Dragon Mother ~ Capitulo 1 ~

Realmente no lo entiendo ¿Pero…?

— ¡Di-disculpa!, ¡Mírame! ¿Oye?

Ante mis ojos, una chica con el cabello azul estaba extendiendo sus brazos con una nerviosa expresión en el rostro. Pareciera que intentara decirme que ella quería un abrazo mío, lastimosamente, eso no era lo intentaba decir.

¿O? … ¿Tal vez si quiera decir eso?

Si ella quisiera indicarme que la abrazara… ¿No luciría exactamente a como está ahora?

Bueno dicho lo anterior, aunque ese gesto parece estar dirigido a mí, ya que estaba perfectamente ubicada al frente mío, la realidad no era esa.

— Ah.

¡Crac! ¡Crac!

— ¡Miren! ¡Mama ya volvió! ¡Vengan, vengan, vamos justo aquí!

Porque estaba dirigido a los dos cálidos objetos que sostenía en mis brazos. Me pregunto ¿Por qué serán tan cálidos y suaves?

— ¿Qué voy hacer?, ¡Ellos no quieren venir! —grito la chica. Parecía preocupada y su voz indicaba que estaba a punto de llorar. Incluso, ya estaba a derramando algunas lágrimas

Su largo cabello de color azul le llegaba hasta la cintura. Tenía una pequeña figura y posiblemente era más joven que yo. Esa chica estaba envuelta en una chaqueta que le acababa de prestar, que dejaba divisar partes de su hermosa piel blanca. Como, por ejemplo, su bonito y pequeño ombligo, o su igualmente pequeño busto …

— ¡Lo, lo siento, Kunpei-san! Bu-bueno, es la primera vez que tengo hijos, así que … ¡No se qué hacer!

— oh si… está bien.

«Primero vamos a calmarnos. ¿Estoy calmado? Probablemente no… Vamos, estoy calmado, estoy calmado ¡Enserio estoy calmado!»

Mientras la niña se acercaba tímidamente hacia mí, me miraba de forma suplicante. Otra vez media su altura mientras su imagen se reflejaba en mi mirada.

Ya lo eh dicho muchas veces, pero su cabello es azul. Parte de él se mantenía en su lugar, en la parte posterior, gracias a un pasador que revelaba su oreja derecha y su cuello. Su cabello lacio y delgado brillaba a la luz del sol, se veía hermoso y le daba a ella un aire de misterio.

Ella tenía grandes pupilas escarlatas acompañadas con largas pestañas. Una nariz con la adecuada altura y unos labios hermosamente pequeños. La línea de la mandíbula estaba bien proporcionada. Un blanco y esbelto cuello con una nuca suavizada. La cintura no era ni demasiado delgada ni demasiada grande; Y un pecho muy modesto.

Bien, es una niña. No importa de qué manera la mires, ella es una chica normal. ¿Enserio? Ella es normal ¿Esta bien?

—Ah.

¡Crac! ¡Crac!

Cuando me estaba desconectando un poco de la realidad, los dos objetos cálidos en mis brazos comenzaron a moverse sin parar.

—¡Ah sí, sí! Aquí esta mama, ¡Vengan aquí, vamos!

Una amplia sonrisa apareció en el alegre rostro de la chica con cabello azul, y extendió una vez más los brazos. Las lágrimas estallaron en la comisura de sus ojos.

¡Crac! ¡Crac!

—Ah.

—¡Miren aquí, denle un abrazo a mama! Aaaaaaaah, enserio … Son lindos, muy lindos. ¡Encantada de conocerlos! ¡Soy su mama!

Dos objetos suaves y cálidos desaparecieron de mis brazos para alegremente irse hacia los de ella.

Como expresarlo… Me hizo sentir solo.

—Ah.

—Um.

—Estoy tan feliz.

Las lágrimas comenzaron a fluir furiosamente de los ojos de la niña.

