Goblin Kingdom Entreacto: Ataque I

Goblin Kingdom

Entreacto

Ataque I

Estado
Nombre Gi De
Raza Goblin
Nivel 34
Rango Raro
Habilidades <<Esgrima C->>  <<Aullido Abrumador>>  <<Omnívoro>>  <<Sentimientos De Un Monstruo>>  <<Domador De Bestias>>  <<Instinto>>
Protección Divina Ninguna
Atributos Ninguno

 

El sol brillaba desde lo alto del cielo.

 

Gi Ga estaba practicando duro hoy también. A pesar de que ahora ha mejorado mucho, ya que rara vez se cae, e incluso puede dirigir correctamente a la bestia jinete para que vaya donde quiera.

 

A pesar de que una de sus piernas es falsa, de alguna manera puede montar a horcajadas sobre la bestia jinete e incluso balancear su lanza, aunque un poco más débil que a pie.

 

Con las riendas de la bestia en una mano y una lanza en la otra, Gi Ga cabalgó a través de los bosques en la parte posterior del tigre negro conocido como Hakuou. (Krailus: Pero… Gi Ga solo tiene una mano…)

 

– Te encontré.

 

Recorriendo el bosque en busca de una presa, Gi Ga fijó su mirada en un solitario cabeza doble. Tomó las riendas mientras pateaba levemente al tigre negro, y mientras los instintos del tigre negro se despertaban, se escabulleron por el bosque. La cabeza doble cogió viento de su carga, y corrió por su vida. Sabía que su lugar era el de la presa. No existía la posibilidad de ganar contra el depredador de uno, así que corrió sin pensarlo dos veces.

 

Pasando a través de los árboles, la cabeza doble corrió por su vida a pesar del duro camino rocoso. Pero el tigre negro no era ningún cuerno verde para la caza, y tampoco lo era el goblin en su espalda. Ambos eran veteranos de la caza, y lo atraparon en poco tiempo. Gi Ga extendió su largo brazo, y atacó al cabeza doble, ralentizándolo, dando la oportunidad al tigre negro de rematarlo. De esa forma el breve juego del gato y el ratón llegó a su fin.

 

“Ya dominaste el montar a Hakuou, por lo que veo.” El goblin Paradua que vino aquí como mensajero, Alashd, asintió satisfecho.

 

“Sólo por su excelente enseñanza, Lord Alashd.” Gi Ga dijo agradecido mientras envainaba su lanza en la vaina de la montura.

 

“Si eres tan bueno ahora, entonces creo que podré volver tranquilo.”

 

“¿Cuándo partirás?”

 

“Mañana por la noche. No tomará cinco días con las fuertes piernas del tigre negro, pero aún así sería mejor irse pronto.”

 

“Los días serán solitarios, Lord Alashd. Por lo menos, déjanos despedirte con una fiesta.” Gi Ga señaló la cabeza doble que acababa de cazar.

 

“Entonces me gustaría un poco de esa carne seca tuya. Son bastante deliciosas.”

 

“Será un placer para mí.”

 

Alashd sujetó la cabeza doble a su montura, y los dos cabalgaron uno al lado del otro hasta la Aldea Gi.

 

◇◆◇

 

El domador de bestias, Gi De, estaba cada vez más ansioso ya que los kobolds no han contactado con ellos desde ayer. (Krailus: ¿Recuerdan que los humanos fueron a por unos kobolds?… SI TOCAN A HASU LES VAMOS CON LA PUTA TROPA)

 

“¿Qué pasa?” El mago de agua, Gi Zo, preguntó al notar el comportamiento inusual de Gi De. Gi Zo sobresalió en la magia del agua incluso entre los druidas de la aldea de Gi Za, así que Gi Za y el rey esperaban mucho de él.

 

Gi Ga Rax y Gi Zo eran los dos goblins a cargo de la Aldea Gi, así que cuando Gi Zo preguntó por la fuente de los disturbios de Gi De, él fácilmente reportó la falta de contacto con los kobolds.

 

“Sin contacto, con Kobold. Ansioso, yo.”

 

Incluso la propia bestia subordinada del rey que los molestaría por comida no se había mostrado en los últimos dos días. (Krailus: … Emily trae el hacha)

 

“¿Han encontrado la manera de conseguir comida ellos mismos?”

