Goblin Kingdom Entreacto: Posicionamiento

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Goblin Kingdom

Entreacto

Posicionamiento

 

Estado
Raza Gi Dji
Nivel 86
Clase Raro
Habilidades <<Aullido Abrumador>>  <<Maestría De La Espada C->>  <<Ojos Bien Abiertos>>  <<Omnívoro>>  <<Apelar>>
Protección Divina Ninguna
Atributos Ninguno

 

El asesino, Gi Ji Arsil, dejó la aldea demihumana como mensajero del rey. Como era la segunda vez que iba a la Fortaleza del Abismo, sólo tardó tres días en llegar. Ya se había acostumbrado a la ruta. Además, había rastros dejados atrás, que él podía seguir.

 

Gi Ji Arsil llegó a la fortaleza a salvo y pidió una audiencia con el clase caballero, Gi Ga Rax, que era responsable de la fortaleza en ausencia del rey.

 

“El rey quiere que más soldados sean enviados a la aldea demihumana” Dijo Gi Ji Arsil.

 

Gi Ga estaba tan concentrado en entrenar a los goblins como siempre. De vez en cuando, miraba bruscamente a los goblins que movían sus lanzas.

 

“¿Cuántos necesita el rey?” Preguntó Gi Ga Rax.

 

“El rey no lo dijo, aunque supongo que tantos goblins como se necesiten para asegurarse un punto de apoyo” Contestó Gi Ji Arsil.

 

“En ese caso, el rey probablemente necesitará suficientes goblins para abrirse camino desde la aldea hacia el oeste. Todavía falta tiempo para la batalla con los humanos, pero…”

 

Gi Ga se preocupaba de que el rey se hubiera olvidado de la amenaza del este. No se podía confiar en las palabras de los humanos -por no mencionar las palabras del enemigo-. Sin embargo, el rey debe entender sus consideraciones.

 

Si tan solo disciplinaran mejor a los kobolds, podrían hacerles un mejor uso, pero desafortunadamente, el rey no lo deseaba. Ir en contra de la palabra del rey era equivocarse como su sirviente, por lo tanto, Gi Ga sólo podía contar los soldados que necesitaría enviar.

 

“80 goblins” Dijo Gi Ga Rax. “Responder a la orden del rey con el mayor esfuerzo es nuestro deber.”

 

“¿Tantos?” Gi Ji Arsil estaba conmocionado.

 

“Lord Rashka del Gaidga debería poder enviar otros 40. Lord Aluhaliha de Paradua y la Princesa Narsa de Ganra deberían poder enviar otros 10 cada uno. Necesitaremos un día para preparar a todos” Añadió Gi Ga Rax.

 

“El rey se alegrará” Dijo Gi Ji Arsil.

 

“Gi Ji Arsil, hay algo que quiero pedirte” Dijo Gi Ga Rax.

 

“¿Qué pasa?”

 

“¿Podrías explorar el este?”

 

“El este… ¿Te refieres a los orcos?”

 

“También están los orcos, sí, pero me interesan más los humanos. Me cuesta creer que estén dispuestos a retirarse así como así. El rey parece confiar en las palabras de los humanos, pero…”

 

“¿Seguro que no estás pensando demasiado?”

 

Ga Rax agitó la cabeza. “No quiero dudar de las palabras del rey, pero… Nuestro enemigo es humano. Contra ellos, no hay tal cosa como demasiada preparación. Una derrota como la de antes no será perdonada de nuevo. Este es nuestro hogar. Si lo perdemos, no nos quedará hogar al que regresar.”

 

Gi Ji Arsil asintió. “Entiendo. Afortunadamente, el rey me ha pedido que me quede aquí un tiempo.”

 

“Gracias. Lo dejaré en tus manos.”

 

Después de pedirle a Gi Ji Arsil que explorara, Gi Ga Rax se fue para elegir a los goblins. 140 goblins en total serían enviados. Una horda tan grande requeriría una cantidad proporcional de alimentos para sostenerla. Gi Ga Rax pidió al goblin Gordob a cargo de la comida que calculara cuánto se necesitaría, mientras enviaba a los mensajeros de Paradua a avisar a las tribus.

