Goblin Kingdom Capítulo 146: Fiesta De Despedida

Goblin Kingdom

Capítulo 146

Fiesta De Despedida

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 72
Clase Rey; Gobernante
Habilidades <<Gobernante De Los Hijos Demoníacos Del Caos>>  <<Alma Desafiante>>  <<Aullido Devorador Del Mundo>>  <<Maestría De La Espada A->>  <<Dominador>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante III>>  <<Hogar De Los Dioses>>  <<Ojo Malvado De La Serpiente De Un Ojo>>  <<La Danza Del Rey Al Borde De La Muerte>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma Del Rey Berserk>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto Del Guerrero>>  <<Bendición De La Diosa Del Inframundo>>  <<El Guiado>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo (Altesia)
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior Hasu (Lv77); Gastra (Lv20); Cynthia (Lv36); Rey Orco Bui (Lv82)
Estado Anormal Bendición De La Serpiente De Un Ojo; Protección de La Serpiente De Cabeza Gemela

 

El frente del norte, también conocido como la cordillera del dios de la nieve, era uno de los campos de batalla más feroces del Reino Germion. Con un feroz clima, lleno de la blanca desesperación de un largo invierno y un breve verano, la gente que lo frecuentaba eran en su mayoría rufianes.

 

Desde que el Reino de Germion fue fundado por un malvado espadachín, han ido ampliando sus fronteras, y hace tan sólo 50 años, para ser más específicos, han comenzado a fijar sus miras en las montañas del dios de la nieve.

 

Las tribus que rodeaban la cadena montañosa conocidas como Yugushiva eran hostiles al Reino Germion. Su pueblo era hábil con la espada, y muchos de ellos llegaron a ser conocidos como dioses feroces. El Reino Germion sufrió en sus manos.

 

Pero todo cambió cuando apareció un héroe.

 

Con la gran espada que blandía, lanzó relámpagos y truenos, era el aventurero, Gulland Rifenin.

 

Recorrió el campo de batalla y reclamó cuatro cabezas de caciques. Era un caballero sagrado y un héroe.

 

Incluso logró unificar a los soldados que los débiles comandantes no pudieron, permitiendo que la guerra contra los yugushiva se desarrollara sin problemas.

 

Han pasado 4 años desde que asumió el cargo.

 

Tras superar la desventaja numérica y llevar la batalla hacia el norte, finalmente estaban a un paso de derrotar a los yugushiva.

 

Fue ese mismo héroe el que se quedó muy perplejo cuando un mensajero de la capital llegó a su oficina.

 

“Como si el viaje al bosque no fuera suficiente, ¿Incluso quieren que asista a una fiesta de despedida? Parece que su majestad no está muy interesado en terminar la batalla aquí en el norte” Dijo Gulland sarcásticamente.

 

El mensajero insistió. “Puede que no te guste, pero debes ir. Estas son las órdenes del rey.”

 

“¡Tch!” Gulland chasqueó la lengua, haciendo que el semblante del mensajero palideciera mientras inclinaba la cabeza.

 

“Bien. ¿Quién va a sustituirme en mi ausencia?” Preguntó Gulland.

 

“Nadie. Las líneas del frente norte simplemente mantendrán el status quo… El invierno debería atar los movimientos del enemigo, así que se decidió que la corta ausencia de Lord Gulland no sería un problema” Explicó el mensajero.

 

“Bueno, suuuuu majestad está bien informada” Dijo Gulland en voz baja mientras sofocaba su ira.

 

Es cierto que la mayoría de los yugushiva han sido asesinados. Aunque eran hábiles en la espada, ante el Trueno Azul de Gulland, estaban tan indefensos como corderos.

 

Sus movimientos también se volvían lentos en el invierno y no podían intentar ningún ataque a gran escala.

 

Gulland podría irse sin problemas. El hecho de que el rey se hubiera dado cuenta de ello le molestó mucho.

 

“Entonces, Lord Gulland, le he dado el mensaje del rey. Si me disculpa…”

 

El mensajero se inclinó y se giró, dejando a Gulland solo para refunfuñar.

