Academia Magica Capítulo 30: El llanto de mis hechizos – Parte 2

I was Reincarnated as a Magic Academy!

Capítulo 30: El llanto de mis hechizos – Parte 2

 

[Punto de Vista de Ayuseya]

Cuando oí su voz, un escalofrío de miedo me bajó por mi espina dorsal y terminó en la punta de mi cola. Levanté la vista y vi una figura extraña en movimiento rodeada de un relámpago rojo. En ella, vi a Dankyun sosteniendo a la joven maestra que también era la primera esposa de Illsy.

Tragué saliva y sostuve un puño apretado en el pecho.

Esto no terminará bien… pensé.

Mirando hacia abajo, noté que aún estaba en mi vestido de noche. Después de despertarme, no me molesté en cambiarme, no sentí la necesidad de hacerlo, pero tampoco deseé que Dankyun me viera así. Illsy podía, era mi amigo y mi marido, pero no ese bastardo draconiano.

‘Suspiro’. ¿Por qué no me quedé con Illsy anoche? Mi orgullo real y yo… ¡Ugh! Me pregunto si fue mi última oportunidad de sentir su abrazo. Pensé mientras volaba hacia mi vestidor.

¿Y por qué pensé que Illsy iba a entregarme a él? Era simple… Para salvarse a sí mismo. Para salvar a Nanya. Para salvar a Shanteya y a esta escuela, esa era la única opción lógica posible, la única forma de apaciguar a Dankyun.

¿Pero y si no quiere hacerlo? Pensé y me detuve, mirando hacia el vestido blanco que quería ponerme. Era simple y llano.

¿Quiero que Illsy se sacrifique por mí? Me pregunté a mí misma.

Sacudiendo la cabeza, negué tal pensamiento y saqué el vestido.

¡No puedo dejar que llegue a eso! ¡No pueden matar a Illsy por mi culpa! Si me deja ir, tardaré un tiempo antes de que Dankyun se dé cuenta de la conexión entre nosotros. Illsy puede usar ese tiempo para huir de aquí… Sí, así es como va a ser… Me dije a mí misma, tratando de sacudir cualquier temor que tuviera sobre mi trágico futuro.

[Punto de vista de Nanya]

Ni siquiera pude reaccionar cuando Dankyun me atacó…

El dolor que sentí fue terrible. La mejor manera de describirlo era la sensación de tener empalado el intestino con mil agujas. La espada fue detenida por la capa oculta de mi armadura. Aunque por fuera parecía una armadura de cuero lisa y vieja, todas sus capas tenían un poderoso encanto reductor de daños. Mi cinturón contenía uno sanador, así que me estaba recuperando más rápido de lo normal, pero todavía tenía que infundir una buena cantidad de Energía Mágica en mi cuerpo para detener la hemorragia de mis órganos.

Cuando salí del montón de escombros, me di cuenta de la batalla que estaba teniendo lugar en la academia. Tuberculus y Paladinus estaban muy probablemente en primera línea, tratando de detener a esos soldados. Los tres comandantes eran el problema más grande, pero por lo demás, todos podían ser manejados con facilidad.

En cuanto a mí, mi problema era Dankyun. No esperaba que fuera tan poderoso. No, no era poderoso, pero su armadura y su espada estaban fuera de lo común. Aumentaron enormemente sus habilidades y tenían un factor de protección incrementado. Con certeza, le permitían superar los 1200 puntos de fuerza. Sospechaba que tenía aún más en Agilidad, pero no tanto en Inteligencia. Si tan sólo esos puntos realmente reflejaran lo inteligente que uno era en realidad y no cuán poderosos podrían ser sus ataques mágicos. Una cosa que sabía con certeza era que mi espada por sí sola podía aumentar la fuerza base de su usuario en otros 500 puntos. Si su armadura podía hacer algo similar, entonces no había forma de ganar contra él, pero dudaba mucho de que pudiera activar esa habilidad. Lo más probable es que sólo pudiera usar la espada al 25% de su verdadero potencial, pero incluso entonces era increíblemente peligrosa.

Honestamente, esto se veía muy mal. Apenas podía pararme gracias a sus golpes. Mi armadura apenas estaba colgada ahí. Mis guanteletes estaban rotos. Tres costillas se agrietaron, y un pulmón fue aplastado hasta donde pude ver. Me estaba curando, pero eso se detuvo después de que me dio un puñetazo en el estómago.

