Goblin Kingdom Entreacto: La Horda De Bestias De Gi Gi II

Goblin Kingdom

Entreacto

La Horda De Bestias De Gi Gi II

 

Estado
Nombre Gi Gi Orudo
Raza Goblin
Nivel 35
Clase Noble
Habilidades <<Rastreo>> <<Lanzamiento De Proyectiles>> <<Maestría Del Hacha C->>  <<Comedor Descuidado>>  <<Mofa>>  <<Entendimiento Tácito>>  <<Domador De Bestias Ancestral>>  <<Entrenador De Bestias>>  <<Cooperación>>  <<Amigo De La Horda>>  <<Comedor De Bichos>>
Protección Divina Ninguna
Atributos Ninguno
Bestias Subordinadas Triple Cabeza

 

Después de liderar una gran horda de bestias y capturar un pueblo, el domador de bestias ancestral, Gi Gi Orudo, miró a las bestias circundantes y suspiró.

 

“¿Woof?” El perro espinoso, una bestia parecida a un perro con pelo parecido a espinas, se quedó perplejo al ver a Gi Gi deprimido. Era pequeño para un macho, pero tenía tres hembras grandes como esposas y muchos hijos rodando por sus patas.

 

“¡Guego!” El ojo grande, un pájaro con plumas ricamente coloreadas y dispuestas en forma de ojo, cantó una canción de cortejo para animar a Gi Gi.

 

Esa canción de cortejo atrajo al gran ojo masculino, haciendo que extendiera sus alas y comenzara a bailar.

 

El espejismo, un mono que podía mezclarse con su entorno, saltó, preguntándose qué estaba pasando, pero cuando vio que sólo era el ojo grande, volvió a dormir con su esposa.

 

El pelaje espinoso del zorro espinoso se levantó por un momento cuando éste pensó que había peligro, pero cuando se dio cuenta de que todo estaba bien, miró hacia Gi Gi con su esposa.

 

La joven tortuga dragón era sólo de un metro de tamaño en este momento, pero se dice que su especie podría llegar a crecer hasta los 5 metros. Los hijos de la tortuga dragón estaban descansando sobre su caparazón, así que para no despertarlos, no se movió ni un centímetro y sólo miró a Gi Gi.

 

“Por qué….”

 

Después de ocupar la aldea de los goblins, Gi Gi finalmente consiguió ayuda para cuidar de sus bestias, lo que redujo en gran medida su trabajo, pero por alguna razón, ninguna mujer se le acercó.

 

Había ciertamente goblins femeninos dentro de la aldea y no era como si tuviera ningún problema para encontrar una compañera en la Aldea Gi.

 

Gi Gi no era un tonto; sabía muy bien por qué nadie se le acercaba.

 

La razón por la que murmuró ese ‘por qué’ no era porque no entendiera su situación, sino porque no tenía forma de resolverla.

 

Estando rodeado por una horda tan aterradora, no era de extrañar que incluso las hembras goblin estuvieran demasiado aterrorizadas para acercarse a él. Y el propio Gi Gi era demasiado orgulloso, siendo un goblin noble, como para forzar a una mujer a estar con él.

 

Se suponía que las mujeres goblin se acercarían a los hombres por su propia voluntad. Al menos, eso es lo que Gi Gi creía.

 

¿Por qué tenía que ser él quien se acercara a ellas? Gi Gi pensó para sí mismo mientras volvía a suspirar.

 

Pero también era cierto que no había satisfacción en ser enterrado por las plumas de bestias de esta manera.

 

Gi Gi Orudo había estado pasando sus días, buscando nuevas bestias para añadir a su horda, procurando comida para alimentarlos, y estudiando el terreno cercano, pero todo el tiempo estaba angustiado.

 

Cada vez que iba a explorar, sus bestias lo seguían por amor.

 

Seguían a su amado amo dondequiera que fuera, ya sea en el cruel campo de batalla, la región volcánica ardiente o las playas y su aire salado, con la única excepción de los pantanos.

 

Gi Gi se preocupaba sin descanso mientras pensaba en su próximo curso de acción.

 

La orden que había recibido del rey era fortalecer a los goblins.

 

Cuando lo pensó, parecía que se le había dado mucha libertad para hacer lo que quisiera. Sin nada que hacer, había ahuyentado a los orcos, añadido las bestias que le gustaban a su horda, e incluso enseñado a los goblins de esta aldea cómo cuidar de las bestias y luchar juntos como células de tres hombres.

 

Gi Gi también ha plantado muchas plantas en la zona para asegurarse de que su horda de bestias estuviera bien alimentada.

 

Pero estas cosas no fueron suficientes para consolar a Gi Gi.

 

Lo que Gi Gi realmente quería era volver al pueblo. Tan pronto como se dio cuenta de ello, no tardó mucho en decidirse a volver.

 

“Ya que lo he decidido, debo darme prisa” Dijo Gi Gi.

 

En el momento en que decidió volver a la Fortaleza del Abismo, actuó.

 

“¡Vamos al cuartel general!” Declaró Gi Gi después de reunir a los goblins del pueblo.

 

Los goblins se miraron entre sí mientras los perros espinosos aullaban, llamando a sus hermanos.

 

Empezaron a prepararse para regresar al día siguiente. La escala de la horda de bestias reunida no era nada de lo que burlarse.

