Goblin Kingdom Capítulo 76: Orgullo Del Rey

A A A

Goblin Kingdom

Capítulo 76

Orgullo Del Rey

 

Estado
Raza Goblin
Nivel 24
Rango Lord; Jefe De La Horda
Habilidades <<Gobernante De La Horda>>  <<Voluntad Rebelde>>  <<Aullido Abrumador>>  <<Esgrima B+>>  <<Codicia Insaciable>>  <<Alma Del Rey>>  <<Sabiduría De Un Gobernante I>>  <<Ojos De La Serpiente Azul>>  <<Baile En La Frontera De La Muerte>>  <<Ojo De La Serpiente Roja>>  <<Manipulación Mágica>>  <<Alma De Un Guerrero Loco>>  <<Tercer Impacto (El Tercer Canto)>>  <<Instinto>>  <<Sabiduría De Un Gobernante II>>
Protección Divina Diosa Del Inframundo
Atributos Oscuridad; Muerte
Bestias Subordinadas Kobold Superior <<Hasu>> (Nvl 1); Gastra (Nvl 20); Cynthia (Nvl 20); Rey Orco <<Bui>> (Nvl 36)

 

“¡Rey!”

 

Fue el druida Gi Za quien llamó al rey.

 

Kuzan tenía los ojos muy abiertos cuando el lord ogro destrozó el cuerpo del rey, y lo envió volando hacia una pared.

 

“¡Tch… Salven al rey!” Gi Za gritó con voz desesperada, despertando al resto de los goblins de su estupor.

 

Los jefes de las cuatro tribus y los goblins de la aldea del este corrieron hacia el lord ogro, mientras que Kuzan y Gi Za corrieron al lado del rey. Fue una visión cruel y horrible.

 

Sus tripas se derramaban de sus heridas, y por toda la sangre que sangraba, era sin duda un hombre muerto. De hecho, su corazón ya había dejado de latir.

 

El rey había muerto.

 

Aquel rey que iba a llevar a los goblins en su espalda, que iba a salvar a la tribu de Gordob, que iba a abrir un camino al Señor de la Decadencia – ese mismo rey estaba muriendo justo delante de los ojos de Kuzan.

 

Kuzan se quedó sin palabras. Gi Za se puso de pie.

 

“… No.”

 

Se desplomó, incapaz de mantenerse derecho, mientras su cara se ponía tan pálida que se volvió de un tono moreno.

 

“… Bas-ta-rdo…”

 

Lo que dejó sus labios era una voz que parecía maldecirlo todo. Cada palabra rebosaba tanto odio que parecía que podía convertir a los muertos del infierno en fantasmas errantes. Sin preocuparse por nada más, corrió hacia el lord ogro.

 

Fue una carga imprudente sin importarle su vida. El hacha parecida a una roca descendió, y fue el adepto del Dios de la Espada, Gi Go Amatsuki, quien lo cubrió.

 

“¿¡Cómo está el rey!?” Preguntó Gi Go al ahora arrodillado Gi Za, pero no podía decir nada.

 

Gi Go comprendió, y dijo a regañadientes “¡Enemigo del rey, pagarás!”

 

Esa voz se extendió por todo el campo de batalla, y todos se congelaron al oírla.

 

“Ga Ga Ga… Entonces, ¿Ese era el rey?” El lord ogro se rió. “Ese tipo corrió patéticamente, ¿Sabes? Me rogó por su vida.”

 

La indignación llenó a los goblins.

 

“¡Por el pecado de humillar a nuestro rey, paga con tu vida!” La Lanza Naga de Aluhaliha crepitó con un relámpago violeta.

 

“No importa lo que pase, pagaré al salvador de mi aldea.” Gilmi y Narsa levantaron sus arcos.

 

“¡Devuélveme… Mi derrota!” El amuleto Vidol se hundió en la piel de Rashka. La rabia lo llenó, y sus músculos se hincharon. “… ¡Debería haber sido yo quien lo derrotara!”

 

Una loca luz brillaba en los ojos de Gi Go Amatsuki. Había una locura que venía con la bendición del dios espada, y lo único que le mantenía alejado de ella era su gratitud al rey. Esa locura conectada con su derrota pasada, y eso comió en su mente.

