Goblin Kingdom Capítulo 161: La Batalla De La Colina De Piana II

Goblin Kingdom

Capítulo 161

La Batalla De La Colina De Piana II

 

La espada y el hacha de Gi Gu fueron a por Gowen Ranid, pero él fácilmente detuvo la espada y esquivó el hacha.

 

Saltando ligeramente, Gowen Ranid dio un paso adelante y empujó su espada.

 

Afortunadamente, Gi Gu de alguna manera logró esquivarlo, pero desafortunadamente, sólo pudo observar como la espada lo pasaba y no pudo crear una apertura para contraatacar. Lo más que podía hacer era retroceder.

 

«¡Nun!»

 

Rehusando ser abrumado por el miedo, Gi Gu atacó una vez más, pero Gowen simplemente detuvo sus ataques con facilidad.

 

Un feroz duelo comenzó a desplegarse en la línea media, donde los goblins estaban haciendo retroceder a los humanos. No, eso no era del todo correcto. En realidad, era sólo Gi Gu quien estaba luchando ferozmente, Gowen no parecía particularmente afectado por los intentos de Gi Gu de matarlo.

 

Gowen sólo estaba esquivando y deteniendo tranquilamente los ataques de Gi Gu. No se presionó a sí mismo ni intentó arriesgarse, sólo luchaba a la defensiva.

 

La razón por la que Gowen estaba peleando así fue por las circunstancias actuales.

 

Como lo veía Gowen, todo lo que necesitaban para ganar era mantener la línea media. Las otras líneas pueden haber sido empujadas por los goblins al principio, pero ahora mismo, estaban en un punto muerto, y el pelotón de suministro pronto podría aniquilar a la horda de bestias. Además, los carros y la caballería casi habían terminado de rodear a los goblins.

 

El pelotón mágico y los arqueros también estaban a la espera en la cima de la colina para recibir a los goblins en retirada.

 

Mientras Gowen fuese capaz de mantener al goblin duque a raya, los goblins acabarían por agotarse y morir.

 

Y es por eso que Gi Gu estaba entrando en pánico.

 

La caballería cargaba repetidamente hacia los goblins. Gi Gu quería hacer algo al respecto, pero el caballero humano que tenía delante no se lo permitió. Lo supo en el momento en que se dio la vuelta y sintió esa presión aterradora.

 

Los goblins que luchaban en el centro estaban empezando a perder su ímpetu debido a que Gi Gu estaba inmovilizado, por lo que era natural que los otros frentes lo estuvieran haciendo aún peor.

 

Gi Gu quería dar órdenes y romper el punto muerto de los otros frentes, pero este caballero sagrado ni siquiera le dejaba hacer eso. Cada vez que intentaba hablar, su espada llegaba silbando, obligándole a tragarse sus palabras.

 

La paciencia de Gi Gu se estaba agotando, pero sin embargo aguantó.

 

La única razón por la que su horda aún no había caído era porque él seguía luchando y porque sabían que el rey estaba justo detrás de ellos.

 

«¡El ejército del rey vendrá pronto! ¡No dejen que nos vea peleando patéticamente!» Los comandantes de pelotón de los goblins, las clases raras, alentaban a los goblins normales.

 

Ante sus palabras, los goblins normales reunieron lo que quedaba de su fuerza y lucharon valientemente.

 

Gi Gu sabía que sus hombres estaban casi al final de su aliento. Debido a eso, se asustó aún más.

 

Si pudiera derrotar al caballero sagrado aquí, podrían cambiar las cosas.

 

La impaciencia llenó a Gi Gu cuando sintió claramente el peso de la responsabilidad que tenía, pero no dejó que ninguno de esos sentimientos aparecieran en su cara mientras volvía a blandir su espada.

 

◆◆◇

 

Después de que el Rey Goblin interrogara a los humanos que Gi Gu había capturado, ordenó inmediatamente a su ejército que siguiera a Gi Gu. Las arpías estaban explorando hacia adelante, para que pudieran moverse a gusto sin preocuparse por las emboscadas. Dicho esto, la información que obtuvieron era preocupante.

 

El ejército humano contaba con 1.700 hombres.

 

Si ese número no fuera una exageración, Gi Gu seguramente perdería si tuviera que enfrentarse a ellos directamente.

 

Incluso si no lo hace, sería sólo cuestión de tiempo. El Rey Goblin no quería perderlo aquí.

