Ensayo de los acuarios plantados

Acuario plantado

El acuario plantado, es uno de los tipos de acuario más fáciles de mantener a la larga y el más complicado de poner en marcha; en él los peces y las plantas conviven para formar un micro ecosistema donde los peces se nutren de las plantas parcialmente y las plantas utilizan los desechos de los peces para crecer.

Acorde a esto, el acuario plantado logra un equilibrio entre la cantidad de peces y plantas, que es lo más complicado de lograr; esto para no tener problemas a la hora de mantener las plantas o tener un problema con los peces.

Algunos acuarios plantados, al lograr un equilibrio, se pueden mantener totalmente solos, pues logran tener una verdadera cadena alimenticia donde las plantas nutren a seres micro y macroscópicos que los peces pueden comer, y los desechos de estos, como CO2 y sus heces, son usados por las plantas para crecer, y como extra, las plantas dan el oxígeno necesario para mantener a todos los habitantes de este micro ecosistema.

Parámetros del agua

En un acuario cualesquiera los parámetros del agua son algo muy importante para la salud de todos sus habitantes.

Estos parámetros son: pH, Gh, Kh, amoniaco, nitritos, nitratos, fosfatos, hierro, y en ocasiones, calcio y magnesio.

El pH, o potencial hidronio, es un parámetro de vital importancia, ya que cambios bruscos de él matarían a los peces rápidamente y dañarían a las plantas. En algunas especies de peces y plantas se requieren pH ácido, del orden de 6, estos serían cíclidos y plantas que vengan de África o el Río Negro, donde sus aguas son muy ácidas; también algunas especies de plantas y peces, sobre todo de medio oriente, requieren aguas alcalinas del orden de 7.8 a 8, siendo esto pues sus aguas están llenas de minerales calcáreos. Muchas especies se pueden adaptar a cambios de este, como los barbos sumatranos, que pueden vivir de 6.8 a 7.8 sin tener problemas, mismo con las espadas amazónicas, que prácticamente pueden vivir en cualquier pH donde algún pez pueda vivir, esto con la correspondiente aclimatación; otros, como los peces disco y plantas de altos requerimientos sólo pueden vivir en un rango muy cerrado de pH, siendo cualquier cambio algo mortal para ellos, los discos tienen un pH de 4 a 6, siendo de los peces que requieren de más acidez de todos.

El Kh, o dureza de carbonatos, es la medida de los iones carbonato y bicarbonato en el agua; estos son de vital importancia ya que general un buffer en el agua, donde los cambios de pH serán mucho más graduales, el problema es que un alto Kh se traduce en un pH alcalino, un buen ejemplo es mi acuario, que tiene un Kh de 8, con lo que los cambios de pH son casi nulos, en 8 meses que lleva en funcionamiento nunca se ha movido de 7.6, excepto cuando inyecté CO2. Del cuál hablaremos después. Muchas especies no toman en cuenta este parámetro, siendo bastante secundario para ellas, pero en seres invertebrados es el más importante, ya que si se mantiene alcalino el pH su concha no se deteriora y pueden crecer mucho y muy bien, ejemplo de ello es la invasión de caracoles que tuve en mi pecera, que sólo fue controlada por la eliminación manual de cientos y el introducir peces caracoleros.

El Gh, o dureza general, es la suma del Kh más calcio, magnesio, fosfatos y algunos iones más en el agua. Esta nos dice la concentración total de minerales en el agua, siendo muy importante para peces que no soportan un agua saturadas de minerales, o peces que requieren un agua llena de minerales; ejemplo de peces que requieren pocos minerales son las especies de tetras, que entre menos dureza general tienen menos problemas renales. Caso contrario son los peces como los cíclidos africanos y algunos sudamericanos requerirán aguas con un Gh muy alto.

En este punto es importante hablar del ciclo del nitrógeno, donde el nitrógeno pasa de estar contenido en la comida de los peces y termina en el agua en compuestos que las plantas pueden absorber sin mayor dificultad.

Ilustración del ciclo del nitrógeno

El primer paso de este ciclo es el amoniaco o amonio, en él la materia vegetal, animal y alimentos que se encuentren en fase de descomposición lo liberarán, siendo muy tóxico para la mayoría de seres; únicamente los peces laberínticos, como los bettas, pueden soportar valores altos de este compuesto, pero aun así terminarán muriendo al cabo de un tiempo debido a la intoxicación. En el acuario el amoniaco libre es el que nos causa problemas, el ión amonio no, ya que este no puede pasar por los tejidos de los peces, también el pH afecta en su toxicidad, entre más bajo el amoniaco se disociará más y su toxicidad bajará, así que si tenemos un pH ácido, alrededor de 6, será poco tóxico, pero esa misma concentración en un pH de 9 sería letal para los peces. En mi experiencia, durante un cambio de sistema de filtrado, de un de menor poder a uno más fuerte, el amoniaco se me elevó al punto de poner lechosa el agua, una muy peligrosa señal, por suerte coincidió con un cambio de agua parcial y la aplicación de un acondicionador de agua que tiene el efecto de bajar la cantidad de nitritos y nitratos, lo que salvó a mis peces.

