al igual que la reina llevaba un elegante y fino atuendo. El cabello de este hombre era marrón y sus ojos eran de un color verde claro, sobre la cabeza de este hombre había una corona la cuál indicaba su autoridad como Rey. La reina se acercó tranquilamente al rey, y le hablo de manera amorosa

 

  • -Cariño, llevas casi toda la mañana revisando esas propuestas de los nobles de cómo mejorar la seguridad de nuestro Reino

 

Al escuchar las palabras de su esposa, el rey la miro y se dispuso a hablar.

 

  • -Tengo la responsabilidad de hacerlo, después de todo, debido al eclipse, todos los nobles se han alterado y desean más seguridad en el reino, debido a eso me han enviado documentos con sus sugerencias de cómo mejorar la seguridad del reino, yo soy él rey, es mi obligación revisar sus sugerencias aun cuando es algo tedioso, además hay ideas buenas cómo ideas malas y otras pésimas, debo tener las mejores en consideración o de lo contrario los nobles no me dejaran en paz
  • -Si gustas, puedo seguir revisándolas yo
  • -Estoy bien, no te preocupes Anna
  • -Entonces, Andrew qué tal si tomas un pequeño descanso, desayunas conmigo y Elizabeth
  • -Está bien, ¿Por cierto dónde está Elizabeth?
  • -De seguro está en su habitación
  • -Por cierto, con toda la conmoción qué ha ocurrido debido a ese eclipse, creó que Elizabeth debería tener algunos guardaespaldas
  • -Tienes razón
  • -En ese caso, que tal, si les ordenamos a dos de los mejores caballeros imperiales que sean sus guardaespaldas

 

Al escuchar aquellas palabras la reina se acercó a una de las ventanas de la habitación, clavo su mirada en los caballeros que estaban de guardia en el interior del palacio.

 

  • -Dos caballeros imperiales, Mmm…no creo que sea la mejor opción, los caballeros imperiales son quienes protegen el palacio, no es que dude de sus habilidades, pero han estado lejos de las batallas, puede que sus habilidades estén algo oxidadas
  • -Supongo que desde ese punto de vista tienes razón, ¿entonces que tal unos caballeros negros como guardaespaldas?
  • -Esa podría ser una opción, pero estoy segura de que haya afuera hay personas más fuertes que nuestros caballeros negros
  • -Entonces… ¿A quién propones cómo guardaespaldas?, ¿Quieres contratar aventureros de clase platino?
  • -Claro que no, si ese fuera el caso dejaría que los caballeros negros se encargaran de su seguridad, después de todo los aventureros de clase platino tienen casi el mismo nivel que un caballero negro, Aaa…es realmente difícil pensar en alguien a quien encargarle la seguridad de nuestra hija.

 

En ese momento tanto el rey como la reina escucharon a alguien tocando la puerta del estudio

 

  • -Sus majestades, ¿Puedo pasar?

 

Al escuchar aquellas palabras, la reina rápidamente respondió

 

  • -Adelante

 

Tras decir aquellas palabras la puerta del estudio inmediatamente se abrió, y rápidamente entro una sirvienta la cual llevaba una carta en su mano izquierda

 

  • -Mis disculpas por interrumpir, pero acaba de llegar está carta la cual va dirigida hacia sus majestades

 

La reina recibió la carta de la mano de la sirvienta e inmediatamente le agradeció

 

  • -Gracias Gretel
  • -No hay necesidad de agradecer, su majestad
  • -Aun así, gracias, por cierto, podrías ir a la habitación de la Elizabeth y ver si ya despertó, de ser ese el caso, dile que venga a desayunar con nosotros
  • -Claro majestad, yo le hare saber sus deseos a la princesa.

 

Tras decir aquellas palabras, Gretel hizo una reverencia y salió del estudio, al mismo tiempo, el rey inmediatamente se dirigió a su esposa

 

  • ¿De quién es la carta?

 

Al escuchar la interrogante del rey, la reina respondió con una sonrisa en su rostro

 

  • Tal vez no lo creas, pero está carta la mando ése bastardo
  • ¿A qué te refieres?
  • -Solo mira el sello de la carta

 

El rey tomo la carta y miro el sello minuciosamente: “Ese infeliz, hace años que no sabemos nada de él, ¿Qué crees diga la carta?”

