Terror Infinity – V11 C10.

Terror Infinity 

Vol. 11: Capítulo 10.

 

Todos dejaron escapar un suspiro de alivio cuando vieron la pirámide. Los cuerpos de los pigmeos muertos llenaron el camino por el que iban. Nadie estaba seguro de si los que estaban en el centro habían sobrevivido. Si es así, con sus números podrían borrar al equipo. Dios sabe por qué podían existir tantos pigmeos en este bosque.

Jonathan dijo en voz alta. “¡Dios mío, en realidad hay un diamante del tamaño de un balón de futbol! Es hermoso. Zheng, tengo fe en ti. ¡Derrotarás al Rey Escorpión y obtendrás su ejército y el tesoro! Jaja.”

Zheng sonrió. “Tomaré el ejército. Acerca del tesoro, no les veo muchos usos, así que me desharé de ellos.”

Jonathan sonrió rápidamente. “¿Por qué hablamos de estas cosas? Te ayudaré a cuidar de ese inútil oro y joyas.”

Zheng caminó hacia la pirámide. Tan pronto como entró, sintió un peso en su cuerpo, como si algo hubiera sido arrebatado de él. Esta sensación fue horrible. No sólo eso, cuando se giró, vio a todos en la entrada de la pirámide, ninguno podía entrar. Extendió la mano y sintió una barrera translucida entre ellos.

“[El Rey Escorpión ha resucitado. Todas las mejoras y habilidades canjeadas han sido removidas del retador. El ejército de Anubis se ha activado para matar a todos los seres vivientes dentro de 50 km alrededor de la pirámide dorada hasta que el Rey Escorpión muera.]”

La notificación de Dios resonó dentro de la cabeza de Zheng. Vio a Xuan que inmediatamente sacó dos grandes pistolas y todos los demás sacaron sus armas. La tierra frente a ellos empezó a elevarse y convertirse en guerreros de Anubis.

Zheng bramó. Finalmente entendió las intenciones de Dios. Tenía que desafiar al Rey Escorpión con la fuerza de un humano normal. Lo que significa que no podrá usar el devastador poder de la Lanza de Osiris. No podía usar la técnica del movimiento o la Llama Roja. Además, Dios le había quitado a sus camaradas y puesto como rehenes. Tenían armas de fuego, pero eran superados en número. Los personajes de la película no podrían ser revividos si mueren, y Xuan ya había muerto, ¡todo estaría terminado!

Zheng rugió con locura y corrió tan rápido como podía. Ya pudo oír los disparos desde atrás. ¡No quería ver a sus compañeros morir, especialmente a los que había aceptado!

Estaba tan acostumbrado a correr con la técnica del movimiento que se sintió extraño haciéndolo normalmente. Casi perdió el equilibrio varias veces. Sin embargo, todavía le quedaba un poco de Energía de Sangre y Qi en su interior. Tal vez esas energías no pertenecían a las mejoras. Fueron formadas por su entrenamiento. Incluso si las energías eran tan débiles, eran su última esperanza.

Zheng empezó a pensar en las armas y técnicas que podía usar. El cañón Gatling estaba fuera de cuestión. Sólo tenía la fuerza de una persona normal en este momento. Tal vez podría usarlo con dificultad y sostener el retroceso después de entrar en la segunda etapa del modo desbloqueado.

Mientras pensaba en el modo desbloqueado, entró en él rápidamente. Por fortuna, el modo desbloqueado no desapareció. Estaba seguro de que Dios sólo le quitó el poder y estadísticas que había canjeado. Lo que significa que podría usar la técnica de Explosión.

Zheng se sintió mucho más seguro. Continuó corriendo mientras mantenía el modo desbloqueado. Repentinamente escuchó el sonido de golpes de un gong desde el interior. Juzgando por la película original, debería ser Imhotep invocando al Rey Escorpión. Lo que significa que la arena no estaba muy lejos.