 

De esta manera, Gi Ga Rax rápidamente reunió a los goblins. Todo lo que quedaba era nombrar un líder sobre la horda.

 

“¿Mencionó el rey quién sería el líder?” Preguntó Gi Ga Rax.

 

“No, no mencionó a nadie en particular” Dijo Gi Ji Arsil.

 

Gi Ga gimió mientras se ponía pensativo. El hecho de que el rey no nombrara a nadie era prueba de que confiaba en él. Tenía que responder a esa confianza.

 

Las clases nobles Gi Gu Verbena, Gi Go Amatsuki (Dios de la Espada), Gi Gi Orudo (Domador de Bestias Ancestral), Gi Zu Ruo (Shishi) han sido enviadas a expandir la horda, y el propio Gi Ga Rax fue el responsable de la fortaleza. Si se nombrara un líder sobre esta horda, tendría que ser una clase rara.

 

-Cuando piensas en clases, Lord Rashka del Gaidga parece el más apropiado, pero con una horda tan grande, quizás el Primer Arquero del Gadieta, Lord Gilmi Fishiga, sería una mejor elección. Lord Aluhaliha del Paradua tampoco estaría mal.

 

Pero cada uno de ellos es un jefe de su tribu.

 

-¿Realmente estaría bien enviarlos?

 

Gi Ga no pudo llegar a una conclusión. Deseaba que Gi Zo estuviera cerca. Ese goblin estaba particularmente bien informado en todos los campos, incluso entre los druidas.

 

Gi Da tampoco estaría mal. Era muy fuerte e incluso era hábil con la lanza. Era realmente lamentable que fallecieran tan jóvenes.

 

“¿Qué estoy haciendo?” Gi Ga mostró una mueca de dolor.

 

Espera, ¿No había alguien? ¿Alguien particularmente hábil para liderar?

 

“¿Está Gi Dji por aquí?” Murmuró Gi Ga.

 

Era conveniente tener a Gi Dji alrededor, que fue entrenado por el propio Gi Gu, pero si Gi Ga iba a enviar a alguien para dirigir con seguridad una horda de más de cien goblins, no había goblin más adecuado para el trabajo.

 

“¿Necesitas algo?” Preguntó Gi Dji después de ser llamado.

 

La forma en que el goblin estaba de pie mientras llevaba su espada por la cintura y su armadura sobre su cuerpo hablaba de su experiencia como guerrero. Gi Ga se sintió a gusto tan pronto como lo vio.

 

“Si tienes una orden para mí, la cumpliré” Dijo GI Dji.

 

Después de nombrar a Gi Dji como líder de la horda, Gi Ga decidió realizar un curso de entrenamiento rápido.

 

Para cubrir las debilidades de Gi Dji, le pidió a los recién evolucionados y duendes raros Gi Bi (Mago de Agua), Gi Bu (Domador de Bestias), y al manco Gi Be que fueran con él.

 

Los llamó a todos y los condujo a través de un curso rápido.

 

◆◆◇

 

Mientras el rey goblin salía a encontrarse con el jefe de los hombres lobo, el jefe de los centauros, Daizos, regresaba a su tribu.

 

Daizos se sintió culpable usando a Mido para retrasar al rey goblin, pero necesitaba informar a la gente que se quedaba en su aldea de la amenaza que se cernía sobre su tribu.

 

“¿Están Lord Cecil y Lord Shunan?” Preguntó Daizos.

 

El centauro ni siquiera tuvo tiempo de limpiarse antes de pedir urgentemente una audiencia con la gente que se quedaba en la aldea del centauro.

 

Los centauros eran prominentes incluso entre los demihumanos. Una razón detrás de eso fue por el don natural de su raza en la lucha. Sus machos y sus hembras podían luchar en la batalla sin discriminación. Además, gran parte de sus conocimientos se habían transmitido con éxito de generación en generación. También eran los que vivían más cerca de los elfos. Eso en sí mismo era una prueba de su fuerza.