 

“Yo–” Desenvainó su espada. “Cortaré al enemigo del rey…”

 

“La venganza será pagada.” El guerrero bestia Gi Gi, el sigiloso Gi Ji. Sabían que eran impotentes ante el lord ogro, pero aún así le apuntaron con sus espadas.

 

“No perdonaré. ¡De ninguna manera te perdonaré!” Maldijo Gi Za con una voz tan llena de odio que parecía que despertaría a los habitantes del infierno. Sacó una piedra de su pecho y la aplastó.

 

Los tornados brotaron a su alrededor, y tomaron la forma de dragones alborotados.

 

“… ¡¡¡Pagarás!!!”

 

Eso marcó el comienzo de la batalla.

 

◇◆◇

 

Kuzan aún no podía creer lo que veían sus ojos. (Krailus: No sabes cuánto te odio…)

 

El lord ogro era fuerte. Ella lo sabía, pero parecía que aún lo había mirado con desprecio.

 

El dragón de la tempestad de Gi Za fue barrido con un balance. La luz negra de Raska y la lanza de Aluhaliha no podían ni rasguñar la escabrosa carne del lord ogro.

 

“¡Ga Ga Ga!”

 

El lord ogro sólo se rió de sus intentos.

 

Como si dijera que eran demasiado débiles.

 

Como si se dijera que el fuerte era siempre fuerte, y el débil siempre débil.

 

El lord ogro se burló de ellos.

 

Era irritante.

 

Tenía el cristal de la muerte en sus manos. Si lo usa, entonces podrían tener una oportunidad de ganar.

 

Pero el precio por eso es su vida.

 

Y si ella muere, nunca volverá a encontrarse con el Señor de la Decadencia. Nunca volverá a oír su voz. Esa voz que amaba tanto hasta el punto de la locura. Lo perderá para siempre.

 

Pero a este paso, todos morirán.

 

Miró a Yellow. Su padre.

 

Su piel era blanca, y como miembro de Gordob, llevaba con él el pecado de permitir que los ogros invadieran. Debido a que el Gordob era débil, nadie los escuchaba. Ninguna de las cuatro tribus lo haría, y sus profecías sólo cayeron en oídos sordos.

 

Porque son débiles, sólo pueden caminar hacia la muerte.

 

Su madre, su hermana mayor… Todos nacían blancos; ninguno estaba exento. Y finalmente, todos murieron, dejando sólo a Kuzan.

 

Ella quería huir. Seguramente, las tres tribus podrían aguantar lo suficiente. Lo suficiente para que ella corra.

 

Ella retrocedió.

 

“¿Maestra Kuzan?”

 

Cuando oyó a Yellow, quiso romper en lágrimas.

 

Ella era “Kuzan”.

 

El jefe de la tribu Gordob. Ese nombre la encadenó. Si ella huyera ahora, todos sus hermanos morirían. Sus hermanos y hermanas mayores que le habían dado de comer cuando era joven, e incluso sus hermanos que aún no habían nacido… Ninguno de ellos se salvaría.

 

— Lo haré.

 

Una mirada de sorpresa apareció en la cara de Yellow. Sabía muy bien lo que pasaría si ella usara el tesoro.

 

“¿Estás segura?”

 

Ella le asintió mientras llenaba el cristal de la muerte con su fuerza.

 

◇◆◇

 

Mi cuerpo es pesado. Es como si estuviera atravesando un charco de barro.

 

Mis ojos están pesados, y hay un hambre salvaje apretando mis tripas. Apenas puedo soportar el dolor.

 

“A a aAaA …”

 

Los sonidos que ya no podían llamarse palabras salieron de mis labios.

 

Quiero dormir.

 

Si duermo, entonces todo cesará.

 

Pensaba eso a mí mismo mientras soportaba el dolor que era lo suficientemente fuerte como para extinguir hasta mi alma.

 

El viento seco del otoño que esparciría las hojas secas en su hechizo dejó a través de mi garganta ronca.

 

“A a aAaAA…”

 

Cuando abrí los ojos, un lago de fuego apareció ante mí.

 

“A aaAa Aa.”

 

Estaba justo debajo de mí.

 

— ¿Qué es… esto?

 

Entonces cuando levanté la vista, vi que el cielo era rojo. Era literalmente un mundo donde la tierra ardía en llamas y el cielo ardía de ira.