Los nitritos son la segunda fase del ciclo, en él las bacterias nitrosomas se alimentan del amoniaco y lo transforman en nitritos, aquí comienza a bajar la toxicidad, mientras que el amoniaco, con concentraciones de 0.2 mg/L, comienza a afectar a los peces, el nitrito en concentraciones de 1.3 mg/L continúa siendo poco tóxico para la mayoría de los peces; siendo las botias las especies más susceptibles a los nitritos. En mi experiencia este parámetro es uno de los más complicados para mantener a raya, ya que no había tenido un filtro de buena capacidad hasta ahora, y gracias a eso perdí una botia payaso.

El último paso del ciclo es el nitrato, en este punto las bacterias nitrospiria convierten el nitrito en nitrato, siendo este último el menos tóxico para los peces, necesitando concentraciones de hasta 300 mg/L para afectar su salud, 100 veces más de la dosis letal de nitrito y 300 veces la dosis de amoniaco. Este también es el más útil del ciclo, ya que las plantas lo requieren para su correcto crecimiento, siendo muy afectadas por una falta de este; siendo muy importante mantener la correcta concentración de nitrato, donde alimente a las plantas y no cause problemas a los peces.

Los fosfatos son compuestos que las plantas y algas usan para su crecimiento, si se tiene un desbalance de estos y de nitratos los problemas de algas se verán fuertemente aumentados, pasando de pequeñas infestaciones de algunas algas verdes a enormes problemas conb las algas filamentosas verdes.

El hierro es un microelemento muy usado por las plantas, les ayuda a poder construir sus tejidos, específicamente en las hojas. Algunas plantas, como la espada amazónica, son especialmente susceptibles a la falta de hierro, consiguiendo agujeros en sus hojas cuando este cae demasiado. En exceso este elemento favorece el crecimiento de las algas rojas, que son una plaga enorme y muy difícil de erradicar.

El calcio y el magnesio son elementos que usan muy poco las plantas, sólo las diatomeas lo usan de manera importante para su crecimiento. Pero en peces ayuda a mantener su esqueleto saludable y bien formado. En el caso de los invertebrados estos son extremadamente importantes, en los caracoles es vital para la formación de su concha, en las gambas para su exoesqueleto.

Cambios de agua

En el acuario plantado los cambios de agua son extremadamente importantes, esto porque no sólo elimina químicos potencialmente tóxicos para el acuario, si no que adiciona microelementos.

El lugar de procedencia del agua determinará su utilidad: si el agua es de grifo se deberá tratar para eliminar el cloro, esto puede ser dejándola reposar en el sol, con un anti cloro, o, preferentemente, con un acondicionador que elimine el cloro, amoniaco, nitritos y metales pesados. De ser potable, es decir, de garrafón, no habrá necesidad de hacer nada, sólo agregar las sales que los peces necesiten en caso de ser necesario, pero típicamente no es necesario hacer nada. Y en caso de usar agua de ósmosis se deberá de usar sales sí o sí, ya que esta agua es totalmente sin minerales, entonces minaría los que hubiera en el cuerpo de nuestros peces hasta provocarles un choque osmótico y la muerte.

Las sales a usar se venden comercialmente, son sobre todo sales de magnesio y calcio, lo que da una dureza al agua, entre marcas habrá muchas, y se podrán combinar a necesidad. En mi caso jamás las he usado ya que el agua de mi zona es exactamente lo que requiero.

Mi forma favorita es usar un acondicionador, así también controlo todo en el acuario, manteniendo rangos de nitritos y amoniaco en sus niveles óptimos, que es cero, así mismo me despreocupo de envenenamientos de mis peces por metales pesados. Según palabras de un ictiólogo con el que hablé y me aconsejó, me dice que lo correcto es dejar el agua 24 horas y posteriormente usar el acondicionador.

El cambio de agua debe ser siempre de un máximo de 30 % de la capacidad del acuario, nunca más, esto con el fin de no alterar demasiado los parámetros del agua, y a la vez de sacar la mayor cantidad de químicos nocivos del agua. Si sacáramos menos los químicos se quedarían, esto puede ser útil si no tenemos una concentración alta de químicos, como es el caso de mi pecera, que sólo lo hago por rutina y para que los microelementos se restauren, yo los hago de 20 L, que es, aproximadamente, el 16 % del total, que mi acuario es de 120 L efectivos. Si se sacara más agua nos encontraríamos con que el agua modificaría sus parámetros, desembocando en problemas con las bacterias en los filtros y daños en los peces.

