Master Hunter K – Capítulo 17

Master Hunter K
Capítulo 17: Cementerio del Alma Gris – Parte 3

 

Hola~ este es el primero de dos capítulos para hoy 😀

***

Henrik levantó su hacha y gritó.

“¡Kultu!”

“¡Lo tengo!”

Al menos Kultu seguía actuando cuerdo. El fantasma se acercó muy lentamente.  Kultu cargó su flecha y cuidadosamente apuntó a la cabeza del fantasma. Tirando de la cuerda hacia atrás, y soltando la flecha, la dejó volar.

‘Pew’

La flecha voló recta y confiable. Pero cuando llegó al fantasma, simplemente pasó a través de él.

“… maldita sea, ¿qué se supone que debemos hacer…?”

Henrik miró brevemente a su alrededor.

“¡Tengo tanto miedo!”

Hiro continuó acobardándose tras él, agarrando el dobladillo de su camisa.

“Labeh ahondi russo oh.”

Akanna continuó cantando e inclinándose

“¿Qué debemos hacer?”

Kultu le miró fijamente, aterrorizado. No había nadie confiable. Henrik miró hacia delante de nuevo. La mujer fantasma estaba ahora casi sobre ellos.

Henrik agarró con fuerza su hacha. Era la única cosa de la que podía depender. Cara pálida, labios carmesíes, ojos rojos. Por un momento, Henrik y el fantasma se miraron fijamente.

“Huh…”

Henry había estado planeando balancear su hacha tan pronto como el fantasma se acercara lo suficiente. Pero una vez vio los ojos del fantasma, se congeló. Descubrió que no podía moverse.

El fantasma también dejó de acercarse. Levantó un brazo,

“Hyaaaaaaa…”

Y emitió un ruido extraño.

(… ¡Vamos, muévanse!)

Henrik ordenó a su cuerpo que se defendiera, pero no pudo librarse del terror petrificante que invadía su cuerpo. Pero… después de unos segundos…

El fantasma se giró y se fue en la dirección que ella señalaba.

Una vez desaparecida, Henrik pudo volver a moverse después de un momento. Finalmente, suspiró aliviado.

“¿Qué fue eso?”

“¿Se ha ido?”

Kultu contestó a la pregunta de Hiro.

“¿Eh?, ¿simplemente se va sin hacer nada?”

Una vez que el fantasma se fue.

“Emma gordi sabath.”

Akanna dejó de cantar y se levantó.

Todos los demás se volvieron para mirarlo. Y por primera vez, Akanna dijo palabras que entendieron.

“¡Gracias, bendito ancestro!”

Henrik estaba conmocionado y gritó

“¿Qué? ¡Akanna puede hablar!”

Akanna cerró la boca en respuesta y parpadeó unas cuantas veces. Henrik no tenía palabras. Kultu habló.

“Disculpen, pero como el fantasma se ha ido… vamos a movernos de nuevo. Han pasado unos 10 minutos desde que comenzó la incursión. ¿No deberíamos completarla?”

Henrik se despertó y fijó su agarre en la linterna.

“S… sí… supongo que ese fantasma no era un monstruo.”

Los cuatro hombres se movieron rápidamente del lugar. No deseaban quedarse mucho tiempo donde el fantasma había aparecido. Pero…

“Awooo~.”

Escucharon un aullido de lobo a la distancia. Era un sonido que ninguno de ellos quería oír de nuevo después de terminar el Capítulo 2. Hiro dijo.

“Espera… ¿era eso un lobo?”

Kultu también inclinó la cabeza y preguntó.

“¿Hay lobos en el cementerio?”

Henrik se mordió los labios. Este capítulo tenía demasiadas sorpresas. No sabía qué esperar.

 

 

*****¿Y dónde está el Espaciador?*****

 

 

Sungjin buscó febrilmente por el cementerio. Los monstruos “vivos” ya se estaban volviendo difíciles de encontrar.

En otras palabras, corría en círculos. Pero no tenía otra opción; estaba tan oscuro en el Cementerio del Alma Gris que era difícil distinguir entre la derecha y la izquierda.

Finalmente, la llama de la katana se apagó; habían transcurrido 5 minutos. Sungjin volvió a caer en la opresiva oscuridad.

(Espera, ¿ya pasaron 5 minutos?, ¡no tengo mucho tiempo…!)

Sungjin llamó al Operador por instinto.

“Operador.”

“¿Sí?”

“Dame…”

Estaba a punto de pedir Ceniza de Salamandra otra vez, cuando recordó que tenía a Cain.