En resumen, yo estaba acabada para…

No puedo creer que me dejé dominar por las emociones. Ojalá tratara de soltar primero mi sello y luego atacarlo. Entonces podría haber tenido una oportunidad de pelear… pensé mientras sentía las garras de Dankyun apretadas alrededor de mi garganta, cortando mi suministro de aire.

Lo siento, Illsy… Cerré los ojos.

[Punto de vista de Illsyore]

Nanya se estaba muriendo…

Tenía 4865 puntos de Energía Mágica.

Sólo tenía un objetivo.

Era ahora o nunca…

“Neru Am Ur.” Susurré el canto.

La energía mágica se derramó en el hechizo, y no me detuve hasta que se cortó automáticamente. Esto fue en 465 puntos de Energía Mágica. Entonces liberé el hechizo en la dirección de Dankyun. A mi alrededor se formaron 220 lanzas Glaciar Infernal, cada una de ellas era mucho más fuerte que la versión original, pero lo que esto significaba exactamente no lo sabía. Sólo quería matar a Dankyun.

Las liberé a todas con él como objetivo principal, y volaron tan rápido como pudieron en su dirección.

Notando el peligro inminente, liberó a Nanya de sus garras y saltó hacia atrás, le siguieron en ángulos perfectos, a diferencia de la [Bola de Fuego] y la [Lanza Dentada de Hielo]. Las lanzas [Glaciar Infernal] siguieron mis direcciones exactas: izquierda, derecha, arriba, abajo, izquierda, izquierda, derecha, dondequiera que miraba y pensaba en ellas volando.

“¡Pequeñas cosas molestas!” dijo Dankyun antes de intentar cortar una de ellas.

La flecha explotó en el impacto, salpicándole fuego líquido. No podía decir si causó algún daño serio en su Armadura Mágica, pero trató de deshacerse de ella rápidamente. Esto lo distrajo por un momento, y otra se las arregló para golpear. Después de eso, fue bombardeado por un buen número de ellas, golpeando su Armadura Física y Armadura Mágica.

No tenía ni idea de cuánto daño le había hecho, pero podía ver su física resquebrajarse, y estaba seguro de que también estaba derramando mucha Energía Mágica en su magia.

¿Puedo ganar con esto? Me pregunté a mí mismo.

78 de esas lanzas del Glaciar Infernal le golpearon, y quedaban 142 lanzas.

Saltó a la izquierda y cuatro de esas flechas golpearon el suelo, dejando un enorme cráter allí. Uno logró tocar la azotea del dormitorio y detonó, arrancando una buena parte de ella. Todo estaba medio en llamas y peligrosamente cerca de desmoronarse. Otra de esas lanzas golpeó a un árbol, y simplemente lo cortó antes de que se empalara en la raíz del que estaba detrás de él. La lanza explotó, y el fuego líquido envolvió la zona, incendiándola.

Estas fallas no fueron por el hechizo en sí. La culpa fue mi falta de concentración e incapacidad para mantener el control sobre todos ellos al mismo tiempo. Apenas estaba despierto. Cada uno de mis párpados se sentía como si estuviera siendo arrastrado por el peso de un tanque entero. Toda mi percepción se sentía lenta y me costaba mucho trabajo concentrarme.

Me recordó ese tiempo en la universidad, cuando tuve que tomar un examen de Ingeniería Mecánica y no dormí por más de dos días seguidos tratando de hacer mi informe y tarea a tiempo. Mi nota dependía mayormente de esos dos, así que tuve que terminarlos. Gracias a esas noches de insomnio, me sentí como un zombie durante todo el examen. Sólo quería acabar con esto y dormir en mi cama. (BryanSSC: Odio cuando eso pasa…)

Pensando en ello, podría decirse que tuve una cantidad decente de entrenamiento de mis años de estudiante en lo que respecta a mantener los ojos abiertos durante tanto tiempo. Aun así, en estas condiciones infernales, mantenía el control sobre 130 lanzas Glaciar Infernal que volaban a altas velocidades por el aire.

“¡Señor del Calabozo, eres un pequeño bastardo persistente!” dijo Dankyun tras ser arrojado a un lado por la explosión de una de esas lanzas.

Un peligroso incendio ya se estaba extendiendo por el bosque, amenazando con quemarlo hasta el suelo, pero no me importaba, me concentré sólo en deshacerme de Dankyun. Necesitaba sólo una de esas lanzas para conseguir un golpe directo en su carne, y habría sido suficiente para matarlo.

