Hiraheishi Vol 02 Capítulo 8: Emergencia

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SpawFall: Red

No mucho que decir, disfruten

 

Alphard: Green

Por qué el capítulo sea corto no significa que es una broma mía… Otra vez… Para el que no leyó mi broma por que era muy corta…

 

La luz que emanaba de la piedra se hizo cada vez más densa, cuando empezó este fenómeno solo podía ser descrito como un suave rayo de luz. Aunque era acompañado por humo siniestro, humo que con el pasar del momento se convirtió en una gran columna oscura pero poco a poco esta columna de humo era engullida por la ahora ominosa luz.

– ¡¿Qué está pasando?! ¡Juro que esto no es cosa mía!

 

El amigo de Bernard, aquel que poseía la piedra mágica, gritaba asustado. Una piedra mágica solo podía funcionar cuando un usuario vierte maná en esta pero en este momento él no lo hacía, la piedra estaba funcionando sin que nadie le otorgara este elemento básico. El tipo sin saber que hacer soltó la piedra, todo lo hizo con una mescla de miedo y confusión.

La piedra, al momento de caer, nuevamente intensifico su brillo y empiezo a rodar, pero su movimiento era extraño. Podría creer que estaba viva, con cada segundo su velocidad aumentaba pero al momento de llegar cerca a mis pies se paró, era claro que no tenía la intención de tocarla.

 

(Claro, si parece que el diablo lo poseyó quien carajos agarraría esa piedra)

(Yo y con gusto…)

 

No había duda, ella poseía su propia voluntad. En mis pies la piedra continuaba emanando humo, en estos momentos toda la mansión estaba cubierta de un fino humo oscuro, incluso la vista se podría considerar hermosa pero, para los aristócratas esto no era tan sencillo, este mismo humo los estaba haciendo toser sin descanso.

¿Cuánto tiempo había pasado? En la base, desde donde el humo nace, se formaba un torbellino, el viento producido nos golpeaba el rostro. La escena nos invitaba a salir pero no teníamos las fuerzas para hacerlo, a un inicio el torbellino podría lastimarnos los ojos pero, poco a poco, este se debilita, hasta llegar a convertirse en un sencillo espiral de humo. Su superficie mostraba una luz pálida, la cual tiritaba y volvía a tiritar, como si algún niño se divirtiera apagando y prendiendo la luz.

Mi corazón tenía un ritmo acelerado, sin darnos cuenta la piedra ya había dejado de palpitar. El pulso de luz se había detenido, el humo ya no nacía de la superficie, la habitación ya se estaba despejando, nos acercamos mientras entrecerrábamos los ojos.

Estando cerca, como si nos golpeara, una fuerte luz nos engullo, incluso con mis parpados cerrados pude sentir lo potente que era. Si me hubiera encontrado con los ojos abiertos no sería extraño quedarme totalmente ciego, al sentir que la potente luz ya había desaparecido poco a poco empecé a abrir los ojos.

Flotando en el aire se encontraba una vieja amiga, la cual me estaba observando mientras sonreía juguetona. Ella vestía su característico traje negro con decorados de plata…

Su rostro era la de una hermosa chica humana, una joven doncella, su rostro es tan puro como el de un recién nacido, su sonrisa es misteriosa y encantadora, su belleza es tal que no sería extraño que imperios enteros lucharan por ella.

No obstante, sin tener relación con sus facciones, en lo profundo de sus ojos se deslumbraba locura, obviamente ella se encontraba feliz. Si uno no prestaba atención a sus ojos la confundiría con una sonrisa inocente. Hace mucho tiempo que no experimentaba el aura de su presencia, la misma aura que es capaz de otorgarme más fuerza.

Aquella la que no debería estar aquí, aquella que había aparecido en mis momentos más desgraciados, aquella la cual teníamos un pacto, su nombre es…

 

– … Falena.

 

Como olvidar el nombre de esta chica si en mi anterior vida no había día en donde no decía su nombre. Su, hasta el momento, suave sonrisa cambio lentamente, ahora se encontraba eufórica. Brillaba como un girasol, con la misma actitud volteo a mirar a los aristócratas. Su movimiento fue casi instantáneo, ella se movía en el aire y ahora está frente a los chicos.

Incluso yo, que estaba alejado de ellos, no pude ver el momento en que se movió, aquel movimiento tan espantoso no cambio desde el primer momento en que la conocí. Delante de los aristócratas, Falena dijo:

 

– Oh, hola, encantada de conocerlos.

 

En ese momento ellos no estaban asustados tan solo aturdidos, era lo natural después de todo no entienden en el problema en que se han metido. Pero yo que la conocía, sabía cuál era el significado de esta acción. Siendo sincero no sé cuál sea la verdadera naturaleza de Falena pero es obvio que ella es peligrosa.

El primero en reaccionar fue Bernard, sin saber por qué empezó a tener escalofríos empezó a recitar un hechizo. A primera vista podía parecer como que estuviera queriendo abusar de una pequeña niña pero este no era el caso, aunque era un principiante no estimo en el poder del hechizo.

Estaba decidido a usar la magia más poderosa que tenía a su alcance, mientras un misteriosos miedo se apoderaba de él y sudor frio bañaba su frente él no tenía intención de quedarse sin hacer nada, cuanto más tiempo pasaba más se decidía a atacar a Falena.

 

– “… Señor de los vientos, crea para mí una tormenta violenta, has que mis enemigos sientan el daño del viento – ¡Potersu Ventus!”

 

El resultado de su hechizo fue una gran masa de viento que con fuerza se dirigía directamente hacia Falena, si este ataque fuera dirigido a una chica ordinaria su cuerpo será simplemente molido pero para esta criatura este no era el caso, pero en su lugar…

 

– Falena! ¡No lo hagas!

 

Tan pronto como escucha mis palabras en su rostro se dibujó en una sonrisa, sin responder a mis palabras ella solo extendió sus manos hacia la magia que se aproximaba. Cuando la magia toco sus manos desapareció como si esta nunca hubiera existido.

Bernard se cayó en sus rodillas no entendía que había pasado, sus ojos estaban completamente abiertos, no salía de su boca palabra alguna. No es de extrañar, incluso el entendía el concepto del uso de mana cuando Morado disperso su magia en clase. Pero lo de ahora era diferente.

Miedo se apodero de él, sus pelos estaban de punta. Falena, esta chica, está mucho más allá del sentido común. Bernard retrocedió para formar un grupo con sus amigos, pero todo fue inútil.

Con rapidez Falena voló hacia ellos. Aterrorizado, Bernard dio un salto para atrás pero nada de lo que podía hacer tenía sentido. La mano de Falena se dirigió a su pecho, este delgado brazo entro por el pecho y salió por la espalda.

 

Bueno, capitulo corto, asi que avancere el siguiente para mas tardar mañana

Leí este capítulo mientras escuchaba 1 Hour of World´s Most Dark Epic Action Music Mix Feat. Revolt Production Music del Youtuber ThePrimeCronus Y no me arrepiento…

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