Zhan Long – Capítulo 27: La venganza de un caballero

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Me quede helado. ¿Cómo conocía mi ID? ¿Quién era? Mirándolo más detenidamente, en seguida me di cuenta de que el príncipe mimado con un reloj de Vacheron Constantin, no era otro que el hombre al cual había derrotado en varias ocasiones en Ba Huang City, ¡Tyrant of Western Chu!

Me recompuse rápido y le pregunté suavemente: “¿Te conozco?”

Liu Ying con una mirada fría: “¡Puede que no me reconozcas, pero yo a ti sí! Qué, ¿te es útil la Bramble Sword? En el Seven Star Valley, acabaste con todo nuestro grupo. ¡Estoy impresionado!”

Mostrándole una sonrisa calmada: “No fue para tanto, solo castigaba el mal”.

“¡Desaparee de mi vista!”

Al ver a Lin Wan Er detrás de mí, Liu Ying se calmó antes de continuar, “Mira, porque eres un conocido de Lin Wan Er, no voy a seguir con esta disputa… Te daré 3 segundos para desaparezcas de mi vista, un perro sin valor debería conocer su lugar”.

No me moví: “Lin Wan Er ha bebido demasiado, brindare contigo en su lugar”.

“¿Quién diablos crees que eres?”

La cara de Liu Ying se tornó roja. El vino blanco en su copa me salpicó la cara. El fuerte olor de una botella envejecida Maotai durante treinta años de 53 grados, por un valor de 25.000 yuanes, me entro por las fosas nasales. Ah… Qué desperdicio.

“¡Xiao Yao!” Gafas se puso en pie repentinamente.

Liu Ying miró a Gafas con intención asesina, tirando por los suelos su coraje. Titubeó y volvió a sentarse muy despacio, sin decir una palabra más.

Permanecí tranquilo, mirando inexpresivamente a Liu Ying. Tenía más de 20 métodos disponibles para matarlo sin que lo notara, pero me contuve. Yo era la última línea de defensa contra cualquier cosa que amenazara a Lin Wan Er, así que no podía revelar mi identidad mostrando mis habilidades por un asunto tan trivial. No debo llamar mucho la atención, ya que mi utilidad llegaría a su fin tan pronto como actuara.

“¿Qué? ¿No vas a contraatacar?”

Liu Ying continuó diciéndome: “¿Qué pasa contigo? ¿Eres un cobarde fuera del juego?”

Lo miré con frialdad, emitiendo instinto asesino.

Rustle…[1]

[1] Se traduce como crujido. Debe ser algún tipo de rozamiento que viene con el retroceso

Liu Ying inconscientemente dio dos pasos atrás. Pareció como que percibió mi intención de matar en el aire, no obstante, lo más seguro es que no se diera cuenta exactamente de lo que acababa de experimentar.

Lin Wan Er se puso de pie despacio, sosteniendo en su mano, una copa de vino, y dijo: “¡Ya es suficiente, beberé!”.

Ella tomó un gran trago de vino. Luego, tomó una servilleta y limpió el licor de mis mejillas.

Liu Ying nos miró sorprendida: “Solo espera, tarde o temprano, Xiao Yao, haré que te arrepientas por tus acciones. ¡Me saldré con la mía, nunca he fallado en conseguir lo que quiero!”

No dijo nada más, y se dio la vuelta. Las caras de asombro de mis compañeros de clase cayeron sobre mí. Localicé una copa de vino blanco de la mesa y me la terminé. Con el vino deslizándose por mi garganta, poco a poco mi ira se fue desvaneciendo. Me dije, ya no soy aquel joven dominado por sus emociones. El yo de hoy solo tenía una misión, proteger a Ling Wan Er.

Dong Cheng Yue murmuró “Xiao Yao, discúlpanos por esto…”

Le sonreí, “No tiene importancia”.

Lin Wan Er, que había estado en silencio desde que bebió el vino, de repente hizo una reverencia a todos antes de decir: “Lo siento, no me encuentro, me marcho ya”.

Sin esperar a ver las reacciones de todos, dio media vuelta y se fue. A toda prisa la seguí, después de todo protegerla era mi trabajo. Mirando nuestras espaldas, los labios de Dong Cheng Yue se separaron, pero no salió ningún sonido.

