Goblin Kingdom Capítulo 106: Tigre Come-Hombres III

Goblin Kingdom

Capítulo 106

Tigre Come-Hombres III

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 37
Clase Rey; Gobernante
Habilidades <<Gobernante De Los Hijos Demoníacos Del Caos>>  <<Alma Desafiante>>  <<Aullido Devorador Del Mundo>>  <<Maestría De La Espada A->>  <<Dominador>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante III>>  <<Hogar De Los Dioses>>  <<Ojo Malvado De La Serpiente De Un Ojo>>  <<La Danza Del Rey Al Borde De La Muerte>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma Del Rey Berserk>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto>>  <<Bendición De La Diosa Del Inframundo>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo (Altesia)
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior Hasu (Lv77); Gastra (Lv20); Cynthia (Lv20); Rey Orco Bui (Lv82)
Estado Anormal Bendición De La Serpiente De Un Ojo; Protección de La Serpiente De Cabeza Gemela

 

Intenté atar los movimientos del enemigo con mi Aullido Devorador del Mundo, pero el enemigo volvió a aullar. Mi Aullido Devorador del Mundo parecía haberlo ralentizado, pero ese segundo aullido le permitió sacudir esos efectos.

 

¿Iguales? No, él es un poco más débil.

 

Pero está loco. Si soy descuidado, yo soy el que terminará herido. Todavía me quedan tres espadas. ¿Puedo acabar con él sólo con eso?

 

“¡Conviérteme en una espada (Enchant)!”

 

Llamas negras vistieron mi espada mientras volvía a enfrentarme al enemigo. El centauro pateó sus pezuñas contra el suelo mientras inclinaba su cuerpo hacia mí. Parecía un toro a punto de atacar.

 

“¡GYaaRUAaAAa!” El centauro enloquecido cargó hacia mí.

 

Moví mi espada desde abajo.

 

Llené mis piernas de éter y pateé poderosamente contra el suelo para cerrar la distancia y anular el largo alcance de la lanza del enemigo. Al mismo tiempo, liberé mi espada desde abajo hacia el centauro con una fuerza capaz de romper incluso una roca.

 

El centauro bajó su lanza mientras yo levantaba mi espada.

 

Es una pequeña diferencia, pero el más rápido soy yo.

 

La parte inferior del centauro fue cortada cuando mi espada acuchilló para encontrarse con la lanza descendente. Me detuve un momento para confirmar las heridas del enemigo.

 

“¡GYaaRURUAAAA!” El centauro aulló.

 

Pero el enemigo no se preocupó por sus heridas ni siquiera un poco, y volvió a bajar su lanza. Enfrentarse a la fuerza de la lanza descendente fue como enfrentarse a la caída de un árbol. Fui empujado hacia atrás.

 

-¿¡Es el enemigo más fuerte!?

 

Mis piernas se hundieron en el suelo mientras mis brazos soportaban la presión de la lanza. Cuando intenté moverme, me di cuenta de que no podía. Chasqueé la lengua.

 

El enemigo aulló un grito ensordecedor mientras bajaba su lanza por segunda vez. No había vacilación ni dolor, solo el deseo de aplastar al enemigo ante él.

 

“¡Mi vida es como una nube de polvo (Accel)!”

 

Volé éter detrás de mí y golpeé mi cuerpo contra el centauro otra vez. Esperaba que el enemigo volase, pero esta vez consiguió soportar la fuerza.

 

Las piernas del centauro se hundieron en el suelo, pero el único que sufría era yo. El calor que emanaba de su cuerpo era demasiado caliente.

 

La parte que tocó su cuerpo ya había empezado a arder.

 

“¡Que mi cuerpo sea inviolable (Shield)!”

 

Las quemaduras cesaron cuando invoqué a Shield, pero entonces la lanza del enemigo vino balanceándose por la derecha. Lo esquivé agachando mi cuerpo, y luego mientras saltaba hacia atrás, giré mi espada hacia sus brazos.

 

-¡Es duro!

 

La piel del demihumano era dura como una armadura. Cuando mi espada se movió, afectó la dirección de la lanza del enemigo. Me las arreglé para cortar al enemigo, pero era una herida poco profunda, incapaz de alcanzar los huesos. En cualquier caso, el enemigo se enfureció mientras intentaba matarme.

 

“¡GYaAaaRURUAaAA!

 

Pareciera que se había perdido en su ira, el centauro me atacó con su lanza en alto. Era una carga que no perdería ni siquiera ante la caballería humana.

 

“¡Conviérteme en una espada (Enchant)!”

 

Invoqué a Enchant junto con el Tercer Canto (Tercer Impacto) y la Danza del Rey al Borde de la Muerte. Todo el daño que he estado recibiendo hasta ahora sería doblemente infligido al enemigo. Ese poder ardía en las negras llamas que cubrían mi espada. Mi Maestría de la Espada A- ayudó a perfeccionar mi movimiento tanto como pudo.

 

Usando sólo la fuerza necesaria para mover los brazos mientras mis piernas elásticas los sostenían, respiré para preparar el ataque más rápido que pude realizar.

 

El enemigo estaba a quemarropa.

 

La lanza fue la primera en descender, y luego mi espada.

 

-¡Pero el más rápido sigo siendo yo!

 

Lanza y espada chocaron en el aire. Llamas rojas mezcladas con negro. Fue una batalla de fuerza cuando nuestras armas chocaron, pero al final, ambos nos desviamos a un lado.

