Terror Infinity V7 C8-1

Terror Infinity 

Vol. 7: Capítulo 8-1.

 

Zheng miró a los matones que estaban sentados en el sofá. Varios eran hombres en la treintena. Parecía que esta profesión prometedora no se limitaba a los adolescentes y adultos jóvenes. Por supuesto, a Zheng no le importaba mucho acerca de ellos. Estaba pensando en otra cosa.

¿Por qué Jie quería matarlo?

Esta era la pregunta que le preocupaba. Entonces un pensamiento surgió del ataque de Yinkong y el disparo de Heng. Si él era el líder de un equipo, entonces, ¿cuál era su función? ¿Cargar en la primera línea? Eso era sólo ser imprudente. ¿O eran personas con gran inteligencia los únicos adecuados?

Zheng reflexionó un momento y luego llegó a una paz mental. Debido a que este problema puede ser difícil de resolver en el mundo real, pero en este mundo, después que Lan obtenga sus habilidades, de acuerdo con la habilidad de Enlace de Alma, podría conectar la mente de todos y tal vez incluso controlar a los miembros de otros equipos. Si eso fuera posible, entonces podría dar órdenes, incluso cuando estaba en la primera línea. Por otra parte, al estar en la primera línea le permitiría ajustar las estrategias de acuerdo a sus oponentes.

“Uh. Jefe, estos son los líderes que conozco. Usted…”

Una voz despertó a Zheng de sus pensamientos, era el matón de antes. Zheng miró alrededor y vio que la gente detrás de él, tenían la frente cubierta de sudor y la cabeza inclinada un poco hacia abajo. No fue hasta entonces que dejaron escapar un suspiro de alivio. Varias personas con intenciones maliciosas también se dieron cuenta que este asiático no era un hombre débil. La presión que Zheng emitía cuando él estaba pensando les impedía mirarlo directamente. Sabían que se encontraron con alguien del bajo mundo real. Al menos eso era lo que pensaban.

Zheng, mirándolos, dijo. “¿Saben por qué les llame aquí, cierto? Antes de darles la misión, díganme cuántos hombres tienen cada uno de ustedes. La gente sobre la que tienen control absoluto, no sólo a las personas que conozcan. No traten de mentir, tengo maneras de saber si ustedes han dicho la verdad o no. Ok, a partir de ti.” Señaló a una persona al azar.

Este tipo calvo tenía anillos en su rostro, en su nariz y en los lados de la cara. Se señaló a sí mismo y luego respondió con respeto. “Jefe, tengo diecisiete hombres. Todos tenemos motocicletas y están muy familiarizados con esta ciudad. También…”

Zheng le interrumpió y señaló a un chico rubio. “¿Tú?”

“Veintitrés.”

“Once.”

Los números variaban. Un hombre de mediana edad tenía la mayor parte, unos cuarenta y la menor parte tenía once, siendo un total alrededor de doscientos. Estas personas no serían demasiados cuando se propagasen a través de la ciudad. Pero tampoco eran muy pocos, ya que tenían sus redes. Una vez que se expandieran capa por capa, traerían un poco de resultados. Y todo lo que necesitaba era sólo ese poquito. De lo contrario, se quedaría como un ciego como lo había sido hasta ahora.

Zheng abrió la guía y hasta el mapa de la ciudad. Señaló el mapa y dijo. “¿Es esta la ciudad entera? No se ve demasiado grande. ¿Hay alguna ciudad conectada con esta?”

El matón dijo. “Hay algunas ciudades alrededor. A unos diez minutos en moto. También hay una zona residencial a través de este puente.”

Zheng asintió. “Entonces eso es todo. Quiero realizar una búsqueda de tres hombres y tres mujeres, todos asiáticos. Las distinciones son un niño pequeño al que le gusta tocar su pelo, un joven que porta un arco, por supuesto, el arco esta a veces en una bolsa pero se debe notar su forma. Una mujer con gafas. Uh. Ella tiene senos grandes. Y una chica de dieciséis años de edad de buena apariencia. Ella se ve atractiva, tiene el pelo corto. Por último, un hombre audaz con una hermosa mujer a su lado. Esta mujer lleva un cheongsam.”

