Master Hunter K – Capítulo 10

Master Hunter K
Capítulo 10: Bosque de Ahenna – Parte 3

 

“¡Awo awoo awooooo~!”

Ahenna soltó una larga serie de aullidos. En la superficie, sonaba como el aullido de un lobo ordinario, pero la entonación y el tono cambiaban sutilmente, como si estuviera hablando. Al oír su voz, la gigantesca manada de lobos empezó a moverse en grupo.

“¿Qué demonios?”

Mientras los otros tres cazadores estaban en pánico, los lobos se acercaron rodeando a los cuatro.

“Whoa whoa whoa…”

Uno de los cazadores ya estaba retrocediendo hacia la espalda de Sungjin.

Sungjin ya había perdido la paciencia, escupió una declaración a los otros cazadores.

“El jefe es mío, no me importa lo que quieran hacer, simplemente no se metan en mi camino.”

Sungjin arremetió dentro del ejercito de lobos hacia Ahenna, tan pronto como terminó de hablar, dejó atrás a los cazadores. Ahenna, que estaba dando órdenes a los otros lobos por medio de su voz, se detuvo y se preparó para la batalla.

En un abrir y cerrar de ojos, atacó con sus garras a una increíble velocidad.

Pero Sungjin evitó sus garras con una velocidad aún mayor, agachándose bajo su ataque.

Fue una centésima de segundo, pero Sungjin vio que sus ojos se abrieron ampliamente como si dijera “¿cómo pudo evitar esto?”. Y era razonable que ella se sorprendiera, había muy pocos cazadores capaces de evitar este ataque dado que la incursiones acaban de empezar.

(Muere.)

Sungjin inició un corte inclinado hacia arriba tan pronto como las patas estaban fuera del camino. Ahenna saltó hacia atrás a tiempo gracias a sus instintos animales, pero la punta de la katana de Sungjin se las arregló para alcanzar su hocico.

“¡Kaaa!”

Ahenna se retiró, gritando de dolor. Sungjin sintió la reacción del golpe. Era un corte poco profundo.

(No hubo suficiente daño.)

Sungjin se preparó para cargar y seguir con un golpe de persecución, pero…

“¡Kao!”

Un lobo funesto cargó hacia Sungjin desde un costado. Sungjin lo evitó agachándose, pero otro más cargó hacia él.

Sungjin se vio obligado a retroceder. Y dentro de unos momentos, Ahenna había retrocedido y estaba inmediatamente rodeada por una docena de lobos funestos. Los lobos grises se precipitaron para rodearla completamente.

Sungjin frunció el ceño.

(Qué diligentes son al servir a su reina.)

Repentinamente…

“¡Pew!”

Sungjin oyó el sonido de una flecha volando por el aire detrás de él. Vio la flecha volar en su dirección. Mientras pensaba en si debía bloquearla o no, se dio cuenta de que estaba volando sobre su cabeza.

(¿Qué pasa con eso?)

Cuando Sungjin revisó detrás de él, vio que los otros cazadores estaban peleando por sus vidas.

“¡Maldición! ¡Mátalo!”

El Explorador Novato estaba disparando flechas al azar, fallando cada tiro. El Espadachín Novato y el Vándalo estaban agitando sus armas llameantes (imbuidas en fuego por la Ceniza de Salamandra) salvajemente sin pensar.

“¡Aléjate! ¡Aléjate!”

Ahenna aulló un comando a los lobos.

“Awooawoawo~~.”

Los lobos dejaron de atacar y se movieron como uno. Orbitaron alrededor de los 4 cazadores. Aunque eran lobos, eran ordenados y precisos al ejecutar los comandos de su reina.

Sungjin apretó la katana y entró en una postura de batalla.

(… primero necesito matar a la líder…)

Sungjin escudriñó el mar de lobos. No era difícil encontrarla. Pelaje blanco como la nieve, con un cuerpo anormalmente grande.

Su mirada se encontró con la de ella. Ahenna estaba sangrando por el largo corte en su rostro que cruzaba desde su nariz hasta la frente. Una vez lo miró a los ojos, gritó de nuevo.

“Aaawoo~.”

En el momento en que su comando terminó, los más grandes lobos funestos se pararon entre ella y Sungjin.

(… es más lista de lo que pensé.)

