Maou-sama no machi-zukuri! Capítulo 23: Soporte

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Mientras observaba los hologramas que se proyectaban, Rorono, la enano anciano de pelo plateado, tecleaba incesantemente parámetros ambientales.

Para modificar la mazmorra, el libro del Señor Demonio y el cristal eran necesarios. La forma de la interfaz para ingresar la nueva información varía dependiendo de la percepción del usuario de la misma. En su caso, era el teclado de una computadora.

“Maestro, he completado el diseño básico. Hacer la tercera habitación en sí no fue un problema, pero para lograr el plan del maestro necesitamos más explosivos.”

“Voy a hacer más materiales a través de [Creación], entonces. La pregunta ahora será ¿tendríamos suficiente en la fecha de vencimiento?”

“Basándonos en la tasa de producción actual… Mhm, de alguna manera ya tendremos suficiente para entonces. Pero ¿estás seguro? Parece tan corto.”

Enano Anciano y yo estábamos discutiendo sobre los planes para la tercera habitación. Para realizar estos planes tanto su conocimiento y habilidades técnicas eran necesarias.

Haría los materiales usando [Creación] y los Esqueletos los montarían incansablemente en grandes cantidades de explosivos. Algunos de estos explosivos debían ser utilizados por la unidad de bombardeo del Grifo, mientras que algunos debían ser colocados en la tercera sala.

“Está bien, ya que sólo estamos preocupados por aniquilar eficientemente al enemigo.”

“Mhm. Entiendo. Además, parece que las trampas son difíciles de detonar a pesar de que la oportunidad de hacerlo es bastante corta.”

“Requiere algo de fuerza, ¿eh? Que los Golems los detonen. Sacrificaré a los Golems pero pueden ser reemplazados. Eso no se puede decir de ustedes.”

Para esta guerra, a diferencia de la exposición en la que participé, un paso equivocado y cualquiera de los que uno de mis monstruos que me encantaba moriría para no volver jamás.

Todos ellos, Kuina, Rorono, Elfo Antiguo, y por supuesto Wight, Grifo, los Zorros Mitológicos, los Enanos Herreros y los Altos Elfos, eran compañeros importantes. Compañeros con los que comparto risas y sonrisas. No quería perder uno solo de ellos.

“Entendido. Estoy complacido con los sentimientos del maestro y como un [Monstruo del Pacto], haré todo lo posible para no decepcionar a Padre.”

Con una nueva determinación, examinó los planes terminados para el tercer piso y buscó maneras de mejorarlo.

Siempre el niño confiable.

En cualquier caso, odiaba el momento en que la guerra comenzaría. Fue porque lo más pronto que puedo hacer mi medalla [Creación] para este mes era mientras la guerra estaba en curso, o 10 horas después de su comienzo para ser exactos.

Si hiciera que el nuevo monstruo pudiera crecer no tendría suficiente tiempo para nivelarlo hasta el punto de que pudiera servir como parte de mi fuerza de combate, a pesar de ser un rango S.

Por otro lado, hacer que tuviera un nivel fijo era derrochador. Sea lo que sea, tenía que decidir lo antes posible.

Mientras estábamos en medio del trabajo, un pájaro azul se posó en mi hombro. Este pájaro era el monstruo de la Señor Demonio [Viento] Stolas. La que ella usa para enviarme cartas.

“Estare ahi pronto. Por favor prepara un poco de té mientras esperas.”

Así lo dijo. Me preguntaba si ella incluso recibió la carta que le envié. Para que ella viniera tan pronto, realmente era una buena persona.

Rorono había terminado su trabajo en el plan y estábamos charlando mientras comíamos unos dulces. Pero entonces el exterior se hizo ruidoso así que salí preguntándose qué podría ser la causa.

Cuando salí afuera, noté que los aventureros ruidosos miraban hacia arriba en el cielo. Miré el cielo y vi a un gigantesco Grifo acercarse a mi casa.

Por el poder mágico que podía sentir a su tamaño y color, concluí que no era ningún Grifo ordinario sino uno en la parte superior de su linaje.

Cuando el gigantesco Grifo aterrizó, una hermosa niña de pelo verde saltó de su espalda y corrió hacia mi dirección. Sobra decir que los aventureros estaban atónitos.