 

“Déjale entrar” Dijo una voz desde el interior del edificio más grande de la aldea.

 

Por lo general era para que el jefe viviera en ella, pero en este momento, estaba siendo usada como casa de huéspedes.

 

Cuando Daizos entró tímidamente, dos personas vinieron a verlo.

 

Cada uno de ellos era hermoso. Uno estaba en la flor de la vida, mientras que el otro era relativamente joven. Eran personas enviadas por los elfos.

 

El mayor de los dos elfos frunció el ceño cuando vio la desaliñada apariencia de Daizos. Sintiendo su disgusto, el más joven habló antes de que pudiera.

 

“¿Cuál es el problema? ¿Por qué tienes tanta prisa?” Preguntó el más joven.

 

“Lord Shunan, en realidad…” Daizos, de rodillas, empezó a decir, pero el mayor de los dos elfos interrumpió.

 

“¿Qué pasa, Daizos? ¿Es así como eliges presentarte ante los orgullosos elfos?” El elfo mayor dijo mientras miraba con ira al elfo menor, Shunan, recordándole cuál de ellos tenía derecho a hablar.

 

“Por favor, discúlpeme por mi desagradable apariencia, Lord Cecil, pero la situación requiere que le informe apresuradamente.”

 

Hmph, Cecil se mofó mientras miraba condescendientemente al arrodillado Daizos.

 

“¿Cuál es el problema?” Preguntó Cecil.

 

“Por favor, escapen de la aldea tan pronto como puedan” Dijo Daizos.

 

“¿Qué? ¿Qué está pasando?” Las hermosas cejas de Cecil se levantaron.

 

“Todas las otras tribus excepto los centauros y los colmillos han sido engañados por los goblins. Pronto atacarán.”

 

El silencio llenó la habitación. Los elfos no podían comprender.

 

“… ¿Goblins?” Preguntó Cecil.

 

“Sí, el rey goblin del este…” Daizos intentó explicarlo, pero…

 

“¡Idiota! ¿¡Estás pensando con claridad!?” Cecil explotó.

 

Desafortunadamente, el consejo bien intencionado de Daizos fue recibido con desdén.

 

“Pero” El menor de los dos, Shunan, intentó razonar, pero desafortunadamente, Cecil no quiso nada de eso. De hecho, incluso volvió su ira hacia el elfo más joven.

 

“Lord Shunan, ¿Seguramente no podría estar diciendo que cree en estas tonterías?” Dijo Cecil mientras miraba con odio y se negaba a escuchar a nadie. “¿Un goblin, Lord Shunan? Un goblin. ¿Qué son los goblins? ¡Son vulgares, groseros y sucios! ¿Honestamente crees que esas cosas podrían engañar a los demihumanos y atacarnos?”

 

Incapaz de liberar su ira sólo con sus palabras, Cecil se levantó de su silla y caminó hacia el arrodillado Daizos.

 

“¿Me tomas por tonto? ¿Hmm?” Escupió Cecil. “¡Si querías evitar pagar tus impuestos, habría sido mejor que dijeras que los humanos atacaron en su lugar!”

 

“No tengo tal—” Daizos intentó razonar.

 

“¡No escucharé excusas!” Escupió Cecil antes de volver a sentarse. “Porque no me iré hasta que pagues tus deudas.”

 

Shunan frunció el ceño ante el arrebato de Cecil.

 

“… Lo entiendo. Por favor, discúlpeme” Dijo Daizos.

 

Cecil se mofó mientras veía a Daizos irse deprimido.

 

“¿No fue eso demasiado? Incluso ellos están luchando. Además, no es como si los impuestos que pagan fueran obligatorios. Sólo pagan por gratitud” Dijo Shunan.

 

Cecil se mofó. “Si me permite recordarle, Lord Shunan, yo, Lord Cecil, soy el enviado principal, mientras que usted sólo es el vice-enviado.”

