-A Kingdom of Unfortunates- Volumen 1 – Capitulo 1

Que pensarías si te digo que en otra dimensión, una que tal vez visitaste en sueños, nada de esto existe, donde todo lo que te sucederá esta “escrito”, ya predicho y nada de lo que hagas puede cambiarlo ¿Qué pensarías? ¿Te gustaría vivir en un mundo así?

Espera, si es que has dicho que si, no he llegado a la mejor parte.

¿Dime crees en Dios? ¿Crees en Dioses? Porque aquí existen. Seres de increíble poder y crueldad, durante todo su reinado se han deleitado provocando guerras, naufragios, secuestros, desastres de la naturaleza, se divierten con cada infortunio que sucede a cualquiera de las razas que sus hermanos han creado.

Tú me dirás “¿dónde es que están los dioses buenos o misericordiosos a quienes si les importamos?”.

Han muerto, los han matado, estos 19 déspotas que gobiernan el desde el cielo son quienes les han usurpado el poder. Miles, no, cientos de miles de años nutriéndose de la maldad de las personas, de sus deseos más oscuros hasta que tuvieron poder suficiente para derrocar a sus hermanos los “dioses buenos”.

Uno de los pocos dioses que sobrevivieron,  Relseus, la diosa del destino, selecciono a estas dos personas.

Así es como comienza nuestra historia con la esperanza de dos padres, quienes se cansaron de vivir en esta miseria de existencia.

Una mujer devota de la oscuridad, y un hombre devoto de la luz.

Le dio una de sus lágrimas a cada uno, con esta mísera gota de agua el destino que quisieran imponerle los malignos dioses no surtiría efecto, dándoles una leve esperanza.

Pero mientras más pequeña es la esperanza, mas se aferra uno a ella, mas se esfuerza por volverla realidad.

Y con los esfuerzos de estos dos individuos lo lograron…

Lo hicieron…

Ellos despejaron el camino para que los verdaderos salvadores del Nurka (Dimensión), sus propios hijos.

El como lo hicieron o porque se lo dejaron a sus hijos es una historia olvidada hace ya mucho tiempo.

¿Así que por no comenzamos desde lo que se recuerda?

Hace unos miles de años, no tantos como se pudiera esperar, tan solo unos 300.000, dos hermanos que deberían estar liderando su pelea contra los dioses se encontraban matándose el uno al otro.

Con el poder de la luz de su lado, Hero, quien portaba su enorme martillo como si no fuera más que una ligera rama de árbol.

Por el otro lado, con el poder de la oscuridad de su parte, Slayer, con su enorme guadaña de guerra tan rápida como el sonido y tan afilada como la realidad.

Sus verdaderos nombres se perdieron hace demasiado como para recordarlos, por eso se los llama de esta forma en una lengua tan antigua como ellos mismos, a la par que olvidada, la lengua de un imperio caído.

La guadaña de Slayer, Tuhedto, era endemoniadamente rápida, tanto que podían verse rastros de la barrera dimensional despedazarse a su paso, estos se regeneraban pero aun así daba tiempo suficiente para poder verlos.

Se confió debido a su arma.

Observo a su oponente, claramente lo había subestimado, era mucho mejor guerrero que su hermano mayor, Hero, así que creyó que podría acabarlo fácilmente con un ataque total.

¿El resultado?

Su brazo derecho daba la sensación de que se quebraría y su pecho palpitaba, otro golpe como ese lo dejaría completamente fuera de combate. Realmente había sido estúpido al menospreciar la mente de su hermano.

En la única oportunidad que le había dado para que acierte un golpe se había llevado semejante daño, esto era malo, su hermano era mucho más inteligente y sabio que él, si no se apresuraba en acabarlo encontraría una debilidad y lo rompería, estaba seguro de que ese sería el caso.

Hecho un vistazo alrededor suyo, aunque estaban a cientos de metros de ellos aun así los veía claramente, decenas de miles de personas peleaban entre sí. Eran los seguidores de su hermano contra los propios. Una guerra total, no solo humanos, elfos, orcos, enanos, dragones, ogros, gigantes, faunos, quimeras, ángeles, ángeles caídos, demonios, no-muertos, Ordfemer, K´angrolos, cientos de razas de los hombres bestia, todos ellos en una batallas a muerte.

Qué tal si…..?

Y si el estaba…..?