Ambas posturas se rompieron, pero me las arreglé para soportarlo, y cuando me volví hacia el centauro, vi al enemigo bien abierto.

 

Con fuerza, tomé mi espada y la empujé hacia el enemigo.

 

-¡Te quitaré la vida!

 

Mi espada entró en el pecho del centauro, y dejó de moverse.

 

Todavía vestido con llamas negras, poco a poco saqué mi espada del cuerpo del centauro inmóvil.

 

Cuando lo saqué, de repente se me ocurrió que la batalla podría no haber terminado todavía, así que retomé mi postura.

 

“¡Atrás!” Dijo Gi Za.

 

Pero entonces Gi Za gritó, y yo salté reflexivamente. El lugar en el que me encontraba hace unos momentos estaba ahora ocupado por el fuego que brotaba de las heridas del centauro. El chamán, Gi Za, trató de apagar el fuego con su viento, pero al igual que derramar agua sobre la piedra caliente no tuvo ningún efecto.

 

Las furiosas llamas dominaban esos poderosos vientos que podían desgarrar incluso el hierro.

 

“Abominables… Humanos…” Las palabras que dejaron al centauro enloquecido estaban llenas de odio.

 

Verlo hablar me sorprendió un poco, pero no cambió mi decisión de matarlo.

 

Las llamas me buscaron, pero los vientos de Gi Za alteraron su dirección, abriendo un camino el cual tomé. Hacía un calor abrasador, por lo que el calor del viento era suficiente para chamuscar la piel y mantener los ojos abiertos era casi imposible. Volví a invocar las llamas negras sobre mi espada.

 

Si pudiera pasar esas llamas rojas, sería capaz de alcanzar el cuerpo del centauro. No morirá con una espada en el pecho, así que esta vez tendré que cortarle la cabeza.

 

Pero cuando estaba a punto de tomar la cabeza del centauro, las llamas que salían de su cuerpo trataron de golpearme como un arma contundente.

 

-¿¡Cómo!?

 

Escupiendo en mi mente las mismas palabras que Gi Za escupió hace un rato, enfrenté las llamas rojas con mis propias llamas negras, pero inmediatamente me arrepentí. Fue una tontería intentar cortar llamas con una espada, pero contrariamente a lo que esperaba, cuando mi espada se encontró con las llamas, sentí un peso detrás de ellas, y fui capaz de desviarlas.

 

-¡Una oportunidad!

 

Rápidamente cambiando mis pensamientos, tomé mi espada y la sostuve debajo de mis brazos mientras corría hacia la cabeza del centauro.

 

Giré mi espada con gran poder. Si esto golpea, incluso sus huesos seguramente serán aplastados.

 

Pero en ese instante, algo de repente me envolvió a mí y al centauro, un algo blanco… ¡Hilos de araña! (Krailus: ¡Lo sabía! ¡¡Apaguen las llamas del centauro con la sangre de esa puta!!)

 

“¿¡Ku!?” Dije sorprendido.

 

“…¡GYaaRURUAAaa!” El centauro aulló.

 

“¿¡Qué estás haciendo, Lord Nikea!?” Preguntó Gi Ji.

 

El hilo envuelto alrededor mío y el centauro claramente venía de sus piernas.

 

“Sería mejor si pudiéramos llevárnoslo vivo” Dijo.

 

Esas palabras derramaron agua fría sobre nuestra intensa batalla.

 

¡Entonces eso es lo que estaba planeando!

 

Nikea tiró tranquilamente de sus hilos a pesar de mi mirada.

 

“Mis hilos son los más duros de nuestra tribu. No se pueden cortar por muy fuerte que sea uno. Rey Goblin, no malgastes tu fuerza” Dijo Nikea mientras me veía luchar.

 

El asesino, Gi Ji Arsil, la apuntó con su espada. Él dijo con voz fría: “¿Piensas hacer daño al rey? ¡Libéralo de inmediato!”

 

“Olvidé mencionar esto, pero…” Nikea empezó a decir.

 

Fue entonces cuando me di cuenta del dolor del centauro. Una mirada más de cerca mostraría que los hilos envueltos alrededor se habían vuelto púrpura.

 

“Mis hilos tienen toxinas. Si me haces daño aunque sea un poco, un veneno poderoso entrará en tu rey” Dijo Nikea.

 

De repente, los hilos envueltos alrededor del centauro ardieron.

 

“¡Imposible! Ha sido impregnado varias veces con aceite de araña de agua!” Nikea gritó alarmado.

 

Parece que la situación ha empeorado.

 

Me pregunto si puedo deshacerme de estos hilos envueltos alrededor de mi espada con Enchant.

 

“¡Conviérteme en una espada (Enchant)!”

 

Llamé a las llamas negras y corté los hilos.

 

“!? Eso es… Imposible…” Gritó Nikea.

 

Corté el resto de los hilos incluso cuando terminé cortándome un poco.

 

Justo cuando logré liberarme, se acercó la lanza del centauro. Lo desvié con mi espada vestida con llamas negras.

 

Parece que realmente tendré que matar a este tipo.

 

“Abominables… ¡Humanos!”

 

Esas palabras hirvientes de odio resonaron delante de mí mientras la lanza descendía y chocaba con mi espada.

 

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Soy muy irresponsable, lo sé.

Pero al menos vengo con varios capítulos 😀 Aunque son cortos.

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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