Terror Infinity V5 C10-3

A A A

Terror Infinity 

Vol 5: Capítulo 10-3.

 

Todo se ralentizó en ese momento. Tengyi lentamente caía al suelo. Lan estaba corriendo hacia él, presa del pánico. Papel triturado y madera estaban flotando ahí donde estaban luchando. Y la cabeza de la serpiente gigante estaba cada vez más cerca. Él débilmente podía oler la sangre que salía de su boca. Lo único que quedaba en la mente de Zheng era que la muerte se abalanzaba sobre él.

Si la segunda etapa del modo desbloqueado da un control absoluto sobre el cuerpo, ¿el sistema nervioso cuenta como parte del cuerpo? Al liberar el potencial del sistema nervioso, entonces su velocidad de reacción…

Todo el cuerpo de Zheng estaba violentamente convulsionando. Debido a la velocidad a la que se convulsionaba, todos sólo podían ver su figura, pero su cuerpo y cara se volvieron borrosos. Como la serpiente estaba a punto de morder sobre él, Shanaia gritó, “yo, yo no puedo… ¡retenerlo más con la Cadena Psíquica!”

Cuando terminó sus palabras, Zheng se dirigió a un lado de la cabeza de la serpiente, para apenas estar un poco lejos. Golpeó la cabeza gigante con el puño que tenía el anillo y canalizó su Qi en él. Era como si la nieve hubiese entrado en contacto con el fuego, un enorme agujero apareció en la cabeza de la serpiente al instante. La mitad de su cabeza fue aplastada y convertida en polvo. A continuación Zheng dio a la cabeza una patada y utilizó la fuerza para impulsarse hacia Tengyi.

“¡Dame la granada!”

Sus palabras no tenían sentido, sin embargo, ya que su velocidad era mucho más rápida que la de Tengyi. Llegó a Tengyi en un abrir y cerrar de ojos y agarró la granada de su mano. Sacó el anillo y luego lanzó la granada de humo sobre al monje. Un espeso humo blanco comenzó a llenarse en el museo.

“Ok, todo el mundo abandone el museo ahora… Mierda, ¿porqué están parados aquí? ¡Vamos!” Zheng se volvió hacia O’Connell y vio que estaba allí de pie como un idiota. Después de su grito, O’Connell y los otros personajes volvieron a sus sentidos y corrieron hacia la salida.

“Lan, ve con ellos, no dejes que se separen… Tengyi, de prisa, ayúdame a leer este hechizo. He encontrado algunas cosas buenas en el sótano… ¿Tengyi?”

Zheng sacó algunos restos rotos de algunas momias y un poco de arena. Luego sacó el Libro de los Muertos. Pero Tengyi estaba de pie allí sin ninguna reacción hasta varios segundos después, cuando se desplomó en el suelo. Fue entonces cuando se dieron cuenta Lan y Zheng de la aguja perforada en su corazón.

La cara de Zheng estaba distorsionada por la ira. Él agarró a Tengyi pero no pudo tirar de la aguja… A juzgar por su posición y profundidad, en cuanto se retirara la aguja, Tengyi perdería su vida…

“Zheng, dame el libro. Jaja, mi visión está un poco borrosa.” Tengyi dijo entre dientes, pero la sangre se deslizaba a través de su boca con cada palabra que decía.

Zheng se aferró a él con fuerza. “No te preocupes, estás muy bien. Yinkong y Zero son expertos en tratar con lesiones. Vas a estar bien…”

“¡Mierda! ¡Te dije que me traigas el libro!” Gritó Tengyi pero eso sólo le hizo vomitar más sangre. La tela en su pecho estaba manchada por la sangre que se filtraba hacia fuera.

Zheng abrió el libro en la página del hechizo. Tengyi tocó los caracteres con los dedos y los leyó uno a uno. Zheng sólo podía concentrarse en recordar estos caracteres y pronunciaciones. Diez segundos más tarde, Tengyi terminó de leer. El monje todavía no había salido del humo. Tal vez no eran expertos en combate cuerpo a cuerpo, aunque Zheng consideró que el monje había vuelto hasta el segundo piso.

“Soy sólo un ladrón de tumbas. Esas antiguas reliquias y la cultura de nuestro país, una cultura más magnífica que cualquier otro país. Yo sólo quería llevar esta cultura de vuelta al mundo… Me mintieron y vendieron las reliquias a otros países. No soy un puto traidor…”

La voz de Tengyi era cada vez más y más silenciosa. Después de sus últimas palabras, se tumbó en silencio. La sangre dejó de salir de su pecho y la aguja salió por sí misma y luego flotó en el humo.

“Guardianes de la muerte. Escuchar a mi llamada…”

Zheng dejó el cuerpo de Tengyi. Él agarró el Libro de los Muertos y luego comenzó a cantar el hechizo. Como su energía de sangre estaba siendo drenada, las piezas de momias y la arena se fusionaron y luego crecieron en tamaño. Varios segundos después, cuatro momias esqueléticas con espadas y escudos aparecieron frente a él. Zheng agitó la mano en el humo y las momias saltaron a una velocidad increíble.

“Lan, lleva a Tengyi. Recuerda que no debes dejar que los personajes se separen…” Zheng tomó una respiración profunda y agarró su cuchillo.

Lan quería decir algo, pero cuando vio la cara de Zheng, recogió el cuerpo de Tengyi y corrió hacia la salida. Cuando su figura desapareció de la vista, un aullido de lobo llegó desde el otro lado.

El Hombre Lobo de tres metros de altura, se puso de pie. Su mano se aferraba a Yinkong. Todo su cuerpo estaba lleno de cortes y una parte de su hombro fue arrancada de un mordisco. Su brazo izquierdo colgaba sin fuerza, pero ella todavía estaba viva. Miró a Zheng con los ojos débiles y tenues.

El Hombre Lobo aulló de nuevo y lanzó a Yinkong hacia Zheng. Cuando Zheng la atrapó, el Hombre Lobo ya estaba corriendo hacia él. Los escalpelos en sus garras estaban a punto de perforar el cuerpo de Yinkong. Zheng no tuvo más remedio que dar la vuelta y tomar los escalpelos con la espalda para proteger a Yinkong. Los escalpelos penetraron en su cuerpo y el impacto lo empujo hasta la pared. El Hombre Lobo empujó a Zheng a través de la pared y fuera del museo.

Con su garra en el interior de la espalda de Zheng, aulló y lo levantó. Su otra garra iba a arrancar el cuello de Zheng. Sin embargo, Zheng no podía hacer nada en este momento. Mientras vio al monje y a los otros miembros del Equipo India caminando fuera del humo, desesperanza comenzó a llenar su corazón.

¡Bang!

Una bala le dio al Hombre Lobo a una velocidad extrema, penetró en el pulmón derecho a través del pecho y luego lo tiró a la pared. Esta fuerza enorme aplastó la pared. Este poderoso disparo vino del rifle francotirador Gauss…

 

Terror Infinity

Fin del volumen 5.

 

Traductor Tordmund Icestorm

Editor Lykanos  

 

Anterior ÍndiceSiguiente

Índice