Cuatro más atravesaron los árboles y apuntaron a sus pies. No podía esquivarlos. Dos grietas más aparecieron en su armadura. Otras ocho estallaron detrás de él, por encima de su cintura, mientras que dos delante de él, a sus pies, haciendo que se cayera. Apareció otra grieta en su armadura.

No podía soportarlo más.

“¡AAARGH!” Gemí y grité, enviándole todas las 100 lanzas restantes.

Con cada gota de mi enfoque y energía, los dirigí a su cabeza y pecho. ¡Si sólo uno tuviera un impacto directo, sería mi victoria!

“ARGH!” gritó Dankyun mientras intentaba defenderse de la repentina avalancha de ataques.

Pronto siguieron las explosiones, extendiendo fuego líquido por todo el lugar, derramando sobre los árboles, tierra y rocas. Llamas infernales se extendieron por todo el lugar, quemando todo lo que tocaban. Las rocas se derritieron, la suciedad fue chamuscada, todo alrededor de Dankyun estaba ardiendo.

Todo… excepto Dankyun.

“No…” dije con voz temblorosa cuando lo vi todavía en medio de todo ese fuego.

Respiraba con dificultad, su armadura estaba hecha jirones, pedazos de ella caían al suelo, pero sólo tenía un pequeño corte en la mejilla izquierda. Nada más, no estaba muerto…

“¿Cómo te atreves…?”, dijo, y yo parpadeé sorprendido “¡¿Cómo te atreves a lastimarme?!” Gritó en lo más alto de sus pulmones.

“¿Qué?” No podía creerlo.

Todavía puede luchar… pensé.

“¡Voy a asesinarte!” gritó y luego cogió un pequeño cristal púrpura de su bolsillo izquierdo. “Reparación”. Dijo, y el cristal se volvió de púrpura a transparente.

Bajo mi atónita mirada, vi su armadura reparada por la magia de ese cristal. Volvió a su estado inicial como si estuviera nueva. Ya no tenía ni un solo rasguño. Fue como si mi ataque no hubiera ocurrido.

“¡No! ¡No puedes hacer eso! ¡Eso es trampa!” Grité.

“¿Trampa? ¡Hah! Cualquier ser Supremo respetado y aventurero de Dios usa estas cosas. Bueno, ¡cualquiera excepto esa estúpida Nanya! Ella nunca quiso tocar el cristal de un calabozo ni siquiera después de que fuera transformado en esto”. Gritó con una sonrisa y sacó otro cristal, esta vez de color marrón. “¡Rejuvenecimiento!”

El hechizo del cristal desapareció, pasando de marrón a transparente, y las heridas de Dankyun se curaron en un abrir y cerrar de ojos. Era natural pensar que un aventurero respetable siempre tenía a mano una poción de algún tipo para curar sus heridas y restaurar su energía, pero incluso yo sabía que su reacción no era instantánea.

No, eso tiene que ser un hechizo de algún tipo… Tal vez pueda guardar hechizos dentro de esos cristales. Pensé mientras lo miraba horrorizado.

¿Había algo más que pudiera hacer en ese momento? Apenas podía mantener mis ojos abiertos gracias a lo cansado que estaba, y no había forma de que pudiera lanzar otro hechizo tan pronto. Necesitaba al menos media hora para recuperarme completamente, pero si cerraba los ojos ahora, era seguro que no me despertaría por más de una hora. Hice lo que hice, tuve que permanecer despierto y volver a mi cuerpo de cristal. Antes de nada, tenía que enviarlo a mi mazmorra, donde podría estar protegido. Era mi única oportunidad, mi única forma de sobrevivir.

Lo odiaba, pero no había otra forma.

“Reponer energía mágica”. dijo Dankyun detrás de mí.

Esos malditos cristales lo curaron y le devolvieron toda su fuerza. Ni siquiera sabía que tales cosas existían y mucho menos que él tenía tantas. Odiaba mi falta de conocimiento de este mundo, pero no era el momento para quejarme de ello.

Aunque volé tan rápido como pude hacia mi cuerpo de cristal, Dankyun fue el primero en llegar allí. Apuntó su espada hacia la jaula del inconel, y por un momento pensé que iba a atravesarla en una tajada, pero la espada se detuvo en la primera capa. La onda de choque agrietó y destrozó las paredes exteriores, revelando el brillo metálico de mi barrera.

¡Necesito darme prisa! Pensé mientras entraba apresuradamente para preparar mi defensa láser.

“Interesante. ¿Un metal que puede resistir mi ataque?” dijo cuando pasé junto a él.

“Serus Kar” Yo di la orden para [Telequinesis].