 

Era una orden, así que tenía que ir.

 

“Es realmente molesto, pero parece que tendré que volver a ver a esa santa” Dijo Gulland, y luego llamó a sus subordinados para darles órdenes.

 

“¿Por qué te vas tú también?” Dijo Gulland, aún más molesto, cuando una caballera acorazada con el pelo rojo atado en un mechón apareció ante él.

 

En sus manos estaba la espada que recibió del tesoro del rey, Vashinant. Esta doncella escarlata era muy popular entre la gente.

 

“Parece que se me ha confiado una misión importante” Dijo ella.

 

Aunque era un caballero sagrado, era solo de nombre, ya que aún no tenía la fuerza adecuada para ese nombre. Ha estado recorriendo el campo de batalla para aprender de otros caballeros sagrados. Una vez, se fue al sur, y luego volvió al norte.

 

“Tch, bueno, lo que sea. Voy a la capital a informar. Eso es todo, pero… Oh, cierto. Estás familiarizada con esa santa, ¿Verdad?” Dijo Gulland.

 

“¿Le pasó algo a Lady Reshia?” Preguntó Lili.

 

Lili ya se ha acostumbrado a la forma áspera de hablar de Gulland. Ella ya no se acobardaba cuando él hablaba, y en su lugar, incluso empezó a responderle. Gulland también se ha acostumbrado a Lili y a su espada maldita después de sus muchas batallas juntas.

 

Por supuesto, nunca lo diría en voz alta, pero la reconocía.

 

“Aparentemente, volverá a la Torre de Marfil. En serio, ¡Qué dolor! ¡Interrumpiendo mi batalla!” Dijo Gulland, molesto.

 

“Entonces, por favor, dile algo en mi lugar” Dijo Lili con calma.

 

“¿Hah? Y yo que pensaba que llorarías y me rogarías que te llevara. Seguro que te lo estás tomando con calma” Dijo Gulland, sorprendido.

 

“Ya he sido informada a través de las cartas de Lady Reshia. Además, ya no soy una niña que llora a mares, sino un caballero que empuña su espada para el pueblo. No voy a llorar más” Dijo Lili.

 

“Hmph, vaya si has crecido” Dijo Gulland.

 

Lili le dijo a Gulland su mensaje, y luego Gulland regresó a la capital.

 

◆◆◇

 

Me dirijo a una cueva no muy lejos de la fortaleza para escuchar el informe de los enanos koro.

 

“Pensar que había una cueva en un lugar como éste” Le dije.

 

Hacer un mapa requería mucho trabajo, ya que la gente tenía que ver cada rincón de un lugar antes de que se pudiera hacer.

 

Mi petición a estos enanos koro era que me encontraran un yacimiento de mineral.

 

“Por favor, mira esto” Dijo un enano koro mientras me daba una piedra negra.

 

Me dijo que lo mirara, pero no se veía diferente de cualquier otra roca.

 

“Este es un buen hierro negro, el combustible para las armas” Dijo el enano koro.

 

Así que esta es la materia prima que hace nuestras armas y armaduras. Es una sensación extraña ver el material sin procesar que compone nuestro equipo.

 

“¿Es esta cueva un depósito de mineral entonces?” Le pregunté.

 

“Si, aunque queda por ver cuánto se puede extraer de él” Contestó el enano koro.

 

Estos pequeños pueden ser capaces de forjar armas y armaduras, pero incluso las armas algún día se romperán.

 

Mi vieja gran espada de hierro, por ejemplo, era muy resistente, pero al final se rompió. Una vez que las armas se rompan, tendremos que confiar en estos tipos para repararlas.

 

Por lo tanto, las armas son consumibles, y necesitaremos asegurar un suministro constante de ellas para luchar en nuestra guerra.

 

“¿Puedes averiguarlo?” Le pregunté.

 

“Con el tiempo” Contestó el enano koro.

 

“Entonces, por favor… También, si es posible, me gustaría que enseñaras a los centauros y a nosotros los goblins ese método” Dije.

