Goblin Kingdom Capítulo 77: Los Seguidores Del Rey

Goblin Kingdom

Capítulo 77

Los Seguidores Del Rey

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 72
Rango Lord; Jefe De La Horda
Habilidades <<Gobernante De La Horda>>  <<Alma Desafiante>>  <<Aullido Abrumador>>  <<Esgrima B+>>  <<Codicia Insaciable>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante I>>  <<Ojo Maligno De La Serpiente De Un Ojo>>  <<Baile En La Frontera De La Muerte>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma De Un Guerrero Loco>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto>>  <<Sabiduría De Un Gobernante II>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior <<Hasu>> (Nvl 1); Gastra (Nvl 20); Cynthia (Nvl 20); Rey Orco <<Bui>> (Nvl 40)

 

Ellos lanzaron ataques al lord ogro uno tras otro, pero el lord ogro permaneció ileso.

 

“¡GOouAaOaA!”

 

Con cada aullido que bramaba de los labios del lord ogro, las habilidades que lanzaban fueron canceladas.

 

Gi Za disparó sus habilidades una tras otra, mientras que Gi Go Amatsuki discretamente atacó con su única espada restante, pero el lord ogro permaneció ileso. Era como si hubiera recibido alguna protección divina que le impedía sufrir daños.

 

Ya sea desde delante, desde atrás o desde las piernas, no se podía dejar ni un rasguño en su cuerpo.

 

“… ¿Qué demonios es ese monstruo?” Rashka se quejó a través de su aliento andrajoso. El uso aleatorio de la luz negra le había afectado.

 

“Una protección divina, tal vez.” Las cejas de Aluhaliha se fruncieron. En primer lugar, era bastante extraño que estuviera aquí. Esta era la tierra santa de los goblins, hogar del venerado Señor de la Decadencia.

 

Nadie puede entrar en este lugar sin su permiso.

 

Si es así, entonces…

 

“No.” Aluhaliha agitó la cabeza, deteniendo sus pensamientos.

 

“Iré por sus ojos. ¡Cúbreme!” Dijo la Princesa Narsa.

 

Los otros dos goblins asintieron, y la Princesa Narsa sacó una flecha de su carcaj.

 

“¡Plumas de flecha!”

 

La punta de la flecha quemó una llama del tamaño de un puño.

 

Los ojos eran la debilidad de todas las criaturas. Incluso el lord ogro no debería ser una excepción, pero era demasiado alto.

 

Tanto si era Aluhaliha quien cabalgaba en la parte trasera de una bestia jinete o Rashka quien presumía de una alta estatura, nadie podía pasar las manos del lord ogro.

 

Era muy peligroso apostar todo en un solo tiro. Si uno solo de ellos cayera, el daño infligido a su fuerza sería demasiado grande.

 

“No te apresures. Lo haremos despacio y con calma” Dijo Aluhaliha.

 

Rashka, Aluhaliha, y Gilmi cubrieron a Narsa mientras ella disparaba sus flechas.

 

Pero, puesto que ninguno de sus ataques podía funcionar contra el enemigo, entonces, por supuesto, tampoco funcionarían como protección.

 

“¡Te atreves!” El lord ogro se irritó por su implacable ataque. “¡Tierra, tiembla por mí! (Grand Slam)”

 

El hacha gigante descendió sobre el suelo, y la tierra tembló, rompiendo el equilibrio de los goblins que cargaban, forzando las flechas de Narsa y Gilmi a fallar.

 

“Mi corazón cabalga en el viento. (Windea)”

 

El aire tembló, y cuatro pequeños tornados brotaron alrededor del goblin raro. Golpearon contra el lord ogro sólo para ser disipados con un golpe, pero eso fue más que suficiente para detenerlo en sus pasos.

 

“Maldita sea… Nuestros ataques apenas son suficientes para impedir que se mueva.” Gi Za se impacientó al sentir que su éter se secaba.

 

Había pocas esperanzas de victoria desde el principio, pero ahora la batalla estaba desesperada. Aún así… No podían parar.

 

El asesino del rey no podía ser perdonado.

 

“¡Cielo, tiembla por mí! (Ru Grand Slam)”

 

Pero, fue en ese momento de vacilación que bramó la voz del lord ogro.

 

Giró su hacha, rasgando por el aire mientras su frenético aullido bramaba. El hacha no tocó el suelo, pero la tierra tembló igual, y el aire se azotaba contra los goblins petrificados.

 

Los goblins han estado luchando todo este tiempo ensangrentados y magullados, así que no era un cuento alto decir que un ataque fue suficiente para detenerlos. El propio Gi Za ya estaba tambaleándose mientras su éter se acercaba al vacío, y todo lo que quedaba de su fuerza se fue cuando aquel ataque lo arrojó de sus pies.

 

“Maldita sea… ¿Somos tan impotentes que ni siquiera podemos tomar venganza?” Los huesos de Gi Za crujieron al forzar a su cuerpo a ponerse de pie. Y cuando lo hizo, vio al lord ogro fijando su mirada en Aluhaliha.