Un consejo que se usa mucho en la comunidad es que el agua se agregue con goteo, nunca directamente, esto para no alterar parámetros del agua demasiado abruptamente, para evitar shocks en los peces y su posterior muerte. En este caso yo tengo una muy mala práctica, ya que lo pongo directo, pero en mi caso es un poco excusable, ya que nunca cambian los parámetros del agua de mi zona, siempre se mantienen muy estables, entonces el agua que ingreso es prácticamente igual a la que saco.

La frecuencia de estos es muy controversial, si se tienen problemas de parámetros se deberá hacer muy seguido, con no menos de 3 días de diferencia. Pero se han llegado a dar casos de personas que hacen un cambio parcial cada año, esto porque controlan muy bien los elementos del agua y los adicionan aparte. Según la comunidad esto es un error enorme, pues “envenena” a los peces, en mi opinión es correcto, ya que si todo está en margen no hay por qué hacer el cambio de agua, ya que sólo es estrés para pez y dueño. En mi caso los cambios de agua son quincenales, ya por mera rutina, pues mis parámetros siempre están iguales.

En el caso del rellenado del acuario se prefiere el uso del agua de ósmosis, por su carencia total de minerales, esto para que no mueva los parámetros. Cuando perdemos agua por evaporación siempre quedan los minerales, y estos se van concentrando, si permitimos esto terminaremos con un agua casi mineral, bastante peligrosa para la mayoría de peces; por eso es que se requiere el agua de ósmosis, ya que al no contener ningún mineral no aumenta la cantidad, sólo baja la concentración a niveles correctos.

Una acotación a esta sección son los TDS, o sólidos totales disueltos, estos serán vitales en gambarios, ya que con ellos determinaremos la cantidad de minerales en el agua de estos, se miden usando un conductímetro, que convierte la conductividad a TDS sin mayor problema o molestia.

Temperatura

Este es uno de los parámetros que más importan a la hora de poner nuestro acuario, sobre todo si tenemos peces tropicales, o de “agua caliente”, estos peces generalmente soportan únicamente temperaturas de 22° C a 28° C, perdiendo salud rápidamente si la temperatura sale de ese umbral.

Para mantenerla en estas temperaturas el uso de un calentador con termostato es indispensable, ya que con él tendremos siempre la temperatura correcta, siempre y cuando la temperatura ambiente sea más baja que la requerida en el acuario. En caso de que sea mayor la ambiente se necesitará un enfriador o ventiladores que puedan enfriar el agua a la necesaria.

Para la calefacción se sigue la regla de 1W por cada litro como mínimo, esto para que el calentador pueda calentar el agua completamente, si se tiene menos el calentador no puede compensar el cambio si es muy grande. Para el enfriamiento se deberá hacer empíricamente si es con ventiladores o siguiendo las indicaciones del fabricante si es un enfriador.

La temperatura que yo considero óptima es entre 26° C y 27° C, ya que en esta temperatura la mayoría de los parásitos mueren y no afectan a nuestros peces; esto es casi una regla, ya que yo perdí a un pez por una infección que pudo ser evitada completamente si hubiera estado 2 grados más caliente el acuario.

En las plantas pasa exactamente lo mismo que con los peces, si es menos se aletargarán y serán blancos fáciles para los parásitos, si es demasiada se cocinarán.

Abonado

Este punto es únicamente para las plantas, ya que los peces no requieren de este punto. Las plantas al crecer necesitan micro y macro elementos, estos deberán ser introducidos al acuario de forma artificial si nuestra agua no los tiene.

Hablé anteriormente de algunos de ellos, como el hierro, calcio y magnesio, pero hay muchos otros, que son llamados elementos trazas, que son cloruro de calcio, cloruro de magnesio, yoduro de potasio, sulfato de cobre, sulfato de zinc, sulfato de manganeso, fluoruro de sodio, selenio.

Estos elementos son muy importantes para el correcto crecimiento de las plantas, y su exceso o falta provocarán problemas de crecimiento en estas.

Un muy importante macro elemento que hay que adicionar es el sulfato de potasio, que es indispensable para llevar a cabo el crecimiento de las plantas. Son tres los elementos usados por la planta para crecer, que son el nitrato, el fosfato y el potasio, siendo los dos primeros un desecho de nuestros peces, entonces no hace falta adicionarlos, pero el potasio ingresa en tan poca cantidad que es prácticamente nula, entonces se tiene que adicionar.

La falta de este elemento produce un bajo crecimiento de la planta y un deterioro progresivo de sus tejidos.