 

Los enanos koro se miraron unos a otros durante un momento, y luego asintieron para mostrar su acuerdo.

 

Para que los goblins, los demihumanos y los enanos koro empezaran a comerciar con la tecnología, era necesario que yo les diera un pequeño empujón. Después de todo, los goblins no tenemos mucho que ofrecer. El que tiene más que aprender de tal arreglo no es otro que nosotros, los goblins.

 

Una sombra negra pasó sobre mi cabeza. Cuando levanté la vista, observé que no era otra que la arpía, Yushika, que estaba aterrizando en el suelo.

 

“No estabas en la fortaleza, así que pensé que estarías aquí” Dijo ella.

 

Saludé a Yushika mientras doblaba sus alas, luego asentí con la cabeza y expresé mi petición. Esta mujer, que era una mercader hasta la médula, nunca vendría a mí sin una agenda.

 

“Como siempre, eres rápido para contestar. En realidad, los elfos me confiaron un mensaje” Dijo Yushika.

 

A los demihumanos les resultaría ciertamente difícil rechazar una petición de los elfos Forni, sus benefactores.

 

Aparentemente, los elfos estaban trayendo de vuelta la vieja escuela de los elfos.

 

“Hmm…” Me crucé de brazos mientras pensaba.

 

Cuando Yushika vio eso, pensó que yo estaba confundido, así que me explicó las ventajas de tener una escuela. “Su Majestad puede no estar familiarizado con esto, pero la escuela es un lugar donde la gente aprende. Varias razas enviarían a los más inteligentes a estudiar. Y cuando estas personas se hayan graduado, regresarán a sus países y usarán lo que han aprendido para mejorarlo.”

 

Eso era en realidad lo que era una escuela.

 

“Los elfos están reuniendo a gente excepcional para convertirse en estudiantes de su academia. No habrá discriminación; demihumanos, goblins… Cualquiera podrá entrar” Explicó Yushika.

 

La escuela era, de hecho, un sueño inalcanzable para los goblins. Incluso el concepto de economía que tratamos de enseñarles hace unos días… Hay demasiado que ellos no saben.

 

Mientras tanto, debo elegir a qué goblins enviar. La educación es necesaria para ser excelentes burócratas. Si al final, resulta que los goblins no tienen esperanza en el trabajo de dirección, entonces tendré que conseguir que otros lo hagan. Elfos, demihumanos, incluso humanos… En realidad no importa.

 

Dicho esto, ¿Me pregunto si el saber demasiado podría terminar creando una grieta en mi reinado?

 

No soy perfecto, lo sé muy bien. Cometo errores de vez en cuando, e incluso fallo a veces… Si los goblins se vuelven más inteligentes, ¿Llegará el día en que las pocas élites se levanten contra mí para señalarme mis defectos?

 

No, no importa. No me esconderé de ello.

 

Un rey es aquel que se mantiene firme frente a toda oposición.

 

Soy un rey. No importa quién sea, me enfrentaré a ellos sin vergüenza.

 

Un rey es un guardián. Un rey es un guía. Un rey es la encarnación del orgullo.

 

Debo convertirme en un rey del que los goblins puedan estar orgullosos.

 

“… Muy bien, aceptaré la propuesta de los elfos. En los próximos días, enviaré algunos goblins a la aldea de los elfos. ¿Qué hay de los descendientes de los cristales?” Dije.

 

“También aceptaremos. Es un honor poder estudiar en la escuela de nuestros benefactores.”

 

Parece que esta escuela tiene suficiente valor sólo de nombre.

 

Yo asentí mientras Yushika sonreía irónicamente.

 

“Si puedo excusarme, entonces…” Dijo Yushika mientras volaba de vuelta al cielo.

 

Incómodo, me volví hacia el enano koro. “Escoge dos excepcionales de entre tus filas. Los enviaremos a la escuela de los elfos.”

 

Los ojos de los enanos koro se abultaron visiblemente, y después de mirarse unos a otros durante un buen par de segundos, preguntó el enano koro con el que estaba hablando. “¿Está bien?”