Su velocidad estaba limitada sin el aumento de estadísticas, el Linaje del Vampiro, Qi y la técnica del movimiento. No era mucho más fuerte que una persona normal sin contar el modo desbloqueado. Tenía los instintos de combate, pero un cuerpo más débil que los atletas.

Al mismo tiempo, la pelea entre el ejército de Anubis y las otras personas había empezado. Por fortuna, el pasillo que conducía a la entrada de la pirámide era estrecho y era bueno para la defensa. Sólo tenían que preocuparse por el frente ya que tenían una barrera en su espalda. El ejército de Anubis no podría atraparlos si tenían armas. Sin embargo, los números eran demasiado grandes y su munición estaba disminuyendo a un ritmo enorme. Si esto continuaba así, sólo podrían durar unos pocos minutos.

Las pistolas de Xuan eran poderosas. Tenía el poder de fuego más alto en todo el grupo. Miró alrededor mientras disparaba, entonces sacó el TNT del cinturón de O’Connell y dijo. “Busquen cobertura.” Encendió la bomba. Cuando la mecha estaba por desaparecer, lanzó la bomba al techo y se cubrió la cabeza.

Varias explosiones en sucesión sacudieron el corredor y este colapsó. Los pilares y muros bloquearon al ejército. Nadie salió herido. El ejército de Anubis no entraría por un rato.

Se levantaron y dejaron escapar un suspiro de alivio. Todos miraron a Xuan con respeto, y luego oyeron el sonido de rocas siendo quebradas, como si alguien las martillara. Incontables martilleos sucediendo a la vez les dio un mal presentimiento.

“Sin duda los guerreros que están atacando los pilares colapsados y los muros. Juzgando por el derrumbe, el espesor de la barricada es de dos a tres metros. Necesitarán seis o siete minutos para atravesar con sus números y fuerza. Si incluyes nuestra munición, podremos sobrevivir ocho o nueve minutos. Así que recen para que Zheng pueda matar al Rey Escorpión en ese tiempo.”

Zheng no sabía lo que estaba sucediendo afuera. Todo lo que podía pensar era en mantenerse corriendo tan rápido como podía hacia el sonido del gong. Después de pasar un estrecho corredor, entró a una gran habitación con calderos. Imhotep estaba golpeando el gong en el centro. Una mujer de larga cabellera estaba parada a su lado.

Según la trama, el poder de Imhotep fue arrebatado, así que Zheng no tenía miedo de él. Sacó el hacha de su anillo, sin embargo, incluso sacar un objeto utilizó 1/5 de su Qi. Inmediatamente paró cualquier deseo de sacar otra cosa. Luego caminó hacia Imhotep con su hacha.

Imhotep lo notó y rió. “¿Tú también has perdido tus poderes? El glorioso poder de Anubis llena este lugar. Ambos somos simples humanos en este punto. No tendré miedo de tu fuerza y velocidad, y no tendrás miedo de mi mágico y eterno cuerpo. ¡Dejemos que nuestro conflicto se acabe aquí!” Tiró el martillo y sacó una espada de la pared.

Zheng respiró profundamente. “No tengo tiempo para tratar contigo. ¿Estás dispuesto a renunciar a matar al Rey Escorpión? No te mataré y te dejaré ir junto a tu mujer. Si te niegas, no mostraré misericordia.”

Imhotep se sorprendió por un momento y luego rió ruidosamente. “¿Necesito tu misericordia? Ya no tienes esa fuerza. No sé de dónde obtuviste tal poder, pero ahora que somos humanos normales, ¿podrás pelear uno contra dos? Anck-Su-Namun es la guerrera egipcia más fuerte. ¡Y mi valor como un sumo sacerdote es bien conocido en las leyendas! ¿Quieres desafiarnos a los dos?”

Zheng no respondió. Levantó el hacha y arremetió hacia ellos. Al mismo tiempo, una enorme puerta se abrió repentinamente. Dos brillantes ojos verdes observaban desde el interior.

Zheng e Imhotep retrocedieron simultáneamente. Zheng mantuvo su sentido del peligro ya que no le quitaron el modo desbloqueado. Sintió como si un arma fuera apuntada hacia él desde más allá de la puerta.