Otro elemento vital para las plantas es el CO2, que dependiendo del acuario este se tendrá que ingresar por medio de difusores cerámicos, que convertirán el flujo de CO2 en centenas de burbujas que serán absorbidas por el agua; posteriormente el CO2 disuelto será absorbido por las plantas al realizar la fotosíntesis. Normalmente teniendo peces y aireando el agua se obtiene el CO2 necesario.

Si hace falta hay 3 alternativas, el uso de una mezcla de levadura y azúcar, que producirá un CO2 con un poco de olor a podrido y sin control; el uso de un sistema de relujo químico, con bicarbonato y ácido cítrico, de esta manera se obtiene un CO2 muy puro y muy controlable; y por último los sistemas profesionales con tanques de CO2 comprimido. Dependiendo del tamaño de nuestro acuario es el que necesitamos, siendo el de levadura el más adecuado para pequeños acuarios de no más de 150 L, para acuarios mayores es recomendable el uso de un sistema profesional, el sistema de reflujo químico es muy útil para pequeños y medianos acuarios. 

Sustrato

El sustrato será un importante complemento, pues toda planta que tenga raíces lo necesitará para poder crecer correctamente.

El único secreto es que les proporcione todos los nutrientes anteriormente descritos, siendo los sustratos comerciales muy buenos en este sentido, pero los caseros servirán igual o mejor por un precio mucho menor

Una mezcla buena de un casero es usar humus de lombriz, tierra negra, arcilla roja y argollita, que juntos permitirán un sustrato con todos los nutrientes necesarios y que no se apelmazará.

Iluminación

En todo buen acuario plantado se debe tener una buena iluminación que provea a las plantas de una luz adecuada para la fotosíntesis.

Para ello es importante tener en cuenta los tipos de iluminación:

La iluminación por fluorescentes t8, lámparas halógenas, incandescentes y de vapor de mercurio llevan la regla de que por cada litro tiene que ser mínimo 1W por litro. En estos tipos de iluminación la mejor para la mayoría de los acuarios es el t8, ya que tiene buena relación de gasto energético y luz, y la mejor para acuarios altos es la de vapor de mercurio, pero gasta mucha más electricidad; la peor sería la incandescente, desperdiciando mucha energía para poca iluminación.

En otro extremo está la LED, que es la mejor actualmente, ya que su gasto energético es mínimo si lo comparamos con los anteriores, además, su espectro lumínico es perfectamente conocido, teniendo apenas un poco de desfase fuera de lo que se busca, su capacidad de penetración en la columna de agua es igual o superior a las de vapor de mercurio. Esa potencia y fidelidad de espectro las han hecho ser las preferidas, al punto que cada vez menos se usan las demás, porque pese a tener un desembolso hasta 5 veces mayor al principio terminan siendo hasta 4 veces más económicas, ya que la vida de un LED, típicamente, es de 50000 horas, con un gasto mínimo. En la iluminación LED se usa la regla de lúmenes litro, siendo el mínimo 25 lúmenes por litro.

El espectro de colores es algo vital para que la luz sea aprovechada por las plantas, según la comunidad y estudios científicos las luces de “temperaturas” de 6500 k y 10000 k son las mejores, aquí la temperatura es en relación a las antiguas lámparas incandescentes, pero es usado por tener más aceptación; lo que actualmente se usa más es la longitud de onda, siendo estas temperaturas las correspondientes al espectro azul y el amarillo y rojo, teniendo un pequeño aporte del verde, que logra que sean luces blancas o ligeramente amarillas para poder admirar a nuestros peces.

Para complementar muchos acuaristas usan un batallón de LEDs blancos, junto con los royal blue y rojos, que completan el espectro de luz necesario para las plantas. En mi caso tengo un sistema de luces que consta de una barra LED de 3600 lúmenes a 6500 k, esta es la que permite la correcta visualización de peces y plantas, además de que con eso las plantas crecen perfectamente, pero además yo uso los LEDs full spectrum, que emiten sólo las longitudes de onda que las plantas usan, mejorando aún más su consumo energético, ya que sólo emiten lo que las plantas usan, estas luces dan un aspecto violáceo al acuario, pero en conjunto a la barra apenas se ve la diferencia, pero para las plantas es aumentar muchísimo la luz, pues toda la usan.

Filtración

Un cualquier acuario esta es una de las partes más importantes, ya que provoca el movimiento del agua y que esta entre en contacto con los materiales del filtro.

El filtro tiene 3 secciones, la filtración mecánica, la biológica y la química, siendo la última opcional. La mecánica no es más que una esponja, biobolas o canutillos cerámicos de filtración mecánica que atrapan las partículas y las pudren dentro de ellos, manteniendo así la carga de partículas baja, y por ende un agua cristalina.

