Dragón Egg Capitulo 209: Historia de un Héroe 10 (Lado de Irushia)

Reincarnated as a Dragon’s Egg Let’s Aim to Be the Strongest

 

209 – Historia de un Héroe 10 (Lado de Irushia)

 

Hay cerca de una docena de caballeros en el centro del sitio de ejecución. Sobre la plataforma, los parientes de Adofu y esa mujer bestia están atados en el pedestal. Sus bocas están atadas con una tela.

 

Todos se ven inexpresivos.

 

Como me encuentro junto a los caballeros y estamos entre el sitio de ejecución y la multitud, puedo ver sus rostros claramente.

 

Qué buena vista. Valió la pena pedir ser parte de la seguridad. Es el privilegio de la iglesia pararse en un lugar tan cercano.

 

Sería mucho más interesante si uno de los parientes tuviera una inmensa ira como Adofu, pero al parecer en los últimos días, se han calmado.

 

Ahora, estoy sacudiendo mi cabeza.

 

Es una pena que no puedan gritar o llorar, ya que sus bocas están bloqueadas, pero supongo que eso está bien, pues no pueden decir cosas innecesarias de mí. Estoy seguro que nadie les creerá, pero también es molesto el fingir que estoy herido por sus palabras, incluso si no lo estoy.

 

En otro país, existe una práctica que involucra el cubrir la cabeza de la persona con una bolsa durante la ejecución. Si me preguntas, no me gusta ese método ya que no puedo ver su última expresión de agonía antes de su muerte.

 

El método de ejecución aquí, es en el cual el ejecutador, elegido entre los caballeros, corta al crucificado con su espada. Eso es todo, en serio.

 

Si van a sufrir de todos modos, entonces bien podrían hacer de su muerte un ejemplo, incluso podría servir como un elemento disuasivo.

 

Entonces, ¿crees que es inútil de otra manera?

 

Yo creo que no. De hecho, existe una estúpida superstición que implica cortar a la persona para limpiarlo de los malos espíritus.

 

Bueno, te das cuenta de eso.

 

El sol ya está en su punto más alto.

 

Al final, el Malvado Dragón no llegó.

 

Supongo que es eso, entonces.

 

Las grandes esperanzas que tenía en ese dragón fueron por nada. Nunca tuvo la intención de venir aquí solo para morir inútilmente para salvar a una chica. El solo hecho de que matara a Adofu, probablemente hizo que se asustara. Tenía la impresión de que iba a salir ir bien. Supongo que no se puede evitar. Tendré otra oportunidad para traer a ese monstruo a Haranae.

 

Me pregunto qué sucedería si descubrieran que fui yo quien lo invoco aquí. Eso sería bastante problemático.

 

El ejecutador sube hacia la plataforma de ejecución, se enfrenta a la multitud y levanta su espada hacia el cielo.

 

— ¡Estas son las personas que han traído grandes pecados a Haranae! ¡Qué sus almas sean purificadas con la muerte! (Ejecutador)

 

Como estaba bostezando, cubrí mis ojos y escondí mi rostro.

Ooh, eso estuvo cerca, mi verdadera naturaleza casi sale.

 

Y entonces, escuche el sonido de alguien pateando el suelo.

Voces confundidas comenzaron a venir de la multitud.

 

Bajé mis manos y miré al frente. No puedo ver a la persona que hizo ese sonido.

 

Desde un costado, puedo oír el sonido de la espada oscilando. Volteé mi rostro hacia el sitio de ejecución. Había un hombre encapuchado que usaba una túnica para esconder su rostro.

 

¡Era una redada! Un caballero ya ha sido derribado y se está arrastrando por el suelo.

 

Este no es un enemigo normal.

Él estaba esperando que yo bajara la guardia.

 

— ¡¿Por qué tienes la espada del capitán?! ¡¿Quién eres tú?!

 

Uno de los caballeros gritó eso mientras apuntaba con su espada al atacante.

El atacante tenía una espada que llevaba el emblema de la Orden de Caballeros. La misma cosa que Adofu tenía. Me pregunto si la recogió de su cadáver en el desierto.

 

El atacante se volteó hacia mí y me arrojó una capa.

 

Desenvainé mi espada y eliminé la capa de mi vista. La capa fue cortada en pedazos y flotó en el aire. El atacante inmediatamente cerro la distancia.

 

Mientras se escondía en el punto ciego que hizo la capa, él saltó hacia mí. Has hecho todo un espectáculo, pero ¡eres lento! Escogiste al oponente equivocado.