 

— ¿Por qué me estás mostrando esto?

 

¿Esto es el infierno?

 

Entonces empecé a caer. Las llamas en erupción se arremolinaron en torbellinos, erigiendo pilares de fuego, y caí hacia él.

 

Entonces justo antes de caer en el lago, la oscuridad cubrió el mundo entero, y caí en un mundo de oscuridad. Estaba oscuro como una cueva. Y en esa oscuridad, vi una espada enterrada en un cadáver podrido.

 

Una serpiente de un ojo estaba envuelta alrededor de esa espada. Esa serpiente me miró, y cuando nuestras miradas se encontraron, las imágenes brillaron en mi mente como una linterna girando.

 

“Ah–––”

 

— ¡Voy a salvar al rey! ¡Voy a salvarlo!

 

¿De quién es esa voz?

 

“–––Ah.”

 

— Está bien. Toma todo de mí.

 

¿Quién es este?

 

“Ah–––”

 

— Pero, ¡Debes luchar! ¡¡Pelea conmigo, rey goblin!!

 

“AhhH”

 

— Gobernante del Este, por favor salve nuestro pueblo.

— Muy bien. Te seguiré… Por ahora.

 

— Paradua levantará su lanza por ti.

— No tenemos karma, pero te lo ruego, por favor sálvanos.

 

“Aahh––”

 

— Mátame. Si no lo haces, algún día morirás por mis manos.

 

“¡A, GAAaAAa!”

 

Hay una mujer llorando. ¿Por qué está llorando?

 

Los recuerdos de ella se superponían con sus lamentos. Era una mujer cuyo nombre ya había olvidado.

 

Tengo que salvarla.

 

Quiero limpiar sus lágrimas, y cortar la fuente de su dolor. No hay razón para ello. Es algo que tengo que hacer como hombre.

 

“Re, zhia…”

 

¿Qué le dije de nuevo cuando me pidió que la matara?

 

Pelea. Le dije que peleara con su propia voluntad, ¿No?

 

“Re, shia…”

 

Entonces, ¿Qué hago yo perdiendo el corazón?

 

De pie ante ella y ante mí está la voluntad de un dios.

 

Pero, aunque yo… ¿¡Aunque sólo sea un monstruo, no hay nada que pueda hacer para salvarla!?

 

“¡Reshia!”

 

De mi garganta reseca, pronuncié su nombre, un nombre que había olvidado, y entonces, antes de darme cuenta, estaba parado ante la espada alrededor de la cual se enrollaba la serpiente.

 

Extendí mi mano en la oscuridad, y saqué la espada.

 

◇◆◇

 

“¡GA, AaaA aAGAAaaA!”

 

Mientras el cristal de la muerte emitía una débil luz, el cuerpo del rey empezó a convulsionar. El rey que debería haber muerto gritó de dolor, y el dolor parecía estar más allá de cualquier cosa que cualquier hombre pudiera imaginar.

 

Su brazo derecho aplastado, su cuerpo embotellado, sus piernas chirriantes, sonidos resonaban de ellos mientras su cuerpo comenzaba a arreglarse.

 

Sin embargo, el rey continuó convulsionando mientras sus heridas terminaban de sanar.

 

Su convulsionante brazo derecho se extendió hacia el cielo.

 

“GAaaUuuGAaAaA a.”

 

El babeo fluía de su boca, y el dolor que sacudía su cuerpo era tan intenso que sus ojos no podían concentrarse. Entonces como un títere tirado en una cuerda, su cuerpo se levantó.

 

“GU, uRUuuAaGAaA.”

 

Sus ojos eran como los de los muertos. Atormentado por el dolor, era alguien que fue forzado a regresar de la tierra de los muertos. No había forma de que volviera con la cordura intacta.

 

“GURUuuUaAaAA!”

 

Los cielos y la tierra temblaron ante su grito.

 

Ese fue el llanto de los muertos.

 

Kuzan sabía lo que tenía que hacer. El cristal de la muerte podría resucitar a los muertos, pero los resucitados perderían su cordura. Es sólo cuando el lanzador renuncia a su propia vida que el resucitado podría volver a caminar como un hombre cuerdo.

 

Un hambre insaciable atormenta a los muertos. Deben alimentarse de la vida de un ser vivo para no querer volver a encontrarse muerto.

