Goblin Kingdom Chismes: Un Día Ordinario En Las Tribus

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Goblin Kingdom

Chismes

Un Día Ordinario En Las Tribus

 

Estado
Nombre Kuzan
Raza Goblin Gordob
Nivel 50
Rango Raro
Habilidades <<Kairaishi>>  <<Muerte Profética>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo (Altesia)
Atributos Oscuridad; Muerte
Estado Anormal Protección de la Serpiente de Cabeza Gemela

 

(Krailus: Kairaishi = Titiritero)

 

Kuzan, la sacerdotisa del Gordob, encargada por el rey de cuidar la fortaleza en su ausencia, estaba actualmente barriendo los terrenos de la fortaleza.

 

Era un lugar sagrado, después de todo, y como la persona encargada, no podía permitir que siguiera estando sucio.

 

“Buenos días” Dijo el más viejo de los jefes, Aluhaliha.

 

Ya no era un cacique, pero seguía siendo un guerrero; su deber era también proteger la fortaleza.

 

Normalmente, dejar atrás a un jefe habría sido suficiente para defender la fortaleza, pero Kuzan no era un combatiente, así que el rey decidió dejar atrás al viejo Aluhaliha.

 

“Saludos, Abuelo Aluhaliha” Dijo Kuzan con una sonrisa.

 

Esa fue la primera vez que Aluhaliha vio sonreír a la siempre seria sacerdotisa de Gordob. Y para él era realmente un espectáculo deslumbrante.

 

Ella había estado oculta todo este tiempo, así que pensó con seguridad que nunca sonreiría desde el fondo de su corazón, sin embargo, aquí estaba sonriendo alegremente como la joven que era mientras barría el suelo.

 

El viejo jefe no pudo evitar dejar que su cara se aflojara al ver eso, pero cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, rápidamente frunció sus cejas. No quería perder su apariencia dura.

 

“Has venido a menudo últimamente” Dijo Kuzan.

 

“Sólo me apetecía… Por cierto, traje algo de carne. ¿Por qué no vas a comer con los demás?” Dijo Aluhaliha mientras repartía la carne del ciervo lanza que llevaba en el camino. Curiosamente, la parte de la carne que repartió fue la más nutritiva: el hígado.

 

“¡Abuelo, gracias!” Dijo Kuzan mientras aceptaba felizmente la carne.

 

Aluhaliha pensó que la carne sería rara para los Gordob, ya que eran una tribu conocida por permanecer dentro de sus cuevas. Viendo a Kuzan aceptar la carne con tanto entusiasmo, demostró que su conjetura era cierta, y su cara una vez más se aflojó.

 

“¡Todos! ¡El Abuelo Aluhaliha nos trajo carne! ¡Comamos primero!” Aluhaliha miró felizmente mientras Kuzan corría hacia los demás y les llamaba.

 

“¿Quién habría pensado que tendría un lado como éste con ella?” Murmuró Aluhaliha.

 

Entonces de repente otra voz resonó.

 

“Quién lo hubiera pensado, de hecho” Dijo la voz.

 

Aluhaliha saltó por la voz; parecía más pálido que si hubiera visto un fantasma. Cuando se dio la vuelta, vio que era Yellow. El pequeño Yellow, que era el padre de Kuzan y su ayudante al liderar su tribu. Por alguna razón, sin embargo, la mirada del pequeño goblin hacia Aluhaliha era inusualmente fría.

 

Cualquier otro día, Aluhaliha habría estado seguro de que podría ganar fácilmente contra Yellow en una pelea, pero por alguna razón, de hecho, se estremeció ante la mirada del pequeño goblin. Fue algo que encontró confuso a pesar de sus largos años de caza.

 

“… Yellow, eres tú” Dijo Aluhaliha, intentando que su voz fuese lo más digna posible.

 

Pero la mirada de Yellow sólo se volvió más fría.

 

“Sí, soy yo, Yellow, el único padre consanguíneo de Kuzan” Dijo Yellow.

 

Aluhaliha no podía entender por qué Yellow se molestaría en mencionar el nombre de Kuzan, pero tampoco pudo evitar estremecerse una vez más cuando lo hizo.

 

“¿Puedo ayudarte en algo?” Preguntó.

 

“No, parecías libre, así que te llamé” Respondió Yellow con toda naturalidad.

 

Había una frialdad en su voz que intimidaba al viejo cacique guerrero.

 

“En realidad no estoy tan libre, sólo…” Balbuceó Aluhaliha.

 

“¿Oh?” Dijo Yellow.