 

Me reposicione.

 

Con esta distancia, y nuestra diferencia de velocidad, me voy a tomar mi tiempo para jugar contigo.

 

Golpeo su hombro, y el caballero que cayó lo apuñaló.

 

La capa rasgada cae al suelo, el rostro del atacante se vuelve visible. Entonces me detuve por lo que vi.

 

— ¡¿Adofu?! ¡¿Cómo es que estas aún con vida…?! (Irushia)

 

No me digas… ¡¿Lograste recuperarte de ese estado?!

 

Cuando me detuve, Adofu cambió la dirección de su espada. La punta del sable alcanzó mi rostro. Sé que es una lesión menor, pero no quiero que mi cara se arruiné.

 

Mi espada no lo hará a tiempo, él está demasiado cerca. Pero si este es realmente Adofu, entonces el sello del prisionero puede detenerlo.

 

Pateo el suelo, salto hacia atrás, y grito.

 

— ¡Arrastre! (irushia)

 

La velocidad de Adofu disminuyó, y soltó su espada. Su cuerpo cayó desde el hombro al suelo. La gran espada descendió después.

 

Los caballeros corrieron hacia la escena.

 

— ¿Esta bien, Sir Irushia? (Caballero)

 

—Hmm… No, estoy bien. Pero, yo no importo… captúrenlo… (Irushia)

 

— ¿Por qué cayo justo ahora? Hizo algo… (Acolito)

 

Los acólitos se acercaron desde el sitio de ejecución. Cuando lo vi, finalmente me di cuenta.

 

El sello del prisionero no debería haber sido usado en este lugar.

 

Entre los acólitos, está el que aplicó el sello a Adofu. Él debería estar afligido debido a que las cosas se volvieron de esta manera, aunque hizo su deber apropiadamente.

 

Ya que Adofu regresó, ellos probablemente tomen esta oportunidad para proclamar su inocencia.

 

…Como esperaba, es el sello, ¿estabas planeando hacerlo ver como la ineptitud de la iglesia? Eso es probablemente lo que está pensando.

 

Ahora que está restringido por los caballeros, Adofu ha perdido.

¿Ellos intentaron usar el sello del prisionero desde el principio?

 

Mi poder natural llena la mano que sostiene la espada.

 

Cálmate, no puedo permitirme eliminarlo aquí. Independientemente, Adofu aún será ejecutado en una fecha posterior.

 

Un acolito me observa con sospecha.

 

Terminé confiando en el sello cuando Adofu me atacó repentinamente, cuando debería haber comprobado primero si había algún efecto.

 

Supongo que es natural que estén sospechando.

 

Uno de los acólitos se acerca a mí.

 

—Sir Irushia, perdóneme si esto es algo grosero, pero quiero preguntarle algo… (Acolito)

 

—…Déjalo para después. Necesitamos poner a Adofu en su celda primero y continuar con la ejecución. (Irushia)

 

—Pero, aun así… Como Adofu ha regresado, tenemos que hacer otra investigación, y entonces reconsiderar el castigo a sus parientes. Dejando de lado este incidente imprevisto, él ya ha sido enviado a la subyugación del Malvado Dragón como castigo, aunque este ataque repentino me hace sentir preocupado, pero si él ha regresado y existe espacio para la negociación… (Acolito)

 

—Pero, ¡no hay nada! ¡No necesitamos tal cosa! Regresa a tu estación. (Irushia)

 

Ahora mismo, necesito comprar tiempo. Si esto toma demasiado tiempo, entonces la duda seguramente crecerá, y estaré expuesto si lo piensan lentamente. Si eso sucede, entonces mi historia, de que Adofu tenía un sello falso, será tratada como una mentira de mi parte.

 

Miro al sacerdote.

 

— ¡No te enfades! El disturbio ya se ha resuelto, ¡por lo que reanudemos la ejecución de los pecadores! ¡Pongan al agresor en la prisión! (Sacerdote)

 

Obedeciendo al sacerdote, los acólitos regresaron a su posición.

 

Las personas y los acólitos me miran con sospecha.

 

Todo es debido a Adofu. Pesar que fallaría en matarlo en ese momento.

 

No pensé que el no ganar los puntos de experiencia, al matar a Adofu con la Espada Maldita, terminaría en este desastre.

 

Que tipo tan persistente. Me molesta hasta el final.

 

Bueno, no importa.

Eso es todo al respecto.

