Goblin Kingdom Capítulo 118: Sendero Perdido

Goblin Kingdom

Capítulo 118

Sendero Perdido

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 48
Clase Rey; Gobernante
Habilidades <<Gobernante De Los Hijos Demoníacos Del Caos>>  <<Alma Desafiante>>  <<Aullido Devorador Del Mundo>>  <<Maestría De La Espada A->>  <<Dominador>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante III>>  <<Hogar De Los Dioses>>  <<Ojo Malvado De La Serpiente De Un Ojo>>  <<La Danza Del Rey Al Borde De La Muerte>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma Del Rey Berserk>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto>>  <<Bendición De La Diosa Del Inframundo>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo (Altesia)
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior Hasu (Lv77); Gastra (Lv20); Cynthia (Lv1); Rey Orco Bui (Lv82)
Estado Anormal Bendición De La Serpiente De Un Ojo; Protección de La Serpiente De Cabeza Gemela

 

El chamán, Gi Za Zakuend, sofocó su bostezo mientras miraba el camino vacío que se abría ante él. Estaba seguro de que el enemigo les atacaría, pero no vino nadie. Siendo ese el caso, su atención naturalmente se dirigió a los demihumanos que viajaban con él.

 

“Estaba seguro de que nos atacarían a nosotros en lugar del rey. Hmm… Tal vez realmente están tratando de huir” Murmuró Gi Za.

 

Gi Za ha estado estudiando la habilidad de las araneae desde que llegaron al pueblo de las araneae. ¿Qué propiedades tiene? ¿Cómo se teje? Gi Za arrastró a Selena con él para hacer esas preguntas, y las araneae no pudieron decir que no. Cada uno de ellos respondió diligentemente a sus preguntas. Por eso Gi Za logró pasar sus días inmerso en su investigación. Pero ahora tenía algunas dudas sobre esta expedición.

 

El rey esperaba que el enemigo huyera, pero de las interacciones de Gi Za con las araneae, había inesperadamente pocas araneae que fueran tan sabias como Nikea. La mayoría de ellos parecía detestar a los goblins, encontrándolos debajo de ellos. Los otros demihumanos probablemente sintieron lo mismo. Si es así, entonces es más probable que los centauros ataquen antes que huyan.

 

Pero contrario a lo que esperaba Gi Za, el enemigo no vino. Quizás atacaron a la horda del rey en su lugar, pero no había nada de qué preocuparse, ya que el rey podría fácilmente subyugarles.

 

Había aproximadamente 80 goblins y demihumanos siguiendo a Gi Za. Gi Dji era su ayudante, pero la misión de llevar a esta horda a las puertas de los centauros cayó sobre él.

 

Habían dividido la horda porque eran demasiados para atravesar fácilmente el bosque, pero al final, todavía había demasiados. Gi Za suspiró.

 

Los rizalat y los hombres lobo ya habían seguido adelante ya que su misión era evitar que los centauros huyeran.

 

Acompañando a Gi Za estaba la tribu shell, los Papirsags liderados por Luther. Luther no caminaba sobre sus propias patas, sino sobre una bestia, una tortuga cuatro veces más grande que un goblin.

 

El guerrero bestia ancestral, Gi Gi Orudo, miró con envidia la montura de Luther. Se suponía que era una tortuga, pero se movía bastante rápido. Las hiedras que crecían en su cuerpo parecían ayudar a sus movimientos. Los ojos de Gi Za deslumbraron mientras miraba con curiosidad esas hiedras.

 

Sintiendo su mirada, Luther se acercó al centro de la horda junto a Gi Za.

 

“¿Pasa algo?” Preguntó sin rodeos.

 

Gi Za asintió honestamente. “Estoy interesado en esa tortuga. O más específicamente, esas hiedras. ¿Por qué está ayudando a la tortuga a moverse? ¿Es magia? Una magia que desconocemos los goblins, o quizás… Una habilidad. Si no es ninguno de estos, ¡Entonces te agradecería que me iluminaras! De hecho, si no le importa, le agradecería que también me hablara de los otros demihumanos o incluso de la magia de los elfos.”

 

Antes de que Luther se diera cuenta, Gi Za ya había subido a su tortuga.