La filtración biológica son canutillos de cerámica porosos, tezontle o teja, también vale cualquier material muy poroso, donde las bacterias crezcan, ahí los químicos se degradarán, es donde se da la mayoría del ciclo del nitrógeno, el resto es repartido entre adornos, vidrios y demás superficies en contacto con el agua del acuario.

La filtración química se lleva a cabo por algún material que absorba los químicos presentes en el agua, algunos, como el carbón activado, no serán selectivos y se tragarán todo lo que halla en el agua, desde químicos tóxicos como el cloro, a benignos, como los microelementos, contando además con la desventaja que cuando se satura devuelve todo al acuario, contaminándolo. Las resinas son una mejor alternativa, pero mucho más cara, hasta 10 veces más, pero ellas absorberán un determinado compuesto o varios, pero siempre respetando los microelementos en su gran mayoría, muchas de estas son sólo desechables, se saturan y a la basura, al igual que el carbón activado, pero otras son regenerables, permitiendo un uso por más tiempo.

El caudal de cualquier filtro se mide en L/h, en un acuario sin muchas plantas se recomienda un filtro con un caudal 3 veces la capacidad del acuario, pero en plantados, algunos de la comunidad y yo mismo, recomendamos un caudal de más de 5 veces la capacidad de nuestro acuario. Esto tiene el fin de que mientras se satura siga limpiando bien el agua por un tiempo mayor.

El tipo de filtro será determinante en su utilidad, siendo los de cascada y cánister los mejores. El filtro de cascada succiona el agua y esta pasa por 3 cartuchos de tamaño pequeño, donde se dan las 2 o 3 etapas de filtración y es regresada por medio de una cascada, esto es muy beneficioso, ya que oxigena el agua perfectamente y mantiene una buena circulación del agua, su mayor desventaja es que si se va la electricidad se puede quemar, ya que no se mantiene la purga del agua. Yo mantuve por mucho un filtro de este tipo, poniendo la filtración de todas las formas posibles, y logrando un agua pura totalmente.

El cánister es el mejor de todos ya que puede contener una cantidad enorme de material, en él sacará el agua por un lateral bajando hasta el filtro, por donde una bomba pasará el agua por todos los cartuchos y saliendo por la parte superior limpia donde llegará al acuario de nuevo, otra ventaja es que si se va el suministro eléctrico no tendremos problemas con la purga, ya que la mantendrá. Yo cuento con uno de estos, de 850 L/h para mi acuario, la mayor ventaja para mí es que puedo personalizar la carga filtrante al gusto de cada persona, yo incluí en la primera fase biobolas caseras con manguera corrugada, luego una esponja negra que el filtro contenía, y casi 2 kilogramos de canutillos de cerámica y un poco de tezontle, al final incluí guata, para filtrar toda partícula que escapara, terminando con un agua muy clara.

Entre los otros filtros están los de esponja, que usan un flujo de agua forzado por burbujas de un aireador, estos son muy útiles para hospitales y guarderías, pero inútiles para más de 20 litros.

Los filtros de placa de fondo, que son lo peor, pues sólo acumulan desechos y son muy difíciles de limpiar, son los que más se satanizan en la comunidad y por mí mismo, ya que vi que, efectivamente, son un fiasco.

Las cabezas de poder o filtros rápidos son una opción genial para mover el agua, ya que mantienen un flujo constante en todo el acuario, como cofiltración son excelentes, ya que no filtran mucho, pero si mueven el agua, pero como filtración primaria son lo peor, ya que no se puede meter casi nada de materiales filtrantes fuera del mecánico.

Existen tipos de filtros únicamente biológicos como el filtro seco-húmedo, o mejor conocido por su nombre en inglés dry-wet, que es el mejor para realizar el ciclo del nitrógeno.

También están los filtros de algas, donde crecen estas y se chupan todos los nutrientes para evitar que otras algas prosperen.

Aireación

Hay todo un debate en este tema entre los acuaristas, algunos la defienden y otros la satanizan, también el cómo el oxígeno entra al acuario.

Para empezar, esta sólo es útil en acuarios sobre poblados, con tratamientos que bajen la oxigenación o con peces que requieran mucho oxígeno en el agua. En los demás casos es posible tener la pecera sin aireación, pero siempre metiendo el oxígeno de alguna forma, ya sea con cascadas o rompiendo la superficie con una cabeza de poder.

En mi opinión la mejor forma es usar una pieza de efecto venturi en la cabeza de poder, así el aire es absorbido por la corriente de agua y es mezclado de una manera muy eficiente. Esto lo digo por experiencia, con estos sistemas he logrado una saturación total del agua.