 

Era difícil creer que ese kobold glotón simplemente se levantaría y se iría. Algo malo debe haber pasado, pensó Gi De, y su sombrío semblante se volvió aún más sombrío.

 

“Yo, preocupado. Iré, mirar.”

 

“Muy bien. Consultaré con Lord Gi Ga por mi parte.”

 

“Gracias.”

 

Gi Zo sabía que los ojos de los kobolds que dejó el rey eran una línea crucial de defensa contra los orcos y los humanos. Los orcos se han estado comportando todo este tiempo, pero era mejor estar seguros. El mismo Gi De no lo entendía, pero sabía instintivamente que la falta de contacto de los kobolds no era algo bueno. Así que se dirigió al este con su triple jabalí.

 

Mientras tanto, el mismo Gi Zo se puso pensativo.

 

“¿Se han rebelado los orcos?”

 

En vez de una invasión humana, lo primero que se le ocurrió fue una rebelión orca. Después de todo, no hace mucho eran enemigos. El poco tiempo transcurrido en paz no fue suficiente para borrar los recuerdos de la incursión de Gol Gol.

 

“¿Por qué esa cara agria? ¿Pasó algo?” El goblin que era casi como un discípulo de Gi Ga, Gi Da, preguntó cuándo notó el agrio semblante de Gi Zo.

 

“En realidad…”

 

Gi Da se rascó la cabeza cuando oyó la historia de Gi Zo.

 

“Veo de dónde vienes, pero no puedo imaginarme a esos orcos rebelándose.”

 

Aunque una vez que se hayan fortalecido lo suficiente, podrían hacerlo, agregó.

 

“A pesar de todo, por favor avisa a los goblins normales que se reúnan en el pueblo. Tenemos un montón de comida almacenada, así que debería estar bien parar nuestras cacerías y concentrarnos en vigilar hasta que los kobolds digan algo.”

 

Después que Gi Da se inclinó, Gi Zo fue a la casa del rey. Tuvo que explicar la situación a los tesoros del rey, los humanos. Gi Ga era el verdadero encargado del pueblo, pero estaba fuera. Entonces, la responsabilidad recaería sobre los hombros de Gi Zo.

 

“Espero que nada malo suceda.”

 

Mientras un escalofrío presentido le tocaba, miró sombríamente al cielo del este.

 

◇◆◇

 

Con el triple jabalí a la cabeza, Gi De viajó al pueblo de los kobold con sus subordinados y sus perros salvajes.

 

La mitad del día transcurrió hasta que finalmente se acercó al pueblo de los kobolds, y el malestar se sintió aún más fuerte. Entonces el triple jabalí y el perro salvaje empezaron a gruñir.

 

“¿Hay, alguien, ahí?”

 

Gi De caminó con la mayor cautela posible mientras los perros fueron soltados en las cuatro direcciones. Entonces, cuando uno de los perros salvajes encontró algo y empezó a gruñir, uno de los subordinados de Gi De, un goblin normal, hizo callar al perro mientras echaba un vistazo al descubrimiento del perro. Luego se acercó a Gi De con una expresión de shock en la cara.

 

“¿Qué, sucedió?”

 

“Humanos, llegaron, muchos humanos.”

 

Gi De pasó junto al goblin tembloroso para confirmar sus descubrimientos a través de los matorrales. Y cuando lo hizo, no podía creer lo que veía.

 

“… Qué, en el mundo…”

 

Una multitud de hombres vestidos de armadura cortaban los árboles y cavaban el suelo, recorriendo el bosque en su camino. Gi De no entendía por qué estos hombres estaban aquí. Lo que sí sabía era que estos hombres vinieron aquí a destruir su tierra. (Krailus: Que hijos de puta)

 

Pero pelear ahora era el mandato de un tonto. Eran demasiados. De hecho, superaban en número incluso a los orcos.

 

“Debemos informar, Lord Gi Ga…”

 

Gi De se giró sobre sus talones mientras apretaba los dientes.

 

“¿Te vas tan pronto?”

 

Pero entonces una voz cayó sobre sus oídos. Una voz fría e inapropiada para la situación actual, que trajo a Gi De una sensación de crisis sin precedentes. El dueño de esa voz apareció ante él.