 

  • -No me preguntes, solo ábrela
  • -No desesperes, ya la estoy abriendo

 

El rey rápidamente abrió la carta y comenzó a leer en voz alta

 

  • -Veamos dice… queridos reyes de mierda…

 

Al escuchar aquellas palabras la reina sonrió brevemente

 

  • Si, definitivamente es una carta de él, de seguro la escribió estando ebrio
  • -En fin, seguiré leyendo… “Queridos reyes de mierda, hace tiempo que no hablamos en verdad he tenido mucha suerte de no poder verlos, como sea iré directo al grano, de seguro vieron ese eclipse y de seguro el reino Letbet, y los otros reinos son un caos, cielos en verdad toda las paz se fue al carajo por culpa de ese eclipse, mientras pensaba en eso llegue a la conclusión de que la infeliz de Anna querría proteger a su hija, pero de seguro no confía en los caballeros para dejarles la seguridad de su hija, esos bastardos sólo pasan todo el día de guardia, en ningún momento mueven sus malditos traseros, como sea, recordé de casualidad a dos malditas espinas que tuve clavadas en mi trasero, esos dos bastardos de seguro pueden encargarse de proteger a su hija, esos dos responde a los nombres de Espada Ebria y Espada Lunática, trabajan cómo mercenarios si les ofrecen un  buen pago de seguro aceptarán”.

 

Al oír esa parte de la carta la reina se sorprendió

 

  • ¿Mercenarios?, los mercenarios no tienen ninguna regla a diferencia de los aventureros, en pocas palabras son escoria que aceptan cualquier clase de trabajo
  • -Si, pero si los recomienda Rusty, entonces no deben ser tipos malos y de seguro pueden encargarse de proteger a Elizabeth
  • -Aun así, no estoy totalmente segura

 

En ese momento el rey junto sus manos y bajo su mirada por unos breves instantes

 

  • -Entonces, qué tal si realizamos un gran torneo en cuál cualquiera pueda participar, llamamos a esos mercenarios para que participen y obviamente a otros individuos como aventureros, caballeros, guerreros, cualquiera que sepa combatir podrá participar, El punto es qué quienes ganen él primer y segundo lugar serán los guardaespaldas de Elizabeth, con éste torneo veremos si esos mercenarios de los que habla Rusty son tan buenos y si no lo son con éste torneo encontraremos a otras personas qué si sean capaces de proteger a Elizabeth ¿Qué te parece mi idea?

 

Al escuchar aquellas palabras la reina comenzó a caminar de manera pensativa por el estudio, hasta que finalmente se detuvo

 

  • -Mmm…está bien, acepto tu idea
  • -Bien, entonces el torneo se realizará en una semana
  • -Está bien, Por cierto, ¿eso es todo lo que dice la carta?
  • -No, aun dice más, la seguiré leyendo… “Por cierto, hay algo que debo decirles sobre el idiota que tiene el apodo de Espada Lunática, Él es…”

 

Al leer las siguientes palabras líneas de la carta, la expresión del rey cambió a una de asombro

 

  • ¿Qué ocurre?, ¿Por qué pusiste esa expresión?

 

En ese momento el rey se levantó y le entrego la carta a la reina: “Anna, creó que deberías leer esto tú misma”

La reina recibió la carta y comenzó a leerla, pero su expresión cambio por completo, su rostro demostraba por completo su desconcierto: “Esto no puedo ser cierto”

 

  • -Dudo mucho que Rusty mintiera con algo como eso
  • -Tienes razón, él no es del tipo de persona que miente con estas cosas, pero aun así me cuesta trabajo creer lo que dice esta parte de la carta
  • ¿Qué hacemos?, ¿seguiremos con la idea del torneo?
  • -Si, seguiremos adelante, si Rusty lo recomienda, no creo que debamos preocuparnos por que ocurra algo malo
  • -Bien, comenzare a hacer él papeleo para organizar este torneo, aunque comenzare después del desayuno, me pregunto si Elizabeth ya está despierta.

 

Índice