Master Hunter K – Capítulo 16

Master Hunter K
Capítulo 16: Cementerio del Alma Gris – Parte 2

 

Una vez Sungjin se fue, los otros cuatro decidieron trabajar juntos como un grupo.

“Sí, sólo déjenmelo a mí. ¡Esto es pan comido!”

Hiro era muy hablador.

“…”

Akanna estaba demasiado callado. Pero independientemente de sus diferencias, estuvieron de acuerdo en quedarse juntos para despejar el cementerio.

En frente estaba Henrik con su hacha y Hiro con su katana. En el medio estaba Akanna con su lanza, y en la retaguardia Kultu con su arco.

Antes de entrar en el cementerio, Henrik y Kultu sacaron las linternas que tenían.

“¿Qué es eso?”

Henrik respondió a la pregunta.

“¿Qué, esta linterna? Estaba en la hoja de información, ¿sabes? Decía que el cementerio es oscuro, así que debíamos comprar una linterna en el Mercado Negro.”

Hiro inclinó la cabeza.

“¿Es así?”

Akanna también parpadeó con una expresión en blanco. Henrik sacudió la cabeza.

“La mía en el frente, y la de Kultu atrás, probablemente estaremos bien con la luz. Vamos.”

Henrik se dirigió al cementerio. Algún tiempo después…

“¡Grrah!”

Algunos pocos zombies aparecieron.

“¡Zombies!”

“¡Lo tengo!”

Hiro corrió sin temor.

“¡Espera…!”

Henrik estaba planeando vigilar a sus enemigos y responder defensivamente. Dubitativamente, corrió hacia adelante para asistir a Hiro. Sin embargo, Hiro resultó ser mejor de lo que pensaba.

Manejaba su espada como si estuviera poseído. Una vez los zombies llegaron a su área de impacto, sus brazos y piernas fueron cortados y enviados a volar. Cuando los zombies tropezaron y cayeron debido a que no tenían piernas, fueron decapitados con un ataque relámpago antes de que tocaran el suelo. Henrik instintivamente tragó saliva.

(Ya veo, por eso actúa tan arrogante.)

Mientras estaba distraído, un zombie cargó hacia él. Henrik agitó su hacha instintivamente y cortó las muñecas de los zombies sin resistencia.

Pero esto se volvió un problema. Un ser viviente dudaría por el dolor, pero el zombie continuó cargando hacia Henrik sin tener en cuenta el daño físico.

Henrik, que acababa de terminar su ataque, no estaba en posición para defenderse. Era vulnerable a la mordida de los zombies. Un momento de peligro.

“¡Aho!”

La larga lanza de Akanna atravesó la cabeza del zombie a través de su cara.

Los zombis golpeados en la cara por su lanza cayeron impotentes en el acto, sin ser capaces de hacer mucho ondeando sus brazos. Gracias a la animada lucha de los dos hombres, Henrik y Kultu no tuvieron mucho qué hacer.

“¡Orya!”

“¡Kaho!”

Todo lo que Henrik y Kultu podían hacer era proveer luz para que Hiro y Akanna lucharan apropiadamente.

“¡Muy bien, Henrik! ¡Trae luz un poco más cerca por favor!”

Al menos Hiro necesitaba luz para luchar.

“¡Ahoho!”

Akanna corría dentro de la impenetrable oscuridad solo, y mataba a los zombies por sí mismo.

“¿Qué demonios estoy viendo?”

Henrik, quien había vivido toda su vida en Copenhagen, tenía dificultad para ajustarse a lo que estaba presenciando.

Pero gracias al esfuerzo de los otros dos hombres, Henrik y Kultu podían progresar sin mucho problema.

Algunas veces los ghouls, quienes eran más rápidos que los zombies, amenazaban a Henrik y Kultu. Pero cuando estaban en peligro, Hiro y Akanna los protegían del daño.

Henrik les dio las gracias a los dos.

“Gracias a ustedes dos… creo que seremos capaces de despejar esta incursión sin muchos problemas. Por supuesto, tendremos que ver primero al jefe para saberlo… pero por lo que puedo ver, deberíamos ser suficientes. La verdadera preocupación es el joven Kei de antes. Me preocupa lo que pudo haberle pasado.”

Sin embargo, la expresión de Hiro era extraña. Hiro habló como si estuviera desanimado.