 

“Debemos entregarlo a Gulland. Ese jaleo realmente atrajo presas.”

 

“Mátalos de una vez y hagamos un banquete.”

 

“Toda esta ira que he reprimido necesita ir a algún lado después de todo. Estos tipos pueden tomar el lugar de esos malditos orcos.”

 

Tres aventureros se le acercaron con la Vara de Destrucción, Bellan, acompañándolos.

 

“GURUuRURU…”

 

Uno de los aventureros se puso pensativo con los gruñidos de Gi De.

 

“¿Esta cosa es un jefe de horda? Seguramente es raro ver a un domador de bestias liderar una” Dijo uno de los aventureros.

 

“Bueno, últimamente hay muchos casos raros. De kobolds a orcos, así que ya no es tan raro” Dijo otro aventurero.

 

“A quién le importa, sólo mátalos ya. Si no te apresuras, los otros equipos conseguirán los puntos” Insistió el tercero del pelotón.

 

Es verdad, los otros aventureros asintieron. Entonces los tres se prepararon para enfrentarse a Gi De.

 

Gi De por sí mismo era sólo un goblin raro, pero no tenía ninguna intención de perder ante el mago de agua, Gi Zo, o el lancero, Gi Da.

 

Aquellos que cazaban frecuentemente desarrollan una especie de sexto sentido. Un sentido que permitió a Gi De ver la diferencia de fuerza entre él y su enemigo. No, para ser más preciso, no pudo evitar ver esa diferencia. Porque sus instintos como una bestia le gritaban desde dentro. No podía ganar. Esta era la diferencia indiscutible entre el cazado y el cazador, el depredador y la presa. Es por eso que el mismo Gi De no había atacado cuando los tres aventureros hablaban casualmente entre ellos.

 

No había otra opción.

 

“… Bueno, así son las cosas. ¿No lo tomes como algo personal?” La Vara de Destrucción, Bellan que no había dicho una palabra hasta ahora, declaró violentamente.

 

“¡¡Dispérsense!!”

 

Cuando la Vara de Destrucción, Bellan, salió, Gi De cargó hacia él con su triple jabalí.

 

“Nu.”

 

“¿¡Tch!?”

 

Cuando el triple jabalí golpeó a Bellan, cargó de nuevo hacia otro aventurero. El resto de los goblins aprovecharon esta oportunidad para regresar al pueblo.

 

“¡Bastardos descarados!”

 

“¡No irán a ninguna parte!”

 

Los otros dos aventureros persiguieron a los goblins normales, pero los goblins eran mucho más rápidos al moverse por el bosque. Magia vino disparándoles por detrás, y uno de ellos murió, pero el resto pudo escapar con seguridad.

 

“… Así que te usaste como señuelo para dejar ir a los demás.” Bellan había enviado a Gi De volando después de atacarlo. Y cuando vio a los goblins huyendo, lo miró con una mirada asesina.

 

“GURUuu…”

 

“Un plan respetable para un goblin, pero no tiene sentido.”

 

El jabalí triple ya estaba muerto.

 

“Avisa a Hawk-Eye. Algo parecido a ‘Atacar el pueblo de los goblins’.”

 

El aventurero que quedaba sacó una joya y empezó a hablar, mientras Gi De se preparaba para una pelea.

 

“Tu oponente soy yo.”

 

Una luz roja brillaba en la vara de Bellan.

 

“Del fuego nacerá una espada (Fire Sword)”

 

Un fuego brotó de la gema roja incrustada en el borde de la vara de Bellan y se transformó en la figura de una espada. Con la espada de fuego extendiéndose desde la varita, el arma de Bellan se había convertido esencialmente en una naginata. Mientras agarraba con fuerza su naginata, gritó con fiereza.

 

“¡Prueba el poder de la Vara de Destrucción!”

 

Cuando Bellan giró su naginata por encima de su cabeza, salió a una velocidad aterradora hacia Gi De.

 

Gi De ya sabía que no podía ganar contra este adversario, así que buscó ganar tiempo. Gi De saltó hacia atrás. Al estrellarse contra el suelo, el borde de la ardiente naginata de Bellan se encontró con él.

 

“¡Ingenuo!”