 

“Soy consciente, sin embargo—”

 

“Si lo sabes, entonces por favor guárdate tus opiniones para ti mismo. Sólo porque tu hermano mayor ahora sea miembro del consejo no significa que tengas derecho a interferir en mis deberes.”

 

“Mis disculpas. No pretendía meter la nariz donde no me corresponde, pero a este paso—”

 

“Los demihumanos no son más que inquilinos. Es justo que paguen el alquiler.”

 

“Lord Cecil, eso es ir demasiado lejos.”

 

Cecil se mofó.

 

Suspirando en voz baja, Shunan se levantó y salió de la casa.

 

“¿Adónde vas, Lord Shunan?” Preguntó Cecil.

 

“Voy a dar un paseo fuera” Contestó Shunan.

 

“Hmph, nada cambiará aunque halagues a esos demihumanos.”

 

Shunan fingió no haber escuchado el último comentario de Cecil mientras salía a seguir a Daizos.

 

◆◆◇

 

“Lord Daizos” Gritó Shunan.

 

Daizos estaba ordenando apresuradamente a sus hombres cuando Shunan gritó.

 

“Lord Shunan” Dijo Daizos mientras se arrodillaba rápidamente. “Por favor, disculpe mi comportamiento anterior.”

 

“Por favor, no os disculpéis, Lord Daizos” Dijo Shunan. “En todo caso, debería ser yo quien se disculpe. Espero que puedas perdonar el arrebato de Lord Cecil.”

 

“Está bien, Lord Shunan. Entiendo perfectamente lo ridícula que fue mi historia. Es sólo que…”

 

“Es verdad, ¿No?”

 

“Sí. Ese goblin era astuto. Usó la amenaza de los humanos para despertar nuestro sentido de crisis, y luego nos engañó con sus palabras y su fuerza.”

 

“Mencionaste que vino del este… ¿No vivían los orcos en el este?”

 

Daizos estaba asombrado por el conocimiento del joven. Verdaderamente, los elfos eran dignos de su respeto. No sólo estaban al tanto de los asuntos que les conciernen, sino incluso de asuntos lejanos. Además, el hecho de que los elfos lo supieran significaba que les importaba. Para Daizos nada podría ser más tranquilizador.

 

“Vivían en el este, pero… Últimamente, los orcos no han aparecido. Es posible que los goblins los hayan aniquilado” Dijo Daizos.

 

“¿Son tan formidables?” Dijo Shunan sorprendido. Aunque tranquilo, había una pizca de miedo mezclado en sus palabras.

 

“Tenga la seguridad de que le protegeremos a usted y a Lord Cecil.”

 

“Pero no se presionen demasiado. Después de todo, siempre podrías entregarnos a los otros descendientes de los cristales.”

 

“Absolutamente no, Lord Shunan. ¿Cómo es posible que dejemos que los goblins os tengan? Si algo así ocurriera, ya no podríamos enfrentarnos a nuestros antepasados.”

 

“De todos modos, siento molestarte mientras estás ocupado. Si hay algo que pueda hacer para ayudar, por favor sólo dilo.”

 

“Está todo bien. Por favor, descansa bien.”

 

A instancias de Daizos, Shunan volvió a su alojamiento.

 

“Si en el peor de los casos, usaré mi vida para protegerte” Murmuró Daizos.

 

De esta manera los centauros se prepararon para la batalla.

 

◆◆◇

 

El Rey Ashtal se sentó en su oficina, donde se han despejado todas las cosas innecesarias que a menudo se usan para las formalidades.

 

Él habló a solas con otro hombre.

 

“La doncella escarlata… Se ha vuelto muy popular, ¿No?”

 

Ashtal Do Germion, el hombre que estaba en el vértice del ejército del Reino de Germion. Asintió alegremente mientras leía los informes.

 

“Sí, los aventureros hicieron un buen trabajo difundiendo su nombre” Dijo el caballero del brazo de hierro, Gowen Ranid.

 

Desde la derrota en el bosque, estos dos hombres se han estado uniendo. Ambos conocían la gravedad de esa derrota. Por lo tanto, también comprendieron que necesitaban trabajar juntos si querían superar esta nueva amenaza.