(Ah… cierto…)

“Por favor, continúe.”

“Ah, no importa.”

Sungjin metió la mano en su bolsillo para sacar una pequeña figura de lobo. La tiró al aire.

Antes de llegar al suelo, la pequeña figurita se transformó en un gran lobo. Sungjin no podía evitar sonreír mirando a Cain.

(Los lobos tienen una visión nocturna superior.)

Cain apareció por primera vez en una incursión,

“Awooo~.”

Dejó salir un largo aullido para anunciar su presencia. Sungjin se acercó a Cain.

“Cain, está muy oscuro para que vea bien. Guíame en el camino. Buscamos un altar con un pentagrama rojo. ¿Entendido? Debe parecerse a un montón de rocas.”

Cain soltó ladridos cortos para expresar lo que entendía.

“Woof woof woof.”

“Busca cadáveres… no los que no se mueven en el suelo, sino los que todavía se mueven. Buscar enemigos supervivientes debería llevarnos al jefe.”

Sungjin intentó explicar en detalle, pero Cain ya había comenzado su búsqueda. Sungjin siguió a Cain quien moviendo la cola.

Después de un tiempo, Cain se detuvo y sacó los dientes.

“Grrrrrr…”

Dejó salir una advertencia.

“¿Qué encontraste, Cain?”

Sungjin se puso al día con Cain, y desde lejos…

‘Creak click’

Podía oír los sonidos de los ghouls y esqueletos. Enemigos. Los números eran enormes. Cain debió haber gruñido para advertir a Sungjin de lo que se avecina. Sungjin sacó su Katana.

 

 

*****¿Y dónde está el Espaciador 2?*****

 

 

“‘Suspiro’… sin enemigos…”

Hiro se quejó de la falta de enemigos con los que luchar. Henrik estuvo de acuerdo con él.

“Sí…”

Henrik prefería la seguridad a la imprudencia, pero Hiro tenía razón. De vez en cuando, el grupo pasaba a través de algunos huesos o carne en descomposición, pero siempre encontraban partes desgarradas en pedazos.

Mientras vagaban aburridos, los cuatro cazadores oyeron otro extraño ruido.

‘¡Shing! ¡Woof! ¡Kaaack!’

Era un sonido de conflicto. Los cazadores miraron hacia la fuente. Henrik miró a cada uno de los otros cazadores y preguntó.

“… ¿deberíamos ir a comprobarlo?”

Nadie se negó. Desde el encuentro con el fantasma, no habían visto a ningún enemigo vivo. Se dirigieron hacia la fuente del conflicto.

“…guerrero incomparable…”

Akanna dijo su segunda frase coherente. Los cazadores alzaron su linterna alto y continuaron caminando hacia la conmoción.

Pronto, pudieron ver a Kei pelear. Él blandía su katana con una velocidad y poder que rivalizaba con relámpagos.

Cada golpe de su espada destrozaba a tres o cuatro zombis.

Los ghouls intentaron lanzar ataques sorpresivos desde su punto ciego de vez en cuando, pero Sungjin parecía tener ojos en la espalda; los detenía con su vaina y los partía en dos con un ataque de persecución de su katana.

“Krrruughaaggg.”

Frente a la poderosa espada de Sungjin, los ghouls fueron cortados como trozos de papel.

Un esqueleto intentó apuñalar a Sungjin con una lanza, pero Sungjin lo esquivó fácilmente retrocediendo. Y…

“¡Kaa!”

El lobo derribó el esqueleto. El esqueleto luchó durante un momento en el suelo, pero el lobo lo destrozó con sus garras.

“Wow…”

Henrik susurró asombrado. Hiro era bueno, pero sólo cuando era juzgado como ser humano.

Lo que él presenció en la lucha de Kei estaba más allá del nivel de un mero ser humano; era como ver a un Dios de la Guerra de antaño.

“Hiro.”

Henrik recordó a Hiro y se giró para mirarlo. Hiro también estaba viendo la pelea con la boca abierta.

(Me pregunto qué estará sintiendo ahora mismo.)

Para cuando terminó sus pensamientos, la conmoción terminó. El sonido de la lucha se detuvo, y Henrik miró a Sungjin. Estaba rodeado de nada más que cadáveres no-muertos.

Kei frunció el ceño mientras limpiaba la sangre que corría por su katana. El lobo que estaba junto a él se volvió para mirarlos brevemente antes de ladrar.

“Awo.”

Kei finalmente se giró para mirar a los cuatro cazadores.

“Ah… han venido.”