 

Por eso deben comer la carne del que los resucitó.

 

Este hechizo se ha transmitido durante generaciones. Pero, entre las muchas generaciones de Kuzan, el primero en utilizarlo es el fundador, y el segundo es el actual Kuzan.

 

El ahora demente goblin que resucitó era horroroso. Aunque esa podría ser la verdadera naturaleza de los goblins, pero no era el rey que Kuzan conocía.

 

Extendió sus manos para transmitir sus pensamientos al rey.

 

“Toma mi alma y vence a la muerte.”

 

Como una bestia, el rey le mostró sus colmillos.

 

“… Oh rey de los goblins.”

 

“GU, RUuuAGAa… Yo…”

 

El rey estaba a punto de consumir su carne, pero cuando ella le llamó, él se detuvo.

 

“¿Quién, soy yo…?”

 

Ella no podía creer lo que veían sus ojos. Los dolores del hambre salvaje lo atormentaban, un dolor inimaginable corría a través de él y, sin embargo, era capaz de hablar.

 

“… Tú eres el rey. El que nos salvará y gobernará la tierra. Ahora, ven. Toma mi carne y deja la tierra de los muertos.”

 

“¿Soy el rey…? ¿¡Tch!?”

 

Mientras su cuerpo convulsionaba, se cayó de rodillas. Impidió por la fuerza que su cuerpo tratara de comerse a Kuzan.

 

“… Si lo retienes, perderás la cordura. Por favor, cede a tu deseo.”

 

Si se obliga a no comer, perderá la cabeza. Ese fue el caso cuando el fundador utilizó el hechizo.

 

“¿Entiendes… Qué te pasará?”

 

El precio por usar el cristal de muerte es la muerte. Usó eso sabiendo muy bien las consecuencias.

 

“Tú eres el rey. Tú eres nuestro rey.”

 

“… ¡¡Si yo, soy el rey, entonces no debería ceder ante algo como esto!!”

 

La pequeña Kuzan estaba lo suficientemente orgullosa como para sacrificarse para salvarlo.

 

¿Y aún así, él, el rey, trataría de comerla para escapar de la muerte?

 

El orgullo del rey no perdonará algo así.

 

“¡Soy el rey! ¡No me rindo ante nadie! ¡Soy yo quien gobernará el mundo! ¡¡Rendirse a algo como esto (dolor), eso es imperdonable!!”

 

El rey aulló. Y como para arrancarle cada pedazo de fuerza a su cuerpo, las llamas negras brotaron de la serpiente que se enrollaba alrededor de su brazo derecho.

 

“¡NUUuoOAOAAAaOOO!”

 

Él forzadamente sacó éter de Verid.

 

“De ninguna manera… ¿Estás bien?”

 

“Deberías saberlo, me resucitaste, ¿Verdad? No me voy a tambalear más. ¡Te mostraré qué clase de hombre es tu rey!”

 

El rey fue capaz de agarrar la habilidad y el éter que debería haber sido sellado por la fortaleza.

 

◇◆◇◆◇◆◇◆

 

El nivel ha subido.

 

24 -> 72

 

[Habilitad] <<Voluntad Rebelde>> a <<Alma Desafiante>>.

 

— Los ataques mentales se mitigaron en gran medida.

— El daño y la defensa contra las razas superiores se incrementa enormemente.

— Puedes robar el poder del dios que representas.

 

[Habilidad] <<Ojos De La Serpiente Azul>> y <<Ojo De La Serpiente Roja>> se convertirán en <<Ojo Maligno De La Serpiente De Un Ojo>>.

 

— Puedes leer el estado de las personas con rangos inferiores al tuyo.

— Si el número en tu lado es mayor que el del enemigo, entonces la debilidad del enemigo será revelada.

 

[Habilidad] <<Hogar de los Dioses>> Por haber robado el poder de Verid, ganarás el poder del Hogar de los Dioses.

 

— La resistencia mental contra otros dioses que no sean la diosa del inframundo aumentará.

— La resistencia al encanto de la diosa del inframundo disminuirá.

— El encanto hacia los miembros de la misma raza aumentará enormemente.

 

◇◆◇◆◇◆◇◆

 

———————————————————————————-

THE KING IS BACK BITCHES, OH YEAAAAAAH

Traductor: Krailus

Editor: Reika

Índice

Índice