“Sí, supongo que sí… pero, ¿no es algo extraño aquí?, ¿en esta ronda?”

“¿Qué es extraño?”

“Quiero decir… bueno, supongo que algo como… el número y fuerza de los monstruos… ¿no sienten que de alguna manera es incluso más fácil que el Bosque de Ahenna?”

Kultu estuvo de acuerdo con sus observaciones.

“Creo que tienes razón. Comparados a las interminables oleadas de lobos de la incursión anterior, parece que hay muy pocos enemigos en esta incursión. Hay ghouls también… pero los osos eran por mucho más amenazantes.  ¿Es porque no hemos entrado más en el cementerio?”

“Ig.”

Akanna interrumpió la conversación haciendo ruidos extraños. Henrik se giró hacia él.

“¿Qué pasa, Akanna? ¿Tienes algo qué decir?”

Akanna apuntó en silencio para la linterna de Henrik. Henrik comprendió sus gestos y obedientemente le entregó la linterna. Pero la pregunta permanecía.

“Akanna, tú… creí que no necesitabas luz.”

“Ig Ig.”

Akanna dejó a los otros tres y corrió a algún lugar. Luego se detuvo y puso la linterna en el suelo. Los otros tres hombres abrieron ampliamente sus bocas en sorpresa.

“¿Qué demo…?”

No muy lejos de donde habían peleado, había un numero inimaginable de cadáveres de zombies y ghouls en el suelo. Henrik caminó hacia Akanna para recoger la linterna. Miró alrededor del área con la linterna sostenida cerca del suelo.

Ahí encontró no sólo cadáveres de ghouls y zombies, también trozos de esqueletos. Henrik murmuró a sí mismo, abrumado por las implicaciones.

“¿Qué demonios…?”

 

 

*****Espaciador No-Muerto*****

 

 

Sungjin manejó su katana como un relámpago.

“Kueueu~.”

De un simple golpe, dos zombies fueron cortados de una vez. La sangre y bilis salpicaron la cara de Sungjin.

‘Kraaa Graaaahh’

Oliendo el espeso hedor de la sangre, los ghouls aparecieron de la nada. Dientes profundamente doblados, afilados y desiguales, y carne podrida.

Sungjin movió instintivamente su katana. Cualquier cosa que su espada tocara, era cortada sin resistencia. Por supuesto, arrojando repugnantes líquidos no identificables en todas partes.

(…)

Había en gran parte dos quejas principales sobre el Cementerio del Alma Gris. Una era que los enemigos apestaban y daban asco, en su mayoría los zombies y ghouls.

El segundo era que estas cosas eran peligrosas sólo cuando superaban en número a sus oponentes. Aunque no representaban una amenaza significante para Sungjin, pelear contra ellos no era para nada higiénico.

(No puedo esperar para completar este mapa.)

Ya era su segunda vez, pero no podía acostumbrarse a esto. Pieza oculta o no, sólo quería terminar la incursión.

Una vez encontrara un círculo rojo mágico oculto dentro del cementerio, sería capaz de localizar al monstruo jefe, “Deathmond”. Matar al jefe a toda velocidad y buscar la pieza oculta, ese era su plan.

(… ¿dónde estaba?)

Pero no podía recordar dónde estaba el círculo mágico localizado. El Cementerio del Alma Gris era demasiado oscuro, tan oscuro que era difícil saber dónde demonios estaba todo.

La última vez, los cinco vagaron por todo el cementerio sin rumbo fijo, hasta que accidentalmente tropezaron con el círculo mágico y con dificultad derrotaron al jefe dentro del marco de tiempo.

(… tal vez debí haber comprado una linterna…)

Sin duda, el panfleto informativo sobre el “Cementerio del Alma Gris” había instado a los cazadores a comprar al menos una linterna.

Él, una vez más, fue tacaño al máximo como para ahorrar dinero y poder comprar los ítems de rango legendario más adelante. Recordando algo, Sungjin llamó al operador.

“Operador”

[¿Sí, estimado cazador?]

“Saca la Ceniza de Salamandra que recibí en la última recompensa.”

Un paquete apareció sobre el cubo ante el comando. Era una recompensa que recibió en el Bosque de Ahenna. Sungjin la levantó.


