NEET Receives a Dating System – Capítulo 19: ¡No puedes ocultar ese olor otaku tuyo!

 

 

El corazón de Kaho Miyamoto latía rápidamente.

Nunca se había imaginado que algún día sería llevada como princesa, ¡y por un chico tan guapo!

No debería ser así, ¿verdad? ¡Un chico-príncipe como él debería llevar una chica parecida a una princesa, ¡no una asquerosa chica otaku como ella!

Kaho Miyamoto era consciente de que su propia apariencia estaba en el lado feo, junto con un ser solitario cuyos intereses eran diferentes de la mayoría, no importa cómo lo miraras, ella estaba en la parte inferior del peldaño.

Y en cuanto a Seigo Harano quien la llevaba, aunque este era sólo su segundo día en la escuela, su apariencia y forma corporal era A+, y tenía una personalidad gentil y cortés. Todas las chicas tenían excelentes opiniones de él, mientras que los chicos parecían bastante celosos.

La diferencia entre ella y este hombre brillante que era de primera clase en todo era como el de una montaña y un valle—no deberían haber tenido ningún contacto entre sí en primer lugar.

Sin embargo, ella actualmente estaba siendo cargada por él como princesa.

Cuando accidentalmente se había lesionado su pie antes, había pensado que hoy era un día de mala suerte, pero tal vez hoy era afortunada después de todo?

Mientras que el corazón de Kaho Miyamoto estaba agitado, llegaron a la enfermería.

La enfermera de la enfermería era una mujer amistosa en sus 40 años que tenía mucha experiencia en el tratamiento de este tipo de lesión, por lo que su lesión fue tratada y vendada rápidamente. Kaho fue informada entonces que debería descasar el pie durante los próximos dos días.

Después de eso, la enfermera le permitió a Kaho descansar en una de las camas, antes de que ella se fuera rápidamente de la enfermería para ocuparse de otra tarea.

“¿Todavía te duele el pie, Miyamoto-san?”

“Ya… no duele tanto. Gracias, Harano-san.”

Kaho bajó la cabeza después de mirar al chico que estaba preocupado por ella.

“Lo siento… probablemente soy demasiado pesada… mis disculpas por todos los problemas cuando soy una chica desagradable…”

Seiji frunció el ceño al oír sus palabras.

“Mira aquí.” Él puso sus dos manos delante de ella.

“¿Mm?” Kaho reflexivamente levantó la cabeza.

*¡Smack!* Frente de Kaho, Seiji aplaudió fuertemente, y el sonido resonó claramente a través de la sala de enfermería, sobresaltándola.

“Date más crédito — no has hecho nada malo, así que ¿por qué estás bajando la cabeza?”

Seiji sonrió a la chica que sintió una mezcla de shock y confusión por su acción.

“Sí, eres bastante gorda y algo desagradable.”

Kaho Miyamoto se sintió como si hubiera recibido un golpe crítico.

Ella no podía evitar pensar: ‘¿Había alguien que lo dijera tan directamente como tú?’

Incluso si era plenamente consciente de la verdad ya, aún dolería si alguien más lo dijera en voz alta.

“Pero, ¿y qué?” Seiji continuó. “Tu peso no significa nada para mí. Podría llevarte y correr por 100 kilómetros si es necesario, y en cuanto a que seas desagradable… lo siento, pero ya estoy acostumbrado a alguien que es 100 veces más repugnante que tú.”

“Oh…” Los ojos de Kaho Miyamoto se ensancharon con asombro.

Alguien 100 veces más repugnante que ella, ¿quién podría ser?

“Estoy hablando de mí mismo”, señaló Seiji su propio pecho, “con más precisión, la persona que era hasta hace poco.”

“…¿¡Huh!?” El asombro de Kaho aumentó aún más.

“Es verdad—hace sólo un mes, estaba más gordo que tú, y también era más feo que tú. Había caído en la absoluta depravación; básicamente era una escoria humana, una pila de basura andante.” Seiji se encogió de hombros casualmente.

Teniendo en cuenta el estado del Seiji original, no sería una exageración sin importar lo mucho que se insultara así mismo.

Pero para Kaho, parecía totalmente inconcebible—¿¡cómo podría ser esto posible!?

“Harano-san…”

“¿Crees que estoy mintiendo? Definitivamente no. Puedes ir a preguntarle a Mika Uehara si no me crees, ella está bastante enterada sobre lo depravado que era antes. Mi depravación incluso me llevó a ser expulsado de mi propia casa, y actualmente estoy viviendo solo y tengo que trabajar para mantenerme.”

“¿¡Qué… qué!?” Kaho sentía como si su mundo se estuviera poniendo patas arriba.

¿¡Todo esto podría ser verdad!? ¡Realmente no parecía posible!

Pero no había razón para que él inventara todo esto—¡una persona normal no se denigraría hasta este punto!

Y si todo esto era real, ¿¡era algo para decir en voz alta tan fácilmente!? ¿¡No querría una persona normal esconder desesperadamente su propio pasado oscuro!?

Kaho Miyamoto se sintió mareada pensando en todo esto.

“Bueno, nada de eso era realmente importante.” Seiji ligeramente pasó sobre el tema.

Son súper importantes, ¿¡okay!?

“Sólo quería decirte que no eres pesada para mí, ni eres desagradable, así que no necesitas disculparte conmigo. Si fuiste ayudada por mí, todo lo que necesitas decir es “gracias”, ¿no crees?”

