Terror Infinity V5 C3-2

Terror Infinity 

Vol 5: Capítulo 3-2.

 

Jonathan estaba jugando al póquer con los americanos. Se podría decir su suerte al ver su expresión. Había una pepita de oro junto al americano frente a él. Obviamente había perdido la pepita de oro que Zheng le dio.

“Hola chicos, ¿quieren jugar unas cuantas rondas también?” Jonathan dijo eso cuando se dio cuenta de Zheng y O’Connell. A pesar que Zheng sostenía el cuchillo progresivo, se veía tan simple que nadie hubiera adivinado su agudeza.

O’Connell estaba un poco confundido y le preguntó a Zheng. “¿Qué está pasando? Estás actuando extraño…”

Antes de terminar la frase, disparos vinieron de todo el barco y en la parte posterior de la embarcación empezó a salir humo. Cuando todos estaban sorprendidos, uno de los camareros cayó al suelo con sangre saliendo de su pecho.

Los estadounidenses fueron los primeros en responder. De inmediato sacaron sus armas y comenzaron a disparar. O’Connell tampoco tardo, rápidamente tomó la pepita de oro y el dinero sobre la mesa y luego corrió hacia Zheng.

Zheng sostenía su cuchillo y sacó su metralleta. “O’Connell, protege a Jonathan y reúnanse con los demás en la cabina.”

O’Connell sacó dos pistolas y murmuró. “Esos hombres de negro… ¿Cómo se enteraron de que íbamos a Hamunaptra? Y hay tantos de ellos…”

“Sí, esto es entupidamente demasiado…”

Zheng recordó que en la película original, sólo había unos diez asesinos que atacaron el barco. Aparte de prender el fuego, no había suficientes de ellos como para matar a todo el mundo. Sin embargo, tal vez la participación del grupo de Zheng hizo que los asesinos se sienten amenazados, había varias docenas de ellos y aún más escalando el barco.

El poder de su metralleta podría rivalizar con las ametralladoras pesadas de esta época. Zheng pulverizó el borde del barco, rompiéndolo y causando que diez de los hombres de negro se cayeran. Todos lo miraron sorprendidos por un momento.

Como las balas normales no eran caras, Zheng disparó libremente a una gran cantidad de hombres fuera del barco.

“Bien…” Zheng había estado protegiendo a O’Connell y a Jonathan. “Afortunadamente estos problemas se pueden resolver con armas de fuego. Echaba de menos tener que resolver las cosas de esta manera… ”

Jonathan se dio la vuelta y le preguntó. “¿Qué es lo que no se puede resolver con armas?”

“Cosas como espíritus y…”

Zheng sintió repentinamente peligro y se puso delante de Jonathan con su cuchillo, él bloqueó dos balas perdidas.

“… Y la suerte.”

Jonathan también se sorprendió. Acarició el hombro de Zheng y dijo. “Bien hecho hermano. Bien… arma.”

Era como si robar fuera un instinto, Jonathan sacó una pistola del bolsillo de Zheng sin pensar y comenzó a disparar. Zheng y O’Connell se rieron mientras negaron con la cabeza.

No pasó mucho tiempo para que llegaran a los otros. Evelyn, Zero, y Jie habían traído de nuevo la caja del rompecabezas y el mapa. El barco se estaba quemando por todos los lados en este momento.

Al lado del grupo había diez hombres de negro tirados en el suelo, con un agujero del tamaño de un dedo en el pecho. Yinkong se limpiaba las uñas con una servilleta. Nadie hubiera adivinado que esta niña acababa de matar a diez personas sin ningún arma con esa mirada de indiferencia en su cara.

Zheng guardó de nuevo el cuchillo y la pistola y luego sonrió. “¿Están todos listos?”

O’Connell respondió inmediatamente con una risa. “Por supuesto, recuerdo que la orilla se encuentra en esta dirección…”

Jonathan estaba como en un sueño. “¿Listos? Hey, O’Connell, ¿qué quería decir con listo?”

Zheng no explicó nada. Tiró a Jonathan al río y sacó de nuevo su arma al mismo tiempo. Evelyn gritó y se agarró a O’Connell cuando Zheng la fue a buscar. Zheng no pudo evitar llevar de vuelta su mano cuando Lan corrió de repente en sus brazos. Yinkong y Zero ya se habían lanzado al río.

“Entonces, vamos.”

También saltó con una risa. A pesar que esta era una película, pero él ya había interactuado con los personajes. Además, esta película no era tan peligrosa como las de antes, al menos por ahora. Así que se puso un poco excitado por la aventura.

El río no estaba fluyendo demasiado rápido. El grupo no se separo por la corriente. Siguieron detrás de O’Connell hacia la orilla. El barco detrás de ellos ya estaba envuelto en llamas. Ellos podían débilmente ver a otro grupo que también saltó del barco.

Aunque ninguno de ellos era especialmente bueno en el agua, lograron nadar hasta la orilla ayudándose unos a otros. Una vez que llegaron, Evelyn gritó. “¡Dios mío! Mis herramientas, mi ropa, y todos mis escritos se han ido. ¡Dios!”

Lan la tuvo fácil a través de todo el asunto. Ella se agarró a Zheng durante el nado mientras sostenía a un gato negro con la otra mano. Cuando llegaron a la orilla, el gato aún permanecía en su brazo sin moverse mucho.

De repente, un hombre astuto gritó desde el otro lado del río. “¡Hey O’Connell!, ¡O’Connell! Jaja, parece que lo tienes difícil. Los caballos están todos en este lado. ¡Jaja!”

“Hey, Beni. Parece que estás en el lado equivocado del río. Jaja…”

 

Traductor Tordmund Icestorm

Editor Lykanos  

 

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