También introduce el debate de la forma en que entra el oxígeno al acuario, según muchos acuarista sólo entra cuando se rompe la superficie, y jamás por las burbujas. Yo, como un estudiante de ingeniería en nanotecnología, puedo decir que hay un error en esta afirmación, sí, el oxígeno entra al romper la superficie, pero también ingresa por las burbujas, ya que el área de contacto de las burbujas es muchísimo mayor a la superficie el acuario, a menos que se tenga un estanque de docenas metros cuadrados, que es donde ya no tiene sentido airear.

Así que, en mi opinión, lo mejor, es usar el efecto venturi para nuestros acuarios, ya que mezcla perfectamente el agua y el aire, además, se puede poner en una configuración que no requiera un aparato extra. En mi caso uso la corriente saliente del cánister para inducir el efecto venturi, y así los peces tienen una oxigenación correcta, ya que romper la superficie no me funcionó, así ahorro energía, ya que mantengo sólo las lámparas y el filtro en primavera y verano, y en invierno agrego un calentador.

Sobre población

Aquí es algo muy peculiar, ya que hay peces que necesitan muchísimo volumen de agua para vivir bien, como las carpas koi, necesitando 1000 litros para cada una, pero otros requieren muy poca, como los bettas, que requieren 20 litro por máximo.

También, hay especies que toleran, e incluso buscan, vivir apretadas, así que se puede tener mucha cantidad en poco espacio y sin que se les afecte. De ahí, que en mi opinión, la sobre población es cuando todos los peces ya no pueden hacer sus actividades normales.

Pongo un ejemplo, tengo mi pecera con 120 litros de agua efectivos, es decir, la cantidad de agua que realmente uso para llenarla, y cuento con 19 peces, eso son poco más de 6 litros de agua por pez, pero aquí vienen un par de trucos, mi filtración es enorme, de 7 veces la necesaria y doy prioridad a la biológica, así que los parámetros del agua están perfectos, los peces se reparten por capas, en el fondo hay 7 peces, en la parte media hay 7 y en la superior 1, contando que entre el fondo y la parte media viven 3 peces, y uno de ellos seguido pasea por la superficie, así que cada uno tiene espacio de sobra para moverse sin pegarse ni molestarse.

Como pueden ver hay formas de tener muchos peces en poco espacio, siempre que se respeten sus capas habitables.

Plagas

La mayor plaga que tiene un acuario son las algas, ellas llegan en plantas o decoraciones sin que uno se de cuenta, y al entrar al acuario estas se reproducen sin control, empeorando si hay un desequilibrio en los nutrientes, específicamente nitrato y fosfato, donde lo ideal debe ser 10:1, pero pudiendo ser flexible dependiendo del acuario, pues no en todos se dan desequilibrios si están movidos los parámetros.

La mejor solución es mantener un equilibrio entre plantas y algas, pues estas no siempre serán malas, si se tienen peces limpiadores les ayudará a que coman, mismo si se tiene caracoles.

El primer tipo de alga molesta es el punto verde, este es muy fácil que aparezca y muy difícil de eliminar, ya que aparece al menor desequilibrio y sólo rascándola de donde se adhirió es posible eliminarla.

Las algas filamentosas verdes son una plaga que ocurre, al igual que las anteriores, por un desequilibrio, pero esta es más fácil de eliminar, pues cuando se elimina el desequilibrio esta desaparece, así mismo algunos peces como el otocinclo, la comen y la eliminan, si se tienen estos peces se puede optar por sembrarla, pues es buen complemento a su dieta.

Las algas unicelulares son una molestia más estética que otra cosa, pues no ahogan a la planta como las otras, pero no permiten ver nada del acuario, su eliminación es quitar la luz solar, y si no se eliminan se puede optar por un filtro UV, que la mata por completo, con esto la mantendremos muy lejos, sobre todo esta estrategia es la preferida por los que tienen un estanque.

La cianobacteria es una bacteria que realiza fotosíntesis, de nuevo es causada por un desequilibrio, pero esta además viene por tener poca corriente y zonas muertas, es decir, sin oxígeno, que es donde se desarrolla, si eliminación es simple, hacer cambios de agua y mejorar la corriente, si persiste con eritromicina se irá inmediatamente.

La cianobacteria filamentosa es una de las más raras, y más complejas de eliminar, pues es por una serie de circunstancias hasta ahora no identificadas el que hacen que salga, si la tratamos de eliminar manualmente esta sólo se extenderá, si sacamos el agua para eliminarla así provocaremos que mejore su ambiente y crezca aún más rápido, empeorando el problema de una forma horrible. La mejor solución hasta ahora es usar un cóctel con bactericidas, alguicidas, eliminar todos los nutrientes, adicionar nitrato potásico y eliminar la iluminación por un par de días, sólo así se ha logrado eliminar, y aún así hay casos donde regresa. Se ha documentado que incluso luego de esterilizar la pecera, limpiando incluso con cloro todo, incluyendo plantas, esta regresará, lo mejor es tratar de buscar un equilibrio y esperar que no resurja.