 

Era sólo una sola palabra, pero esa sola palabra emanaba una extraña presión que parecía hacer más grande al pequeño goblin.

 

Aluhaliha parpadeó, incapaz de creer lo que estaba viendo.

 

“¡Lord Aluhaliha, como el más viejo de la tribu Paradua, y el guerrero más valiente en la batalla anterior, y! —”

 

Yellow parecía estar alabándolo, pero ese repentino aumento de volumen hizo que Aluhaliha sudara frío.

 

“- Como el jefe más antiguo de las cuatro tribus, el goblin con mayor influencia, incluso comparado con Gaidga o Ganra, ¿Le importaría si le pido su opinión sobre cierto… asunto?”

 

Parecía más una amenaza que una pregunta, pensó Aluhaliha.

 

“S-Seguro…” Aluhaliha se encontró diciendo mansamente.

 

Él estaba mucho más allá del punto en el que aún podía recuperar su dignidad.

 

“Qué piensas de un viejo goblin, que tiene sentimientos ilícitos por una muy, y si me permites enfatizarlo, muy joven muchacha, yendo tan lejos como para usar su autoridad para alcanzar a esta pura doncella con la esperanza de saciar sus propios deseos egoístas… ¿Qué piensa el gran Aluhaliha si un goblin tan sucio, corrupto y vil estuviera entre las filas de nuestras cuatro tribus?” Preguntó Yellow.

 

Realmente no parecía que estuviera pidiendo su opinión en realidad, Aluhaliha pensó, de hecho, sentía que estaba forzando su propia opinión sobre él, pero a pesar de todo, lo más que podía hacer Aluhaliha era asentir con la cabeza.

 

“C-Correcto… Tal goblin ciertamente merecería ser castigado.”

 

“¿Usted también lo cree, Maestro Aluhaliha? Como se espera de alguien con semejante calibre.”

 

Aluhaliha fue sorprendido por la actuación teatral de Yellow, y la sonrisa diabólica que vio en los labios de Yellow le hizo temblar la espalda. Era una especie de miedo que nunca había sentido a pesar de sus largos años como cacique. Un miedo que hizo que sus ojos se desviaran en el momento en que Yellow puso sus manos sobre sus hombros.

 

“Espero que – nunca – olvides esas palabras” Dijo Yellow en voz baja, pero hubo un fuego escondido detrás de ellas que hizo que Aluhaliha asintiera, a pesar de no entenderlo realmente.

 

Y entonces Yellow se alejó.

 

“Dios mío…” Dijo Aluhaliha, aparentemente exahusto “Creo que iré a cuidar de los cachorros de tigre negro cuando vuelva.”

 

Entonces una feliz voz le llamó.

 

“¿¡Tienes cachorros de tigre negro en casa!?” Dijo la voz, obviamente perteneciente a Kuzan, como confirmó Aluhaliha al darse la vuelta.

 

“S-Sí… Nacieron hace unos días. Son tesoros muy importantes para nuestra tribu” Dijo.

 

“Vaya, eso es increíble. ¿Puedo verlos?”

 

“Claro, pase cuando quiera. Todavía no pueden caminar, pero ya les ha crecido el pelaje. Yo digo que es cuando son los más lindos.”

 

“¡Yay! Oh, pero… No puedo caminar muy rápido.”

 

Kuzan estaba cabizbaja cuando se dio cuenta de que conocer a los cachorros no sería posible, pero Aluhaliha rápidamente levantó el ánimo ofreciéndole un paseo en su propia bestia jinete.

 

“¿Por qué no cabalgas conmigo entonces?” Él sugirió. “Si vienes conmigo, podemos llegar en menos de medio día.”

 

“¿¡En serio!? ¡Eres el mejor, Abuelo!” Dijo Kuzan mientras abrazaba al viejo cacique, a lo que sonrió y dijo que era bueno salir de vez en cuando.

 

Una atmósfera alegre parecía emanar de los dos, pero a diferencia de ellos, actualmente había una fría mirada congelando detrás de un pilar.

 

Éter oscuro emanó de Yellow mientras observaba a los dos que se abrazaban. Esa aura era tan aterradora que envió a los goblins de Gordob que pasaban corriendo y gritando.

 

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Pobre Chihuahua, el sólo se comporta de manera paternal y lo amenazan xD

Lo peor es que ni siquiera entiende el por qué de lo que le dijo Yellow jsjs

Por cierto, en el Estado de Kuzan el Rango decía “Rey; Gobernante” pero ese es el Rango del Rey, revisé los Raws y lo corregí, para que después digan que soy vago.

Hasta el próximo :B

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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