Puede ser que esto este mal?

Alejo esos pensamientos, lo único que hacía con su duda era darle más oportunidades a su hermano, le estaba dando tiempo, lo último que necesitaba. Afilo su mirada y calmo su respiración, sus ojos comenzaron a nublarse, lo sabía, ese temblor en sus piernas no era por el golpe de su hermano, su cuerpo le estaba dando señales, cada estremecimiento en sus músculos era por una razón. Su alma misma le estaba gritando, él lo sabía:

Estaba llegando a su límite.

Aunque la pelea con su hermano solo había comenzado unos minutos antes, su estamina estaba en el límite. Suprimió un bajo suspiro, realmente no debería haber hecho esa marcha forzada.

Aun así debía seguir, no podía claudicar. No en esta situación, donde habían llevado a tantos al lugar que podría ser su tumba.

Su hermano hablo, no era bueno, la voz de su hermano era un arma muy peligrosa, en especial desde que se había convertido en un Guerrero Arcano.

Corrió hacia el en cuanto uno de sus labios se movió, fue un destello, menos de un segundo y ya tenía la hoja de la guadaña en dirección del cuello de su hermano. Por supuesto el no era tan tonto como para no saber que eso pasaría.

Una luz cegadora le impidió continuar con el corte, un segundo después sus instintos gritaron, invoco su escudo de roca y tomo postura para bloquear un ataque a la cabeza. Como lo pensó un enorme martillo cayo hacia allí, enterrándolo ligeramente en la tierra y provocando que esta se despedazara en un enorme radio, desvió el martillo que cada vez se hacía más pesado, rápidamente salto hacia atrás con un par de saltos.

Una hoja casi le corta el brazo en el trayecto.

Cuando la nube de polvo creada por el anterior golpe se disperso descubrió la razón del corte de espada.

Dos caballeros en armadura pesada, con enormes martillos-hachas y un asesino con una katana. Convoco a sus esclavos desde “LA GRUTA”, en solitario no eran rivales, ni siquiera como entrenamiento, el problema era que estaban los tres juntos, eran más que suficiente para durar unos 10 segundos.

Seguramente los usara como protección mientras el lanza mas hechizos, era una táctica algo cobarde, pero enfrentarse entre los dos sin ayuda era prácticamente un suicidio, es por eso que se estaba apoyando en una de sus especialidades, invocar carne de cañón.

Pero lo que sucedió luego le quito el habla, sin explicación alguna su hermano se lanzo de frente contra él, cargando su enorme martillo para un golpe de barrido lateral.

Fue demasiado rápido, mucho más rápido de lo que pudo predecir, puso su hoja en paralelo con su cuerpo para frenar ese golpe, pero cuando pensó que podría detenerlo vio nuevamente, el martillo había aumentado su tamaño, igualando el alto de una casa. De pronto se encontró volando por los aires tratando de estabilizarse nuevamente. Pero los tres guerreros poseídos de su hermano saltaron hacia él, no le darían respiro, eso seguro, hábilmente utilizo el mismo aire como plataforma para recuperar el equilibrio.

Uno, dos. Soldado caído

Tres, cuatro. Guerrero cortado

Cinco, seis. Caen a sus pies los tres cadáveres.

6 segundos justo como lo creyó no fueron rivales para él. Pero con la velocidad de canto de su hermano, debería haber podido invocar un dragón de tierra, algún tipo avanzado de golem o a los espíritus guardianes.

Un escalofrío recorrió su espalda, era imposible que no hubiera invocado al menos un hechizo, un arte o una habilidad para liquidarlo, la ausencia de estos y el desconocimiento de lo que estaba sucediendo era aterrador.

Como esperándole, justo como un campeón que espera a su retador para una batalla a muerte, estaba su hermano mayor. Rápidamente bajo y se coloco a unos metros frente a su hermano. Cuando le observo más detenidamente se dio cuenta de que no había usado la brecha que creo para curarse, de hecho parecía agotado.

Rio en su mente el orgullo de su hermano era inmenso, seguramente fue por eso que decidió no curarse. Pero… ¿Entonces para qué fueron las invocaciones de hace un rato? Si fueran para ganar tiempo estaría bien pero…

Tiempo?…

Para que?…

A no ser que….