 

Gowen rara vez fue a la capital en el pasado, pero desde su derrota en el bosque, se ha acercado proactivamente al rey. La situación lo había obligado a hacerlo.

 

Una vez que estallara una guerra contra los monstruos, inmediatamente tendría que pedir prestados soldados de la capital. Él podría luchar solo con los soldados que tiene a mano, pero esa postura seguramente no duraría.

 

Los goblins son infames por su alta tasa de natalidad. Se sabe que secuestran a las hembras de otras razas, impregnándolas para aumentar su número. Debido a eso, Gowen había enviado una proclamación restringiendo a las mujeres de juguetear afuera. También se incrementaron las patrullas. Se requería mucho esfuerzo sólo para ver las bestias que salían del bosque de vez en cuando.

 

“¿Cuándo estará lista?” Preguntó el rey.

 

Se refería a la doncella escarlata.

 

“Ya se ha ganado mucha fama en el norte, por lo que lo siguiente sería el oeste o el sur” Dijo Gowen.

 

Ashtal jugó con el bolígrafo de plumas en sus manos mientras se ponía pensativo.

 

“Que se vaya al sur entonces. Envíala al Caballero Destripador. Póngale una correa, una correa de sabor dulce.”

 

Era necesario tener un sistema de seguridad para los caballeros del país.

 

“Podemos empezar con su familia. Empieza a reunir información sobre ellos” Dijo Ashtal.

 

“Muy bien” Dijo Gowen.

 

La mirada de Ashtal se hizo más aguda mientras intentaba medir las profundidades de Gowen.

 

“Sin embargo, eso no será suficiente.”

 

“Sí, sería de gran ayuda si permitiera la construcción de una ciudad colonial.”

 

“Colonia, huh.”

 

Las ciudades coloniales son focos de conquista. En tiempos de guerra, podían ser usadas como fortalezas. En tiempos de paz, podían utilizarse para maniobras políticas. Son esencialmente herramientas de conquista, pero el costo detrás de ellas era proporcional a su poder.

 

Fueron esas ciudades coloniales las que Gowen había pedido al rey. El Rey Ashtal volvió a cerrar los ojos. La amenaza de oeste, la fuerza de Gowen y su lealtad… Había muchas cosas que había que ponderar.

 

La existencia de un monstruo sabio también. Si las palabras de Gowen fueran a ser creídas, esto estaba más allá del punto de una mera petición de subyugación.

 

Una guerra entre el hombre y el monstruo.

 

“… Muy bien. Afortunadamente, el Caballero de la Tormenta, Gulland, ha regresado, así que tenemos la ventaja. Por un breve tiempo, podemos contener nuestras maniobras ofensivas. El Caballero Destripador también ha hecho un buen trabajo sustituyendo a Gene en el sur.”

 

Todo estaba bajo la suposición de que el Santo Reino Shushunu al este seguía siendo amistoso.

 

Se necesitaba tiempo antes de que pudieran reprimir a los bandidos del norte. El agujero dejado por la muerte del Caballero del Relámpago fue de alguna manera llenado por las actividades fervorosas del Caballero Destripador. Si alguna vez hubo un momento para tomar un respiro, fue ahora.

 

“Empieza a prepararte para una guerra al oeste. Acabaremos con esos monstruos” Dijo el Rey Ashtal.

 

Cuando se necesiten trabajadores, la economía entrará en acción. Como resultado, la gente se reunirá y los impuestos aumentarán. Si usas la guerra como pretexto, hasta los soldados pueden ser usados.

 

Ashtal decidió aceptar el plan multifacético de Gowen. Los soldados no tendrían descanso en la próxima construcción, pero eso estaba bien. No tenía sentido repetir el mismo entrenamiento una y otra vez.

 

Una vez más, los humanos extendieron sus manos en busca de la riqueza de los bosques.

 

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Los humanos son enemigos naturales de los goblins.

Como los humanos y los demihumanos.

O humanos y monstruos.

O humanos y otros humanos.

Malditos humanos, arruinaron a la humanidad.

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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