Ya fuera del Salón de Fiestas, el frio viento hacía que la gente volviese a estar sobria con bastante rapidez. La falda azul oscuro de Wan Er revoloteó, pegándose a sus hermosas y esbeltas piernas como la nieve, resultaban encantadoras bajo el influjo de la farola. Ella caminaba de forma inestable, así que como es natural me acerqué y traté de apoyarla con mi brazo: “Señorita, ¿se encuentra bien?”

Lin Wan Er negó con la cabeza y me quitó el brazo: “Vete”.

Dejando que Lin Wan Er guiara, la seguí en silencio hacia el jardín de flores. Finalmente se detuvo en un banco de piedra, se abrazó y comenzó a llorar.

Me paré a su lado, una figura solitaria en el helado viento.

Después de un largo tiempo, Ling Wan Er levantó la cabeza, sus ojos se llenaron de lágrimas, y dijo: “Xiao Yao, ¿sabes cuánto me disgustas? ¡Te odio, realmente te odio!”

Sus lágrimas no se detuvieron: “Eres su voluntad, una sombra que siempre se me impone. ¿Por qué? ¿Somos madre y yo solo herramientas para ti? ¿Por qué no puedo hacer las cosas que quiero hacer? ¿Por qué tengo que hacer cosas que no quiero hacer? ¡¿Por qué estoy siendo monitoreado como un crimina?! ¡Nunca pedí nada de esto, no quiero nada de esto! Lo odio y definitivamente te odio…”

Mantuve mi boca cerrada, si bien, sabía de quién estaba hablando, su padre Lin Tian Nan.

“Piérdete”.

Un rato después, sondeé: “La noche es fría, deberíamos regresar ahora antes de que alguien se ponga malo”.

No obstante, Lin Wan Er siguió allí acurrucada, llorando. Finalmente, ella se levantó, secándose las lágrimas, revelando ojos inyectados en sangre: “Lo siento”.

Sacudí la cabeza con una leve sonrisa: “No, no has hecho nada malo, nada en absoluto”.

“No debería haberme enojado contigo”.

“Está bien, la Wan Er enfadada es la mejor Wan Er”.

“De modo que te gusta que te griten…”

“¿En serio?”

“Je je…”

El estado de ánimo de una chica era como el clima, cambiando rápidamente sin ningún patrón. Si bien, yo conocía mi lugar. Aunque parecía que yo y Lin Wan Er estábamos muy unidos, lo cierto es que éramos, muy distantes.

Caminamos lado a lado de regreso a los dormitorios.

Un tiempo después, pregunté: “Señorita, ¿realmente quiere rebelarse?”

Lin Wan Er se detuvo de sopetón y me miró con sorpresa, “¿Qué quieres decir?”

Mostré mi sonrisa más brillante, “Si realmente quieres, apoyaré tu rebelión”.

Lin Wan Er se detuvo de golpe, mostrando una cara de asombro. Al rato comenzó a reírse y me dio una palmadita en el hombro antes de continuar: “Olvídalo, no te creo porque eres solo uno de los perros amaestrados de papá”.

“Perro amaestrado…” Mi ira latía a través de mis palabras.

Lin Wan Er tenía una sonrisa en su rostro cuando entró en el dormitorio de mujeres.

Me quede ahí parado, observando la espalda ya poco visible de Wan Er. Pero poco después, una mujer sexy con un pequeño bolso rojo se acercó a mí: “¿Guapo quiere hacerme compañía esta noche?”

Maldición, ¿incluso prostitutas entraron a la escuela?

Contuve mi impulso de arrestarla. En cambio, apreté los dientes, sin decir una palabra.

No muy lejos, un grupo de personas caminaba hacia nosotros. ¡Tyrant of Western Chu también conocido como Liu Ying y su grupo de amigos! A juzgar por la forma en que caminaban, probablemente habían bebido demasiado. Pero Liu Ying todavía sujetaba una botella de vino medio llena en sus manos. Tenía una cara inusualmente desdichada cuando dijo: “Es una pena que no haya conseguido a Wan Er, su cuerpo está fuera de este mundo y su rostro es simplemente demasiado hermoso. Jaja, si la llevo a mi cama, no la dejaría por 3 días seguidos, sabéis a qué me refiero…”

Varios de los chicos de la pandilla comenzaron a reírse.