Nervioso miro al cielo, de inmediato se arrepintió, su hermano había usado el único hechizo que el temía. Después de todo habían entrenado por años, aun con toda su sabiduría e ingenio, no podría frenarle por mucho tiempo, así había sido desde siempre… Hasta que un día…

En el vasto cielo las enormes nubes de tormenta se amontonaban, creando una gigantesca nube negra. Destellos azules podían verse en ella. Sin duda lo era.

“lo has usado, no es verdad mi tonto hermano?” dijo con una voz penosa, su cuerpo ya quería rendirse, sabía lo que vendría. Pero no podía ceder, este era una batalla decisiva, era muy importante ganar por…

Espera…

De repente su mente tuvo un segundo de brillantez

Por que peleaba con su querido hermano…

Porque estaban en conflicto…

No podía recordarlo…

Era tan insignificante aquello que ni siquiera podía recordarlo en este momento?….

Por que atacarse?….

Que podría llevarlos a esta absurda pelea?…

“oye por qué peleamos?”

No hace falta decirlo, el no era el más listo de los dos, usualmente luchaba y su genialidad solo era posible en el campo de batalla, sin sobresalir casi ningún otro campo. Su hermano por otra parte era la mente maestra de su misión la cual era…

Cuál era su misión?…

Porque estaban aquí?…

A los pies del “Palacio Flotante de Rubí”, el refugio de los 19 dioses…

Que estaba pasando aquí?…

“Sabes hermano, al fin comenzaste a pensar, en realidad no deberíamos estar peleando, los dioses se las arreglaron para engañarnos”

“espera… espera

Espera…”

Casi podían verse un par de engranajes atorados intentando moverse sobre su cabeza

“Entonces, si ellos nos engañaron, tú lo sabias cierto?”

“Por supuesto, lo deduje hace algunos días”

Miro por unos segundos a su hermano mayor, realmente era un genio, pero ese genio había revelado al fin un error.

“si lo sabias…

POR QUE DEMONIOS ESTABAMOS PELEANDO???!?!?!?!??!?!?!”

Se acercaba peligrosamente con una ira suelta, pero a diferencia de antes Hero no se inmuto, por el contrario revelo una sonrisa nostálgica, su hermano había vuelto a la normalidad.

“Por supuesto no perdí tiempo intentando hacerte razonar, la última vez que lo hice destruiste un pueblo en revancha y ni siquiera era mío, ese era de tus seguidores, así que me dedique a enfrentarte como una especie de entrenamiento de alto riesgo”

Como siempre tenía una respuesta para todo, no importa que tanto suceda, siempre parece tener alguna carta bajo la manga que jugar.

En ese momento el cielo se termino de oscurecer y un enorme rayo rojo impacto en su hermano. En verdad solo faltaba un segundo para que se hiciese con lo único que necesitaba para poder vencerle, su hechizo se había activado.

El rayo fue rápidamente absorbido por la mano izquierda de su hermano y al instante siguiente todas las venas de su cuerpo comenzaron a brillar con un color rojo puro, sus ojos normalmente grises, se tiñeron como si hubiera sufrido algunos derrames en los ojos, pareciendo como poseído.

Este era el rostro de su hermano una vez había entrado en su forma definitiva, sin embargo el tampoco se alarmo, su hermano, aunque parecía poseído, seguía siendo el, simplemente su cuerpo daba fe de su actual estado potenciado.

“Pequeño hermano”

Con la cabeza alta, y mirando fijamente el Palacio Flotante de Rubí, despedía un aura que parecía ser capaz de tragar al mundo, en verdad sabía que era mejor que él, si su hermano no hubiera logrado utilizar esa técnica tan peligrosa como poderosa el sin duda ganaría. Pero aun así ver a alguien que normalmente escondía sus emociones enojarse era aterrador.

“que estas pensando Hero?”

La respuesta era obvia, o más bien no existía espacio para  ninguna otra respuesta.

“No puedo aceptar, que aquellos culpables de la muerte de madre y padre sigan presentes en esta realidad, así que lo hare, reclamare lo que es mío por derecho y usare “La Creación”.

Ante esta declaración la sorpresa fue vista en la cara del hermano menor, no era para menos. Aunque era mucho mejor guerrero que su hermano, este era un Hechicero de temer, incluso para las legendarias “Venganza de los Cielos”, un grupo de Leviatanes de más de quince mil años le temerían si usaba un hechizo de tal calibre.