“Extiendan mis palabras. Ir a buscar a estas seis personas. Por cada persona que encuentren, el equipo que los encontró recibirán dos barras de oro.” Él sacó dos barras del anillo. “También pueden utilizar sus redes. No me importan los métodos que utilicen. Dos barras de oro por una persona, y si encuentran otro, entonces, tres barras de oro adicionales. Tengo una gran cantidad de dinero. Sólo tienen que completar la misión y serán suyos. No traten de atacarme, no tendré ninguna piedad. ¿Entienden?”

Zheng dijo con frialdad. Él sabía de las partes feas de los humanos. Un cien por ciento de beneficio era suficiente para que las personas se arriesguen. No quería más problemas con estos matones cuando ya estaba luchando tanto con la muerte como con sus compañeros. Así que sacó otra barra de oro, la sostuvo en la mano y se quedó mirando a los matones fríamente. Como era de esperar, varias personas expresaron codicia. Justo entonces, para sorpresa de todos, una llama se levantó de la palma de su mano y rápidamente fundió el oro. El líquido fluyó hacia abajo hasta la alfombra y dejó algunos agujeros quemados.

Los matones miraban la llama en su mano con un terror impactante. Este movimiento despertó a la gente de su codicia. El dinero era una cosa buena, pero cuando había una fuerza desconocida en frente de ellos, la vida era más importante. Los matones de repente no se atrevían a moverse ni un poco. Zheng se había convertido en una de esas personas legendarias con superpoderes.

“Tomen este oro fundido por ahora. Recuerden, voy a mantener mis palabras. Dos barras de oro por cada uno. ¡Yo les daré tanto como puedan encontrar! Tú, tú quédate. Todos los demás pueden volver. Vuelvan mañana por la noche y traigan el informe. Espero que puedan ponerse en contacto con todos sus hombres y redes en un día.”

Los matones se miraron y luego corrieron hacia las pequeñas piezas aún calientes de oro en la alfombra. Tal vez fue debido a la presencia de Zheng, que separaron el oro de manera uniforme. Entonces, estas personas se apresuraron a salir como si estuvieran escapando de algo. El único matón que quedó era el que hablaba chino.

Zheng observó la expresión inquieta del matón, o tal vez aterrada. Se rió y dijo. “No te sientas tan nervioso. No voy a atacar a las personas sin una razón. Tengo algunas preguntas que hacerte. ¿Conoces a alguien en la policía?”

“Jefe, sé de algunos, pero no soy tan cercano con ellos. Yo sólo los conocí cuando me atraparon”.

Zheng continuó sonriendo. “No hay nada que temer. Sólo quiero conocer a algunas personas en la policía. Ya es tarde. ¿Puedes traer a uno de ellos para mañana al mediodía? No te preocupes, toma esta media barra de oro. Puedes utilizar el oro para atraerlos, encuentra a uno que le atraiga el oro. Diles que tengo una misión para ellos. Después de completar la misión, tendrán suficiente oro para hacer lo que quieran.”

El matón se hizo cargo del oro y luego dijo inteligentemente. “Sí, jefe. Conozco a tal persona. Así que lo traeré mañana. Jaja. Tenga la seguridad, sin duda lo traeré.”

Zheng pensó un poco y luego se echó a reír. “Te puedes ir. También ayúdame preguntando si hay algún traficante de armas en esta ciudad. Ten cuidado y no dejes que la gente sepa que buscas estas cosas. Ve.”

El matón se acercó a la puerta, y de repente le preguntó cuando estaba a punto de cerrar la puerta. “Jefe, sé que vas a hacer algo grande. Te seguiré. Usted es mucho más generoso y más fuerte que Jack el Negro que controla esta ciudad.” Cerró la puerta con respeto.

Zheng se rió con amargura. Él sabía que el papel que estaba actuando les dio a estos matones la imagen equivocada. Él actuó como un líder del bajo mundo tratando de entrar en la política y utilizaba el dinero para allanar el camino. Eran su primer grupo de secuaces.

Pero esto tenía que hacerse. Sólo tenía cinco días para el final. Sus objetivos eran sobrevivir estos cinco días o encontrar a Jie dentro de ese tiempo.

Zheng calmó su mente y luego sacó el dispositivo de comunicación. “¿WangXia? Quiero preguntarte, si te doy suficientes armas y coopero contigo en batalla, ¿tienes la confianza como para luchar contra varios superhumanos como yo?”

 

Traductor Tordmund Icestorm

Editor Lykanos  

 

AnteriorÍndiceSiguiente

Índice