 

«Debemos lograrlo. ¡Nos movemos a la velocidad de un trueno! ¡Los que no pueden seguir el ritmo, que se pongan al día más tarde!»

 

Esa era la orden de moverse al ritmo más rápido posible. En ese momento, el Rey Goblin, los Jinetes de Paradua, los centauros y la tribu fang corrieron a la cabeza.

 

«¡Gi Ga, vigila la parte de atrás!» Dijo el Rey Goblin antes de correr a toda velocidad.

 

El manto de oso rojo que llevaba el rey goblin ondeaba con el viento, pero no tuvo tiempo de preocuparse por ello, pues tan pronto como se dio cuenta de que una arpía volaba de regreso, corrió aún más rápido para llegar a ella.

 

«¡Manténganse al día con el rey! ¡Marchen!» Dijo Gi Dji Yubu, haciendo que los goblins que blandían lanzas se movieran más rápido.

 

«¡Recuperaremos nuestras llanuras!» Dijo Mido, jefe de los fangs.

 

Mientras corrían hacia las colinas en forma de olas, recibían información de la arpía sobre la posición de sus enemigos y aliados.

 

«¡Paradua, centauros, fangs! ¡Van a rescatar a Gi Gu!»

 

Mientras la horda bajo el Rey Goblin corría, él dio órdenes de ahuyentar a la caballería enemiga y cargar contra el enemigo.

 

El Rey Goblin se reunió con Gi Dji y Gi Za después de que los alcanzaran, luego los tomó y atacó la cima de una colina donde estaban los arqueros.

 

«¡Adelante!» El Rey Goblin desenvainó a Zweihander y ordenó a su ejército que se dirigiera hacia la colina.

 

◆◇◆

 

«¡G-Goblins! ¡Una nueva horda está atacando desde el oeste!» Dijo un mensajero.

 

Gowen escuchó ese informe mientras luchaba contra Gi Gu.

 

«Casi habíamos terminado también» Dijo Gowen con un chasquido de su lengua.

 

Tuvo que dar nuevas órdenes, así que detuvo los ataques del goblin con el que estaba luchando.

 

Planeaba acabar completamente con esta horda de goblins, así que solo el pelotón mágico y el pelotón de arqueros estaban en la parte de atrás.

 

Ninguno de los dos pelotones podía manejar el combate cuerpo a cuerpo. Si caían, había una posibilidad de que Gowen se encontrara en medio de un ataque de pinzas. En ese momento, serían incapaces de evitar que sus aliados colapsaran de un solo golpe.

 

Para evitar eso, Gowen necesitaba que un pelotón se separara y se concentrara en la defensa. Si no, tendría que cambiar la posición de los pelotones.

 

Si ordenara a un pelotón que se separara, acabaría pasando más tiempo con el enemigo que tenía ante él.

 

Gowen pensó que ese plan era una tontería y decidió no hacerlo. No había otra opción. Tendrían que cambiar de rumbo.

 

Gowen sacó el mapa del área circundante dentro de su cabeza y buscó el mejor lugar para luchar.

 

El este estaba siendo bloqueado por el goblin de clase duque, mientras que la nueva horda de goblins venía del oeste. Siendo así, tendría que conformarse con el sur o con el norte.

 

El norte conducía a las montañas del dios de la nieve y era abundante en bosques. Este tipo de terreno no era apropiado para grandes ejércitos. Al sur estaba la Carretera de las Llanuras de Piena, que conectaba el sur y el oeste.

 

«¿Deberíamos movernos al sur entonces?» Gowen murmuró para sí mismo.

 

«¿¡Planear es algo que haces en medio de un duelo!?» Gritó Gi Gu mientras blandía su espada larga, pero Gowen solo rechazó su ataque.

 

Gi Gu se sorprendió al ver que Gowen finalmente respondió, pero su perplejidad no duró mucho, ya que dio un paso más y movió su hacha.

 

«¡Muere!» Dijo Gi Gu.

 

«¡Idiota ingenuo!» Contestó Gowen mientras se deslizaba entre el hacha de Gi Gu y apuntaba a sus pies.

 

Debido a que Gowen estaba demasiado cerca, Gi Gu no podía correr, y sólo podía observar como sus dos piernas eran heridas. Gi Gu cayó de rodillas.

 

Gowen le habría acabado allí, pero un aullido del oeste detuvo al caballero sagrado en su camino.

 

«GURUuUuuoOOAAaAAa!»