“Hermano mayo… no, Hero, sabes que si tú te vas, este lugar se sumirá el caos, mis seguidores se fortalecerán, mientras que los tuyos se debilitaran, el mundo será consumido por la oscuridad, hasta que alguien más pueda ser digno de portar “La Luz” como tú”

“Lo sé, pero creo que una vez, solo por una vez puedo hacer caso a mi propio corazón y no a lo que es correcto”

Ambos hermanos se miraron a los ojos, durante varios segundos, hasta que finalmente el hermano menor, Slayer, cedió.

“Sabes que iré contigo verdad?”

Sin cambio alguno en su rostro dijo con una voz pesada.

“En realidad esperaba que lo hicieras, pero me sentiría culpable de pedirle a mi sangre que suicide a mi lado”

Dijo el, ambos lo habían aceptado, solo esos pocos segundo, no, hace tiempo que habían aceptado su destino.

Todo debido a esas palabras de su padre

“La decisión más difícil no es cuando morir o cuando vivir, no es cuando perdonar y cuando vengar, no es traicionar o permanecer leal, ninguna de ellas lo es, ni siquiera la decisión de salvar su propia vida o la de abandonar a tu familia, la única decisión difícil en este mundo es….”

Ambos comenzaron extendieron sus brazos, el derecho en el caso de Hero y el izquierdo en el caso de Slayer.

Decenas de cadenas de runas se desplazaron como serpientes alrededor de sus brazos, girando a gran velocidad chocando entre si y formando otras runas nuevas.

La hechicería rúnica era magia aún más antigua que la llamada magia primordial, La raíz de esta radica en algo más poderoso y antiguo que el mana, del que depende la magia moderna, o las almas, en caso de la magia primordial. La hechicería rúnica era un tipo especial de magia.

Magia nacida del poder mismo, de la esencia que forma el todo.

Aunque no representaban precisamente eso la mente humana solo pudo comprender estas dos escancias siempre en paz y siempre en guerra como “La Luz” y “La Oscuridad”

Unos segundos después las runas de concentraron directamente en sus puños.

“Decimo Cantico: Negación de posibilidad”

“Decimo Cantico: Negación de posibilidad”

Ambos habían utilizado el mismo hechizo, una ubicación muy cercana a sus manos se quebró, como si de un cristal se tratase se rompió dejando ver un mundo hecho únicamente de luz en el caso de Hero, y tan oscuro como la maldad de los hombres en caso de Slayer.

Entonces

No habían abierto un portal ni nada parecido, simplemente rompieron la barrera que separa las dimensiones, esto les permitiría entrar a cualquier dimensión existente. Claro, normalmente se abriría una al azar, es por eso que reforzaron el hechizo con “Negación de posibilidad”, anulando la opción de aleatorio, dejando que ellos abrieran la brecha con la dimensión que quisiesen.

Habían abierto el paso para la dimensión primordial, una realidad paralela, donde nada había sido creado y por tanto la los dos elementos que formaban parte del todo “La Luz” y “La Oscuridad” estaban en armonía y guerra devorándose constantemente, de esta dimensión ellos tomaron poder, todo el que pudieron, pronto sintieron que empezaban a ser tomados por ella.

Este era el “pago” por intentar romper el balance en este mundo, el te devoraría, por lo que ahora los hermanos tenían unos segundos en los que podían utilizar un poder similar por no decir superior al de los 19 dioses.

Pero…

Si es así por que no corrían tras ellos y les eliminaba?…

La respuesta es simple, al momento en el que comenzaron a tomar poder de esta dimensión  esta les ato, por lo que les era imposible escapar de ella, incluso alejarse era imposible.

Por eso es que usarían sus Hechizos del nivel más alto de magia, el “Etéreo”.

“Nacida de la eterna oscuridad, mundos tomados reducidos a la nada, golpeando con fuerza, cierren las puertas y permitan  la sagrada Creación aflorar”

En la palma extendida de Hero, una pequeño esfera de color negro puro se creo, pronto, como un pequeño sol esta sufrió una implosión, succionando materia y energía alrededor suyo formando una esfera de blanco puro.

“Para ser destruido es que todo es creado, siendo polvo nos levantamos, siendo polvo no destrozamos, condenados aquellos que intenten negar a la justa Destrucción llegar”

En su palma, una minúscula esfera de blanco puro tomo forma, para luego ser consumida desde dentro, descubriendo una esfera similar a la de Hero pero de negro puro.

