Goblin Kingdom Capítulo 85: Su Mano

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Goblin Kingdom

Capítulo 85

Su Mano

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 3
Rango Rey; Gobernante
Habilidades <<Gobernante De Los Hijos Demoníacos Del Caos>>  <<Alma Desafiante>>  <<Aullido Devorador Del Mundo>>  <<Maestría De La Espada A->>  <<Dominador>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante III>>  <<Hogar De Los Dioses>>  <<Ojo Malvado De La Serpiente De Un Ojo>>  <<La Danza Del Rey Al Borde De La Muerte>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma Del Rey Berserk>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto>>  <<Bendición De La Diosa Del Inframundo>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo (Altesia)
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior Hasu (Lv1); Gastra (Lv20); Cynthia (Lv20); Rey Orco Bui (Lv40)
Estado Anormal Bendición De La Serpiente De Un Ojo; Protección de La Serpiente De Cabeza Gemela

 

Un relámpago brilló ante mí.

 

“¡Conviérteme en una espada (Enchant)!”

 

Intenté apartar el relámpago con Iron Second, pero en el momento en que mi espada cubierta de llamas negras le alcanzó, un punzante calor penetró en mí.

 

Respirar se volvió difícil bajo su aterradora presión, y no pude evitar mirar hacia abajo un momento mientras apretaba mis dientes.

 

“… ¡Gu!”

 

Me impedí gritar por el dolor mientras miraba hacia adelante. No puedo parar, pensé, no ahora. Si me detuviera un momento, ese carruaje blindado me dejaría en el polvo. Yo sabía que pese a toda la sangre que corría a mi cabeza, y así forcé mis pies tambaleantes a perseguirlo, mirando al hombre en el techo del carruaje como lo hice; esa imponente figura suya con su espada apuntando hacia los cielos parecía un adherente del Dios del Relámpago.

 

“Algo… Como esto… ¡Algo como esto!”

 

No me importa si es un mensajero de los dioses, un héroe bendecido por la Tercera Hija Que Gobierna Sobre El Destino (Liuryuna), si se interpone en mi camino, ¡Lo aplastaré! Si cree que este pequeño relámpago puede detenerme, ¡Está equivocado! ¡Y pagará por ese error!

 

Mis piernas rebosaban de éter mientras me movía a lo largo del suelo, llevando con ellas la fuerza para abrir una fisura a través de la misma tierra sobre la que corría; la Bendición de la Serpiente de un Ojo ha hecho que el éter sea mucho más fácil de controlar.

 

Fijé mi vista en el carruaje blindado. 10 pasos… Es suficiente. Mataré al secuestrador de Reshia también. ¡Mírame!

 

“¡GURUuu OAOA OoOoo!”

 

◇◆◇

 

“Heh, qué galleta tan dura. Supongo que eso es parte del curso para un monstruo.”

 

Los sentidos de Gulland se estremecieron al ver al monstruo acercarse. Gritaron de la amenaza que este monstruo planteaba, y sería un tonto por creer lo contrario. Después de todo, este mismo sentido que le gritaba ahora era algo que todos los aventureros de primera clase tenían; una especie de sexto sentido en el que confiaban para asegurar su supervivencia. Aquellos que no lo tuvieran no vivirían mucho tiempo. En cierto sentido, era una habilidad que sólo se podía aprender arriesgando la vida.

 

Ese sexto sentido le gritaba ahora mismo de lo peligroso que era este monstruo.

 

No era tal que no pudiese ganar en absoluto contra él, pero ciertamente no saldría impune si luchaba. Aquella gran espada sobre su hombro estaba envuelta en las negras llamas de la Diosa de la Venganza, quien gobierna el inframundo (Altesia). El poder resultante cuando se combina con ese colosal cuerpo sólo podía imaginarse. El combate cuerpo a cuerpo estaba definitivamente fuera de discusión.

 

Músculos desarrollados mucho más allá de cualquier ser humano, brazos de un tamaño más grande que el suyo, y a juzgar por la forma en que llegaba hasta el carruaje, una velocidad más que suficiente para sobresalir en la batalla.