 

Aunque no pude mostrar una evidencia concluyente. La única cosa que queda por hacer es que los sacerdotes se deshagan del cuerpo de Adofu.

 

—Sir Irushia, quiero confirmar algo desde sus propias palabras. —Abriéndose paso desde la multitud de personas, un hombre llegó al frente.

 

Un indicio de protesta ligeramente comenzó a surgir desde atrás.

 

— ¡¿Ha-Hagen?! Po-Por qué aún estas con… (Irushia)

 

—Escuché que les dijiste a todos aquí que había muerto. No voy a aceptar que pospongas esto. Me gustaría escuchar de ti que fue lo que les sucedió a mis hombres, pues fueron ellos los que escaparon primero. (Hagen)

 

Debería haber esperado que algo como esto pasara.

Era un dragón que se llevaba bien con una mera mujer bestia, después de todo.

 

Hagen nunca habría sido asesinado por algo como eso en absoluto.

Desde el principio, el reporte de antes estaba mal.

 

— ¿¡Qué significa esto Sir Irushia!? ¡Me gustaría escuchar una explicación! (Caballero)

 

Uno de los caballeros se para entre nosotros.

El acolito que regresó a su posición también comenzó a acercarse a mí.

 

—No habrá ningún malentendido si explica todo aquí, en lugar de posponerlo más tarde. Especialmente frente a los ojos de tantas personas… (Hagen)

 

Qué molesto. Un problema tras otro. Este es el peor resultado posible.

Nunca pensé que tanto Adofu y Hagen seguirían con vida.

 

Sin contar a Adofu, pues él tiene un historial criminal detrás de él, tratar con Hagen es muy malo para mí. Él probablemente entró en contacto con Adofu y vinieron hacia acá juntos. Si es así, él debe saber lo que sucedió entre Adofu y yo.

 

En cualquier caso, necesito separar a Hagen de las personas. Tengo que llevarlo a un lugar sin personas, y de alguna manera, encontrar una razón válida.

 

¿Por qué aparecen tantos obstáculos?

 

— ¡Ahora mismo, continúen con la ejecución! ¡¿No escuchaste lo que dijo el sacerdote?! ¡Te diré todo lo que sucedió con respecto a Hagen! Le hare una inspección exhaustiva más tarde. No creo que él tenga alguna oportunidad para escapar, pero existe la posibilidad de que un monstruo esté vagando libremente por aquí. ¡Así que, envíenlo a prisión ahora! (Irushia)

 

Estaré en problemas si Hagen continúa diciendo todas esas cosas. Lo mejor es capturarlo, de ese modo no escapará. Solo puedo dejar que los sacerdotes encuentren una razón para que reciba un castigo.

 

Si todo va bien, ellos podrían crear una pequeña mentira que solo yo no podría hacer. El problema es explicar adecuadamente el por qué mentí, pero con suficiente tiempo, probablemente pueda encargarme de eso para entonces.

 

La confianza en mí caerá, pero no hay otra opción.

 

—…Dense prisa, ahora. (Irushia)

 

Incluso aunque escucharon mis palabras, los caballeros no se mueven en absoluto. Ellos se miran los unos a los otros con duda.

 

— ¡¿Qué pasa?! ¡Les estoy diciendo que lo hagan ahora mismo! ¡Es su trabajo como guardias en espera! ¡Detengan a Hagen de inmediato! ¡¿No escucharon lo que acabo de decir?! (Irushia)

 

Todavía tengo muchas otras cosas por hacer.

¿Por qué no se mueven?

 

Le di una señal al sacerdote con los ojos.

El sacerdote me miró con una expresión pálida.

 

—Como si me pusiera de tu parte…… tonto. (Sacerdote)

 

El sacerdote dijo eso como un fuerte susurro.

En el momento en que le escuche decirlo, mi sangre comenzó a subir.

 

Los caballeros no se moverán.

Los acólitos también están sospechando de mí.

El sacerdote, y el resto de la iglesia, permanecen en silencio.

 

—Gu, gu, gu~u… (Irushia)

 

Observo los alrededores.

Todos los ojos están sobre mí.

No importa a donde mire, es lo mismo en cualquier parte.

 

Mi cabeza comienza a calentarse. No puedo pensar con claridad.

 

¡Eso es!

Antes de que la sospecha se vuelva cierta, me retirare, y me iré de Haranae.

Nunca regresaré aquí otra vez.

 

— ¡M-Muévete! (Irushia)

 

Empujé el hombro del acolito para que se quitara de mi camino, y rápidamente caminé a toda prisa.