Las algas rojas son muy especiales, ya que hay cientos de tipos, que en realidad son más bien negras o grises, estas surgen por exceso de hierro y desequilibrios en nitratos/fosfatos y calcio/magnesio, su mejor cura es provocar que las plantas coman todos los nutrientes de forma acelerada con nitrato de potasio y CO2 en exceso, esto podrá eliminarlas, otro punto muy desagradable de ellas es que la gran mayoría de los limpiadores no la comerá, sólo raras clases de caracoles lo harán.

Las algas marrones o diatomeas son un punto muy interesante, ya que sólo surgen en ambientes de poca luz, mostrando que la iluminación no es correcta, para eliminarla sólo hay que aumentar la luz y quitarla con sifoneo.

Un consejo muy útil es el tipo de alga que tiene uno, si es marrón, es decir, diatomea, es que la iluminación es muy baja, de tener algas verdes la iluminación es la correcta, pero si se tienen algas ligeramente azules es que nos pasamos de iluminación, esto no es un absoluto, pero sirve para guiarse.

En lo personal tengo problemas con la ciano filamentosa y la filamentosa verde, pues no puedo eliminarlas, y como último recurso usaré un tratamiento anti algas, también tuve problemas con las diatomeas, pero se eliminaron en 2 días al pasar de un lúmen cada 10 litros a 25 lúmenes por litro.

Otra plaga, que en realidad no lo es propiamente dicha, son los caracoles, estos serán excelentes aliados para mantener el fondo limpio y que coman algas, pero si hay mucha comida comenzarán a aumentar su número en gran medida, terminando en que atacarán a las plantas.

El tratamiento obvio y más eficaz es dejarlos pasar con hambre, así no se reproducirán y poco a poco morirán hasta estabilizar la población. Otro tratamiento es meter caracoles helena o caracoles asesinos para que coman a los demás, y así tener un depredador que estabilice la población; una alternativa son los peces caracoleros, como las botias o puffers, siendo los primeros compatibles con todos los peces, inclusive con agresivos; y los segundos los mejores para comerlos, devorando infestaciones grandes en apenas un par de días, pero siendo agresivos.

Vertebrados e invertebrados

En el acuario no sólo tenemos plantas, también tenemos a nuestros queridos peces, que muchas veces son con los primeros que comenzamos, de ahí pasamos a plantas e invertebrados, como los caracoles.

En el acuario se podrá tener todo pez siempre que sea compatible con los demás, en estos encontraremos más un ornato que otra cosa, pues no tienen una función específica en el acuario.

Los que sí nos sirven son los peces limpiadores, ellos nos ayudarán con las algas, pudiendo eliminar o reducir su número sin problema alguno, y dependiendo de la especie incluso pueden ayudar en la limpieza del fondo. Un pez que sólo sirve para las algas sería el otocinclo, que es muy útil para comer toda alga, y además es extremadamente pacífico; uno únicamente para fondo es la coridora, un pez muy curioso y pacífico que revolverá el fondo en busca de restos de comida; y por último un pez que es tanto comedor de algas como limpiador de fondo, es el come algas dorado, que es un pez territorial y un poco agresivo.

Los caracoles, los mejores para limpieza de algas, son los carnero y manzano, ya que no se reproducirán tan rápido como el planorbis, que pese a ser igual de bueno puede ser una plaga en muy poco tiempo.

Tipos de acuarios plantados

Dentro de los acuarios plantados tenemos distintos tipos de acuario, a estos de les llama high tech, médium tech y low tech. La principal diferencia entre ellos es el tipo y la exigencia de las plantas, desde plantas muy simples de tener a plantas extremadamente difíciles.

El low tech es un acuario muy simple, sus plantas son de muy fácil mantenimiento y apenas requiere algo de mantenimiento. Se puede mantener sin nada de abonado, con un sustrato pobre y sin CO2, este es el típico que se encontrará en cualquier aficionado que comienza.

Su mayor ventaja es que permite ir conociendo a las plantas, cómo cuidarlas y mantenerlas, también que, por ser de tan bajo mantenimiento, se puede tener un pequeño acuario nano de 20 litros en un escritorio, como un simple adorno, y no le daremos mala vida a peces y plantas.

Un detalle adicional es que típicamente las plantas que se tendrán son de crecimiento lento y poca luz, para no estimular demasiado la necesidad de nutrientes en el agua, así las anubias son perfectas para esto, y la cola de zorro podrá sobrevivir en este, pese a ser de crecimiento rápido, incluso las espadas amazónicas se sentirán a gusto.