 

Pero si ése es el caso, entonces… Él simplemente no enfrentaría al monstruo en combate cuerpo a cuerpo. Para empezar, los aventureros cazaban monstruos como un grupo. Por supuesto, había excéntricos que cazaban solos, pero la ventajosa fuerza natural de los monstruos hacía que la lucha en grupo fuera mucho más preferible. La estrategia era a menudo la misma: atacarían como grupo para reducir lentamente el monstruo mientras conservaban su fuerza.

 

Fue por eso que Gulland no tenía la pureza de un caballero. En cambio, lo que tenía era la capacidad de sacar el máximo partido a cada situación.

 

“¡¡Gobernante del Viento y el Relámpago (Astaroth)!!”.

 

Una de las habilidades únicas que poseía la Gran Espada del Trueno Azul, Astaroth, se disparó hacia el enemigo.

 

Ese destello de relámpago se dividió en tres franjas antes de convertirse en un látigo de luz que azotó al monstruo que se acercaba. Cualquier ser humano se convertiría en cenizas ante ese ataque que cubría todo el camino, pero el monstruo se deslizó a través de él.

 

“¡Kuhahaha! ¡¡No está mal!!”

 

Fue una movida imprudente, pero el monstruo consiguió que sucediera, pero Gulland sólo se rió mientras una sonrisa depredadora apareció en sus labios.

 

“¡Qué tal esto entonces! ¡Tormenta Devastadora (Barbatos)!”

 

Gulland barrió con su espada y una hoja de viento salió disparada del aire arremolinado. Era la misma habilidad que eliminó a los subordinados de Hal.

 

“¡Conviérteme en una espada (Enchant)!”

 

Como los mismísimos magmas que ardían en el fondo del abismo, la voz del monstruo resonó, cantando. Al final de la cual, las negras llamas envueltas en su gran espada se duplicaron. Y cuando balanceó esa espada de fuego negro, cortó la hoja de viento en dos.

 

“¡Grandioso! ¡Esto hará que matarte valga la pena!”

 

Una voz aullaba dentro de Gulland. ¡Mata al monstruo! Decía. Gulland no trató de oponerse a esa voz; cuando abrió los ojos, los labios de su boca se separaron para formar una enorme sonrisa.

 

“¡Te mataré, Monstruo! ¡¡Te voy a matar, joder!!”

 

Gulland se rió mientras levantaba su espada alrededor de la que se reunían las tormentas, invocando Espada Frenética, la misma habilidad que sepultó a Gi Zo. La espada de grado ancestral en la que se selló un espíritu absorbió el maná que él alimentó. Perlas de sudor se juntaron en sus cejas mientras el viento aullaba.

 

Gulland se tambaleó sobre el carruaje mientras corría a toda velocidad. Manteniendo su espada levantada con una mano, se agarró al tejado con la otra mano para evitar caerse.

 

“Devora, oh Dios del Relámpago. ¡Como la rabia que gobierna mi alma! (Zu All Do Ishtal Zein Badion)”

 

Gulland habló en el lenguaje de los espíritus, y los relámpagos comenzaron a crepitar con la gran espada que había convergido con la tormenta.

 

“¡Muere, Monstruo!”

 

El enloquecido relámpago se convirtió en un torbellino mientras avanzaba hacia el monstruo, pero tan pronto como lo hizo, Gulland chasqueó su lengua.

 

“¡Tomaré esto, Sr. Caballero de la Tormenta!” (Krailus: El cabrón de Griffith, ¿Cierto?)

 

Pelo largo que revoloteaba en el viento, una armadura ligera tan teñida en sangre que se había vuelto de color rojo oscuro, y un par de ojos sobre los que reflejaba éxtasis. La sincronización del caballero sagrado, Gene Marlon, también conocido como el caballero del relámpago era demasiado buena, incitando al Caballero de la Tormenta a chasquear su lengua. (Krailus: El mismo, me da asco xD)

 

El ataque que acaba de enviar Gulland fue cancelado por el monstruo, pero no pudo salir impune. Una enorme herida se abrió sobre sus hombros de la que brotaba sangre. Cualquier ser humano habría muerto a causa de tales heridas, pero el monstruo no mostró signos de parar.