Los seres humanos que podían domar a los monstruos y viajar con esos monstruos eran raros, pero no obstante existían. Sin embargo, para que un ser humano domine a un monstruo de categoría A como este grifo superior, tenían que estar en la misma clase que un héroe. Así la sorpresa de los aventureros estaba justificada.

“Aquí estoy, Procell. Las cosas se han vuelto muy serias, ¿no?”

“Gracias por venir tan pronto. Tenemos mucho de qué hablar, ¿por qué no lo hacemos así?”

A nuestro alrededor estaban los aventureros y no quería que ninguno de ellos oyera nuestra conversación donde palabras como Señor Demonio y Guerra sin duda surgirían mucho.

“Sí, yo supongo que sí. ¿Es esta tu casa? Es grandiosa, ¿verdad?”

“Esta es la casa y la ciudad de la que me jactaba. Por aquí, por favor.”

Así invité a Stolas a entrar en una habitación de invitados.

Mientras yo, sentado en la habitación de invitados, estaba a punto de sorber el té negro preparado, Stolas expresó sus muchas preocupaciones.

“Procell, he leído tu carta y sabía de tu [Guerra]. Con tres personas, sin embargo.”

“Sí, eso es. Me has advertido de antemano de una alianza, pero todavía me sorprendió que tres señores demonios me declararan la guerra.”

Había adivinado hasta dos pero tres eran totalmente inesperado, por otra parte nunca habría imaginado que se convertiría en una guerra con una regla tan desventajosa.

Evidentemente, seguía siendo tan ingenuo.

“Me alegra que me hayas escrito. Estaba preocupada porque la información sobre tu guerra fue transmitida a todos los Señores Demonios, ¿sabes?”

Miré hacia arriba y mantuve mi visión allí. Lo que dijo sonaba molesto.

“¿Puede ser que esta guerra también sea transmitida?”

“No parece, pero espero que los resultados sean anunciados.”

“Vale eso está bien.”

Después de todo, esta guerra no era una en la que podía abstenerme de usar mis ases para exponer mi mano a todos los Señores Demonio, eso era algo que me gustaría evitar, si es posible.

“¿Crees que puedes ganar esta guerra?”

“Si, lo hago.”

Lo creía plenamente.

“Wow, dijiste eso sin un rastro de vacilación aunque supongo que eso es igual que tú. Ahem… ¿Quieres aumentar tus posibilidades de ganar?”

A decir verdad sólo he escrito en la carta que le envié que quería conocer y hablar de mis circunstancias actuales. Tenía la intención de pedir su cooperación, pero no esperaba que ella misma lo mencionara.

“Espera, ¿te estás ofreciendo a ayudarme?”

“Exactamente, sí. Al mismo tiempo que el comienzo de la Guerra, cualquier criatura dentro de la mazmorra que no sea un Señor Demonio o un monstruo será transferida a un lugar donde el tiempo se detiene. Hablando a la inversa, otros señores demonios y monstruos que no están bajo la regla de un Señor Demonio participante pueden permanecer dentro de la mazmorra durante una [Guerra].”

También había descubierto esa laguna. Incluso si uno no podía participar directamente en una guerra, todavía podría ayudar.

Además, al comienzo de la [Guerra], los nuevos Señores Demonios y sus monstruos podrían atacarse unos a otros sin preocuparse de las repercusiones.

Sin embargo, de acuerdo con esa redacción, los antiguos Señores Demonios, que no son los NUEVOS Señores Demonios, todavía estaban prohibidos de hacernos daño durante la Guerra.

“Gracias por tu oferta de ayuda. Estaba pensando en pedirla yo mismo. Pero, ¿qué tipo de compensación te gustaría a cambio?”

Le pregunté francamente. Tenía la intención de darle algo adecuado para ayudar.

“Eso no será necesario.”

Pero la Señor Demonio [Viento] contestó con toda naturalidad.

“Estoy agradecido por eso, pero, ¿no será un problema para ti no ganar nada al arriesgar a tus subordinados al peligro?”