 

El fuego salió de la tierra donde Gi De se estrelló, y cambió a la forma de una espada. Gi De retorció su cuerpo, pero uno de sus brazos aún estaba completamente quemado.

 

“¿¡GUGIaaaAuUAA!?”

 

Gi De gritó de dolor, mientras Bellan lo perseguía, y le volvió a pegar con la culata de su naginata.

 

Gi De de alguna manera consiguió levantarse, pero uno de sus brazos ya no estaba. Tuvo que luchar una mano con su espada contra Bellan.

 

“He enviado un mensaje. ¿Debería ayudar?”

 

“No. La ayuda no tiene lugar en una batalla de caballeros.”

 

“Cierto.” El aventurero se encogió de hombros, pero Bellan ni siquiera le miró.

 

Aunque ya no era un caballero, Bellan todavía consideraba las luchas como una ceremonia sagrada. Una ceremonia en la que dos guerreros luchaban con todo lo que tenían para quitarse todo el uno del otro.

 

“… Si tú no vienes, entonces lo haré yo.”

 

Después de confirmar la posición de Gi De, Bellan se movió ágilmente. Con un paso, sacó su flamígera naginata. Gi De intentó resbalarse bajo ese ataque, pero la espada de fuego le golpeó por la espalda. Mientras Gi De se retorcía de dolor, Bellan se preparaba para dar el golpe final.

 

“¡GURUuuAa!”

 

“Nu.”

 

En ese momento, Gi De sacó lo último de su fuerza para apostar una última vez: Él tiraría su cuerpo para derribar a Bellan, mientras este último intentaba aterrizar el golpe final. La naginata en su descenso, Gi De movió sus pies, dobló su cuerpo, para dar paso a esa última apuesta, una carrera literal contra el tiempo, pero…

 

“… Parece que fui un momento más lento.”

 

La naginata ardiente era más rápida. El cuerpo de Gi De estaba partido por la mitad. (Krailus: Bueno, era obvio que no se iba a salvar, esto me gusta de GK, personajes mueren y no son salvados mágicamente)

 

“Hmm…”

 

“¿Pasa algo malo?”

 

El aventurero que veía la batalla preguntó cuándo vio el rostro pensativo de Bellan.

 

“… No. Parece que este goblin no era el jefe de esta zona.”

 

“Los Goblin Raros son más que suficientes para ser un líder por aquí.”

 

“… Entonces no tiene sentido. ¿Por qué dejó que los otros goblins se fueran?”

 

“Bueno, eso es…”

 

“Si él es el jefe, entonces habría priorizado protegerse a sí mismo. Lo habría hecho aunque significara usar los otros goblins como escudos.”

 

Así es como es el líder de una horda. Prefiere protegerse a sí mismo que nombrar a otro para dirigir o dejar que el resto escape para salvar a la mayoría. Para el líder de una horda, su vida es su tesoro más preciado. (Krailus: Por eso nuestro MC no es un líder, es un Rey)

 

“Entonces, ¿Estás diciendo que hay alguien más grande que este tipo? Eso es imposible. De ninguna manera habrá una clase noble o Duque en la frontera.”

 

Mientras el aventurero decía eso, los otros dos aventureros regresaron.

 

“¡Mierda! Se escaparon.”

 

“Casi hemos averiguado hacia dónde se dirigen, así que si vamos ahora, los alcanzaremos antes que los otros.”

 

“Vamos entonces…”

 

Después de reunirse con los otros dos aventureros, Bellan entró en el bosque.

 

En sus ojos ardía el deseo de luchar contra un enemigo aún más fuerte.

 

Nota Del TL:

Guerrero Bestia -> Domador de Bestias. Esto no cambiará de nuevo, ya que el autor hizo una lectura. Tal vez había una desde el principio, pero no estaba en mis notas. Como sea…

 

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Aaaaah, vuelven mis mini-packs de capítulos, que en verdad no son packs, los traduzco y los subo de manera instantánea, serían packs si los tuviera preparados… ¿O no? No sé, me da igual, murió Gi De y eso es lo que importa (Aunque no mucho, ni siquiera recordaba su existencia).

Hay como 9 capítulos que son Entreactos, por lo que prepárense para un viaje en la manera de pensar de otros goblins.

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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