Sería difícil completar esta incursión solo. Sungjin brevemente miró a los otros cazadores. Ellos estaban agrupados juntos con el Vándalo gritando órdenes.

“¡Juntos, juntos!”

Entonces, el Espadachín Novato accidentalmente tocó la camisa del Vándalo y le prendió fuego. El Vándalo saltó por la sorpresa. Y después maldijo al Espadachín Novato.

“¡Hijo de puta! ¡¿Quieres morir, chico?!”

“¡L-Lo siento!”

Sungjin sacudió la cabeza con desilusión.

(Los lobos son mejores que los humanos.)

Sungjin sentía que pedir ayuda sería desfavorable y podría causar más dolores de cabeza. Agarró su katana con fuerza, no podía pensar en una forma para llegar a Ahenna en ese momento.

(Empecemos disminuyendo sus números un poco.)

Sungjin, cambiando su táctica, buscó la parte más delgada de la celda de lobos. Pero el primero en hacer un movimiento fue Ahenna.

“Argg.”

Con un corto comando, los lobos que los rodeaban atacaron de una vez.

“¡Maldición!”

El Espadachín Novato diligentemente sacudió su espada, pero el fuego en la hoja eventualmente se apagó.

“Uhh…”

En el momento, dudó. La mano que sostenía la espada fue arrancada. Dentro de algunos segundos, fue convertido en pedazos.

El Vándalo vio que la espada del Espadachín Novato salió volando y entendió que su garrote pronto perdería su encantamiento. Buscó en su bolsillo.

En el momento en que se detuvo a buscar en el bolsillo, un lobo se abalanzó sobre él.

Apresuradamente alcanzó su garrote y golpeó al lobo, pero otro lobo embistió desde su punto ciego. Saltó y lo agarró por el cuello con sus mandíbulas.

“Hijo de…”

Ni siquiera terminó de maldecir antes que su cuello fue arrancado por el lobo.

El Explorador Novato lanzó flechas de fuego a todo el lugar, pero sus flechas sólo golpeaban arboles inocentes. Una vez su protector el Espadachín Novato y el Vándalo murieron…

“¡A-Ayuda…!”

Trató de correr hacia Sungjin, pero fue mordido en el cuello y murió. Sungjin genuinamente sintió lástima por ellos, pero no era capaz de echarles una mano. El más fuerte de los lobos estaba ocupado atacándolo. Después de intercambiar una larga serie de golpes…

“Awoawoo~.”

A la orden de Ahenna, los lobos se separaron y retrocedieron. Cuando Sungjin miró alrededor para buscar la razón, vio que había una luz en el Bosque de Ahenna.

Las flechas de fuego del Explorador Novato habían iniciado un incendio forestal. Ahenna y sus leales lobos se alejaron de Sungjin y del fuego y continuaron rodeándolo desde lejos.

Rodeado por lobos y el fuego, Sungjin estaba empapado en su sangre. Tomó la oportunidad para mirar alrededor.

(Tantos…)

Cortó a los lobos sin descansar. Pero sus números parecían nunca disminuir. Cada vez que eliminaba a un gran número de lobos…

“Awooo~.”

Ahenna soltaría otro aullido que invocaría a un número incluso más grande de bestias.  Sungjin recordó por qué a este lugar le llamaban “Bosque de Ahenna”. Le preguntó al Operador.

“Operador, ¿tiempo restante?”

[Quedan 14 minutos y 29 segundos.]

Matar al jefe orco le tomó menos de 1 minuto, y Ahenna ya lo había arrastrado a pelear por 5 minutos. Después de todo, no importa cuán fuerte fuese Sungjin, sólo tenía dos manos y una katana.

Cargar temerariamente dentro de una muy bien coordinada formación de bestias era nada menos que un suicidio.

(Realmente necesito matar al jefe primero…)

Sungjin buscó a la reina. Estaba sangrando de su hocico y frente, y sólo lo miraba de vez en cuando.

Ella instintivamente sabía que no era rival para él.

(Qué odiosamente inteligente.)

Era como si supiera que ganaría si lo arrastraba a perder el tiempo. Sungjin, rodeado por lobos, no pudo evitar recordar al mercader errante Aindell.

(Tal vez debí comprar una Ceniza de Salamandra…)

Sungjin tenía 160 monedas. Había estado tan concentrado en ahorrar monedas para más tarde en el juego, que podría haber sido demasiado tacaño.

