Marietta-hime no Konrei. Capítulo 2

Encantada en conocerlo [1]

“Princesa, ¿podría ser que esté temblando?” Marietta de hecho estaba temblando, y su fiable dama de honor se apresuró a decir algo. “Está un poco frío en el interior del coche. ¿Debo preparar otra manta para usted?”

“Oh, estoy bastante bien, Sierra. Te lo aseguro, no es porque tenga frío.” Marietta estaba a bordo del carruaje hacia Oltaire. El carruaje se sacudió todos los días durante diez días, y sólo habían transcurrido cuatro días desde que cruzaron la frontera hacia Oltaire. Era un carruaje real de marca fina, pero aun así era un viaje un poco áspero para el cuerpo de una jovencita. Sin embargo, debajo de ella[2] había un montón de cojines, y entre su curiosidad y energía, Marietta era incluso capaz de disfrutar de dormir al aire libre. Después de todo, su marido la esperaba al final del viaje.

Incluso tenía el retrato del General Belvant Fergus entre sus cosas. Realmente quería que fuera exhibido dentro del carruaje para contemplarlo hasta que se satisficiera, pero como no estaba sola, habría sido demasiado vergonzoso. Por lo tanto, no lo había hecho. Sin embargo, sólo recordando su rostro la hizo marearse involuntariamente con pensamientos acerca de su marido aún invisible, pero cuando volvió a sus sentidos, estaba tan avergonzada que comenzó a temblar.

Aun así, su muy capaz dama de compañía era más asustadiza que un demonio, y ya había recopilado considerable información sobre el General Fergus. Oh, mi pobre, querida princesa.  Sin importar qué, debería de haber sido casada con un caballero más amable y maravilloso de una familia real. No debería haberse convertido en la novia de semejante hombre tan vulgar y temible. Soy consciente de que intenta no preocupar a nadie escondiéndose detrás de una máscara de entusiasmo, pero de vez en cuando su cuerpo tembloroso desmiente sus temores, de eso no tengo duda. Sierra se movió silenciosamente hasta las lágrimas. Aunque tal vez me falte habilidad, debo proteger a mi princesa tanto como pueda.

Ignorando la nueva resolución de Sierra, Marietta miró el paisaje fuera de la pequeña ventana antes de decir, “Parece que crecen diferentes plantas en los bosques de Oltaire. Me pregunto si aquí viven también diferentes animales. Estoy esperando vivir en esta nueva tierra.”

“…Así parece. Sería maravilloso encontrar flores hermosas o animales adorables para que se encuentre a gusto, Mi Princesa.”

“Sí, eso sería bueno… ¡Kyaaa!” El carruaje repentinamente se tambaleó, haciendo que Marietta gritara.

“¿Qué está pasando?” Oyendo el clamor inusual que ocurría en el exterior, Sierra concluyó que debían de estar en un estado de emergencia, y ocultó a la princesa bajo un manta.

“¡Ataque enemigo! ¡Estamos bajo ataque!”

Aparentemente, el carruaje estaba bajo ataque por un asaltante desconocido. Los guardias blandían sus espadas, y los estridentes sonidos metálicos resonaban fuera.

“¡Debería estar en el carruaje, arrastrarla fuera!”

Sierra desenfundó su cuchillo de autodefensa, y se preparó para los intrusos en la entrada del carruaje. Los asaltantes estaban muy probablemente tras de Marietta.

“Sierra…”

“No hay necesidad de temer, Mi Princesa, te protegeré.” A pesar del riesgo, Sierra sonrió dulcemente como lo hacía normalmente.

La puerta del carruaje se abrió de golpe, y en el momento en que el hombre apareció, las botas de Sierra se unieron a su rostro. “¡Gwaa!” Con una patada lo suficientemente fuerte como para fracturar los huesos, el hombre cayó hacia atrás justo de donde estaba.

“Carajo, pequeña mierda…” Por detrás, otro hombre alzó su espada, apuntando a Sierra, cuando de repente…

“¡¡Gwaaaa!!” Los ojos del hombre se dilataron cuando dejó escapar un último grito agonizante antes de desaparecer de la vista de Marietta.

“¿Qué pasó?” Espiando desde debajo de la manta para ver lo que estaba pasando, la vista fuera del carruaje hizo a Marietta recuperar el aliento.

“Seguro tienes agallas, yendo tras mi futura esposa.” Allí estaba de pie el General Belvant Fergus, sosteniendo en su mano derecha una espada ensangrentada, tremendamente bañada en la sangre de sus enemigos.

“Ah…” Sin tener que decirlo, Marietta sabía que estaba mirando a su futuro marido, Belvant.

“Princesa Marietta, ¿está herida?”

“…No, no he sido herida, pero mi señor Fergus, hay sangre…” Su prometido cubierto de tanta sangre, ¡seguramente  debe estar herido en alguna parte! ¡¿Estaba bien?!

Teniendo tales pensamientos, el mismo olor a sangre hizo que Marietta se sofocara, su rostro palideció muy rápidamente, y de pronto colapsó sobre Sierra.

“¡Mi princesa! ¡No se fuerce!” Mientras atendía a Marietta, Sierra miró ferozmente al General. Sierra pensaba erróneamente que ver su aterradora apariencia ensangrentada había causado que Marietta se sintiera mal.

“¿…Te asusté? Mis disculpas.” Belvant debió haber sido el héroe, salvando a su esposa de semejante crisis, pero en lugar de eso, habló en voz baja, se volvió y montó su caballo. “Voy a regresar antes que ustedes. Necesito dos grupos, uno para custodiar y uno para limpiar este desorden, luego seguidme.”

“¡Entendido, señor!”

Belvant frunció el ceño profundamente al ver a Marietta aún más frágil y encantadora que en su retrato. “…No se hará. Alguien como yo casándose con una princesa, es absurdo.” ¿Entonces por qué mi pecho se siente como si doliera? Belvant sabía que todas las mujeres en el mundo estaban asustadas de él, sin embargo, ser rechazado por Marietta le había dañado sin saberlo.

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Alrededor del tiempo en que Belvant estimuló ferozmente a su caballo a la acción, Marietta tomaba un alcohol fuerte como tónico, y la figura galante de su futuro marido en sus recuerdos se manchó con rojo.

Apareció de la nada como el viento para salvarme, rodeó a todos los rufianes, y justo como el viento desapareció de nuevo. Sí, no tenía ni una herida para que yo aliviara, estaba tan fuerte y robusto como un hombre. Sí, justo como un caballero en un cuento de hadas… ¡Ah, Mi Señor Belvant, eres demasiado maravilloso! Aún más maravilloso que tu retrato… Oh, cómo espero verte de nuevo pronto.

Una vez más, Marietta se enamoró de su alto y fuerte futuro marido.


1. “How Do You Do?” Es un saludo formal para alguien que no has conocido antes. El significado sería “¿Cómo está usted?” o “Encantado de conocerle”; por lo que, tomando en cuenta la personalidad de Marietta, decidí la segunda opción en femenino. 

2. “…beneath her bottom…” Literal sería algo como “debajo de su trasero”, pero sin estar segura de ello, decidí colocar “debajo de ella”, puesto que a esto se refiere. 

 Traductor: Beriia.

Editor: Nadie.

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