Los láseres en mi habitación se movieron y le apuntaron, mientras el Cristal de Poder eléctrico estaba activado. Esperé pacientemente y vi a Dankyun mientras preparaba un segundo ataque. Quería cortar directamente a través de las paredes metálicas, pero eran mucho más fuertes de lo que inicialmente creía.

Como mínimo, descubrí que una superaleación era lo suficientemente fuerte como para detener a los superpsicópatas, al menos por un tiempo.

La espada cayó sobre mis paredes de inconel y atravesó las dos primeras capas, pero no la tercera. Como no había ningún tipo de aislamiento eléctrico entre ellas, la energía eléctrica de mi Cristal de Poder se descargó a través de su espada y directamente en su cuerpo. Gritó una vez y saltó hacia atrás.

“¡Eso duele!” se quejó.

La carga eléctrica no era lo suficientemente poderosa como para hacerle ningún daño real, pero sí lo detuvo el tiempo suficiente para que yo pudiera aplicarle la habilidad de [Reparar Habitación]. Los cortes en las paredes de metal Inconel fueron reparados en un abrir y cerrar de ojos, pero este uso constante de mi energía mágica no me ayudaba en absoluto con mi agotamiento.

Necesito… necesito aguantar… pensé.

“Illsy, si quieres detenerlo, tienes que ofrecerme a él… ¡Esa es la única oportunidad que tenemos de hacerlo parar esta locura!” dijo Ayuseya desde lo profundo de mi Mente Interior, pero no quería dejarle hacerlo, negué tales pensamientos.

No… nunca… dije.

Estaba tan cansado que apenas podía hablar o pensar bien.

Debo… debo permanecer despierto… pensé y cerré los ojos por un momento para que me despertara otro ruido fuerte.

Dankyun intentó de nuevo cortar mis paredes, pero la carga eléctrica y el grosor de la aleación encantada del inconel lo mantuvieron a raya. Maldijo y volvió a golpear las paredes. Todo el cubo que estaba temblando por sus golpes.

¿Qué estaba tratando de hacer aquí? Pensé.

La fatiga era tan grande, que incluso olvidé la razón por la que volví a mi cuerpo de cristal.

Oh, sí… escape… me acordé y miré hacia abajo.

Paladino y otros diez estudiantes estaban parados justo debajo de mí. No podía dejar que mi cuerpo cayera, o me arriesgaría a aplastarlos o que el profesor me atacara accidentalmente. Tenía que pensar en otra cosa o decirles que se fueran, pero enviar mi voz me pareció muy difícil.

“¡Estas empezando a ponerme de los nervios, Señor del Calabozo!” gritó Dankyun, y sentí que se alejaba.

¿Qué está tramando ahora? Pensé mientras lo veía desde lejos.

Un momento después, toda mi habitación se estremeció y los estudiantes gritaron de miedo. Parpadeé sorprendido. Por un momento pensé que había liberado su ataque supremo, pero la única área afectada era mi jaula de Inconel.

Enfocándome un poco, me di cuenta de por qué era así. Las paredes falsas que lo cubrían han sido derribadas por una poderosa bola de fuego con la que Dankyun me atacó. El metal sobrevivió a las altas temperaturas, pero esto sólo cabreó aún más al Supremo.

El draconiano se me acercó atacándome, cortando mi jaula con su espada tan fuerte y tan rápido como pudo. Unas pocas piezas volaron y luego reaparecieron cuando lo reparé, pero no podía soportar su daño. Golpe tras golpe, golpeó la superaleación hasta que finalmente cedió y permitió que Dankyun se colara.

“Por fin…”, dijo enfadado.

Estaba dentro.

Dankyun pasó por mi caparazón de Inconel y se paró a pocos metros de mí.

Maldije en mi mente y encendí los láseres AGLMC a mi alrededor. Seis rayos de luz concentrada y amplificada golpearon al draconiano, devorando su Armadura Mágica. Si un Maestro o Rango Emperador estaba en ese lugar, dudaba que podrían haber resistido más de un par de segundos de ataques continuos.

“¿Qué es esto?” Preguntó Dankyun mientras miraba los extraños rayos.

Saltó a la izquierda en cuanto se dio cuenta de lo rápido que estaban agotando su Armadura Mágica. Mis rayos le seguían dondequiera que saltaba, pero era difícil inmovilizarlo. El láser se movía demasiado lento para alcanzarlo, un grave error de cálculo en mi lado.

Volví a maldecir en mi mente y traté de inmovilizarlo, pero empezó a reírse de mis intentos. El suelo electrificado ni siquiera parecía molestarle.

