Terror Infinity V5 C4-2

Terror Infinity

Vol 5: Capítulo 4-2.

 

Los tres estadounidenses se acercaron a Zheng con las botellas de vidrio. Un viejo profesor llevó el libro negro hacia su tienda y luego trató de abrirlo.

“Hola, O’Connell. ¿Cuánto crees que valen estos? Jaja, he oído que has encontrado una momia húmeda. Eso es tan divertido. Tal vez se pueda secar al sol y utilizarla para una fogata…” Uno de los estadounidenses se rió en voz alta.

Zheng sabía que la trama avanzaba con normalidad cuando vio a los tres estadounidenses aquí. Evelyn sacó algunas cáscaras de escarabajo de la bolsa con una sonrisa maliciosa. “Miren esto. Son restos de escarabajos. Se trata de un insecto que come carne. Los encontramos en el interior del ataúd de la momia. Estos escarabajos pueden vivir durante varios años cuando tienen un cuerpo para consumir… Nuestro amigo momia fue comido por estos escarabajos. Ah, y estaba vivo cuando estaba siendo comido.”

Los estadounidenses tragaron saliva y sintieron su piel de gallina todos a la vez. Pero ya que fueron los que acudieron a ellos para iniciar la conversación, no fue fácil para ellos salir. Por lo que sólo podían seguir escuchando a Evelyn.

O’Connell comprendía sus intenciones y dijo. “¿Alguien tiró los escarabajos en el ataúd y lo dejó morir lentamente?”

“Muy, muy lentamente. Podía sentir como los escarabajos se arrastraban dentro de su cuerpo antes de morir… Por lo que sé, este castigo se llama la maldición Hom-Dai, la maldición más viciosa en Egipto. Fue usada en los peores pecadores. Nunca oí hablar que la usaran en alguien en la historia de Egipto…”

Uno de los americanos preguntó con curiosidad. “Eso no es poca cosa. ¿Por qué usaron este castigo? ¿No te parece que es… cruel?”

Evelyn los miró. “La razón por la que no llevaban a cabo este castigo a menudo es debido a la consecuencia del castigo. Los egipcios solían creer que si la víctima se levantara de entre los muertos, entonces traería consigo las diez plagas de Egipto. El pecador revivido tendría una fuerza sin igual y llevaría la destrucción a Egipto.”

Los americanos sufrieron otra ronda de violencia verbal y volvieron a sus tiendas de campaña. Por supuesto, Evelyn tenía su atención en el libro que estaba en las manos del profesor todo el tiempo. Ella se acostó y fingió ir a dormir. Las otras personas también fueron a dormir poco después. Los jugadores se miraron entre sí, todos sabían lo que iba a suceder. Evelyn robaría el Libro de los Muertos, y sin querer lo leería en voz, reviviendo a Imhotep.

Todos se sentían en discordia. Por un lado su misión era eliminar a Imhotep, por lo que tenían que revivirlo primero, pero una vez que haya revivido, tendrían que hacerle frente tanto a la momia como al otro equipo. Esta sensación de saber que se estaban poniendo a sí mismos en más peligro y sin tener otra opción, era horrible.

Con el tiempo, llegó la medianoche. Evelyn se coló en la tienda del profesor, tomó el libro de sus manos y luego volvió de nuevo.

“¿Sabes que a eso se le llama robar?” O’Connell murmuró con los ojos cerrados.

“Pero… tú y mi hermano le llaman a esto, un préstamo.” Evelyn rió. Ella sacó la caja del rompecabezas de su bolso y lo colocó contra el libro.

O’Connell se levantó y preguntó con curiosidad. “Pensaba que el libro de Amón-Ra es de color oro… Nunca espere que fuera negro.”

Evelyn sacudió la cabeza. “El libro de Amón-Ra es de color dorado, pero este no lo es… Este es el otro libro, creo que es el Libro de los Muertos…”

O’Connell se puso serio. “¿Libro de los Muertos? Entonces, ¿por qué estás jugando con el?”

Evelyn rió. “No es más que un libro. No hay daño en la lectura de un libro…”

Zheng dijo repentinamente desde cerca. “Entonces debes saber cómo leer los jeroglíficos. Tengyi, ¿también sabes leerlos?”

Tanto Evelyn como O’Connell se sorprendieron. De inmediato Zheng les hizo un gesto para bajar la voz y luego escucharon lo que Tengyi dijo. “Si se trata de la lectura de los caracteres y la comprensión de su significado, entonces sé cómo hacerlo… siempre y cuando los caracteres no sean muy poco comunes.”

Evelyn entornó sus ojos. Ella abrió el libro. Cuando lo hizo, un viento helado barrió a través de ellos, agitando un poco la fogata.

Evelyn no prestó mucha atención a eso. Leyó en voz baja. “……….”

Justo cuando terminó, Zheng, Zero, y Yinkong se pararon inmediatamente. No podían calmarse debido a una sensación de peligro. Esta sensación era tan fuerte que los estaba poniendo ansiosos. Una parte del peligro llegó desde abajo y la otra parte desde las colinas al oeste.

El viejo profesor también se despertó y gritó. “No, ¡no puedes leerlos!”

Zheng fue el primero en responder, sacó su cuchillo y rápidamente se subió a un pilar cercano. Miró hacia el oeste y ligeramente podía ver a un grupo de personas de pie en una colina. Sin embargo, debido a la limitada visión en la noche, no podía saber cuántas personas estaban allí.

¡Pah!

Zheng movió instintivamente el cuchillo delante de su cara y una roca golpeó la daga. La fuerza que venia de esa roca adormeció su brazo un poco y se cayó de la columna.

Por suerte, él reaccionó a tiempo y dio una patada al pilar cuando todavía estaba en el aire. Se dio la vuelta en el suelo cuando aterrizó, evitando cualquier lesión.

El resto del campamento también se despertó, pero antes de que pudieran preguntar qué pasó, se oyó el sonido del aleteo de alas de insectos desde lejos. Varios segundos después, finalmente vieron lo que provocó el ruido. Era un grupo de innumerables langostas que volaban hacia ellos. Sólo la visión de eso era suficiente para ponerles la piel de gallina.

O’Connell agarró a Evelyn y siguió a todos los demás hacia la tumba. Zheng estaba mirando al oeste, esa sensación de peligro le estaba impidiendo incluso volver la cabeza. Afortunadamente Jie y Zero lo vieron y lo llevaron a la tumba.

Lejos de Hamunaptra, esa sensación se alejó lentamente…

 

Traductor Tordmund Icestorm

Editor Lykanos  

 

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