El medium tech es un acuario plantado donde ya se pondrá un abonado, que será del más económico, pues no hay muchas necesidades de parte de las plantas, así mismo el sustrato podrá ser de una marca más o menos económica o usar root tabs, que son unas pastillas que crean un sustrato bastante nutritivo al disolverse en el sustrato, así mismo el CO2 podrá ser usado del tipo casero, y la iluminación ya tiene un rol de importancia, siendo de 25 lúmenes litro o 1W litro más que suficiente.

Las plantas aquí requerirán más nutrientes, por lo que es importante hacer el abonado de este los días que se especifican en el envase y respetando cantidades. También se puede poner, como extra, el nitrato de potasio ya puede ser usado.

Este es el tipo de acuarios plantados donde los principiantes con conocimientos técnicos se inician, pues pueden mantenerlos sin muchos problemas, ya que tienen los conocimientos para ello, además de la habilidad. Es común que incluso los más veteranos tengan uno de estos acuarios por su bella apariencia y su facilidad de mantenimiento.

En este acuario las anubias crecerán muy rápido, así mismo la espada amazónica crecerá de forma espléndida, con verdes muy obscuros, y si se cuenta con la variedad rubí, las hojas serán rojizas. La cola de zorro presentará una velocidad de crecimiento enorme, logrando convertirse, incluso, en una plaga. También las plantas flotantes podrán ser introducidas, como la lenteja de agua, la lechuga de agua y la salvinia, ya que las condiciones le permiten florecer.

Inclusive algunas plantas tapizantes, como la sagitaria crecerán bien, aunque algo forzadas, y la valliserina, que es un pasto, crecerá muy bella a lo largo de la pecera.

Este tipo de acuario plantado es el que yo mantengo, pues me permite estudiar y no tener que preocuparme de más por él, ya que, en conjunto con su filtrado, dimmers para la iluminación y un alimentador automático, me puedo olvidar de él por una semana sin peligro de que pase algo malo. Inclusive se puede llegar a tener explosiones de plantas, la salvinia, conocida por ser un poco roñosa para su crecimiento, en mi acuario ha cubierto toda la superficie y tengo que retirarla aún cuando me duele desecharla.

Un acuario high tech es el acuario más complicado y caro de tener; en él las plantas tienen exigencias enormes, y una delicadeza considerable, siendo plantas que no soportan los cambios de parámetros en el agua. El abonado deberá ser hecho con el rigor de un laboratorista y usar abonos caros que permitan que las plantas crezcan, el sustrato será del de mejor calidad que se tenga a la mano, sin olvidar incluir las root tabs, y el CO2 será algo totalmente necesario, si no se ingresa el acuario se vendrá abajo.

El nitrado de potasio será un elemento clave para mantener el acuario en condiciones. Así también la iluminación, que deberá ser de más de 40 lúmenes por litro o 10W por litro, así elevando la factura de electricidad, también la temperatura será algo a tomar en cuenta, pues las plantas de altos requerimientos no pueden soportar cambios de temperatura.

Si se decide por este tipo de acuario es porque se tiene experiencia previa, así como una gran suma para el desembolso inicial, ya que poner uno de estos acuarios, de unos 200 litros, sería un desembolso de más de 10000 pesos mexicanos.

La acuariofilia es una de las ocupaciones más demandantes y complejas que se puede tener, además de las que más responsabilidad conlleva, porque a diferencia de otras, donde se manejan objetos inanimados, aquí se trata de seres vivos, y el deber del acuarista es darle una vida igual o mejor a la de su hábitat natural.

Prueba de ello son los micro ecosistemas que recrean los más veteranos, donde apenas se tiene que meter mano para que se mantengan, teniendo cadenas alimentarias entre los habitantes del acuario.

En lo personal yo disfruto mucho el poder ver a mis 19 peces nadar entre las hermosas espadas amazónicas, cola de zorro, cabomba, salvinia, lenteja de agua y sagitaria. Esta es una de las pasiones que más me ha atrapado, no solo porque me encantan los retos, si no porque me permite poner en práctica los conocimientos que adquiero en mi carrera, sobre todo en el área de química analítica. También me ayuda a aprender otras habilidades, como modelado de piezas en 3D, o el mantenimiento del agua y su purificación.

Gracias a mi acuario he podido expulsar estrés, pues al ver el fruto de mi trabajo me relaja, el poder ver a todos mis peces disfrutar de su hogar, de interactuar entre ellos, incluso de reproducirse, es algo que no tiene igual.

Espero poder seguir en esta actividad muchos años más, siempre buscando mejorar mi acuario, o buscar uno más grande, siempre dándoles una vida digna a mis peces, para poder ver su tranquilidad.

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