Ambos concentraron toda la energía que habían acumulado, dando todo de sí en las esferas gemelas que habían creado.

Con toda la fuerza que les quedaba las arrojaron hacia el Palacio Flotante de Rubí.

Cuando estaban a punto de ser detenidas por Selas Viik To´Grasli, la Deidad reinante de ese momento, gritaron la parte final de su técnica.

Estos Hechizos, habilidades, o como sea que se quieran llamar, eran el resultado del estudio y la vida de sus padres, siendo sus técnicas más poderosas, pero lastimosamente ellos no podían utilizarla más, ya que su uso drenaba una gran parte de la fuerza vital de usuario.

Fue únicamente gracias a las enseñanzas de sus padres, que ellos habían llegado hasta aquí, hasta el punto de poder frenar a los malvados dioses que tanto sufrimiento habían traído.

“Súper Nova”

“Agujero Negro”

Con esa última frase, ese último resquicio de su conciencia, antes de ser tragados por completo por la dimensión a la que habían recurrido por más poder.

Pronto la pequeña esfera de negro puro amplio su tamaño hasta devorar casi todo el palacio, incluido el pequeño sol blanco.

Cuando llego al centro este cambio de color, volviéndose como fuego puro, desbordando el agujero negro.

En un radio enorme todo fue atraído por el agujero negro, reducido a simple materia y energía por la súper nova, y luego consumido por ambos haciéndolos constantemente más poderosos.

Pero una vez los cuerpos y almas de los dos hermanos pasaron a través de la brecha dimensional y esta se cerrara, el hechizo desapareció, y lo único que quedo de evidencia de este encuentro fue, además de los soldados supervivientes, el enorme cráter junto con un trozo del “Palacio de Rubí” que caía por el horizonte.

Meses habían pasado desde la caída de los dioses, solo tres de ellos lograron sobrevivir la masiva cantidad de poder de esos dos hermanos, pero estaban tan débiles y consumidos que nunca más volvió a saberse de ellos.

Los miles que siguieron a ambos hermanos a una guerra absurda y sin esperanza, una guerra contra los mismos creadores de su mundo y que muchos les habían criticado por su estupidez ahora volvían a sus hogares. Entonces surgió el primer problema.

Ahora ellos no desean ser mandados ni gobernados por aquellos que no se movieron para combatir a los tiranos, no estaban dispuestos a someterse ante estos reyes cobardes que lo único que hicieron fue criticar sus acciones. “Libertad”, se escuchaban gritos con esa idea central, pero claro, aquellos con poder no estaban dispuestos a soltarlos por meros campesinos, así que les tacharon de criminales y comenzaron a cazarles, en un principio con sus ejércitos, luego al ver las recompensas que se otorgaban a los que los capturaban vivos se… unieron a la caza otras razas.

Especialmente afines a estas nuevas costumbres eran las tribus de Gath Greef o Hombres tigres

Pronto se convirtió en deporte, cazar por diversión.

Lo inevitable sucedió otra vez, la rueda volvió a comenzar. Los idiotas sacan a un tirano, solo para dejarle el puesto a otro peor.

Así es como fue, así es como sucedió, por miles de años la rueda se mantuvo girando, sin detenerse ni demorarse. La esperanza comenzó a abandonar sus corazones, cada vez más aquellos que siguieron a esos dos hermanos, aquellos que pudieron ver, aunque sea por un momento, la esperanza de un mundo nuevo, guiado por ambos, un mundo sin todas estas estúpidas gestas de poder a costa del bienestar de los pueblos.

Esa es la carga del pensamiento, esto es natural, no es culpa de nadie, pero es culpa de todos.

Cuando los imperios de la segunda era se formaron, el pueblo se desangraba por una leve luz, por ver aunque sea en las pequeñas cosas, que su existencia no estaba perdida, que aun en tiempos como esos la fe no debe perderse.

Y esta fe es lo que una vez más los trajo al mundo, a aquellos exiliados que una hicieron el máximo sacrificio por ellos.

Muchos lo profetizaban.

Muchos lo utilizaron para ganar dinero o elevar su propio estatus

Pero cuando los hermanos tomaron su lugar en el mundo, ninguno que no estuviera convencido de los ideales propuestos hace miles de años podrían acompañarles.

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