 

El fervor de Gi Za por lo desconocido dejó la boca de Luther abierta.

 

“¿Q-Qué tal si primero preguntas de a una a la vez?” Dijo Luther.

 

“De acuerdo” Coincidió Gi Za.

 

Si los generales actúan cordialmente entre sí, es natural que los subordinados sigan su ejemplo, por lo que no debería sorprender que los curiosos goblins reunieran su coraje para entablar una conversación con los demihumanos. Al principio, ambas partes se sentían incómodas, pero gradualmente, los goblins y los demihumanos se acercaron el uno al otro.

 

“¿Qué? ¿¡Tus bestias comen carne, mientras tú comes hierba!?” Dashka de Gaidga estaba conmocionado.

 

Los demihumanos aparentemente comían hierba, mientras que las bestias que domesticaban comían carne.

 

“Hey, ¿Es verdad que los goblins pueden ver en la oscuridad?” Preguntó un demihumano.

 

“Así es. De hecho, es mejor para mí usar el arco en la noche que en el día. A los jefes no parece importarles. Todavía me falta concentración” Dijo Ru Rou de Ganra.

 

El único que parecía preocupado era Gi Dji, que tenía que seguir al demihumano de la tribu mud-scaled.

 

◆◆◇

 

Los centauros regresaron a su aldea derrotados. Cuando Daizos escuchó su informe y se enteró de que Dakinia había muerto, volvió a su habitación después de calmar a los demás, y luego lloró en silencio.

 

“¡Jefe!” Gritó un centauro mientras entraba apresuradamente en la habitación de Daizos.

 

Su casa estaba siendo prestada a los elfos, así que la casa que estaba usando ahora fue tomada prestada de otro centauro. Las cejas de Daizos se levantaron cuando escuchó el informe del centauro.

 

“¿Vino Nikea?” Daizos cogió su lanza y salió de su habitación para encontrarse con Nikea.

 

“… ¿Te atreves a mostrar tu cara?” Le dijo a Nikea.

 

La ira de Daizos casi había pasado su punto de ebullición. Parecía que apenas era capaz de evitar el clavarle su lanza.

 

“Vine a hablar, pero… Ya veo. Como no viniste de tu casa, eso debe significar…” Dijo Nikea.

 

A pesar de que las flechas y la lanza de Daizos la apuntaban, Nikea estaba tan calmada como la lluvia de primavera.

 

“Esto es preocupante. A este ritmo, los elfos quedarán atrapados en la guerra” Dijo Nikea.

 

“¡Esto es culpa tuya!” Gritó Daizos.

 

Contrastando con la compostura de Nikea, Daizos estaba furioso.

 

“¡Intenté hablar de los elfos en la reunión, pero tenías que ir a invitar a un goblin! Por tu culpa la reunión fue un desastre. ¿Formar una alianza para luchar contra los humanos? ¡Tonterías! ¡Deberías haber sabido que no hay forma de que peleemos junto a un goblin!” Gritó Daizos.

 

“¿Por qué?” Preguntó Nikea. “¿Piensas decir que es porque son salvajes?”

 

“¿No es eso obvio? Por ellos…”

 

Daizos no pudo decir las palabras después de eso. Eso fue probablemente por su orgullo como jefe. Después de todo, el que ordenó a los centauros que atacaran no era otro que él. Sin mencionar que culpar a los goblins por su derrota solo avergonzaría a los muertos.

 

De alguna manera, Daizos consiguió calmar su hirviente ira y clavó su lanza en el suelo.

 

“Lord Daizos” Dijo Nikea, pero las palabras no salieron. Resolviéndose, volvió a abrir la boca, repitiendo lo que había dicho hace un rato. “…Hablemos. Lord Daizos, los elfos no deben ser atrapados en esta guerra. Todavía deberíamos ser capaces de…”

 

“¡¿Qué derecho tienes a decir eso?! ¡Araneae! ¿¡No fuiste tú quien conspiró con los goblins!?” Daizos sacó su lanza y ordenó a su gente. “¡Enciérrenla! Pero no le hagan daño. Somos los orgullosos centauros, actuemos en consecuencia.”