Pero…

“Grrr.”

El lobo que estaba a su lado mostró los colmillos, amenazante. Kei lo notó y castigó al lobo.

“Oye, no hagas eso, Cain. Estos cazadores no son enemigos.”

A sus palabras, el lobo se relajó y caminó entre las piernas de Sungjin. Era dócil y leal a su amo. Después de regañar a su lobo, Sungjin levantó la vista.

 

 

*****Espaciador domesticado*****

 

 

Sungjin rápidamente hizo un recuento.

 

“Uno, dos, tres, cuatro.”

Evidentemente, nadie murió. Nadie parecía particularmente herido. No tuvo la oportunidad de verlo, pero lo más probable es que el Lancero Veterano y el Samurai de Nivel Medio hubieran protegido bien al grupo.

(Es un grupo bastante talentoso.)

Sin que él lo supiera, la principal razón de su seguridad era que casi todos los monstruos fueron aniquilados por sus manos. El europeo del norte que estaba de pie en el frente se le acercó y empezó a hablar.

“Eso fue increíble allá atrás, Kei.”

Sungjin le dio la bienvenida.

“Me alegro de que todos estén bien.”

“No podía creer lo hábil que eras… suficiente para sobrevivir solo.”

“Ah, gracias.”

Sungjin pasó por alto sus elogios. Había cosas más importantes que discutir. Señaló el montón de rocas que formaban un altar.

“Así que… estoy a punto de ir por a el jefe… ¿qué les gustaría hacer?”

Era el círculo de invocación mágica usado para invocar a “Lich Deathmond”. Fue descubierto por Cain mientras buscaba a través de la oscuridad.

El hombre europeo vio el altar y se tensó. El chico japonés que estaba a su lado se adelantó.

“¿Qué quieres decir? Vamos a luchar.”

El hombre africano que estaba detrás de ellos continuó mirando fijamente con la cara en blanco.

El nepalés detrás de todo el grupo parecía ansioso. Sungjin le dirigió sus palabras

“Bueno, no les pediré que no participen. Pero ni siquiera yo puedo luchar y proteger al mismo tiempo. Si no sienten que pueden manejarlo, por favor, siéntanse libres de abandonar la pelea. De hecho, estará bien si no participan en absoluto, puedo completar la incursión por todos.”

El jefe “Lich Deathmond” era un enemigo problemático; usaba ataques mágicos. Muchos individuos fuertes se habían encontrado con una repentina muerte por su magia.

Ante sus palabras, Henrik y Kultu retrocedieron. Sólo quedaron tres.

Sungjin, el adolescente japonés Hiro, y Akanna el africano. Sungjin rápidamente los miró.

(Bueno… al menos no están en un nivel donde harían más daño que bien.)

Sungjin estaba frente al altar. En el suelo había un pentagrama satánico dibujado.

En su centro, unas costillas y huesos pélvicos emitían luces azules.

“Oye, Samurái, debería haber unos huesos azules brillantes por ahí. Ve a buscarlos por mí.”

Hiro recogió en silencio los huesos como pidió Sungjin. Sungjin también buscó y encontró tres huesos azulados.

Fémur derecho, húmero derecho y cráneo. El Samurái trajo al húmero izquierdo y el fémur izquierdo. Sungjin señaló hacia el círculo mágico y explicó…

“Acomoda esos sobre el pentagrama. El cuerpo forma el centro, así que coloca esos dos huesos en el lado izquierdo. Entiendes, ¿verdad?”

Y como se lo ordenaron, el Samurái colocó los huesos en el lado izquierdo de las costillas y el hueso pélvico.

Sungjin siguió el ejemplo y colocó el fémur y el húmero derecho en el pentagrama. Se detuvo un momento antes de dirigirse a los otros dos cazadores.

“Prepárense, Samurai y Lancero Veterano.”

Los dos hombres asintieron ligeramente. Sungjin colocó la última pieza, el cráneo, en el pentagrama.

El círculo mágico rojo se iluminó, arrojando sombras a su alrededor. Los huesos comenzaron a volverse a unir entre sí. El Operador hizo un anuncio.

 

[¡Advertencia! ¡El monstruo Jefe “Lich Deathmond” ha aparecido!]

 

 

BryanSSC: ¿Alguien entendió la referencia de los espaciadores? xD bueno, la chica fantasma es muy siniestra… debe tener algo que ver con los secretos de la incursión 😀

PD: No aguantaba la risa con el Samurái cobarde xD

 

Trad. BryanSSC

Editor: Lykanos

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