Una idea de pronto por dentro de mi cabeza. Corrí y tiré de la prostituta hacia unos arbustos cercanos.

“¡Ay, no te apresures!” La niña giró, se pegó a mí y dijo: “¿Quieres hacerlo en la hierba? Estoy bien con eso, sin embargo, vas a tener que pagar 50 dólares, ¿de acuerdo?”

Sin pensarlo dos veces saqué 200 yuanes y dije: “¡Esto es para ti, si me ayudas a hacer una cosa!”

“¿Qué es?”

“¿Ves a ese pelirrojo de ahí? Es un rico tonto. Todo lo que quiero que hagas es atraerlo a una habitación contigo”.

“¿Es realmente, rico?”

“Asquerosamente rico”.

“Bien, hay trato”.

La prostituta me empujó y caminó hacia el grupo de Liu Ying. Debajo de la farola, ella rápidamente hizo un trato con Liu Ying. Aunque la prostituta no era muy guapa, acababan de rechazar a Liu Ying, que probablemente era la razón por la que lo convenció con tanta facilidad.

Me escondí en las sombras y los seguí de cerca mientras salían por la puerta del campus. Saqué mi teléfono celular y marqué para Wang Xin.

“Maldita sea, ¿cuál es el problema?”, Dijo Wang

“¡Jefe!”, Me reí al teléfono, “¿Puedes notificar al personal que es responsables de que personas H[2] se acerquen a Liu Hua University? Además, consígueme un uniforme, vamos a arrestar a alguien esta noche”.

[2] Supongo que será una letra para identificar cosas indecentes o pervertidas. También es posible que se refiera a prostitutas o a pervertidos

“¿Hmm? ¿Cuándo comenzaste a preocuparte por ese tipo de cosas?”

“¿Acaso lo ves bien? Hazlo rápido o me iré…”

“De acuerdo, pero chico, nunca más te atrevas a amenazarme de nuevo”.

“¡Qué más da!”

Seguí a Liu Ying y la prostituta hasta que los vi entrar al 168 de Quick and Easy Inn. Poco después, me reuní con 4 oficiales de policía que corrían. Los conocía a todos, “¡Hermano Xiao Yao!”

“¿El uniforme?”

“Aquí está”.

Enseguida me puse el nuevo uniforme de policía. Incluso había una placa en el bolsillo de la camisa. Dios, era el uniforme del suboficial.

Con los otros 4, entré al hotel y exhibimos nuestras placas. Cuando le preguntó en que habitación se encontraba Liu Ying, la recepcionista respondió: “Habitación 308”.

No mucho después habíamos subido al tercer piso y nos reunimos en torno a la habitación 308. Intenté entrar deslizando la tarjeta, sin embargo, la cadena estaba echada. Así que abrí la puerta de una patada y escuché gemidos.

Saqué mi placa de policía mientras inclinaba la visera del gorro de policía, después de todo no quería que me reconocieran. Entonces grité: “Arresten a estos dos, sospechamos que están involucrados en temas de prostitución. Puedes llamar a un abogado, no obstante, tendrás que venir con nosotros”.

Liu Ying con una mirada borrosa: “¡Tú desgraciado, lárgate! ¿No sabes quién es mi padre?”

Avancé y golpeé con los nudillos la mejilla de Liu Ying. Fue satisfactorio escuchar un ligero crujido y que un hilo de sangre saliese por la boca de Liu Ying.

“No importa quién seas… deténganle”.

Satisfecho, me fui con una sonrisa. Me quité el uniforme y se lo di al guardia apostado fuera de la habitación. Antes de irme, les dije a los muchachos que no se llevasen a la chica sino únicamente a Liu Ying. Con pasos rápidos, salí del hotel. Ahora todos los malos sentimientos que tenía debido a la fiesta se habían ido. Hmph, aunque no actué en la fiesta no significaba que no tomaría represalias. Siempre cumplía una regla: los caballeros se vengan la misma noche.

 

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