 

Aparte de las bestias que lo acompañaban habitualmente: los perros espinosos, los espejismos, los zorros espinosos, los ojos grandes y las tortugas dragón; también estaban los gatos pájaros que no eran aptos para la guerra, los topos que se alimentaban de la tierra, los cangrejos de tierra que usaban sus brazos de tijera para cortar las raíces antes de comérselas, los cangrejos de piedra que imitaban a las piedras cuando eran amenazados y los conejos de plumas que corrían rápidamente con ayuda de sus alas.

 

“Unu…”

 

Incluso Gi Gi se sorprendió al ver la gran horda que se reunía ante él, pero cuando lo pensó, eso significó que su horda se había vuelto mucho más fuerte.

 

De repente, Gi Gi se sintió feliz consigo mismo, ya que parecía que podría dar un buen informe al rey.

 

Tres días después de que Gi Gi anunciara su regreso, comenzaron a dirigirse a la Fortaleza del Abismo.

 

Mientras Gi Gi guiaba a la horda en la parte posterior de su triple cabeza, se podía ver una larga fila de bestias que le seguían desde atrás.

 

Dentro de esa larga fila de bestias había un número relativamente insignificante de goblins tirando de las bestias. Para estos goblins, las órdenes de Gi Gi eran absolutas, por lo que no dudaron en llevar a cabo esta gran migración.

 

Los goblins amontonaron el pequeño tesoro que tenían en las espaldas de las tortugas dragón mientras se dirigían al sur. Mientras se abrían camino, encontraron que las tierras del sur eran una tierra pacífica sin bestias poderosas que los amenazaran.

 

De vez en cuando, pasaban a través de algún ciervo lanza o alguna araña gigante, pero aparte de esas, no había bestias dignas de mención.

 

Pero de repente, su marcha se detuvo.

 

Gi Gi les había ordenado que pararan.

 

“¿Había una cueva en un lugar como éste?” Gi Gi preguntó al goblin de clase rara que era el antiguo jefe de la aldea.

 

“Bueno…” El goblin no parecía saberlo.

 

“Hmm… Hay un olor que viene de adentro que me hace sentir curiosidad” Dijo Gi Gi.

 

“Se siente como si nos estuvieran invitando” Dijo el goblin de clase rara, haciendo que Gi Gi pensara que era más sabio retroceder, pero luego se oyeron sonidos de pisadas que se acercaban desde la cueva.

 

“¿Hay alguien ahí?” Preguntó Gi Gi mientras ordenaba que la cabeza triple se retirara.

 

Entonces una voz llamó desde la dirección de la cueva. “Cuánto tiempo sin verte, Gi Gi.”

 

Era una voz familiar, haciendo que Gi Gi parpadeara. “Esa voz… ¿¡Lord Gi Go Amatsuki!?”

 

Gi Go Amatsuki, el espadachín goblin que pidió ser exiliado. Se veía diferente de antes. Su piel, que antes era azul, ahora era marrón, y un solitario cuerno que se extendía hacia el cielo desde su frente. También era mucho más grande de lo que Gi Gi recordaba.

 

“… ¿Te has vuelto más fuerte?” Preguntó Gi Gi.

 

“Sí, como ha enseñado el rey” Dijo Gi Go.

 

“Sr. Gi Go, le sigo diciendo que no se vaya… ¿¡Woah!?”

 

La presión que emanaba de Gi Go, que tenía los brazos cruzados, era tan grande que hizo temblar a las bestias detrás de Gi Gi. Mientras Gi Go y Gi Gi hablaban, Yoshu finalmente salió de la cueva y se sorprendió al ver la horda de Gi Gi.

 

“Es una gran horda la que tienes ahí” Dijo Gi Go.

 

“Tú también has cambiado mucho, Lord Gi Go. Si estás planeando regresar, ¿Qué tal si vienes con nosotros?” Ofreció Gi Gi.

 

“Desafortunadamente, aún no he logrado mi objetivo. Tendrás que perdonarme.”

 

“Ya veo…”

 

Después de pensar un rato, Gi Gi decidió darle a Gi Go una bolsa llena de semillas de plantas y la onagra que encontró en los pantanos hace un rato.

 

“No sé si te serán útiles, pero he recogido muchas semillas comestibles para alimentar a mi horda de bestias. Creo que el humano que está contigo podría ser capaz de hacer un buen uso de esto. Por favor, tómalo.”

 

Gi Go lo consideró por un tiempo, y luego aceptó con gusto.

 

“Gracias, ¿Pero estás seguro?” Preguntó.

 

“Tengo esta horda de bestias para dar al rey, así que esto es todo lo que puedo darte” Dijo Gi Gi.

 

“Eres un buen hombre” Dijo Gi Go.

 

Después intercambiaron algunas palabras más, luego Gi Go Amatsuki y Gi Gi Orudo se separaron. Gi Go se dirigió al norte, mientras que Gi Gi se dirigió de nuevo a la Fortaleza del Abismo.

 

“Parece que seré capaz de traer buenas noticias a su alteza” Gi Gi Orudo sonrió felizmente mientras pateaba su triple cabeza y regresaba a casa.

 

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El nivel de Gi Gi ha subido.

 

36 => 40

 

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Nota Del Autor: La evolución de Gi Go será comentada en su capítulo.

 

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Traductor: Krailus

Editor: Reika

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