 

“¡Tch, justo cuando se estaba poniendo interesante!” Escupió Gulland.

 

“¡GURUuuoooOOOAaa!”

 

La sangre brotaba de las heridas del monstruo mientras aullaba en su ira, pero a pesar de eso, continuó la persecución.

 

Gene siguió tras él, obviamente con la intención de atacar desde atrás.

 

“Qué tipo tan horrible… Aunque se supone que es un caballero.” Gulland escupió mientras miraba a los dos.

 

No faltaba mucho para la salida. Pronto llegarían al punto donde el ejército regular de Gowen estaba esperando.

 

◇◆◆

 

Lili se giró hacia Reshia cuando escuchó los aullidos que se oyeron desde fuera del carruaje.

 

Era un aullido familiar, un aullido bajo el cual una vez sufrió una derrota, y como resultado, creció. Pero también era la voz del rey quien cuidaba de Reshia.

 

“¿¡Caballero Sagrado, Gene Marlon!? ¿¡Por qué está aquí!?” Dijo Mill desde el asiento del conductor.

 

Se debió a que ella lo dijo en voz alta que Lili podía decir que otro poderoso enemigo se había unido a la pelea contra el rey goblin.

 

El rey que gobernaba sobre los Hijos Demoníacos del Caos (Goblin) había regresado de su viaje, y lo hizo a tiempo. De hecho, estaba justo en el talón del carruaje.

 

Cuando lo pensó, Lili miró a Reshia. Pero Reshia sólo se enroscó después de oír la voz del rey, tapando sus oídos mientras lo hacía.

 

“¿Lady Reshia?”

 

Es cierto que no siempre fueron amistosos, pero después del tiempo que pasaron, incluso Lili pudo darse cuenta de que algo así como un vínculo se había formado entre ellos, por lo que ver a Reshia actuar así la desconcertó.

 

Reshia era mucho más cercana a los goblins que ella. ¿Estaba equivocada? Pero entonces Reshia de repente habló.

 

“… Sra. Lili, ¿Qué debo hacer?” Preguntó Reshia.

 

La frágil voz que dejó sus labios se adaptó realmente a la asustada jovencita que era. Sin su máscara de santa, sin su deber de sacerdotisa, no era más que una muchacha asustada de su propio destino.

 

Estúpida, Lili se maldijo a sí misma en el fondo de su cabeza mientras abrazaba a Reshia.

 

“… El rey morirá si continúa siguiéndonos, pero yo…” Dijo Reshia.

 

“Estará bien, estoy seguro. Ese goblin no tendrá problemas con un soldado cualquiera.” Lili no estaba segura, pero no podía dejar a Reshia sola.

 

Reshia agitó la cabeza. “La Diosa de la Sanación (Zenobia) me dijo… El rey no puede ganar contra dos caballeros sagrados.”

 

El poder de conocer el futuro a través de su diosa patrona. Normalmente, eso era algo envidiable, pero ahora se había convertido en una maldición que ataba a Reshia.

 

“… Si tú das la orden, yo también lucharé. No me importará aunque haga de todo el país un enemigo. No me arrepentiré” Dijo Lili con determinación.

 

Reshia miró a Lili, claramente desconcertada. Para Lili, era una orden que terminaría en el momento de la muerte del rey. Y además, no le importaba usar su vida por Reshia. Viendo lo triste que estaba Reshia, incluso las orejas de Gastra bajaron mientras le lamía la mano para consolarla.

 

Pero en un giro irónico, las palabras de Lili fueron lo que impulsó a Reshia a hacer su movimiento.

 

Aunque temblaba, Reshia secó sus lágrimas y le pidió a Lili que abriera la ventana.