“¿Qué tal esto?” Preguntó, y me señaló con su mano.

Instintivamente, creé una pared de Inconel delante de mí con la habilidad [Hacer una Habitación]. Bloqueó mis rayos, pero entonces oí algo explotando en el otro lado, y una poderosa llama envolvió toda la habitación. Mi Armadura Mágica resistió el calor hasta que ocurrió, pero la pared se inclinó hacia mí como una bola de demolición gigante que la golpeó desde el otro lado.

Dankyun se rió.

Mientras intentaba preparar mis Lasers AGLMC, vi la pared cortada en pedazos por su espada. Estaba parado a un paso de mí.

“¡Suéltame, Illsy!” gritó Ayuseya.

¡No! dije.

“¡Eshun Naer Zer!” Canté, y una poderosa ráfaga de viento hizo retroceder a Dankyun.

Le apunté con mis láseres de nuevo. Las vigas se mantuvieron sobre él sólo un segundo antes de que saltara del camino.

“¡Suéltame! ¡Es la única manera! Por favor…” dijo Ayuseya.

Me lo estaba suplicando ahora, pero me pareció extraño. ¿No quería huir y liberarse de Dankyun?

No… no puedo… dije.

El uso constante de mi hechizo estaba drenando mi energía mágica bastante rápido. Uno de los láseres AGLMC perdió potencia, y las vigas de los otros se estaban debilitando.

“¿Hm? ¿Ya terminó?” preguntó Dankyun con cara de engreído.

Saltó hacia delante y me cortó en medio uno de mis láseres. Las piezas estaban esparcidas por el suelo. Intenté concentrarme en él, pero el draconiano se apartó del camino.

Mis movimientos y pensamientos eran lentos. Apenas podía mantener los ojos abiertos. Estaba empezando a doler, pero sabía que no podía permitirme el lujo de quedarme dormido o desmayarme.

Tenía que haber algo que pudiera hacer, algo que no noté, algo que no se me había ocurrido hasta entonces.

“Illsy, por favor… Si realmente me ves como una amiga, entonces por favor… déjame en paz” dijo Ayuseya.

No puedo… eres mi amiga… Dankyun te hará daño. Le contesté mientras lo veía cortar en medio otro láser. El bastardo se estaba divirtiendo quitando mis últimos trozos de defensa. Ni siquiera me di cuenta cuando destruyó el cristal eléctrico.

“Illsy, has hecho todo lo que has podido, pero Dankyun te matará a este paso. Matará a Nanya y a todos los demás aquí… si me liberas de aquí, quizá pueda convencerlo de que no lo haga. Tal vez al menos pueda intentar salvarte… Todo esto fue culpa mía para empezar. Pensé que Dankyun se marcharía pacíficamente, que se iría una vez que viera que ya no estaba aquí… me equivoqué. Lo siento… por eso, por favor, ¡por favor, libérame! Una vez que me lleve a él, puedes huir y hacerte más fuerte, o puedes reconstruir y quizás, algún día, venir a mi rescate, pero ahora… eres demasiado débil Illsy… eres demasiado débil para enfrentarte a alguien como Dankyun…” dijo Ayuseya, pero no podía entender ni siquiera la mitad de lo que dijo, sus palabras estaban confundidas con mis propios pensamientos y fatiga.

Dankyun destruyó mi último láser. Los restos de mi defensa estaban esparcidos por todas partes. No había nada que yo pudiera hacer para impedirle que me destruyera, nada más que liberar a Ayuseya, pero ¿cómo podía hacer eso cuando ciertamente significaría su perdición?

Desafortunadamente, no podía pensar bien con lo cansada que estaba.

No pude resistirme más.

Mi energía mágica apenas llegaba a centenares. Era difícil mantener los ojos abiertos, y era difícil pensar en nada. Incluso Dankyun estaba diciendo algo, pero no podía entender ni una palabra de lo que decía.

Ayu… se… ya… yo… yo… el pensamiento apenas se formó.

“Illsy, es la única forma… ya has hecho suficiente. Hiciste lo que pudiste…” ella dijo algo más aparte de estas palabras, pero no pude oírlas.

Era difícil concentrarse.

Frente a mí, Dankyun levantó su espada y estaba preparado para aterrizar el golpe final, el golpe mortal sobre mí.

Ayuseya… te libero…

Esas fueron mis últimas palabras antes de que todo se volviera negro, y me desmayé…

 

 

BryanSSC: Oh… que rayos…

Trad. BryanSSC

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