Arslan 1.5.1

Arslan Tomo 1 La Capital Ardiendo: Capitulo 5 – Sucesor del Trono I

 

Aferrandose a las paredes de piedra., una humedad tan fría que no podían formarse gotas.

Era una cámara subterránea sin la bendición de la luz del sol. Una lámpara muy gruesa que era necesario tomarla con ambas manos se encendió iluminando en en el centro de la habitación.

Sobre una serie de estantes se dispusieron textos y medicinas y varios otros bienes para el uso de la magia. Cosas como fetos de ratón, hierbas venenosas molidas en polvo, velas hechas de azufre endurecido, y manos cortadas empapadas en alcohol.

En el suelo de piedra estaba el hombre de la máscara plateada. Aunque era un invitado, no parecía particularmente bienvenido. El anciano de túnica gris que era el maestro de la habitación permanecía sentado en una silla de roble y empezó a hablar como si esta descortesía estuviera justificada. Su voz era una reminiscencia de la chirriante raspadura de una rueda de hierro oxidado.

“No me disculparé por permanecer sentado. Tú, en tu ignorancia, no tienes idea de la cantidad de energía que he tenido que gastar en ese truco. Llamando niebla sobre llanuras que no conocen valle ni montaña, sólo para confundir a la caballería parsiana para que pensaran que no había enemigos en las inmediaciones”

“Pero te dejó con un montón de energía suficiente para balbucear, al parecer”

Máscara de plata comentó con frialdad.

 

“Suficiente de eso. ¿Con qué propósito me has convocado aquí?”

“Oh, en ese caso”

Su voz poseía una ligera cualidad rítmica.

“Aunque no te parezca una noticia agradable, Qaran está muerto”

 

Por un momento, máscara de plata se tensó. La filtración de la luz de sus ojos se intensificó. No puso en duda esta noticia, tal vez consideró innecesario hacerlo.

 

“Si hubiera mantenido la calma y permanecido leal al rey Andragoras, podría haber vivido perfectamente como un general parsiano de mayor honor, pero porque eligió apoyarte, se encontró con un final lamentable”

Sin prestar atención a esta simpatía fingida, el hombre de la máscara de plata contuvo la emoción en su voz.

 

“Qaran me sirvió de mucho. Tengo la obligación de hacer que su familia sobreviva”.

 

Habiendo dicho esto, aspiró.

 

“¿Quién mató a Qaran? Le debo vengar”.

“Todo eso no lo sé. Te lo dije, ¿no? Para recuperar completamente mi fuerza, necesitaré un año entero”

“Bueno, sin duda es una obra del mocoso de Andragoras y de su grupo de todos modos. Con esto, ese maldito mocoso de Andragoras sólo hace que la soga cada vez sea más estrecha. ”

 

El hombre de la máscara de plata dirigió esta advertencia a alguna figura invisible, y el anciano escuálido desencadenó una risa peculiar.

 

“Mi, mi, que desafortunado. Aunque no sé quién es el más desafortunado”

 

Si la máscara de plata podría mostrar una expresión, el descontento actual de su propietario sería más allá de obvio. Sin embargo, después de haberse acostumbrado a la incomodidad de tratar con el anciano, mantuvo la calma.

 

“Más allá de eso, es tu quien debe cuidar. Un retador se acerca”

“¿Un retador?”

 

Una luz peligrosa brotó en los ojos de la máscara de plata y apunto hacia la cara arrugada del anciano.

 

“¿El mocoso de Andragoras?”

“No, en absoluto. Sin embargo, es alguien cercano a él, tal vez el mismo que elimino a Qaran”.

 

El anciano contempló con ojos de humo oscuro a máscara de plata de pie en silencio delante de él.

 

“Está bien tramar venganza, pero tu oponente no estará solo”.

“Es todo lo mismo, no importa cuántos número.”

“Uno a uno en un duelo está bien, pero evita uno contra dos. Incluso con tu manejo de la espada, no puedes competir con dos oponentes a la vez”

 

Máscara de Plata no dijo nada.