 

Después, Daizos se encerró de nuevo en su habitación.

 

Reflexionó sobre las palabras de Nikea.

 

“Yo…”

 

◆◆◇

 

Seguimos adelante, yendo tan rápido como pudimos, sin perder de vista lo que nos rodeaba. Nikea se enfrentará a problemas porque tiene la tarea de evitar que los centauros huyan. Por lo tanto, necesitamos rodear rápidamente a los centauros y aligerar la carga sobre ella y el resto del grupo de avanzada.

 

A pesar de nuestros esfuerzos por mantenernos en guardia, sin embargo, los centauros nunca volvieron a atacar.

 

¿No van a venir?

 

Los goblins están posicionados en todas las direcciones. Con lo rápido que vamos, los goblins están destinados a cansarse. La elfa Selena habló con el centauro, pero aunque el centauro no escupió insultos, tampoco dijo nada.

 

También es posible que él no sepa nada.

 

“Jefe, ¿No vamos demasiado rápido?” Preguntó Shumea, jadeando y resoplando.

 

Cuando me di la vuelta, los goblins de clase normal estaban igualmente exhaustos.

 

No se puede evitar, tenemos que ir más despacio.

 

-Maldita sea, ¿Estoy agitado? ¿Yo?

 

Finalmente conseguí encontrar una compañera, y sin embargo, ahora, estoy a punto de perderla. Ella misma lo pidió, lo sé, pero… ¿Debería haberla detenido?

 

El malestar me ardía en el pecho cuando miraba hacia adelante. Por favor, cuídate, oré.

 

No creo que sea de las que se precipitan.

 

Pero, aún así. No creo que el enemigo vaya a actuar como esperamos. Ya nos tendieron una emboscada en los prados, así que deben tener algo bajo la manga.

 

“Jefe, ¿Puedo tener un momento?” Preguntó Shumea.

 

“¿Qué?” Dije.

 

No era mi intención, pero mis palabras salieron bruscas.

 

Shumea chasqueó la lengua ante la forma en que yo hablaba.

 

“No creo que ayude aunque te diga que no te des prisa, pero ¿Qué tal si cambias de perspectiva?” Dijo Shumea.

 

¿Cambiar mi perspectiva?

 

“¿No es la razón por la que te preocupa esa demihumana porque dudas de su fuerza?” Señaló Shumea.

 

Ya veo… Pero aún así.

 

“Escribiste este guion con ella, ¿Verdad? Entonces todo lo que tienes que hacer es actuar. Preocuparse no ayudará, así que anímate” Dijo Shumea riendo.

 

De alguna manera, sus palabras me calmaron.

 

“… Ahora que lo mencionas” Dije.

 

“Claro, claro” Dijo.

 

Parece que mi pánico también afectó a los otros goblins.

 

Respirando hondo, bajé el ritmo.

 

“Como se esperaba de ti, Jefe” Dijo Shumea.

 

“Gracias. Contaré contigo de nuevo si algo sucede” Dije.

 

“Sin embargo, sería estupendo que pudieras dar las gracias un poco más amablemente” Dijo.

 

¿Importa si hablo amablemente? Tal vez sólo se está burlando de mí. A pesar de todo, sólo podía chasquear mi lengua como respuesta.

 

Dos días después, llegamos al pueblo de los centauros.

 

En contra de mis expectativas, los centauros fortalecieron sus defensas y se prepararon para la batalla.

 

◆◆◇

 

Justo cuando ella pensaba que podría dejar la torre, le dijeron que fuera a la oficina de asuntos domésticos.

 

Reshia estaba furiosa con esas órdenes, pero a pesar de eso no mostró su disgusto. Si tan solo el rey goblin estuviera aquí, ella podría quejarse tanto como quisiera con él, y no sería inútil.

 

En cuanto a por qué…

 

“No se enfadará, no se agitará, incluso me pedirá mi opinión sobre todo tipo de asuntos, y cuando llegue el momento de actuar, actuará rápidamente” Refunfuñó en voz baja Reshia.

 

Eventualmente, se le ocurrió que no podía pensar en un solo lado malo del rey goblin.