 

“Lo siento… Hice un desastre” Dijo Reshia.

 

“Está bien” Sonrió levemente Lili.

 

Después de recuperar la calma habitual, Reshia habló. “Voy a despedirme del rey.”

 

◆◆◇

 

Basándome sólo en el instinto, me defendí de ese montón de sed de sangre que venía de atrás. Tres golpes cayeron sobre mi espada cuando la balanceé hacia mi espalda, pero eran superficiales y fáciles de manejar. Eso es probablemente porque el bastardo que viene por detrás está jugando.

 

“¡Ha ha ha, eres realmente divertido! ¡Creo que te atraparé y te venderé a un show de fenómenos! ¡Me aseguraré de hacer una fortuna!”

 

A pesar de toda esa sed de sangre, no parece muy interesado en matarme ahora. Probablemente porque quiere hacerme sufrir. Qué tipo tan descarado.

 

Pero gracias a él, seguir el carruaje se ha vuelto mucho más difícil.

 

Tomé todo lo que tenía para sofocar la impaciencia que brotaba desde dentro para medir la distancia hasta el carruaje.

 

¿¡Puedo hacerlo…!? Con este tipo detrás de mí y ese tipo al frente—

 

“¡¡¡Gobernante del Viento y el Relámpago (Astaroth)!!!”

 

Los relámpagos volvieron a brillar, esta vez divididos en dos franjas que se convirtieron en un látigo de relámpago mientras azotaba hacia mí.

 

Mientras esquivaba ese ataque, la sed de sangre por detrás se hizo más fuerte, impulsándome a saltar hacia delante. El estoque de atrás brilló mientras apuntaba a mis pies. Estoy en medio del aire, pero creo que tendré que apostar. Ese bastardo lamiéndose los labios ahora mismo probablemente ha adivinado dónde caerán mis pies, entonces—

 

“¡Mi vida es como una nube de polvo (Accel)!”

 

Invoqué Accel, explotando el éter detrás de mí para empujarme hacia una pared de aire. Cuando estaba a punto de aterrizar, rápidamente puse toda mi atención en recoger éter en mis piernas, y después de mitigar el impacto al aterrizar, corrí de nuevo.

 

¡Maldita sea!

 

Este intercambio acrobático hace que sea difícil concentrarse. El carruaje se está alejando cada vez más, mientras que ese bastardo que usa el estoque y viene por detrás se está acercando.

 

“¡Cuidado! ¡Tu espalda está despejada!”

 

El estoque rozó mi costado cuando lo empujó, abriendo una herida. El dolor junto con la irritación acumulada me hizo querer darme la vuelta y desgarrar a ese tipo en pedazos en ese mismo instante, pero si lo hiciera, nunca alcanzaría a Reshia. (Krailus: ¡Olvida a Reshia! ¡¡Mátalo!!)

 

Hemos llegado muy lejos. Probablemente no pasará mucho tiempo hasta que lleguemos al territorio humano.

 

Tengo que irme ahora.

 

Preparándome para lo peor, recuperé mi gran espada después de sacudirla. Inmediatamente, sentí que la sed de sangre que venía por detrás se hacía más fuerte.

 

“Bueno, no puedo tenerte ignorándome, ¿Verdad?” Dijo el bastardo que usa estoque por detrás.

 

“¡Lárgate!” Escupí.

 

“¡Tormenta Devastadora (Barbatos)!” El hombre de enfrente cantó.

 

El ataque que venía de adelante rompió el aire al cortar una línea recta. Al mismo tiempo, me llené las piernas de éter y salté, luego en el aire, invoqué varias veces Accel, ganando algo de distancia antes de aterrizar mientras ignoraba mis chirriantes músculos, rogando por oxígeno. Entonces ese estoque volvió por detrás.

 

¡¡Te estaba esperando!!

 

Golpeé mi gran espada contra el suelo, dando lugar a una nube de polvo y haciendo que el usuario del estoque flaqueara por un momento, dándome la apertura que he estado buscando.