 

“Puedo ser el líder de los goblins, la raza responsable de la destrucción de tu aldea, pero pretendo tratarte con imparcialidad. Además, retener a la gente sólo porque son de una raza diferente sólo perjudicará el futuro.”

 

Después de pedir a los enanos koro que continuaran su búsqueda de minerales, me di vuelta y me fui.

 

No puedo darme el lujo de enterrar a gente excepcional en el barro.

Hay demasiado que hacer. El problema de la comida, el sistema de gobierno… No tenemos tiempo.

 

Mientras mantenía a raya la irritación, volví a la Fortaleza del Abismo.

 

◆◆◇

 

En la capital del Reino Germion, ya había circulado la noticia del regreso de Reshia a la Torre de Marfil.

 

Ya sean los mercaderes que se ocupaban de sus puestos, o los obreros que trabajaban en las calles, o los oficiales del ejército, o los sacerdotes… todos -hombres, mujeres y niños- hablaban de la partida de la santa. Por supuesto, Mill Dora también había oído hablar de la noticia.

 

Los niños que ella mantenía eran más de 10. Antes de conocer a Reshia, cuando se detuvo un rato antes de dirigirse al bosque, había recurrido al robo, pero después de conocerla, ha empezado a trabajar en un trabajo honesto.

 

Por supuesto, la mayor parte de las ganancias siempre provenían de su segundo nombre, ‘Asesina De Magos’.

 

Reshia nunca mencionó nada sobre su trabajo de gángster como aventurera; ella era como un héroe para los niños.

 

Después de terminar su trabajo del día, regresó agotada a la casa de los niños. Normalmente, ella comería y se retiraría por el día tan pronto como regresara, pero los niños la rodearon.

 

“¿Reshia se va de verdad?” Los niños preguntaron con voces deprimidas.

 

Estaba claro como el día en que se sentían.

 

“La propia Lady Reshia ya lo ha decidido, así que no se puede evitar” Dijo Mill.

 

Pero los niños no aceptaron eso como respuesta.

 

“No es eso, pensamos que había algo que incluso nosotros podíamos hacer. Mill, tú también eres un aventurero, ¿No? Te daremos una misión.” Dijo uno de los niños.

 

“Olvídalo. No hay esperanza. De todos modos, no soy tan hábil como aventurera” Dijo Mill.

 

Aunque dijo eso, tampoco estaba tan entusiasmada por dejar que Reshia se fuera así.

 

“… Entonces, ¿Qué tienen en mente?” Mill se encontró preguntando después de un suspiro.

 

Cuando ella dijo eso, los niños le entregaron una pequeña pinza para el pelo.

 

“Preparamos un regalo de despedida. Por favor, dale esto a Reshia.”

 

Era algo que habían comprado en las tiendas, una pinza para el pelo hecha con una caracola brillante. Cualquiera podría decir a primera vista que era barato.

 

“Lady Reshia es famosa, así que probablemente recibirá muchos regalos” Dijo Mill mientras suspiraba de nuevo. “Y si vas a darme una misión, vas a tener que pagar.”

 

Estos niños que nacieron en el orfanato tendrían dificultades una vez que salieran a la sociedad. Eso fue algo que Mill aprendió de primera mano. Si ha malcriado a estos niños ahora, no serán buenos cuando crezcan. Por supuesto, también estaban siendo molestos, así que ella fue especialmente dura hoy.

 

“… Este es el amigo importante de Mii, pero te lo daré a ti” La niña, Mii, dijo mientras le daba un sucio y tibio oso.

 

El hecho de que ella se lo diera demuestra lo mucho que esto significa para ella. Eso conmovió tanto a Mill que sus ojos se volvieron llorosos cuando miró a Miinaana.

 

Los otros niños la rodearon y le dieron algo importante por su cuenta mientras le rogaban que cumpliera con su petición.

 

Mill suspiró profundamente mientras frotaba la cabeza de un niño con ojos llorosos, y luego aceptó la pinza para el pelo.

