Terror Infinity V7 C4-2

Terror Infinity 

Vol. 7: Capítulo 4-2.

 

Dentro del cuarto de Yinkong. La habitación estaba diseñada de tal manera que parecía una prisión. No había muebles o decoraciones de cualquier tipo, sólo una cama de madera sin colchón y sábanas de color gris, y un pequeño armario. Se veía como una prisión más que nada.

La habitación estaba completamente oscura en este momento. Yinkong se sentó en el borde de la cama con las piernas cruzadas. Se concentró profundamente en su mente. Ella se había fusionado con esta oscuridad, dejando una existencia débil. Después de algún tiempo, ella abrió los ojos y se levantó. Jaló una cadena en el suelo, revelando una entrada al sótano. Incluso esta entrada parecía extraña, nada como lo que una chica normal debería conocer.

El sótano también estaba oscuro. Pero si se enciende la luz, se podían ver pilares de madera de la altura de una persona. Estos pilares no estaban dispuestos en cualquier orden. En el centro de ellos estaba un pilar de metal que se parecía a un ser humano. Sin embargo, este metal estaba lleno de arañazos.

Yinkong entró en este sótano sin luz. Ni siquiera podía ver algo más allá de un metro de ella. Así que cerró los ojos, agarró la vaina de la daga con la mano derecha y lentamente se acercó a la columna en el centro. Entonces comenzó a acelerar hasta correr.

Milagrosamente, ella esquivaba cada pilar cuando llegaba a un metro de ellos sin disminuir la velocidad. También, apenas había algún sonido mientras corría. Ella era como un gato. Mirándola de cerca, Yinkong no llevaba zapatos.

Ella estaba cerca del centro. Yinkong abrió los ojos como si pudiera haberlo sentido. Cuando estaba a punto de desenvainar su daga, ¡bang! Ella se encontró con un pilar de madera y la dejó mareada. Tomó algo de tiempo antes que ella se levantara del suelo.

Cuando se sentó allí con sus ojos mirando fijamente en el espacio en blanco, parecía una hermosa loli. Una que haría que cualquier lolicon se vuelva loco por ella. Se levantó del suelo y se puso una venda sobre la frente y luego murmuró. “No puedo mantener mi mente sin emociones al momento de atacar. Sigo emitiendo sed de sangre. ¿Cómo lo hicieron? ¿O es que ellos no se consideran a sí mismos como seres humanos?”

Yinkong se dirigió a las escaleras mientras hablaba. Los pilares estaban llenos de manchas de sangre. Ella había fracasado innumerables veces ya.

Jie estaba haciendo lo mismo que Zheng. Tomó a la mujer que amaba en un campo de hierba en el sótano. Caminaban con sus manos agarrándose entre sí.

Jie se sintió agobiado. Ellos acababan de entrar sin decir una palabra, hasta que llegaron a un lago. Nana le dijo con ternura. “¿Quieres pescar un poco? Voy a traer la caña de pescar.”

Él quería rechazarla, pero vio un atisbo de suplica en sus ojos, por lo que sonrió y aceptó la sugerencia. Luego se sentó en el borde del lago, mirando por encima de esta agua plateada en calma. Nana regresó un poco sin aliento. Ella le entregó a Jie una caña de pescar.

“¿Hay algo en tu mente? ¿Es sobre los miembros de tu equipo?”

Ella le ayudó a fijar el anzuelo con cuidado. Jie suspiró y luego lo lanzó en el lago.

Se sentó junto a Jie elegantemente, apoyándose contra él y murmuró. “¿No me puedes decir? Lo mejor es hablar con personas cercanas a ti cuando estás agitado o infeliz. Dime, Jie, quiero saber lo que te hace tan infeliz.”

Jie se quedó en silencio durante un rato y luego dijo. “¿Estás dispuesta a desaparecer conmigo? No es la muerte ni la vida. Vamos a aferrarnos a las manos del otro y dejar este mundo. ¿Estás dispuesta?”