 

“… Como un viento fuerte. Como un torbellino. (Wind Cutter)”

 

Nubes de polvo se elevaron mientras dos espadas de viento intentaban detener al lord ogro, pero el precio por eso era lo último de su éter.

 

“Si tanto quieres morir, entonces empezaré contigo.” El lord ogro se burló mientras se acercaba, entonces balanceó su hacha.

 

Sintió que la muerte venía sobre él, y sonrió.

 

“Rey… Yo…”

“¡Mi cuerpo es como una nube de polvo! (Accel)”

 

Entonces, en el instante siguiente, apareció ante él una espalda familiar.

 

“Imposible…”

 

Esa voz nostálgica, ese canto siempre familiar… Era como si…

 

“¿Los muertos sueñan, Rey?”

 

El rey se volvió hacia él y se rió.

 

“Escucharé tus quejas más tarde.”

 

No había duda alguna. Tan pronto como se dio cuenta de eso, una emoción inexplicable brotaba de su interior, y no podía mirar hacia arriba.

 

¿Qué fue eso? Ese calor ardiente que brotaba desde dentro, llenando cada rincón de su cuerpo.

 

“¿Puedes pelear, Gi Za?” Preguntó el rey, pero su espalda le ordenó otra cosa. ¡Levántate y lucha! Decía.

 

Esa majestuosa espalda llena de dignidad y gloria era la espalda que él había jurado seguir. Y así, con manos temblorosas y brazos chirriantes, y aunque sus piernas le rogaban que se detuviera mientras las retorcía, Gi Za se puso de pie.

 

“… Pero, por supuesto. ¿Quién te crees que soy?”

 

Él se quedaría junto a él y lucharía. No había mayor alegría que esa.

 

Aunque no tuviese más fuerza, y aunque su éter se hubiera secado, él estaría con el rey—.

 

Entonces, de alguna manera, sintió que el viento soplaba por dentro.

 

◇◆◇

 

Invoqué a Accel, y golpeé mi cuerpo contra el Lord Ogro. El lord ogro fue atrapado desprevenido y arrojado. Aproveché esa oportunidad para comprobar a Gi Za.

 

“¿Los muertos sueñan, Rey?” Preguntó con una voz temblorosa con la que no estoy familiarizado. Parece que sabía lo de mi muerte. Volver a la vida después de eso es una historia loca dondequiera que vayas, no es extraño que no pueda creer lo que ven sus ojos.

 

Pero, ahora no es el momento.

 

“Escucharé tus quejas más tarde.” Le dije.

 

Los cortes llenaron su cuerpo y su éter se había secado, pero aparte de eso, él no parecía tan herido.

 

“¿Puedes pelear, Gi Za?”

 

Levántate y pelea, Gi Za. Necesito tu poder para derrotar a esa cosa.

 

“… Pero, por supuesto. ¿Quién te crees que soy?”

 

Arrogante como siempre. Pero, no sería bueno si no fueras así. La debilidad no te sienta bien.

 

“Esto es…” Murmuró Gi Za, y yo me di la vuelta, aunque le eché un ojo al lord ogro.

Y allí vi a Gi Za arrodillado mientras una luz negra lo cubría. ¿¡Está… Evolucionando!?

 

La apariencia ya humana se hizo aún más humana a medida que su cuerpo se transformaba. Su piel blanca azulada era lo único que lo marcaba como inhumano.

 

Tenía cinco dedos, y su estatura sólo me llegaba hasta el pecho. Era pequeño pero no demasiado para un humano. Y aunque tenía un rostro frío que parecía hablar de su sabiduría, sin embargo era guapo.

 

Maldita sea, en realidad soy peor que una bestia.

 

Estado
Nombre Gi Za
Raza Goblin
Nivel 3
Rango Chamán; Subdirector
Habilidades <<Manipulación Mágica >>  <<Canto De Tres Versos>>  <<Cancelación Del Canto>>  <<Guía Del Dios De La Sabiduría>>  <<Guardavientos>>  <<Adherente Del Rey>>  <<Control Del Viento>>  <<Movimiento Del Éter>>
Protección Divina Dios Del Viento
Atributos Viento

 

Su rango ha cambiado de druida a chamán. Hablando de eso, ¿No es la primera vez que veo su estado?

 

“Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que olvidé lo que se siente al evolucionar.” Gi Za se analizó a sí mismo tranquilamente. Demasiado tranquilo, incluso. Ha alcanzado una clase igual a la de los nobles, así que tendré que darle un nuevo nombre.

 

“Rey” Me llamó. “Ya viene.”

 

No había necesidad de preguntar qué venía para que un temible aullido me atravesara las orejas en el momento siguiente.

 

“Cúbreme” Le dije.

“Déjamelo a mí” Respondió.

 

Y así, las cortinas de nuestra batalla contra el lord ogro se abrieron de nuevo.

 

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Así se entra en una pelea joder, que puto amo.

Traductor: Krailus

Editor: Reika

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