 

“… Bueno, haré que algo suceda” Dijo Mill mientras se levantaba de su silla, prometiéndoles a los niños que ella se encargaría de ello, y luego los metió cómodamente en la cama.

 

Ella misma no estaba segura de si Reshia aceptaría la pinza para el pelo, pero no importaba qué, tenía que encontrarse con ella… Por el bien de los niños.

 

“Supongo que pediré ayuda a los aventureros” Murmuró Mill.

 

Siempre estaba callada alrededor de los otros aventureros, así que nunca fue cercana a nadie. Había algunos, sin embargo. Por ejemplo, Wyatt, con quien ella era más cercana, pero desafortunadamente, él se había ido a algún lado, así que ella no podía confiar en él.

 

La propia Reshia también estaba bajo arresto domiciliario, por lo que necesitaba ir al castillo.

 

“Si me descubren, seguro que será la sentencia de muerte” Dijo Mill, chasqueando la lengua.

 

“Pero tengo que responder a sus oraciones” Dijo ella.

 

Como el viento, Mill corrió por las calles nocturnas.

 

◆◆◇

 

Las personas más influyentes del país se reunieron en el salón de baile gigante. Mercaderes poderosos, sacerdotes influyentes, nobles, burócratas, oficiales militares, realeza…

 

Alineados ante estos hombres se encontraban algunas de las más grandes y lujosas exquisiteces. Una botella de los vinos que se sirven aquí, por ejemplo, le costaría un mes entero de salario a un miserable plebeyo.

 

Incluso la música que se tocaba en el fondo era espléndida, ya que la música del músico de la corte real parecía hacer florecer incluso las flores.

 

Cada una de estas personas a las que se les permitió asistir a esta fiesta eran capaces de representar a su clase. Ellos competían con su esplendor e intercambiaban información bajo la apariencia de una fiesta alegre. Para esta gente, esta fiesta no era diferente de una oportunidad para explorar a sus rivales en busca de debilidades.

 

Al principio, un festín alegre, pero por dentro, era un tumor supurante.

 

Fue en ese tipo de atmósfera donde sopló el viento.

 

“¡Su Majestad el Rey y su santidad, la santa, Lady Reshia Fel Zeal!” Anunció el chambelán.

 

Los aplausos saludaron al rey y a la santa mientras hacían su entrada.

 

Las cejas de Reshia se alzaron ligeramente, pero en su mayoría no tenía expresión mientras caminaba con el rey hasta su asiento.

 

“Por favor, no te preocupes por mí. Disfruta de la fiesta” Dijo el rey, y la música volvió a empezar.

 

Las personas influyentes vinieron una tras otra. Primero saludaban al rey y luego a Reshia.

 

Parecía que los saludos no tenían fin cuando el chambelán volvió a hablar.

 

“¡El Caballero Sagrado, Lord Gulland Rifenin!”

 

La gente hizo un escándalo.

 

El héroe, Gulland Rifenin, quien fue comparado con los héroes de antaño, estaba participando.

 

La multitud lo llenó de aplausos y sonrisas, aunque lo que realmente estaban pensando estaba velado entre sombras.

 

La expresión de Gulland no cambió mientras pasaba junto al pueblo y se arrodillaba ante el rey.

 

“He regresado de las líneas del frente norte, Su Majestad” Dijo.

 

“Bienvenido de nuevo. La comida y la bebida han sido preparadas, come a gusto de tu corazón” Dijo el rey.

 

“… Gracias por su gracia, Su Majestad” Dijo Gulland.

 

Gulland se volvió grácilmente mientras se alejaba del rey y se acercaba a Reshia.

 

“Ha pasado un tiempo, Lady Reshia. Parece que te va bien” Dijo Gulland.

 

“Sí, parece que a usted también le va bien” Dijo Reshia.

 

Sólo se intercambiaron unas pocas palabras antes de que los dos se separaran, y la gente empezó a amontonarse alrededor de Reshia y Gulland.

 

Los saludos no tenían fin. Incluso cuando una conversación terminaba y Reshia intentaba conseguir un asiento para descansar, más comerciantes al acecho aparecían para entablar una conversación. Para los nobles, esta fiesta era importante, ya que la celebraba el rey. Para los antiguos comerciantes, esta era una oportunidad para que extendieran sus raíces en la capital.