 

“No eres el único fuerte en este mundo. El sol de Pars no brilla para ti solo. Para ti, que solo ves la confianza en sí mismo y el exceso de confianza son tan inseparables como la noche y la oscuridad. ”

 

El hombre de la máscara de plata asintió con la cabeza, pero parecía ser en parte una formalidad y en parte reflejo. Pronto, la máscara de plata se despidió y el anciano abrió la pequeña bolsa de cuero que el hombre había dejado sobre la mesa y contó los dinares que había dentro. Tal vez no eran motivo de especial preocupación, porque arrojó los dinares sin ceremonias en un cajón de su escritorio, refunfuñando y murmurando para sí.

 

“Es mejor pensar en ese tipo como moneda. Para revivir al Rey Serpiente Zahhak, todas las vastas tierras de Pars deben estar cubiertas de sangre fresca. Todos serán presa del Señor Zahhak, no me importa un ápice quien deberá ser el rey de Pars…”

 

El anciano levantó una mano y tiró de un cordón colgando del techo. Un cuadro dibujado sobre piel de oveja se desplego contra la pared.

Era el retrato de un hombre coronado con una cara oscura y ojos rojos. Asumiendo una personalidad completamente diferente de cuando se había enfrentado al hombre de la máscara de plata, el anciano se inclinó con el mayor respeto.

 

“Mi amo y señor Zahhak, por favor espere un poco más. Día y noche tu siervo aquí se esfuerza por la segunda venida de su amo…”

 

Seguramente no había nadie en esta tierra que no conociera el nombre del Rey Serpiente Zahhak. Masacrador de bebes recién nacidos Ese era el nombre de un antiguo gobernante del mundo, un rey cruel y demoníaco. Por ello, el sabio Rey Jamshid había sido desmembrado vivo, las partes de su cuerpo arrojadas al mar, toda su riqueza y poder robados.

De los dos hombros de Zahhak surgieron un par de serpientes negras. Este fue el origen de su epíteto de “Rey Serpiente”. Estas dos serpientes festejaron en su cerebro, durante el reinado de Zahhak, dos sujetos eran asesinados cada día, ya sea ghulam, wuzurgan o un humilde noble, sus cerebros alimentaban a las serpientes. Este reinado de terror duró mil años ininterrumpidos, el mundo cayó en la ruina. Las personas nacieron en el mundo entorpecidas por el miedo, y fueron a su muerte rodeadas de cuellos de desesperación. Cuarenta generaciones semejantes pasaron antes de que la regla del Rey Serpiente llegara a su fin. Así comenzó la dinastía real de Pars.

Con una mirada de veneración, el anciano observó durante algún tiempo a las dos serpientes negras que representaban las cabezas de los hombros de Zahhak. Entonces, con gran trabajo, su cuerpo demacrado se agitó, flotando en el aire frío como un extraño pez de aguas profundas. En poco tiempo, sus labios se abrieron como una roca fisurada.

 

“Gurgin”

 

El anciano llamó con urgencia a alguien.

 

“¡Gurgin!”

“Sí, Maestro, aquí espero yo.”

 

La voz que respondía fluía de un rincón oscuro de la habitación, pero la figura del entrevistado no podía verse. Sin embargo, el anciano no pareció importarle tampoco, y ordenó con impaciencia:

“¡Envía a otros seis hombres a la vez! Desde Atropatene, las muertes de soldados y civiles han sumado juntos un millón, pero no es suficiente. La población parsiana es de veinte millones; Si la sangre de por lo menos la mitad que no es bebido por la tierra, el segundo advenimiento de nuestro señor y amo Zahhak estará más allá de nuestro poder.”

“¿Inmediatamente?”

“Lo más rápido posible.”

“… Ciertamente. El deseo del Maestro es mi orden.”

 

La voz se desvaneció rápidamente, evaporándose como partículas en el aire. Durante un rato el anciano permaneció allí sin decir palabra, pero sus ojos y su boca traicionaron un siniestro placer.

 

“Una maldición sobre todos los que obstruyen la gloria del Rey de la Serpiente Zahhak…”

 

Trad. Usume
Editor: Pegna

 

 

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