Imhotep, por otro lado, estaba familiarizado con la esencia de la muerte, ya que él mismo era uno. Sintió una horrible esencia de muerte en el momento en que se abrió la puerta. Una esencia que inducía miedo en el eterno resucitado, quien había experimentado la maldición del Hom-Dai.

Bajo sus miradas, un enorme, medio humano-medio escorpión, salió de la habitación. Medía cerca de seis metros de altura, con un torso humano musculoso, y los miembros de un escorpión. Sus pares de pinzas parecían como dos pares de tijeras. Miró a las tres personas en la habitación con interés.

“Imhotep, ¿interesado en una cooperación? Trataremos con nuestro problema después de matar a este monstruo.” Zheng tragó saliva.

Nadie podría haber imaginado que el cuerpo de Imhotep estuviera temblando. No llegó a hacer nada cuando Anck-Su-Namun empezó a huir hacia la salida, parecía aterrorizada. Zheng miró detrás del Rey Escorpión, dentro de la habitación, estaban saliendo incontables escorpiones de dos o tres metros. Eran los mismos escorpiones con los que peleó para obtener el Brazalete de Anubis. Su velocidad, fuerza, y veneno eran difíciles de tratar, incluso con las mejoras en aquel momento.

El Rey Escorpión finalmente encontró a su objetivo. Sonrió y luego cargó hacia Anck-Su-Namun con emoción. Su gran cuerpo se sentía abrumador mientras derribaba varios calderos al correr.

Anck-Su-Namun fue bastante desafortunada. Llegó a la salida, pero luego chocó contra una barrera invisible y cayó. El Rey Escorpión se acercaba cada vez más a ella.

Imhotep rugió. Tal vez temió al Rey Escorpión y rogó misericordia en la película, pero era un hombre en este momento. Saltó hacia el Rey Escorpión y cortó provocándole una gran herida en su torso con la espada.

El Rey Escorpión comenzó a aullar. Sin embargo, sus pinzas no podían llegar a Imhotep, quien estaba en su espalda. Imhotep lo atacó varias veces más mientras subía a un pilar en el techo con sus patas, como si desafiara la gravedad, al final Imhotep cayó.

El Rey Escorpión lanzó una cruel sonrisa mientras levantaba sus pinzas hacia Imhotep. Repentinamente, una serie de balas destrozaron las pinzas y lo derribaron del techo. El poder de fuego incluso desgarró al Rey Escorpión en pedazos mientras caía.

Imhotep miró a Zheng en shock. Sus brazos y torso se volvieron extremadamente musculosos. Estaba sosteniendo un enorme cañón Gatling. Después de matar al Rey Escorpión, giró el cañón hacia los grandes escorpiones y los aplastó. El poder de fuego del cañón Gatling era inmenso, al igual que su retroceso. Zheng difícilmente pudo mantener el disparo con su cuerpo actual. Sólo dos rondas y el espacio de sus manos se habían abierto. Sus dos brazos temblaban sin parar.

Imhotep y Anck-Su-Namun se levantaron del suelo. Había miedo en sus ojos cuando vieron a Zheng. Si el cañón Gatling disparaba contra ellos, probablemente serían destruidos en un instante. Sin embargo, antes que Zheng pudiera hacer algo, Imhotep gritó. “¡Detrás de ti!”

Zheng sintió ese peligro y rodó hacia adelante tan pronto como Imhotep gritó. Incluso así, una gran pieza de musculo fue arrancada de su espalda. El Rey Escorpión colgaba directamente sobre el lugar donde él estaba parado unos instantes antes. Su cuerpo de seis metros le permitió a sus pinzas alcanzar a Zheng desde el techo.

La pinza se cerró y una pieza de musculo fue cortada por la mitad. El cuerpo de Zheng estaba empapado en sangre. Al mismo tiempo, el Rey Escorpión saltó hacia él. Todavía estaba medio arrodillado en el suelo. No había manera de esquivarlo esta vez.