 

Pero había un comerciante que acababa de mudarse de los países vecinos. Seguía hablando con Reshia a pesar de su cara sin expresión o de su falta de respuesta. Naturalmente, cualquiera levantaría las cejas ante tal terquedad.

 

Para empeorar las cosas, el comerciante valoró a Reshia como un producto para vender. Reshia casi le había gritado al hombre, pero afortunadamente, Gulland interrumpió.

 

“Lo siento, pero tengo asuntos con la santa” Dijo sonriendo.

 

Desafortunadamente, su buena acción, si es que tenía la intención de hacerlo como tal, no fue vista con buenos ojos. Reshia lo miró como si estuviera mirando a un hombre con mal olor corporal.

 

Mientras tanto, Gulland miraba fijamente al hombre. Estaba sonriendo, pero sus ojos no. La presión que emanaba de él era igual que la de una bestia poderosa, haciendo que el mercader sudara frío por todas partes.

 

“¡P-P-Por supuesto!” Dijo el mercader con pánico mientras huía rápidamente de la escena.

 

Gulland extendió su mano a Reshia.

 

“Su mano, milady” Dijo Gulland.

 

En ese momento, todos los ojos se concentraron en ellos. Aunque molesta, Reshia no tuvo más remedio que tomar la mano de Gulland.

 

“Parece que hoy no tienes tu arma contigo” Dijo Reshia, queriendo al menos mostrar su desagrado con sus palabras, pero Gulland sólo se rió.

 

Ignorando la multitud que empezaba a agitarse, el caballero sagrado y la santa salieron.

 

Tan pronto como salieron, Reshia arrojó la mano de Gulland.

 

“¿Qué estás tramando?” Preguntó Reshia.

 

“¿Puedes no escupirle a la amabilidad de un tipo?” Pidió Gulland, pero los ojos de Reshia sólo se enfriaron.

 

“… Ok, no. Tengo un mensaje de Lili” Dijo Gulland.

 

“¿Señorita Lili? ¿Qué está pasando?” Preguntó Reshia.

 

Al ver una grieta en la cara sin expresión de Reshia, Gulland no pudo evitar sonreír.

 

Cuando Reshia lo vio, frunció el ceño y trató de recuperar el frío en su cara.

 

“Bueno, no te preocupes, no es nada especial. Sólo quiere que sepas que los días que pasó como tu caballero fueron sus más felices” Dijo Gulland.

 

Reshia pensó que diría algo áspero, pero contrariamente a lo que ella esperaba, las palabras que pronunció fueron realmente de Lili.

 

“…Ya, veo…” Dijo Reshia, sintiéndose deprimida.

 

Gulland se decepcionó al ver que ella le creía. “Y yo que pensaba que me acusarías de mentir.”

 

Reshia agitó la cabeza y sonrió con tristeza. “Al menos puedo ver a través de alguien cuando miente… Bueno, entonces, Lord Caballero Sagrado, si me disculpas.”

 

Gulland chasqueó su lengua mientras veía a Reshia irse.

 

Volvió a la fiesta, pero no pudo disfrutarla.

 

“… Hmph, Lord Caballero Sagrado, huh.”

 

Gulland ignoró los halagos de los nobles y abandonó su asiento.

 

 

 

—164 días hasta la guerra con los humanos.

 

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Bueno, fueron 6 semanas sin nada por culpa de las últimas pruebas y mi posterior graduación del liceo, ahora debería estar más libre para subir capítulos.

Ya terminé todo hace 1 semana pero estuve un par de días sin ánimos de nada porque no paraba de sentir un vacío y de pensar: “¿Y ahora qué?”, pero ya me siento mejor.

Voy a traer unos packs de capítulos para compensar este tiempo sin nada, ya veré si en la semana subo unos cuantos capítulos más o la próxima traigo los de la semana correspondientes más las atrasadas.

Hasta la próxima 😀

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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