Ceniza de Salamandra
Item normal consumible

Efecto especial: Flama (I)
Flama (I) – imbuye un ítem con una débil flama. 5 minutos de duración

Ceniza recolectada de un lagarto de fuego muerto, una salamandra.
Se dice que hay un lugar en el mundo donde las salamandras son criadas en una granja para recolectar sus cenizas.


Sungjin esparció la ceniza sobre su katana. Pronto, el arma de Sungjin se prendió en llamas, iluminando el entorno.

(… útil.)

Era un ítem originalmente utilizado para mejorar el poder de ataque, pero Sungjin lo trató como nada más que una fuente de luz.

Su daño ya era lo suficientemente alto. Vender las Cenizas de Salamandra sólo le daría una moneda negra. Con los cinco minutos de duración, estaba seguro de poder encontrar a Deathmond a tiempo.

‘Clack clack’

Tal vez era debido a la katana llameante que un ejército de esqueletos marchaba hacia él. Sungjin prefería a estos individuos, al menos no tenían carne podrida o sangre.

Además, cada uno llevaba lanzas, espadas o hachas. Y no hace falta decir que no presentaban una amenaza a la velocidad de Sungjin.

Sosteniendo su katana en una mano y la funda en la otra, Sungjin peleó como si estuviera realizando un estilo de combate de dos espadas. Cortando y golpeando.

No importa lo que golpeara Sungjin, se convirtieron en pedazos de huesos. Una vez los enemigos fueron destruidos, Sungjin hizo una pausa para mirar al cielo nocturno.

La luna no se podía ver en ningún lugar, no tenía sentido de dirección. No sabía de donde vino o a donde tenía que ir.

(… no sé dónde está el círculo mágico… ¿qué debo hacer?)

Sungjin reflexionó por un momento antes de pensar en un plan de acción: destruir todo y buscar tan amplia y rápidamente como le fuera posible.

Si corría hacia los enemigos entonces era un lugar en el que no había estado, y si era un área llena de cadáveres, entonces era un lugar donde ya había estado.

Aunque Sungjin estaba enfermo y cansado de crear montañas de cadáveres de ghouls y zombies, decidió tragarse su repugnancia y hacerlo de nuevo.

 

 

*****Espaciador Asqueado*****

 

 

“¿Eso… Kei, hizo todo esto él solo?”

Henrik preguntó incrédulo. Hiro respondió.

“¿Quién más podría ser?”

Hiro se oía enfadado.

“Bueno, supongo que es algo bueno, siempre y cuando despejemos la incursión ¿cierto?”

Henrik lo consoló, pero Hiro mantuvo sus brazos cruzados en silencio. Parecía como si hubiera en algún tipo de rivalidad entre él y Sungjin.

Los cuatro cazadores pelearon con los “supervivientes” mientras buscaban en el cementerio. Cuando repentinamente…

“¿Eh?”

Akanna se detuvo en el acto. Podía ver algo en la oscuridad. Los demás se tensaron, pero él bajó su lanza.

“¡Amero Hum manieh damondi!”

Cayó sobre sus rodillas y empezó a inclinarse fervientemente. Los demás vieron por qué se estaba inclinando. Ahí, vislumbraron a una persona en la distancia, revestida en un vestido blanco.

“¡Eek! ¡EEEE!”

Hiro comenzó a gritar como mujer y se ocultó tras Henrik. (­BryanSSC: Muchas historias de fantasmas japoneses xD)

“¿Qué… qué pasa?”

Hiro respondió a la pregunta de Henrik.

“¡F-Fantasma!”

Henrik miró de nuevo. Vio a la persona vestida de blanco. Rostro pálido, cabello largo, vestido blanco. Se acercaba a ellos.

Pero sus movimientos eran muy suaves. Cuando miró cuidadosamente, vio que no había pies bajo los dobladillos. Henrik trató de animar a Hiro.

“¡Debemos p-pelear!”

Hiro se aferró a la ropa de Henrik y murmuró.

“F-Fantasmas ¡Son aterradores!”

Akanna continuó orando y cantando.

“Raome kani Besemeres.”

Henrik estaba empezando a entrar en pánico. Los dos aces del equipo mostraron zero voluntad de pelea y se comportaban extrañamente.

Henrik volvió a mirar al fantasa otra vez. Incluso ahora, el fantasma sin piernas se deslizaba hacia ellos.

 

 

BryanSSC: Ya se los cargó el payaso xD

Trad. BryanSSC

Editor: Lykanos

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