 

Fue un aullido abrumador que parecía devorar incluso los mismos cielos y la tierra. La cara de Gowen hizo una mueca al reconocer esa voz.

 

«¡Es él!»

 

La imagen de un gigantesco goblin negro, un demonio que podía controlar las llamas del infierno, apareció en su mente.

 

Gowen ya no tenía tiempo para molestarse con el goblin que tenía ante él.

 

Si el Rey Goblin era el que lo perseguía por detrás, tenía que moverse ahora. Incluso un momento después sería demasiado peligroso.

 

«¡Dile a la caballería y a los carros que agiten a los goblins! En cuanto a la infantería, ¡Que se den la vuelta en orden!» Gowen le dio la espalda a Gi Gu y dio órdenes al mensajero. «Los arqueros deben reprimir al enemigo mientras los magos cambian de rumbo hacia el sur.»

 

«¡Bastardo!» Gritó Gi Gu mientras intentaba forzarse a avanzar, pero Gowen le dio una patada con sus zapatos de hierro, luego cogió su ejército y se fue al sur.

 

Aunque las fuerzas de los goblins fueron parcialmente destruidas, aún así debería haber sido una tarea difícil retirarse, pero Gowen no era un líder ordinario.

 

El fuego supresor de los arqueros destruyó el impulso que le quedaba a las fuerzas de Gi Gu, permitiendo a Gowen retirar a su ejército de todos los frentes.

 

Cuando los humanos que han estado defendiendo todo este tiempo atacaron repentinamente, los goblins entraron en pánico. Los humanos usaron esa abertura para escapar.

 

El ejército humano se movió primero con el ala izquierda, luego con la derecha y luego con la central. Los carros y la caballería fueron los últimos en irse, pero se aseguraron de agitar a los goblins antes de partir.

 

Los goblins querían perseguir, pero la caballería y sus lanzas les impedían hacerlo.

 

Cuando apareció la nueva horda de goblins, el pelotón mágico disparó la magia que habían estado guardando todo este tiempo, y luego huyeron rápidamente con el pelotón de suministros.

 

Esa espléndida retirada dejó al Rey Goblin y a Gi Dji sin espacio para perseguir.

 

◆◇◆

 

La mayoría de las fuerzas de Gowen pudieron retirarse, pero la caballería humana terminó luchando un poco contra los jinetes de Paradua.

 

«¡No podemos dejarlos correr! ¡Tenemos que vengar al menos a nuestros caídos!»

 

El joven jefe de Paradua, Hal, dirigió 100 patas de hierro y luchó contra la caballería.

 

«¿¡Creen que ustedes, sucios goblins, pueden seguir el ritmo de nuestra caballería occidental!?»

 

El joven líder humano del pelotón estaba lleno de vigor.

 

Los goblins que habían estado dispersos todo este tiempo encontraron coraje y empezaron a luchar de nuevo.

 

«¡Dadnos gloria, humanos!»

 

«¡Aplástenlos al pasar!»

 

Hal y el comandante del pelotón humano se enfrentaron.

 

Se dieron un golpe unos a otros mientras se cruzaban. Sus subordinados siguieron su ejemplo e hicieron lo mismo.

 

Las dos caballerías parecieron dibujar un círculo mientras se movían por el campo de batalla y volvían a enfrentarse.

 

«Tch, ¿¡Un empate!? ¡Imposible!»

 

El comandante del pelotón humano apretó los dientes, pero las órdenes de Gowen ya habían llegado. Tenía que irse.

 

«¿¡Están corriendo!? ¡Bastardos!» Gritó Hal.

 

Antes de que pudieran chocar por tercera vez, la caballería humana se volvió hacia el sur.

 

«La caballería humana, huh. Son bastante buenos» Dijo Hal antes 6de correr al pelotón de Gi Gu. No tenía sentido seguir persiguiendo a los humanos.

 

Con esto concluyó la primera batalla entre los humanos y los goblins.

 

Las bajas de los goblins eran 100, mientras que las de los humanos eran 50.

 

Era increíble que los goblins fueran capaces de herir a los humanos a pesar de estar rodeados, pero el precio de esos 50 era muy alto. Después de todo, Gi Gu sufrió heridas graves, y alrededor de una quinta parte de sus fuerzas fueron tomadas.

 

En cuanto al mérito, esta fue la victoria de los humanos.

 

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Traductor: Krailus

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