(Consumibles.)

Ahora que lo pensaba, recordó que el collar “Yanhurat” estaba dentro de su bolsillo. Manteniendo a los lobos a raya, sacó el collar y lo revisó.

(¿Es hora de usar esto…?)

El efecto especial activo era Zealot (III).

(Por 30 segundos, incrementaría el daño y la velocidad un 300%)

Una vez los efectos hayan terminado, su HP caería a 1/3 de lo que era. Pero los efectos valían la dura pena de este ítem. Sungjin, que ya era anormalmente poderoso, se beneficiaría inmensamente de su uso.

Pero él ya había visto el destino de aquellos que confiaban en el poder de Zealot. Esos adictos a Zealot siempre terminaron mal.

Había muchos que apostaron en los efectos activos de Zealot. Muchos de los que lo usaban, formaban sus estrategias a su alrededor. Pero quienes se volvían dependientes de sus efectos, algún día no podrían manejar la penalización y enfrentaría sus horribles muertes.

Sungjin sostuvo el collar en una mano mientras mantenía alejados a los lobos. Entonces…

…Matar.

Oyó una ominosa voz originándose en sus palmas. Sungjin miró desde el rabillo del ojo hacia el collar. El “Yanhurat” lo miró con una horrible sonrisa.

El collar continuó susurrándole para que lo pusiera en su cuello y peleara…

(No quería usar esto…)

Pero mientras deliberaba en sus opciones, el tiempo seguía pasando. Sabía que eventualmente superaría a los lobos y completaría el objetivo, pero cuanto más tiempo tardara, menos tiempo tendría para buscar y derrotar al jefe oculto.

(Mataré a la reina dentro de los siguientes 30 segundos.)

Llegando a una conclusión, se tragó sus inhibiciones y puso el collar en su cuello. Las voces se podían oír mucho más claramente ahora.

Mátalos.”

Sungjin cargó hacia Ahenna con todo, sus orejas se llenaron de los locos susurros del collar. Un lobo intentó bloquearlo. Sungjin fácilmente lo cortó.

La sangre salpicó en su barbilla. Los susurros del collar aceleraron varias veces.

Mátalos, asesínalos.

Un gigantesco lobo funesto se abalanzó contra Sungjin, lo cortó a una velocidad de relámpago. La hoja de Sungjin se movió incluso más rápido de lo usual.

El lobo funesto cayó en el suelo sin ser capaz de dar un sólo sonido. Habiendo derramado sangre dos veces, el collar volvió a tomar velocidad.

¡Mátalos, asesínalos, córtalos en pedazos, y sus vidas!”

“¡Graah!”

Un oso grizzli corrió hacia Sungjin, pero un simple corte y el oso se volvió rebanadas de carne. Las voces se volvieron cada vez más fuertes.

¡Mátalos, mátalos, mátalos, mátalos, mátalos!”

Sólo oírlos hizo que su adrenalina se disparara. Sus ojos se sentían como si estuvieran amenazándolo con salirse, e inconscientemente empezó a rechinar los dientes.

Sungjin se dirigió a la reina, innumerables bestias se cruzaron en el camino para proteger a su reina, pero Sungjin en el modo Zealot era tres veces más rápido y tres veces más fuerte. Su velocidad y fuerza eran como un huracán, arrastrando a sus enemigos en una lluvia de sangre.

Las bestias, que hicieron contacto con su camino de destrucción fueron cortadas como piezas de papel. Cortó y cortó y cortó. Y mientras tanto, la enloquecedora voz aceleraba sin parar.

“¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡¡¡¡¡Matar!!!!!”

“¡Aoooooo~!”

Ahenna soltó una voz llena de miedo, y todos los lobos en los alrededores lanzaron sus ataques hacia Sungjin para detenerlo. El sonido de los llantos de Ahenna y las voces del collar se superpusieron.

‘¡Matar! ¡Matar! ¡Matar! ¡¡¡¡¡Matar!!!!!’

Y una vez los sonidos se superpusieron, Sungjin no pudo evitar más que gritar hacia la interminable corriente de lobos.

“¡Los mataré a todos! ¡Hijos de puta!”

 

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BryanSSC: una muerte tonta… esos inútiles no hicieron más que estorbar…

 

Trad. BryanSSC

Editor Lykanos

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