 

-¡Vamos! ¡Sólo 5 pasos más!

 

“¡Tch, descuidado! ¡Espada Frenética!”

 

Empujé hacia adelante mientras me defendí contra la tormenta de espadas, ignorando los ataques que sólo caerían en mis brazos o piernas, ya que no podían amenazar mi vida. Crujidos resonaban de mi espada cuando recibí la espada del enemigo.

 

-¡Aguanta un poco más, Iron Second!

 

Fue entonces cuando se abrió la ventana del carruaje. Estaba cerrada con barrotes de hierro, pero al otro lado estaba Reshia. Entonces sentí un dolor en la espalda. ¡Maldita sea! ¿¡Ya está aquí!?

“¡Rey!” Gritó Reshia.

 

“¡Reshia!” Le llamé.

 

Cuando nuestras miradas se encontraron, vi el rastro de llanto en sus ojos.

 

Otro golpe cayó sobre mi espalda.

 

“¡Corre, Rey! ¡Sólo voy a volver al lugar de donde vine! ¡Así que…!”

 

¿Me estás diciendo que esa es tu decisión, Reshia? ¿Me estás diciendo que huya?

 

“¡Ven, Reshia!”

 

Extendí mi mano.

 

“¡No tengas miedo! Si no puedes enfrentarte a los dioses por tu cuenta, me quedaré contigo.”

 

“Rey…”

 

“¡Toma mi mano, Reshia!”

 

Entonces sentí un golpe en las piernas.

 

“¿¡Ku!?” Me quejé de dolor.

 

“¿¡Rey!?” Gritó Reshia.

 

“Qué princesita tan problemática. Creo que merece algún castigo, ¿No crees?” Dijo el hombre que usa estoque.

 

“¡Lady Reshia!” Gritó Lili.

 

Un ligero golpe cayó sobre mi espalda mientras el hombre que usa estoque de repente me adelantó.

 

¿¡Qué está—!?

 

El hombre balanceó su espada hacia la mano extendida de Reshia, pero antes de que pudiera golpearla, Lili consiguió retirar a Reshia. Si no fuera por ella, ese estoque le habría cortado la mano a Reshia.

 

Miré al suelo, y por un momento vi mis piernas inmóviles.

 

Finalmente me di cuenta de que estaba cayendo al suelo, y grité desde el fondo de mis pulmones.

 

“¡¡RESHIaaa!!”

 

Mi mano no podía alcanzarla. No había nada más que pudiera hacer mientras veía salir el carruaje. Pronto llegará al final del bosque, donde veo una gran multitud de caballería esperando.

 

Mientras seguía cayendo al suelo, al final me deslicé sobre él. Cuando finalmente me detuve, escupí suciedad de mi boca, y lo primero que vi fue nada más y nada menos que el hombre que usaba estoque que se interpuso en mi camino.

 

Estaba sonriendo.

 

-Imperdonable.

 

Cada palabra que salía de sus labios sólo servía para despertar mi ira.

 

“Y así, la princesa fue rescatada con seguridad, y vivió feliz para siempre…”

 

-Ellos deben pagar.

 

“En cuanto a ti, cuyo papel ha terminado… ¡Es hora de morir! ¡El Caballero del Relámpago te dará un viaje rápido a la otra vida, Monstruo!”

 

-¡Esos condenados humanos…! ¡Junto con todos esos jodidos dioses…!

 

Desde dentro de mí, en lo más profundo de mi pecho, un gran calor comenzó a agitarse, extendiéndose para circular por debajo de mi piel. El calor era tan grande que parecía que había fuego debajo de mi piel.

 

“¡Bueno, es el adiós!”

 

El hombre que usaba el estoque me clavó su espada en el pecho, pero no había más dolor que sentir. Mi cuerpo ya estaba—

 

“¡¡GURUuRUUGAAaa aA Aaa AaAA!!”

 

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¡Mátalo! ¡Hazlo sufrir joder! ¡A la mierda Reshia y su puta madre, la simple existencia de Gene me repugna!

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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