 

“Sigh… Esto no es bueno. Se dice que sólo los buenos tiempos serán recordados, pero…” Mientras Reshia suspiraba, pensó en esa figura que le extendió la mano e intentó salvarla.

 

“Estoy seguro de que está vivo.”

 

Levantando la cabeza, miró la llamativa puerta hecha de oro y plata.

 

Pensando en lo ostentosa que era la puerta, Reshia la abrió.

 

“Oh, si no es la santa. Gracias por venir.”

 

Dentro de la habitación había un hombre gordo que hacía que la silla en la que estaba sentado pareciera pequeña. Este no era otro que el señor a cargo de la oficina de asuntos domésticos. Un hombre que fue ascendido sólo por su condición de conde.

 

Los ojos del hombre siguieron el escote de Reshia hasta su pecho mientras él le cepillaba suavemente la cintura sin reservas.

 

La piel de gallina estalló por toda Reshia.

 

“Por favor, entra” Dijo el hombre.

 

Había un guardia junto a la puerta, así que debería ser seguro. Pensando eso, Reshia se sentó en el sofá, frente al hombre sobre una mesa corta. La colonia del hombre era tan fuerte que podía olerla a pesar de la distancia.

 

¿Debería simplemente volver? Reshia se preguntó, pero se sacudió la idea y presentó una hoja de papel al hombre.

 

Hace unos días informó de los resultados de su visita a los asentamientos precarios. En ese momento, pidió que el gobierno alimentara a los pobres con arroz una vez cada tres días, junto con otras cosas que se podrían hacer para mejorar sus vidas. Desafortunadamente, mientras que Reshia quería llegar al punto tan pronto como fuera posible, la auto-introducción del hombre parecía no terminar nunca.

 

“Por eso es que mi Casa del Conde…”

 

Reshia ha estado sin expresión desde la mitad del proceso, pero el hombre siguió alardeando descaradamente de sí mismo. Por eso Reshia no pudo evitar comparar al hombre con el rey goblin.

 

Si este fuera el rey, seguramente iría directo al grano en vez de serpentear innecesariamente de esta manera. Si el rey no quiere, lo dirá. Si quiere, también lo diría. No perdería el tiempo.

 

Cuando Reshia suspiró inadvertidamente, el conde finalmente se dio cuenta.

 

“Oh, parece que este tema aburre a la santa” dijo el conde.

 

“No… Acerca de la propuesta, ¿Cree que sería posible implementarla?” dijo Reshia.

 

El conde frunció el ceño al escuchar a Reshia hablar solo de lo que vino a hacer aquí.

 

“Desafortunadamente, es imposible alimentar a los pobres con arroz una vez cada tres días. Cualquier ayuda en los barrios bajos también es imposible. El país necesita todos los recursos posibles para subyugar a los bandidos en el norte y continuar la guerra en el sur… Además, esto es sólo entre nosotros, pero también está la ciudad colonial que se está construyendo en el oeste” Dijo el conde.

 

Reshia no sabía si el hombre dijo ese último chisme porque confiaba en ella, pero a pesar de todo, parecía que habría más guerras. Aunque no debería haber nada más que bosque por allí. Cuando Reshia pensó en eso, el caballero del brazo de hierro pasó por su mente.

 

“¿Una ciudad colonial en el oeste?”

 

“Parece que Lord Gowen se lo pidió insistentemente a su alteza.”

 

Realmente pretenden ir a la guerra, pensó ella.

 

¿Podría el rey verlos construir eso en silencio? Reshia no lo creía así.

 

“Gracias por su tiempo, fue una discusión significativa” Se excusó Reshia.

 

“¿No te quedarás un poco más? Tengo un delicioso té negro” Dijo el conde.

 

“No, por favor discúlpeme” Dijo Reshia, poniéndose de pie y luego girando el talón para salir de la habitación incluso un momento antes.

 

El conde chasqueó la lengua mientras veía a Reshia irse apresuradamente.

 

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Cada vez me agrada mas Shumea.

Por cierto, no sé si algunos creen que los estamos obligando a pagar o qué pero al final es lo mismo, tienen que comerse mis atrasos o pausas indefinidas de un par de días o semanas igualmente.

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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