Era nuestra responsabilidad como señores demonios. Viendo que estábamos haciendo que nuestros monstruos sudaran y sangren por nosotros, conseguir una especie de recompensa de una tarea era lo mínimo que podíamos hacer.

“Voy a ayudarte en esta guerra por mi propio ego. Voy a estar involucrada no como un Señor Demonio que está al mando de un ejército de monstruos, sino como un amigo que ayuda a un amigo en necesidad. Así que en esas circunstancias no puedo hacer que mis monstruos vengan conmigo. Seré la única que te ayude esta vez.”

“Me alegra oír eso, pero, y no me malinterpretes, pero ¿qué puedes traer tú sola a la mesa?”

“¿Qué estás diciendo? ¿Ya te has olvidado de mis habilidades? Además, tengo mi propia mazmorra para defenderte, así que puedes decir que la verdadera razón de estar solo es que no puedo tomar demasiado de mi fuerza de combate de mi mazmorra.”

Recordé la guerra de exposición en la que participamos antes.

Una habilidad única para Stolas, su [Viento] y esa habilidad estaba compuesta de muchas habilidades variadas. Destacando entre esas habilidades eran…

“¿Estás hablando de tu [Omnipresencia]?”

“Sí exactamente. Soy un ejército incluso por mí misma.”

Eso no era exageración, sólo una declaración de hechos.

“De nuevo, estoy agradecido por la ayuda, pero ¿por qué me ayudas tanto?”

Stolas y yo estábamos compitiendo como rivales para ser el más fuerte entre los nuevos Señores Demonio y el que yo sea derrotado debería haber sido en su mejor interés.

“Eres mi rival. ¡Para que tú seas derrotado por cualquier persona está fuera de cuestión!… Además, ahm, tú eres el primer amigo que he tenido, así que por supuesto voy a ayudar.”

¿¡Qué!?, ¿¡una tsundere!? Casi lo dije en voz alta pero afortunadamente logré tragarlo.

“Entendido. Pero aun así, tengo que pagar el favor que estarás haciendo. Aceptar la caridad, incluso de un amigo, no se siente bien para mí. Eso es todo, no trataremos como Señores Demonio, sino como amigos haciéndonos favores uno al otro. En primer lugar, permíteme darles la bienvenida a mi ciudad y ofrecerles las mejores posibilidades de alojamiento. Además te juro que vendré en tu ayuda siempre que lo necesites.”

Al oírme, Stolas sonrió. Una expresión tan madura le convenía.

“Eres tan terco. Pero estoy feliz de que lo dijiste. Estaré esperando que me pagues, entonces. Te llamaré si alguna vez me meto en problemas. Quiero decir, somos amigos, ¿verdad?… De todos modos, te estoy ayudando así que no puedes perder, ¿de acuerdo?”

Stolas alegremente, aunque con torpeza, enfatizó que éramos amigos. Encontré esa manera de hablar divertida así que sonreí.

“Pero tengo una petición. Quiero que mis monstruos se presionen para esta guerra. Puede ser peligroso, pero ahora es la oportunidad perfecta para tratar de descubrir sus potencial oculto, así que tengo que hacerlo de esa manera. Para que podamos concentrar nuestros esfuerzos en ese fin, le pido a usted, Señor Demonio [Viento] Stolas, que se quede dentro de mi sala de cristal y guarde mi cristal hasta que termine la guerra.”

Yo declaré mi petición. Ella iba a ser nuestra última línea de defensa. Si es posible, me gustaría ganar sin tomar nunca su fuerza.

Aunque ella estaba aquí para ayudarme, dejarla entrar en mi sala de cristal era todavía peligroso pero tenía suficiente confianza para pensar que ella nunca me traicionaría.

“Bien. Así que realmente planeas ir contra los tres por ti mismo, como se esperaba de mi rival. Dicho esto, no te perdonaré si demuestras una actuación lamentable.”

“Puedes ver todo lo que sucede en mi mazmorra si te quedas en la sala de cristal así que por favor evalúa mi lucha.”

Conseguí ayuda de alguien inesperado. Pero con esto, mis posibilidades de ganar subieron más. Ahora, todo lo que tenía que hacer era acelerar mis preparativos.

Traductor y editor: Lalo

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