Seiji sonrió suavemente.

Una brisa ligera sopló la cortina de la ventana abierta, y un rayo de la luz del sol iluminó su hermoso rostro, aumentando el resplandor de su sonrisa brillante.

Esta escena se grabó profundamente en el corazón de Kaho Miyamoto.

Una parte de ella que había sido entumecida durante tanto tiempo de repente despertó.

“… ¿Por qué?”

“¿Hm?”

“¿Por qué… fuiste capaz de cambiar tanto? ¿Si… realmente eras como la persona que dijiste? Kaho agarró la sábana con fuerza.

“Bueno…” Seiji se rasco la cara. “En realidad, prefiero mantenerlo que privado, pero también puedo hacerte un servicio. No hace mucho tiempo, casi… me ahogo hasta morir con unos fideos instantáneos.”

Kaho que lo estaba escuchando seriamente, se sintió como si hubiera oído algo incomprensible.

“¿¡Huh!?”

“Casi me atraganto hasta morir con unos fideos instantáneos.” Seiji repitió mientras se apunta a sí mismo de nuevo. “¿Suena raro? Bueno, realmente sucedió. Cuando casi me ahogo con los fideos instantáneos, fue como si viera toda mi vida destellar ante mis ojos, y pude observarme a mí mismo desde el punto de vista de un espectador. Fue entonces cuando finalmente descubrí la verdad: que este tipo era tan terrible, que debería deshacerme de él. Sin embargo, no terminé muriendo y tosí los fideos instantáneos. Fue entonces cuando me di cuenta de que debía cambiarme a mí mismo, y así empecé a ejercitarme, a establecer nuevos principios de vida para vivir, y hacer todo lo posible para seguirlos. En realidad, no esperaba ser tan guapo, sólo tenía la intención de perder algo de peso. No estoy acostumbrado a ser un chico guapo en absoluto—todas esas chicas atractivas que me rodean me hacen sentir bastante nervioso.” Seiji se encogió de hombros otra vez.

Kaho escuchó una historia que sonaba como una fantasía para ella, y sus ojos permanecieron abiertos y redondos todo el rato.

Al final, ella empezó a reírse.

“¿Qué pasa con esto… una cosa tan irregular sucediendo…? Es la primera vez que oigo a alguien decir lo guapo que es. Es un poco desagradable… pero realmente eres muy guapo, Harano-san.”

Se rió hasta el punto de que las lágrimas estaban saliendo.

Sentía como si algo dentro de su corazón se hubiera roto y disuelto en un líquido que se estaba liberando de sus ojos.

Seiji sólo la miraba mientras sonreía.

“Este es mi secreto—incluso Mika y los demás no lo saben. Por favor, que siga siendo un secreto para mí.”

Algo se movió en el corazón de Kaho.

“¿De verdad?”

“Sí, no tengo el coraje de decirles algo tan vergonzoso.”

“Entonces ¿por qué… me lo dijiste?”

“Debido a que eres del mismo tipo que yo”, dijo Seiji sinceramente, “al igual que mi yo anterior, eres gordo, un otaku, y nada guapo. Ah, y por cierto, siego siendo un otaku—sólo me volví un poco más guapo.”

Al oír esto, Kaho soltó una risita—no podía evitar reírse de nuevo.

“¿Cómo supiste que era una otaku?”

“Puedo sentir a mi especie—¡no puedes ocultar ese olort otaku tuyo!” Seiji presionó contra su frente, mientras que apunta a ella en una pose exagerada copiado de un anime.

“No lo digas como si fueras alguien de un manga shonen que sintió a un enemigo, ¿¡ok!?” Kaho comentó reflexivamente.

Los dos se miraron y estallaron en carcajadas.

“No tengo amigos otaku en este momento, así que ¿serias mi amiga, Miyamoto-san?”

Seiji extendió su mano.

Kaho miró a su gran mano, y su expresión fluctuaba rápidamente. Después de un largo período de tiempo, ella sacudió lentamente la cabeza.

“No puedo… no ahora… Harano-san, te destacas mucho. Eres un príncipe ahora, incluso si antes eras la persona que acabas de describirme. No tengo la confianza de estar a tu lado todavía.”

“¿Es eso así…?” Seiji retrajo su mano con pesar.

“Pero, haré mi mejor esfuerzo.” Kaho golpeó sus labios, y sus ojos brillaban con la luz de la convicción, “Haré todo lo posible para llegar a donde estás, y cuando llegue ese momento…”

‘Por favor, permíteme llegar a ti, mi amado… príncipe en caballo blanco.’

Seigo harano ya se había ido.

Tdo lo que acaba de pasar parecía como si fuera un sueño.

Pero el secreto que Kaho Miyamoto mantuvo en lo profundo de su corazón le recordó que no era un sueño.

Esta fue la primera vez desde que nació que realmente se enamoró de un chico de la vida real.

Esta fue la primera vez desde que nació que realmente se sintió contenta de estar viva.

Esta fue la primera vez desde que nació que se sentía como si pudiera alcanzar sus sueños.

Los dioses que la habían ignorado durante quince años enteros podían haber estado esperando este momento para darle esperanzas y sueños a los que alcanzar.

“Harano-kun… no… te haré esperar mucho.”

 

Traductor: Bītā

 

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