—Buaaaa, hic … De-desde el momento en que desaparecieron del nido, estaba realmente muy preocupada y no sabía qué hacer, pero es un gran alivio ahora que ya han sido encontrados. Todo es culpa de mama … hic, por favor perdonen a mama ¿Están bien?

—A, bueno ya sabes …

Fue en ese momento en que finalmente respondí una pregunta.

Había estado esperando hasta que ella adecuadamente se tranquilizara, pero había un montón de cosas que quería preguntar.

—Eh ¡Ah! Kunpei-san ¡Muchas gracias a ti también! Sigh, ah, bueno, al parecer me has ayudado a eclosionar los huevos…

Todo lo que hice fue darle un golpe al ladrón que escapaba, si estuviera en un manga sería una ocurrencia diaria ¿Cierto?

—Bueno, ¿llego el momento en que puedas dar explicaciones?

De alguna forma, siento que he hecho algo terrible.

—Tienes razón, Hm ¿Qué te gustaría saber primero?

—Hm, Aoinoum… Aoinoum-san ¿Verdad?

—Sí, Aoinoum Dragoline. Aunque mis amigos me llaman Soukyuu— Aoinoum-san bajo rápidamente la cabeza mientras se presentaba (FArkas: Soukyuu significa Cielo Azul)

—Gracias por la consideración. Mi nombre es Kazamachi Kunpei— También incline la cabeza

—Así que…

—Si.

Con lágrimas aun en sus ojos, Aoinoum-san me clavo la mirada. Con ella mirándome con tanta atención, era difícil para mí hablar. ¡Doki Doki! Mi tímido corazón parece hablar. Esta chica… Ella es una increíble belleza, así que no puedo evitar sonrojarme.

—¿Esos niños, son tuyos?

Mire a los cálidos objetos ubicados en los brazos de Aoinoun-san, que había estado sosteniendo hasta hace un rato. Estaban mirándome con unos tranquilos, aunque algo curiosos ojos, sus ojos se estrechaban y sus cabezas se balanceaban cuando empezaron a dormirse.

—Sí, ellos vinieron de los huevos que había puesto el mes pasado, los mismos que Kunpei-san ayudo a eclosionar.

Si, ella realmente dijo algo así “huevos” y “eclosionar” ¿Cierto?

—Ah… es justo como lo pensé…

Eso es un alivio. Ya comencé a pensar que algo andaba mal en mi cabeza. Shouhei, tu que estas esperando mi regreso a casa relájate. Tu hermano mayor está bien, sigo siendo tu normal hermano mayor. De ninguna manera me he vuelto loco.

—Ah, ya veo. Eres un humano después de todo, Kunpei-san. Parece que los humanos no nacen de huevos.

Oh ya veo.

Entonces es así después de todo…

—Si. Yo soy un humano, pero Aoinoun-san es … Bueno, como lo digo…

Esto es algo más que quería preguntar. Sobre esas grandes cosas en su espalda, esos objetos negros y brillantes en ambos lados de su cabeza, y esa otra cosa que crece cerca de su trasero… Todo este tiempo, no he tenido el coraje de verlas y creía que todas ellas eran parte de una alucinación.

Uniéndolas a su figura, creaban un impacto tan fuerte, que contrario a lo que veía, dudaba en ese momento de mis ojos.

Trague con fuerza saliva, tratando de humedecer mi seca garganta. No ayudo en absoluto.

Tomando una profunda respiración, cerré para luego abrir mis ojos. Otros dos pares de ojos me miraron, uno era lindo y redondo; El otro estaba soñoliento, cuando nuestras miradas se encontraron.

Por el momento sonreí por las dudas, levanté la mirada y vi a Aoinoum-san. Había tomado una decisión.

—… Un dragón… ¿Verdad?

—¡Si! ¡Soy un Dragón del cielo! —respondió ella con una gran sonrisa, haciendo que sus ojos aún llorosos volvieran a dejar caer lagrimas por sus mejillas.

Traductor: Farkas
Editor: Rathiel

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