Imhotep gritó. “¡Cuidado!” Extendió su mano y una piscina de arena emergió desde su palma hacia el Rey Escorpión. Empujó al Rey Escorpión varios metros en el último momento. Zheng saltó hacia atrás de inmediato, notó que estaba lleno de sudor frío.

“¡Maldición! ¡Usa tu magia antes cuando la tengas! ¿Quieres que muramos los tres aquí?” gritó Zheng.

“No estaría siendo apaleado si tuviera magia. Esto era lo poco que me quedaba. Sin embargo, este es el Rey Escorpión. El monstruo que fue bendecido y maldecido por el mismo Anubis. Es inmortal. ¡Sólo la Lanza de Osiris, que fue otorgada al Faraón por el dios del Sol, Ra, podría matarlo!”

Zheng se quedó aturdido por un momento, luego se maldijo a sí mismo por ser un retrasado. Inmediatamente sacó el bastón del anillo y lo giró para abrirlo. Se convirtió en la Lanza de Osiris.

Las manos de Imhotep temblaron un poco, pero cuando miró a Anck-Su-Namun, dijo con una amarga sonrisa. “Quiero hacer un trato contigo.”

El Rey Escorpión había llegado a varios metros de Zheng, así que usó el cañón Gatling para aplastarlo de nuevo. Después gritó. “¡Vamos a morir y tú hablando de tratos! ¡Déjalo para después de que salgamos!”

Imhotep apuntó su espada a Zheng. “Después que recuperemos nuestros poderes, será difícil para mí matarte, y no podrías matarme sin el Libro de Amón-Ra. Sin embargo, ¿qué tal si huyo tan pronto como recupere mis poderes? Me ocultaré y mataré a tus amigos. No puedes cuidarte de mí toda tu vida. Tampoco puedo impedir que mates a mi gente con esa fuerza y velocidad. Así que, lleguemos a un acuerdo. No te heriré ni a ti o a tus amigos. A cambio, debes dejarnos ir a Anck-Su-Namun y a mí. Dejaremos este país. Mis sirvientes me han dicho que este mundo es grande. Iremos a un país llamado Estados Unidos.”

Zheng suspiró. Este hombre es un esclavo del amor. Murió por ella hace varios miles de años y experimentó el dolor de la maldición. Este amor no cambió ni siquiera después de revivir. Sabía que Zheng no podía lidiar con ellos en este momento, por eso eligió hacer un trato ahora. Sin embargo, no sabía que esta mujer no lo amaba tanto como él se imaginaba.”

Zheng asintió e Imhotep guardó la espada. Las partes del Rey Escorpión estaban regresando juntas a su cuerpo y rápidamente volvió a ser un medio humano-medio escorpión. Saltó hacia los ellos. Zheng levantó la Lanza de Osiris y la lanzó hacia el Rey Escorpión. No usó Qi o la Energía de Sangre. Sin embargo, la lanza todavía seguía moviéndose rápidamente debido a la fuerza de la segunda etapa del modo desbloqueado.

Sin embargo, el Rey Escorpión agarró la lanza con sus tenazas. Una sensación de desesperación abrumó a Imhotep y Anck-Su-Namun. Pero esto era de esperar para Zheng. Por tradición, Dios definitivamente aumentaría la dificultad hasta que estuviera al borde de la muerte. ¡Sólo su propia habilidad no estaba incluida en el cálculo de dificultad de Dios!”

¡Explosión!

Zheng usó lo que le quedaba de su Qi y Energía de Sangre. Rugió y cargó hacia adelante. Agarró el extremo de la lanza con ambas manos y empujó hacia el pecho del Rey Escorpión.

 

Trad. BryanSSC

Editor Lykanos

 

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BryanSSC: Jajajaja, que mal… se acabó el capítulo… sería una lástima si lo dejara aquí xD pero no ¡Esto es Excalibur y yo soy su Administrador! ¡Y digo que sigamos! xD

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