 

— ¡Te dije que te movieras! ¡No me siento bien hoy! ¡¿Qué pasa con esa mirada?! (Irushia)

 

Aparté a los caballeros que estaban bloqueando mi camino y continúe caminando.

 

— ¡Q-Quítate! ¡Estás en mi camino! ¡Fuera del camino! (Irushia)

 

Hagen me siguió y me agarró del hombro.

 

— ¡H-Hey! No creas que puedes escapar… (Hagen)

 

— ¡No me toques con esas sucias manos! (Irushia)

 

Agarro mi espada y lo sacudo descuidadamente.

 

Hagen se cae. Vuelvo mi espada hacia la espalda de Hagen mientras el trata de alejarse de mí.

 

La punta de mi espada tiembla de ira.

Si no fuera por él, esto nunca habría sucedido.

Es debido a este idiota que estoy en este lio.

 

Mientras Hagen este con vida, no hay ninguna forma de que arregle todo esto.

Ya no sé qué decirles.

 

Si asesino a Hagen aquí y ahora, los problemas solo incrementaran, pero pase lo que pase, si lo dejo vivir, no puedo ver alguna forma de salirme de esto. Al menos, me sentiré refrescado si el muere.

 

He tenido suficiente de esto. Todo está completamente arruinado. Me siento enfermo.

 

Además, si realmente me enojo, no hay nadie aquí que tenga el poder para detenerme. Simplemente mataré a Adofu y Hagen, y luego dejare Haranae. Eso es todo lo que tengo que hacer.

 

No es como que tenga alguna atadura a este lugar de cualquier modo.

 

Mientras estoy en eso, supongo que también puedo tomar la cabeza de ese sacerdote que me llamó tonto.

 

Cuando comencé mi primer ataque de ira, las personas se apartaron otra vez y alguien saltó. Imaginé que era otro a quien pensé que había matado, pero no lo reconocí en absoluto.

 

Un hombre de piel pálida con cabello blanco… no, espera, este tipo no es humano.

 

¡Gru~o~o~o~o~o~ooo!

 

Su cuerpo se volvió más y más grande, entonces cambió a la forma de un dragón.

 

El Malvado Dragón no escapó después de todo. Se transformó en un humano, y se escondió en la multitud.

 

Te lo agradezco.

 

Siento que todavía puedo salir de esta terrible situación. Todavía hay esperanza.

 

Si el Malvado Dragón irrumpe aquí, todos se concentrarán en él. Puedo matar a Adofu y Hagen en la confusión. Si al menos puedo hacer eso, entonces el resto será fácil.

 

Como el dragón está causando un alboroto, el cómo me están tratando en este momento es trivial.

 

La gran cabeza del dragón aparece y me muestra sus colmillos.

 

Sería bastante problemático si mueres demasiado pronto.

Sería mucho mejor si enloqueces en cambio.

Me pregunto si se agitara con una mera espada de soldado en lugar de mi Espada de Luz.

 

Corto hacia la boca del dragón.

Su boca se cierra y sus colmillos se aferran a mi espalda.

 

Es mucho más poderoso de lo que pensaba, no puedo liberar mi espada.

 

Noté que el dragón que agarraba mi espada tenía una cara azul.

¿Este no es el Malvado Dragón?

 

“¡Grua~a~a~aaa!”

 

Una segunda cabeza de dragón apareció rugiendo y me dio un cabezazo.

Solté la espada, pero no lo hare a tiempo.

 

Pateé la cabeza, salté hacia atrás, y me distancié.

 

¡¿Bu fu?!

 

En el momento en que estiré mis piernas, mi visión se volvió borrosa, y mi conciencia se tambaleo.

 

Sentí un gran shock desde atrás. Entonces entendí que lo hice demasiado tarde, y recibí el impacto al golpear el suelo.

 

Los gritos de las personas son cada vez más fuertes.

 

— [Gran Descanso] (Irushia)

 

La luz envolvió mi cuerpo y alivió el dolor.

Cuando miré al frente, vi dos dragones… no, era un dragón de dos cabezas.

 

—Solo que… eres tú… (Irushia)

 

Las dos cabezas rugieron juntas como respuesta.


Rachidor: Ultimo capitulo desde la perspectiva del héroe, en el próximo al fin tendremos la tan esperada revancha, por cierto, es interesante el cuando aquellos que lo han conseguido todo siempre se ven envueltos en una situación que no pueden controlar.

Trad. ~Rachidor

Ed. ~Aucifer Sakuya

Índice