Nana colocó sus pequeñas manos en la palma de Jie y sonrió. “Mis manos están siempre en tus palmas. Jie, no importa a donde vayas, incluso si vas a desaparecer, yo siempre te seguiré, hasta siempre. Mientras no dejes ir mis manos, yo nunca voy a dejar las tuyas.”

Jie se quedó mirándola a los ojos con ternura y luego sintió la arena en los ojos. Se dio la vuelta y continuó. “Yo… estoy preocupado por ti. ¿Qué tiene que ver este mundo conmigo? Sólo tengo miedo de que te sientas triste y llores. Si un día desaparezco, vas a llorar, ¿verdad?”

Ella le sonrió. Su voz todavía era tierna pero su tono tenía determinación. “No habrá como este día. Cuando desaparezcas, te seguiré a cualquier lugar. No importa si se trata de la muerte o una desaparición. Nunca estaré sola.”

Jie respiró y luego se rió. “¿Es eso así? Entonces dije algo equivocado. Hagamos frente a todo, juntos. Acabemos el último viaje sosteniendo nuestras manos en la próxima película. Chica tonta, prometí que nunca voy a dejar ir tu mano y lo cumpliré. Vamos a sostenerlas una sobre otra, incluso cuando llegue la muerte.”

(Vamos a enfrentar todo juntos, incluso la muerte. A partir de ahora hasta entonces, nunca vamos a dejar ir las manos del otro.)

Al paso del tiempo, había llegado el último día. Algunas personas sabían y algunas no, que una cosa podría llegar a concluirse en la próxima película, lo quisieran o no. Hay muchas cosas que estaban destinadas desde el principio. Lo único que podían hacer era luchar.

Zheng comenzó a organizar su anillo desde la mañana. Barras de oro, balas, cuchillos, pistolas, cañón de aire, granadas, el Libro de los Muertos y algunas cosas diversas como alimentos y agua. A pesar que cada elemento sólo tomó un pequeño espacio, termino llenando los 1,5 metros cúbicos. Zheng incluso pensó en conseguir otro anillo, pero sólo lo pensó. No valía la pena la recompensa para obtener otro elemento con la misma función.

“¿Todo empacado? ¿Pusiste el arma? No vi que la pusieras.” Lori estaba más ansiosa que Zheng.

Zheng revolvió su pelo y sonrío. “No te preocupes, todo está listo. Armas, oro, balas, todo. Tontita, ¿por qué estás tan ansiosa? Esta no es la primera vez.”

Lori dijo en un tono serio. “Deja de ser tan descuidado. No importa cuántas veces sea esto, ¡no voy a permitir que seas tan descuidado! Cualquier error puede causar la muerte, incluso dos eventos aparentemente no relacionados…”

Zheng inmediatamente la detuvo. “Te dije que no veas la saga de Destino Final y aun así lo hiciste. No te preocupes, vamos a las películas de terror, no a las de suspenso o thriller. No vamos a entrar en esas. Voy a cumplir mi promesa. No voy a morir no importa qué. ¿Entiendes?” Entonces la besó.

El beso la hizo ruborizarse y detuvo todo lo que quería decir. “Idiota, ¡eso es todo lo que sabes hacer para que deje de hablar!”

Zheng rió. La agarró de las manos y abrió la puerta. Todos los demás, aparte de Jie ya estaban allí. Cada uno estaba llevando una mochila, aunque Heng tenía que llevar un bolso extra con su arco.

Pronto, Jie también salió de la mano de Nana. Sonrió a todos. Especialmente cuando miró a Zheng, la sonrisa fue genuina.

Mientras charlaban en la plataforma, el haz finalmente llegó. Todos dieron un paso dentro, pero para sorpresa de Zheng, Jie entró con Nana. Al mismo tiempo, escucharon la notificación de Dios.

“Introdúzcanse en el haz en treinta segundos. Objetivo bloqueado. Destino Final 2. Comenzando el transporte”.

 

Traductor Tordmund Icestorm

Editor Lykanos  

 

AnteriorÍndiceSiguiente

Índice